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jueves, 19 de marzo de 2026

Alguien me paga y fabrico una historia

Alguien me paga, yo fabrico una historia y hacemos que vaya subiendo de categoría por la cadena. Desde un blog diminuto a Gawker, a un sitio web de una red local de noticias, a The Huffington Post, a los principales periódicos, a las noticias por cable y vuelta a empezar, hasta que lo irreal se vuelve real. A veces, empiezo colgando una historia falsa. A veces, publico un comunicado de prensa o le pido a un amigo que desvele una historia en su blog. A veces, “filtro” un documento. A veces, fabrico un documento y lo filtro. En realidad, puede ser cualquier cosa, desde vandalizar una página de Wikipedia a producir un caro vídeo viral. No importa cómo empiece la jugada, el final es el mismo. Se explota la economía de Internet para cambiar la percepción pública… y vender el producto, escribe Ryan Holiday, columnista y editor para The New York Observer.

miércoles, 29 de mayo de 2024

El síndrome de Pinocho

Kant, que defiende que debe decirse la verdad aun a sabiendas de que puede acarrear el sacrificio de un inocente; o san Agustín, que sentencia que mentir equivale a perder la vida eterna y que nunca debe optarse por el engaño, ni siquiera para salvar la vida……España no hace mucho caso ni de Kant ni de san Agustín, pues permite que el imputado no diga nada o haga ostentación de flagrante falta de sinceridad para defenderse; incluso que señale sin problemas con su dedo acusador a otro que pasaba por allí como culpable del delito que cometió, lo que se ajusta bastante bien a nuestra naturaleza, más allá de planteamientos filosóficos. Al final del procedimiento, en el acto supremo de la práctica de la búsqueda de la verdad por medio de la ley, la sentencia pone en negro sobre blanco una certeza, creyendo a unos que dicen una cosa y no tomando en consideración lo que exponen otros. Pero todos los juristas reconocen que se trata, sólo, de la “verdad judicial”, una aproximación, no “la verdad”, porque la verdad integral es inabarcable para el juicio.
Se ha descrito un trastorno bautizado como el síndrome de Pinocho, que no se caracteriza porque a alguien le crezca la nariz en cuanto profiere un embuste (lo cual sería muy práctico), sino porque no saben hablar sin incluir una trola en su discurso. Además, es que no lo pueden evitar, por eso es enfermizo. Detrás de estas personalidades, según describen los manuales, se esconden rasgos autodestructivos porque no afrontan los problemas, sino que los cubren con un tupido manto de farsa y autoengaño. En ellos hay problemas de autoestima, inseguridad y carencias afectivas, pero la buena noticia es que tiene tratamiento terapéutico, que evitará que la calle esté poblada de grandes apéndices nasales. Maticemos que aunque lo tratemos distendidamente, la mentira patológica puede ser dramática. El descubrir que el mundo en que se vive es irreal, o que te han pillado en una farsa puede conducir a que el mentiroso reaccione con agresividad o violencia.
Referencia:Viaje por las mentiras de la Historia Universal de Santiago Tarín.

jueves, 9 de diciembre de 2021

El padre de la mentira

El diablo no ha creado un segundo mundo, sino que opera como un parásito sobre el que ha creado Dios. Se trata del mismo mundo, pero hechizado, y el es el príncipe de este mundo imaginario, porque solo existe a través de nuestros ojos, convicciones y pasiones. Por esta razón las cosas a las que estamos encadenados son irreales, pero las cadenas que nos atan a ellas son muy reales, dice el escritor rumano Nicolae Steinhardt.

Y añade Steinhardt que el diablo solo nos puede ofrecer lo que posee, es decir la ilusión. Mientras nuestra relación con esta ilusión o con este fantasma esté fundada en nuestro acto de adhesión, él mantiene su palabra, da lo que ha prometido. Pero en el momento de la muerte, o de un estremecedor arrepentimiento, o de cualquier otra ocasión de balance, cuando nos vuelven a llamar a la realidad, está claro que el trato “se liquida” y se comprueba que la aportación diabólica es meramente ilusoria, un simple reflejo en el espejo….. El padre de la mentira solo tiene poder sobre la imagen desviada, sobre el error y la esencia corrupta. Es el principio del terror, porque es terrible ver que, de hecho, estas encerrado y contratado (contratado quiere también decir reclutado y a sueldo como un criado) en una inmensa construcción quebradiza, errónea, que ha de derrumbarse necesariamente como un castillo de naipes.

domingo, 13 de junio de 2021

Es propio de la tentación adoptar una apariencia moral


Es propio de la tentación, dice Joseph Ratzinger, adoptar una apariencia moral. No nos invita directamente a hacer el mal, eso sería muy burdo. Finge mostrarnos lo mejor; abandonar por fin lo ilusorio y emplear eficazmente nuestras fuerzas en mejorar el mundo. Además, se presenta con la pretensión del verdadero realismo. Lo real es lo que se constata, poder y pan. Ante ello, las cosas de Dios aparecen irreales, un mundo secundario que realmente no se necesita.