Mostrando entradas con la etiqueta guerrilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerrilla. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de marzo de 2025

Más de 380 millones de cristianos enfrentan altos niveles de persecución

“La investigación de la Lista Mundial de la Persecución 2025 revela que más de 380 millones de cristianos enfrentan altos niveles de persecución o discriminación debido a su fe. Lejos de recibir protección igualitaria como ciudadanos, en demasiados casos se les niegan derechos legales básicos en sociedades hostiles a su fe”. Así lo explica el informe anual de Puertas Abiertas. “Estamos pidiendo que los gobiernos se movilicen y defiendan la libertad religiosa” ante esta situación tan crítica, manifiesta Ted Blake, director de Puertas Abiertas en España. “Si perdemos la libertad religiosa, luego caen el resto de libertades”.
Por tercer año consecutivo y por 23ª vez desde la primera Lista Mundial de la Persecución en 1993, Corea del Norte lidera la lista. Además de la sofocante opresión que llevan tiempo soportando los cristianos clandestinos en Corea del Norte, la lista del 2025 registra otras tendencias que llevan años extendiéndose, así como la incesante violencia letal en gran parte del continente africano. La persecución sigue siendo una realidad preocupante para los cristianos en algunas zonas de México y Colombia. En ambos países, el papel del narco y las guerrillas en algunas zonas implica una situación de inseguridad general, que llega a afectar directamente a los cristianos.En el caso de Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega ha aumentado su presión hacia las iglesias y entidades católicas y evangélicas, restringiendo su capacidad de actuación y sometiéndolos a un chantaje gubernamental para seguir operando en el país.
Marruecos continúa figurando en la lista, siendo un país donde los cristianos no pueden desarrollar su cristianismo en total libertad, dado que la legislación impide “socavar la fe de los musulmanes”. Las reuniones de cristianos son en muchos casos clandestinas, ante la presión social y gubernamental que se ejecuta.Argelia es uno de los lugares donde la legislación y la actuación del Gobierno ha querido frenar la expansión y el crecimiento de iglesias. 
“La amenaza de los regímenes autoritarios en Asia Central se ha intensificado hasta el punto de que muchos cristianos en la región sienten cada vez más temor”, afirma Frans Veerman, director general de la Unidad de Investigación World Watch. “Los cristianos son atacados deliberadamente o son extravulnerables en países asediados por elementos radicales y regímenes progresivamente más autocráticos”.
Nigeria, en el 7º puesto, sigue siendo uno de los lugares más peligrosos para los cristianos. Continúan los ataques por parte de la milicia Fulani y los grupos yihadistas, donde los cristianos son perjudicados de manera desproporcionada.

sábado, 27 de enero de 2024

En la lucha contra el francés el pueblo español toma conciencia de su pertenencia a un ente superior

Sitios de Zaragoza, durante la Guerra de la Independencia española

Durante más de cinco años, el pueblo combatió en la guerra de Independencia Española  al invasor galo en una guerra distinta a cualquiera de las anteriores. El sacrificio de los españoles alcanzó límites insospechados. La carestía fue tal que escasearon incluso las patatas, el alimento popular por excelencia junto al pan, hasta el punto de que uno de los platos más comunes de la actual gastronomía nacional, la tortilla francesa, debe su nombre a que la falta de patatas durante la guerra de Independencia contra los franceses obligó a prepararla solo con huevo. Hubo batallas, pero lo decisivo fue una nueva forma de lucha en la que cada hombre era un enemigo y cada palmo de terreno un lugar hostil. La guerrilla imponía al ocupante una pesada carga, pues forzaba a sus tropas a una continua actividad que las desgastaba y desmoralizaba. Los españoles con su indomable deseo de expulsar de su tierra al invasor francés, unido al apoyo del cuerpo expedicionario británico comandado por Wellington, terminó por darles la victoria. 
Las reformas borbónicas trataron de hacer de España una nación. Pero los humildes habían permanecido ajenos a los afanes de los reyes. En la lucha contra el francés el pueblo toma conciencia de su pertenencia a un ente superior y distinto de la mera voluntad de los monarcas; expresa su rechazo a ser regido por un rey impuesto, y se erige en depositario de su propia soberanía.
Carlos III
Beneficiados durante siglos por el orden económico y social vigente en la América hispana, han aceptado la dependencia de España, pero cuando las reformas implantadas durante el reinado de Carlos III comenzaron a perjudicar sus intereses, convirtiendo en verdaderas colonias lo que, hasta entonces, habían sido en la práctica reinos en igualdad de condiciones con el resto de los que conformaban la Monarquía hispánica, se irritaron profundamente y dejaron de ser leales al orden vigente.La debilidad militar de la metrópoli, cada vez más evidente desde finales del siglo XVIII en las guerras sostenidas contra franceses y británicos, y claramente insostenible tras la derrota de la Armada española en Trafalgar, les anima a continuar dicho camino. La invasión francesa y el desmoronamiento del Estado borbónico les brinda una ocasión irrepetible para hacerlo. Quizá el triunfo inmediato del liberalismo en la península podría haber frenado el proceso, pero las Cortes de Cádiz no controlan un territorio sobre el que el rey francés José I parece sólidamente asentado en 1810. Se suceden entonces las primeras declaraciones de independencia. Venezuela la proclama en abril; Cartagena de Indias se subleva en mayo y Bogotá en julio; México se declara independiente en septiembre. América empieza a desligarse de España.Líderes carismáticos como Antonio José de Sucre, Simón Bolívar y José de San Martín alimentan la llama del naciente patriotismo americano.
Referencia: Breve historia de España II. El camino hacia la modernidad (Luis E. Íñigo Fernández)


domingo, 30 de julio de 2023

La guerra no surge de la nada

Para Clausewitz, la suerte de una guerra no dependía tan sólo de la fuerza de un ejército, sino también de la pericia de su comandante, y para ello se remitió sobre todo al genio estratégico de Napoleón y Federico el Grande. Consideraba que la planificación y la formación tenían una importancia decisiva en el éxito: “El saber debe convertirse en capacidad”, se lee en un pasaje del libro. También son interesantes las deliberaciones que Clausewitz realiza a propósito de la guerra de guerrillas, y de las que en el siglo XX tomaron buena nota los revolucionarios y luchadores de la resistencia. Explicó que en un conflicto entre un Estado y algún bando no estatal, las pérdidas en vidas humanas resultan mucho más costosas para el actor estatal que para el adversario no estatal. 
La guerra, dijo Clausewitz, no surge de la nada, sino que se halla enmarcada en una voluntad política de un tipo determinado. Por lo tanto, la guerra y la política, según Clausewitz, se influyen de forma recíproca, pues “el objetivo político es el fin, la guerra es el medio, y nunca puede pensarse un medio sin finalidad”. Para Clausewitz, lo militar estaba subordinado al objetivo y la voluntad política. Estaba convencido de que la guerra no debe tener como finalidad la victoria, sino el regreso a la paz y a la política. La política y la guerra se condicionan mutuamente, o de que como lo expresa Clausewitz: “La guerra nunca es un acto aislado”.



lunes, 9 de julio de 2018

Colombia.

Colombia es una  nación, rica en recursos naturales (producción agrícola: ocupa el tercer puesto del mundo en biodiversidad; o mineros: oro, plata, esmeraldas, petróleo), ha sido sacudida en las últimas décadas por dos pesadillas que ya parecen indesarraigables, la guerrilla y el narcotráfico. La guerrilla, movida en un principio por un afán de justicia social y de reparto de tierras (las FARC, de carácter comunista, nacieron en 1963, el ELN, de inspiración maoísta, en 1965, el M 19, en 1970), alcanzó su máxima virulencia por los años 80 y 90, siempre en ambientes campesinos. Sus afanes liberadores derivaron en el pillaje, por venganza y muchas veces para proveerse de medios de subsistencia; de suerte que los campesinos, en lugar de resultar redimidos por los guerrilleros, se vieron en tal situación de inseguridad, y privados de sus cosechas, que huyeron a bandadas a las grandes ciudades. Bogotá pasó en veinte años de tres a diez millones de habitantes, con la aparición de barrios marginales y miserables, fuente a su vez de delincuencia. 

El presidente Belisario Betancur (1982-1986) declaró una
amnistía general de los presos políticos, a cambio del cese de las hostilidades guerrilleras; al principio tuvo cierto éxito, y hasta uno de los movimientos, el M 19, se convirtió en partido político; pero por 1987 se registró una nueva movilización guerrillera, contra la que lucharon con distinto éxito César Gaviria (1990-1994), Ernesto Samper (1994-1998), Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe (desde 2002), este último ha seguido una política que combina las conversaciones con la acción militar. 

El otro mal de Colombia es la proliferación del narcotráfico, cuenta Jose Luis Comellas. La hoja de coca se cultivaba preferentemente en Ecuador o Bolivia, pero algunos activos negociantes de Medellín desarrollaron industrialmente su cultivo y su refinado en cocaína, a comienzos de los años 70, atraídos en parte por la creciente afición a las drogas entre la juventud norteamericana, tras la guerra de Vietnam.
El cártel de Medellín,una ciudad industrial y empresarial, la más activa y emprendedora de Colombia, alcanzó un poder inmenso, encabezado por Pablo Escobar, que se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo, y se permitió desafiar personalmente al gobierno; gozó fama de generoso por sus propinas con el fin de ganarse amigos, y por el empleo que dio con el cultivo de la coca a miles de campesinos que ganaban modestos salarios para alimentar un negocio que movía miles de millones. Escobar llegó a poseer una extensa red de distribución por gran parte de los países del mundo, especialmente Europa y América. Muerto violentamente en 1993, el cártel de Medellín perdió fuerza en beneficio del de Cali, menos agresivo y espectacular, pero que con su secretismo extendió a partir de entonces sus tentáculos. El Estado colombiano, a pesar de sus esfuerzos, no consiguió erradicar estas dos plagas. Por razón de la dificultad de controlar el territorio y la enorme cantidad de dinero negro que se generaba y circulaba, el sector público colombiano ingresaba por impuestos una cantidad muy pequeña respecto de lo que le hubiera correspondido, y ha sido por ello durante años mucho más débil que ciertos elementos, en gran parte al margen de la ley, del sector privado. El resultado fue su incapacidad para combatir la guerrilla y las mafias y para imponer en todas partes el imperio de la ley. Se da el caso de que las tropas guerrilleras (y también los paramilitares que hacen la guerra por su cuenta y complican más el panorama) poseen armas más modernas y sofisticadas que el ejército o la policía.

lunes, 9 de abril de 2018

¿Quién cree en la libertad de Stalin o de Castro?


A los miembros de la guerrilla colombiana les va a pasar lo mismo que a los miembros de las Brigadas Internacionales. El periodista Jimenez Losantos cuenta que algunos supervivientes de la Brigada Lincoln hacían declaraciones en televisión reivindicando su juventud, y con ella, la causa por la que arriesgaron sus vidas, pero casi nadie les hacía el menor caso. Con el paso del tiempo, ya no eran los internacionalistas que venían a liberar España, sino aventureros que vinieron a matar españoles. Dirán que lo hicieron por la libertad, pero ¿quién cree a estas alturas en la libertad de Stalin o de Castro?

sábado, 17 de marzo de 2018

Los Estados occidentales se abstienen cada vez más de utilizar sus propios ejércitos de tierra en sus intervenciones bélicas.

Max M. Mutschler, del Bonn International Centre for Conversion, sugería en un documento de trabajo de marzo de 2016 que los Estados occidentales se abstienen cada vez más de utilizar sus propios ejércitos de tierra en sus intervenciones bélicas. En vez de ello, recurren a ataques de precisión facilitados por toda una red de sofisticadas tecnologías militares, que incluyen modernos aviones de ataque a tierra, vehículos aéreos no tripulados (VANT), munición guiada de precisión, sensores aéreos y orbitales, y todos interconectados por medio de modernas tecnologías de la comunicación. En opinión de Mutschler, en el origen de estos cambios fundamentales en la práctica bélica se encuentra el proceso de desterritorialización del poder, un proceso que cobra cada vez mayor fuerza: “El moverse libremente y, si es necesario, fuera del alcance de otros para abdicar de las propias responsabilidades es una característica central del poder en nuestros tiempos”. 


En la guerra líquida, dice Zigmunt Bauman, los Estados modernos rehuyen las cargas y las responsabilidades de controlar y administrar un territorio porque creen que cuentan con medios de control más rentables a su disposición. La tecnología militar moderna les permite decidir cuándo y dónde atacar, y golpear al enemigo con una elevada precisión manteniéndose inaccesibles a cualquier contraataque significativo. Recurren así a tácticas de ofensivas relámpago, bastante parecidas a las que
sustentan la guerra de guerrillas, donde la movilidad y la velocidad son más importantes que el mero número de efectivos. 


Empresas armamentísticas prometen "robots humanoides" en el campo de batalla para 2020

El 2 de marzo de 2013, el diario The Guardian informaba de que, “a pesar del empeoramiento económico, para las grandes empresas armamentísticas el negocio ha seguido yendo como siempre, con aumentos de las ventas de armas y servicios militares durante 2010 hasta sumar un volumen total superior a los 400.000 millones de dólares”. Y, transcurridos dos años más, en agosto de 2015, Amnistía Internacional denunció que, según sus cálculos, había unos 875 millones de armas pequeñas y ligeras en circulación en todo el mundo, y que anualmente se producían entre 700.000 y 900.000.