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martes, 28 de octubre de 2025

Una justificación islamista de la guerra santa


La pretensión de que la diversidad de religión es razón suficiente para la guerra es la doctrina coránica yihadista, incompatible con el apostolado evangélico. Véase una justificación islamista de la “guerra santa” en Averroes, El libro del yihad, Oviedo, Pentalfa, 2009. Allí, en el artículo segundo sobre a quién se debe combatir, dice Averroes que “respecto a quiénes han de ser combatidos, se conviene en que lo han de ser todos los politeístas ( para un musulmán los cristianos son politeístas)”; en el artículo séptimo, que trata de los fines de la guerra santa, dice que lo que se busca al combatir es “o el ingreso en el islam o el pago de parias”.
 

martes, 29 de abril de 2025

Los derechos

El ideal de la ciudadanía que permea nuestras democracias se funda en una lectura angelical de los derechos, asunto incontrovertible donde los haya que la cultura política que profesamos ha convertido en un artículo de fe. De los derechos, emanaría una dulzona y agradable sentimentalidad humanitaria, una pátina de legitimidad mediante la que combatir las oscuridades del mundo en que vivimos. Y ello con tal fricción que la máquina de producir derechos lleva a algunos activistas a imaginarse su jornada de cada día como una invitación de la providencia a viajar lo más lejos posible en la alfombra voladora de una ciudadanía fantástica, proteica, bienhechora.
Los derechos nos hacen ciudadanos en la medida en que somos capaces de compasión y piedad, de despertarla en los otros y de sentirla por ellos. Aquí, como en tantas cosas, Rousseau es una referencia inexcusable de cara a entender el actual emotivismo democrático.
Los derechos constituyen factores activos de igualdad y tolerancia en la exacta medida en que nos empoderan. La fabrica de plenitud y transparencia que es la cultura ha creado un modelo de ciudadanía basado en la igualdad y la diversidad, una imagen teórica del hombre vinculada con el empoderamiento y una moral perfeccionada en forma de tolerancia con cualquier manifestación de singularidad, escribe Luis Gonzalo Díez, profesor de Humanidades en la Universidad Francisco de Vitoria.


lunes, 3 de marzo de 2025

Rusia es una civilización separada

La ruptura de Rusia casi completa de la colaboración con Europa a partir del comienzo de la guerra de Ucrania impulsa necesariamente el vector asiático de la política exterior y económica rusa. Putin en su intervención ante el Club Valdai el 5 de octubre de 2023 decía que “sin lugar a dudas, el código de civilización de Rusia, como el de Europa, se basa en el cristianismo. Y esto, por supuesto, nos une. Pero no vamos a imponer a Europa nuestra presencia si Europa no quiere aceptarla. No somos nosotros los que cerramos la puerta a la comunicación conjunta, es Europa la que se separa de nosotros y crea un nuevo “telón de acero”, no somos nosotros los que lo creamos, sino los europeos quienes lo crean”.La Rusia de Putin, por razones pragmáticas, está intentando restar peso al vector “europeo” de su identidad, así como potenciar el “vector asiático”. No es tanto una cuestión de ideología como una necesidad práctica. Otra necesidad práctica es la de “sublimar” el aislamiento a que el país se ha visto sometido por la acción diplomática coordinada de Occidente,y lo consigue proclamando que Rusia constituye una “civilización independiente”.
Putin explica que “las principales cualidades de una civilización estatal son la diversidad y la autosuficiencia. Aquí están los dos componentes principales, en mi opinión. El mundo moderno es ajeno a cualquier unificación; cada estado y sociedad quiere desarrollar independientemente su propio camino de desarrollo. Se fundamenta en la cultura y las tradiciones,enraizadas en la geografía,la experiencia histórica, tanto antigua como moderna, y en los valores del pueblo. Se trata de una síntesis compleja, en cuyo proceso surge una comunidad civilizatoria única. Su heterogeneidad y diversidad son la clave de su sostenibilidad y el desarrollo. A lo largo de los siglos, Rusia se ha ido configurando como un país de diferentes culturas, religiones y nacionalidades. La civilización rusa no puede reducirse a un denominador común, pero tampoco puede dividirse, porque solo existe en su integridad, en su riqueza espiritual y cultural. Mantener la fuerte unidad de un Estado así no es una tarea fácil.No se puede imponer desde fuera un sistema estatal verdaderamente eficaz y duradero. Surge naturalmente de las raíces civilizatoria de países y pueblos…Estoy convencido de que la humanidad no avanza hacia la fragmentación en segmentos competitivos, ni hacia una nueva confrontación de bloques, sin importar lo que la motive, ni hacia el universalismo desalmado de una nueva globalización, sino que, por el contrario, el mundo está en camino de una sinergia de estados-civilizaciones, de grandes espacios, de comunidades conscientes de su especificidad.(…)Rusia es, por sí misma, una civilización separada. Hay más de 190 naciones, nacionalidades y grupos étnicos que viven en Rusia, tenemos más de 270 idiomas y dialectos. ¿No es esto una civilización?”.


Referencia: Palacios, José Miguel (2023), “Dugin y Putin”

miércoles, 26 de febrero de 2025

Las ambiciones imperiales de Rusia

Para Milan Kundera “Europa central quería ser la imagen condensada de Europa y de su variada riqueza, una pequeña Europa archieuropea, modelo miniaturizado de la Europa de naciones concebida en esta regla, la máxima diversidad en el mínimo espacio. ¿Cómo podía no horrorizarle a Rusia que, frente a ella, se basaba en la regla contraria, la de la mínima diversidad en el máximo espacio?”. ¿Cómo conjugar la pasión por la diversidad de Europa y de Europa central, más concretamente, con la pasión “uniformadora y centralizadora de Rusia que transformaba con temible determinación a todas las naciones de su imperio (ucranianos, bielorrusos, letones, lituanos, etc.) en un solo pueblo ruso?” No hubo conjugación posible, al menos pacífica, y sigue sin haberla, a juzgar por la invasión de Crimea y la entrada de las tropas rusas en Ucrania en Febrero de 2022. 
El historiador y político checho František Palacký pone en Guardia contra las ambiciones imperiales de Rusia que intenta convertirse en “monarquía universal”, es decir, que aspira a la dominación mundial. La “monarquía universal de Rusia”, dice Palacký, “sería una desgracia inmensa e indecible, una desgracia sin medida y sin límites”.

sábado, 20 de julio de 2024

La India independiente se convirtió en el primer país del mundo no occidental en elegir una Constitución democrática

Para Manmohan Singh la lucha india por la independencia no tiene parangón en la historia, culminando en una constitución que es “la más atrevida declaración de socialdemocracia jamás realizada”. Sin tener la obligación, los académicos se agolpan a la hora de rendir tributo oficial a su tierra natal. Para Meghnad Desai, la “exitosa historia” de la India moderna, al combinar unidad con diversidad, “no está lejos de ser un milagro”. Para Ramachandra Guha, la “rutinaria celebración del milagro de India” se plasma en las arrugas de los propios billetes indios, con Gandhi en un lado y su denominación, en diecisiete lenguas, por el otro; su esplendor anticipa “en unos cincuenta años el intento europeo de crear una comunidad multilingüística,multirreligiosa,multiétnica,política,económica”. Por su parte, la democracia india, declara Pratap Bhanu Mehta, es “un salto de fe sin precedentes en la historia humana”. “Especialmente afortunada” por sus milenarias tradiciones de “debates públicos, tolerantes con la heterodoxia intelectual”, según Amartya Sen “la India independiente se convirtió en el primer país del mundo no occidental en elegir una Constitución decididamente democrática”, dando comienzo a una aventura que, para Sunil Khilnani, representa “la tercera etapa en el gran experimento democrático inaugurado a finales del siglo XVIII por las revoluciones americana y francesa”. Un tercer paso que “muy bien podría acabar siendo el más importante de todos, en parte a causa de su enorme escala humana, y en parte por su situación, una importante cabeza de puente de efervescente libertad en el continente asiático”.
Nehru, “en los corazones y mentes de sus compatriotas”, es “George Washington, Lincoln, Roosevelt y Eisenhower juntos en una sola persona”.La idea de India fue esencialmente una invención europea, y no local, como aclara su mismo nombre. No existía tal palabra, o equivalente, en ninguna lengua indígena. Acuñada por los griegos, tomada del río Indo, era tan exógena al subcontinente que incluso hasta el siglo XVI los europeos podían definir a los indios simplemente como “todos aquellos nativos de un país desconocido”, y de hecho así llamaron a los habitantes de las Américas.
“La segmentada sociedad de India y sus gobiernos desnacionalizados no constituyen un desafío serio a los británicos; las tropas indias conquistaron el país para los británicos” (B. B. Misra, The Unification and Division of India).

domingo, 2 de julio de 2023

Diversidad de funciones en el matrimonio

Hay que recordar a ciertas feministas, que la esencial igualdad entre hombre y mujer no está reñida con la diversidad de funciones que competen a cada uno en el matrimonio, derivadas de la vocación a la paternidad y a la maternidad. 


jueves, 25 de mayo de 2023

Una política de inmigración que no distingue entre las distintas extrañezas es una política destinada al fracaso

Para el profesor Giovanni Sartori, el inmigrado posee, a los ojos de la sociedad que lo acoge, un plus de diversidad, un extra o un exceso de alteridad. Este plus de diversidades (en plural) se puede reagrupar, simplificando, bajo cuatro categorías: 1) lingüística, 2) de costumbres, 3) religiosa, 4) étnica. Lo que quiere decir que el extranjero nos resulta extraño o porque habla una lengua distinta (y quizá no habla la nuestra), o porque las costumbres y tradiciones de su país de origen son distintas, o también porque es de diferente religión (no con el contraste hoy ya débil entre católicos y protestantes, sino con el fuerte entre cristianos e islámicos), y por último porque puede ser de otra etnia (negro, amarillo, árabe, etcétera). Y las dos primeras diversidades son muy diferentes de las segundas. Las dos primeras se traducen en extrañezas superables (si las queremos superar); las dos segundas, en cambio, producen extrañezas radicales. De lo que se desprende que una política de inmigración que no distingue el trigo de la paja, que no sabe o no quiere distinguir entre las distintas extrañezas es una política equivocada destinada al fracaso.

sábado, 12 de noviembre de 2022

La capacidad del lenguaje es idéntica en todas las razas

Pese a la gran diversidad de idiomas y dialectos existentes, la capacidad del lenguaje es idéntica en todas las razas. En consecuencia, podemos deducir que la capacidad lingüística del hombre existía antes de que se produjera la diversificación racial. En la actualidad generalmente se reconoce que el lenguaje es la característica más relevante del hombre. La posibilidad del lenguaje humano parece depender no sólo de las potencialidades del conducto vocal del hombre sino también del desarrollo de la zona de Broca en el neocórtex. Se cree que esta zona regula las secuencias de sonidos. De ser así, la carencia aparente de tal zona en el cerebro de otros primates explicaría por qué las llamadas de estos animales no se forman variando el orden en el tiempo de unidades elementales. Los niños nacen con una facilidad general para el lenguaje por cuanto muestran una irresistible tendencia a expresarse, escribe G. J. Whitrow.


Es un hecho evidente, añade Whitrow, pero no por ello menos relevante, que todo niño normal tiene la habilidad inherente de producir todos los sonidos de cualquier idioma del mundo, que son varios miles. Sin embargo, sólo es la lengua materna la que el niño aprende de modo espontáneo, y debe empezar a hacerlo antes de los seis años, como ha demostrado el fracaso de los llamados niños lobo al aprender a hablar, que no han podido entrar en contacto con otros seres humanos antes de esa edad. Cualquier otro idioma que se intente aprender más tarde requiere un esfuerzo especial. Sin embargo, a algunos les resulta fácil el aprendizaje de idiomas. El máximo de idiomas que un hombre ha aprendido está por debajo de los sesenta. Se dice que el famoso orientalista sir William Jones (1746-1794) conocía más de cuarenta. El hecho de que el habla se base en el sonido más que en el gesto, quizás se deba a que el sonido es el sentido más estrechamente relacionado con el tiempo. Pero, aunque el sonido es transitorio, el desarrollo del lenguaje depende en su origen del reconocimiento por parte del hombre de objetos de larga duración a los que asignar nombres, pues existen buenas razones para creer que la introducción de los tiempos verbales fue un hecho relativamente posterior. Sólo en las lenguas indoeuropeas se han desarrollado por completo las distinciones entre pasado, presente y futuro.



martes, 7 de enero de 2020

Nuestra sociedad se ha vuelto intolerante con la diversidad

Lawrence Diller, pediatra especializado en psiquiatría infantil desde hace casi treinta años y autor del libro El último niño normal, explica que nuestra sociedad se ha vuelto intolerante con la diversidad humana. Las criaturas que llegan hoy a la consulta son mucho menos “anormales” que las de antes. Sus padres las traen por problemas cada vez más triviales, ellos mismos son menos capaces de tolerar pequeñas debilidades, quieren tener hijos no conflictivos que se ajusten al modelo preestablecido. 



La falta de tiempo, de disponibilidad y de apoyos a las familias, las crecientes exigencias académicas (incluso a edades muy tempranas), la presión escolar para que sigan los programas a un ritmo homogéneo, las dificultades de aprendizaje no diagnosticadas y el desmesurado valor social atribuido al trabajo intelectual y académico, que hace sentir inferiores a las personas dotadas con otro tipo de capacidades (talentos artísticos, kinestésicos, manuales, etc.) son algunos de los factores que explican, según Diller, esta situación. “Lo cierto es que todas las personas somos distintas… Los padres deberían aceptar que ninguno de sus hijos se parece a otro, y que no han venido al mundo a cumplir sus expectativas. Tal vez necesiten que alguien los tranquilice diciéndoles que saldrán adelante siendo simplemente ellos mismos”.

martes, 24 de diciembre de 2019

Todos nacemos con un cuerpo que nos define


Todos nacemos con un cuerpo que nos define como mujeres o como hombres y hay que aprender a descubrir nuestra especificidad. La posibilidad de estar bien juntos se da cuando cada uno se acepta y descubre lo que puede aportar al otro, manifiesta la psicoterapeuta Mariolina Ceriotti Migliarese. La distinción de los cuerpos masculino y femenino nos habla también de la diversidad a la hora de percibir el mundo. Los hombres, a través de las emociones fuertes y rápidas, y las mujeres de una manera difusa al principio, pero mucho más profunda al final. Es erróneo basar la diferencia en roles y funciones sociales. O hablar de la personalidad de “los hombres” y las “mujeres” como un todo. Las características que se asocian a uno y otro cambian con los tiempos y dependen de muchos factores: dónde ha nacido uno, su historia, la cultura de su país… de hecho, hay hombres más sensibles que muchas mujeres.



Añade Mariolina Ceriotti que nunca ha habido tanta igualdad entre hombres y mujeres como hoy y, sin embargo, nunca hemos estado tan enfrentados. Por eso aumentan el número de divorcios, e incluso el de personas homosexuales, porque las mujeres están con las mujeres y se entienden entre ellas, y con los hombres pasa lo mismo.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Los Estatutos de Autonomía son la forma española de administrar la diversidad, no el permiso para despedazarla



Cuando los defensores del régimen constitucional discuten con los nacionalistas, terminan utilizando el mismo lenguaje que ellos; o sea, que empiezan por darles la razón aunque luego pretendan quitársela. “Hemos oído repetir mil veces, dice el filósofo Fernando Savater, que hay que modificar nuestra ley fundamental hasta que catalanes, vascos, gallegos o andaluces se encuentren cómodos en ella, como si un Estado democrático fuese una especie de hotel playero. Y esa comodidad tiene que venirles por el reconocimiento incansable de sus diferencias, en muchos casos inventadas o magnificadas para la ocasión, y no en las plenas garantías y derechos de su condición de españoles libres e iguales. Cuando uno se atreve a decir que categorías como catalanes o vascos se refieren al mundo de los usos y costumbres culturales, pero que no existen como determinaciones políticas fundamentales y diferenciadas, es visto como una especie de monstruo mussoliniano de la peor especie”.

Y añade Savater que “en España, los Estatutos de Autonomía no reconocen tipos de ciudadanos diferentes, sino españoles empadronados en Cataluña, el País Vasco o donde sea, que en un régimen descentralizado como el de nuestro país (menos centralista que algunos federales) tienen el derecho y la responsabilidad de gestionar a su modo los asuntos que les tocan más de cerca. Pero no los fundamentales que afectan a todo el país, a las relaciones de política exterior, etcétera. Los Estatutos de Autonomía son la forma española de administrar la diversidad de situaciones geográficas, económicas y de otra índole que se dan dentro de la nación que compartimos, no el permiso para despedazarla”.

“El Estado social debe ser fuerte para no admitir más privilegios locales que los que pueden revertir en mayor bienestar para todos, y lo suficientemente centralizado para garantizar la igualdad de los servicios públicos en todo el país. El único argumento para mantener cualquier disparidad fiscal entre regiones es que sea en beneficio común, no en nombre de derechos históricos, que son algo así como las brujas de Zugarramurdi de nuestro ordenamiento jurídico y deberían desaparecer si hay una reforma constitucional”.

jueves, 7 de febrero de 2019

Dickens

Si a ese muchacho débil y pobre, de doce años, que trabajaba en una fábrica de betún y que regresaba fatigado y desesperanzado a su casa por entre los arrabales y la bruma de Londres alguien le hubiera dicho que no moriría de hambre, que sería escritor, y que medio siglo después sería enterrado como un héroe en la abadía de Westminster y llorado por toda Inglaterra, habría creído que se trataba de una broma. Lo cierto es que nada podía anunciar en 1824 que Charles Dickens, el pequeño obrero que sostenía a su familia casi indigente mientras el padre pagaba sus deudas en la cárcel de Marshalsea, se convertiría en un hombre famoso y en el escritor más leído y querido por los ingleses, y no ingleses, del siglo XIX.
Dickens leyendo a sus hijas, Mamie y Katey, en el jardín de Gad's Hill.
Dice William Ospina que es asombrosa la manera como captó y reprodujo, casi al instante, la atmósfera de la sociedad industrial que nacía, con su plétora de personajes singulares y sus nuevos modos de vida.Tal vez lo que le dio a Dickens su riqueza de lenguaje es lo mismo que se la dio a Shakespeare, el haberlo aprendido en la calle, antes o por fuera de toda academia. Que la gramática les haya llegado mucho después de las palabras, como a los grandes santos les llega la moral después de haber conocido la vida.

Dickens empezó a publicar sus novelas por entregas en los
Casa de Dickens en Londres.
periódicos y muy pronto las tiradas se multiplicaron extendiendo su fama. Los papeles del Club Pickwick son una extensa rapsodia de situaciones cómicas cuyo protagonista empieza por ser una especie de bufón y gradualmente se va convirtiendo en un héroe quijotesco, lleno de nobleza y de humanidad. En muchas de sus novelas ocurre ese curioso fenómeno, Dickens concibe argumentos medianamente triviales y crea para desarrollarlos personajes tan singulares y tan poderosos que se apoderan de las obras y las cargan de una inesperada energía.

Fiel a los principios de la democracia, Dickens no sólo creyó que todos los hombres somos iguales, también entendió que todos somos irreductiblemente distintos y que esa diversidad es nuestra riqueza.

jueves, 15 de febrero de 2018

Apellido.

Las características personales de los individuos han dado lugar a apodos que, en algunos casos, se han transformado históricamente en apellidos. Pedro III de Aragón “el Grande” (1240-1285), rey de Aragón, Valencia y Sicilia, y conde de Barcelona. Alfonso X “el Sabio” (1221-1284), rey de Castilla. Actualmente, más de 11.000 personas tienen Grande como primer apellido en España. Sabio es el primer apellido de casi 2.000, cuenta la investigadora catalana Susanna Manrubia. 

La tradición de pasar un apellido de padres (o madres) a hijos es muy reciente en la historia de la humanidad, se inició hace unos cinco mil años en China, hace unos ocho siglos en España y en la mayor parte de Europa, hace apenas 150 años en Noruega y en 1934 en Turquía, por ejemplo. La tradición china de heredar el apellido paterno, afirma Susanna Manrubia, es la más antigua del mundo, si bien estuvo limitada a la familia real y a la aristocracia durante casi tres mil años.

El primer censo de Estados Unidos, en 1790, recogía una población de unos cuatro millones de personas. En 2010, el país tenía casi trescientos millones de habitantes, de forma que su población ha crecido a un ritmo cercano al 2% anual en los últimos 220 años. El número de apellidos distintos es el más alto del mundo, producto de la gran diversidad de nacionalidades de los inmigrados entre los siglos XIX y XX.

domingo, 28 de enero de 2018

Lógos


Cuando un griego llama lógos a una tragedia o comedia, o a una oda de Píndaro, no se refiere a que allí haya una secuencia de palabras y oraciones; a lo que en ese caso es llamado lógos pertenecen inseparablemente una melodía, un ritmo, gestos, movimientos. A ningún griego hasta el final de la época clásica, tampoco, pues, a Platón ni a Aristóteles, podría ocurrírsele prever que quizá alguna vez alguien compondría un texto para que otro le pusiese la melodía y el ritmo, quizá incluso un tercero añadiese los movimientos del coro, etcétera. Estos aspectos, dice
Píndaro.
Matinez Marzoa, sólo para nosotros separables unos de otros, pertenecen inseparablemente unos a otros en la unidad del lógos; tal unidad es de inmediato la obvia unidad del habérselas siempre ya con las cosas; pero una diversidad de aspectos y momentos que nosotros separamos, como por ejemplo melodía, ritmo, gesto, movimiento.

miércoles, 24 de enero de 2018

No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro.


El Papa Francisco en su viaje a Chile ha manifestado que “hay que construir la unidad en el diálogo, una unidad que no es uniforme, porque la que reclama Jesús es “una riqueza que cada pueblo puede ofrecer”, “es una diversidad reconciliada, porque no tolera que en su nombre se legitimen las injusticias personales o comunitarias”, y que rechaza “la lógica de creer que existen culturas superiores o inferiores”. 

“Es imprescindible defender, añade el Papa, que una cultura del reconocimiento mutuo no puede construirse en base a la violencia y destrucción que termina cobrándose vidas humanas. No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro, porque esto lo único que despierta es mayor violencia y división. La violencia llama a la violencia, la destrucción aumenta la fractura y separación. La violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa. Por eso decimos no a la violencia que destruye, en ninguna de sus dos formas”.

“Estas actitudes son como lava de volcán que todo arrasa, todo quema, dejando a su paso sólo esterilidad y desolación. Busquemos, en cambio, el camino de la no violencia activa, "como un estilo de política para la paz".Busquemos, y no nos cansemos de buscar el diálogo para la unidad.”

miércoles, 4 de octubre de 2017

La libertad individual.

North explica su filosofía política y económica en los siguientes términos: “Desde mi perspectiva, la libertad individual está intrínsecamente ligada con las opciones y alternativas disponibles a los individuos en una sociedad. Esta definición de libertad ha sido seriamente horadada. La elección de trabajos, de contratar y despedir, o de promover empleados, la explotación de recursos naturales, la creación de nuevas empresas, la determinación de estándares para la calidad de los productos, la disposición del ingreso propio, todo eso está más limitado que en el pasado. El coste, de buscar mayor seguridad económica mediante la redistribución, de acuerdo a mi definición de libertad, ha sido sustancial. La libertad individual es un bien en sí mismo. Y es también un medio esencial para un fin deseable en un mundo de incertidumbre nadie sabe el camino correcto a seguir, sea éste el de perseguir bienestar económico u otro. Pero la diversidad y la descentralización de las decisiones aseguran que las muchas alternativas de caminos en la sociedad serán perseguidos y, por tanto, aumenta las probabilidades de éxito. Decisiones centralizadas, una burocracia a gran escala y privilegios monopolísticos operan en la dirección inversa, estamos reduciendo nuestras opciones con consecuencias de mal presagio para nuestra supervivencia de largo plazo”.
Hayek, Friedman

El trabajo de Hayek y Friedman, entre tantos otros fue advertir que la épica romántica de un Estado liderado por autoridades iluminadas que nos llevarán al progreso y la igualdad no es más que un mito destinado al fracaso.


Un Estado liderado por autoridades iluminadas que nos llevarán al progreso y la igualdad no es más que un mito destinado al fracaso.

miércoles, 17 de agosto de 2016

La patria primero, después mi negocio.

He sacado unas palabras del discurso del Papa Francisco en su viaje a Ecuador, Bolivia y Paraguay que tendrían que ser leídas por los políticos españoles.



Yo les confieso, decía el Papa, que a veces a mí me da un poquito de alergia, o para no decirlo así en términos tan finos, un poquito de “moquillo”, el escuchar discursos grandilocuentes con todas estas palabras y, cuando uno conoce la persona que habla, dice: “Qué mentiroso que sos”. Por eso, palabras solas no sirven. Si vos decís una palabra comprométete con esa palabra, amasá día a día, día a día. ¡Sacrifícate por eso! ¡Comprométete! 


Para que haya diálogo es necesaria esa base fundamental. ¿Y cuál es la identidad en un país? (estamos hablando del diálogo social acá). El amor a la patria. La patria primero, después mi negocio. ¡La patria primero! Esa es la identidad. Entonces, yo, desde esa identidad, voy a dialogar. Si yo voy a dialogar sin esa identidad el diálogo no sirve. Además, el diálogo presupone y nos exige buscar esa cultura del encuentro. Es decir, un encuentro que sabe reconocer que la diversidad no solo es buena, es necesaria. La uniformidad nos anula, nos hace autómatas. La riqueza de la vida está en la diversidad. Por lo que el punto de partida no puede ser: “voy a dialogar pero aquel está equivocado”. No, no, no podemos presumir que el otro está equivocado. Yo voy con lo mío y voy a escuchar qué dice el otro, en qué me enriquece el otro, en qué el otro me hace caer en la cuenta que yo estoy equivocado, y en qué cosas le puedo dar yo al otro. Es un ida y vuelta, ida y vuelta, pero con el corazón abierto. Con presunciones de que el otro está equivocado, mejor irse a casa y no intentar un diálogo, ¿no es cierto? El diálogo es para el bien común, y el bien común se busca, desde nuestras diferencias, dándole posibilidad siempre a nuevas alternativas. 

En ese punto en que nos pusimos de acuerdo, manifiesta el papa Francisco, o en esos puntos en que nos pusimos de acuerdo, nos comprometemos y los defendemos. Es un paso adelante. Esa es la cultura del encuentro. Dialogar no es negociar. Negociar es procurar sacar la propia tajada. A ver cómo saco la mía. No, no dialogues, no pierdas tiempo. Si vas con esa intención no pierdas tiempo. Es buscar el bien común para todos. Discutir juntos, pensar una mejor solución para todos. 


El conflicto existe: hay que asumirlo, hay que procurar resolverlo hasta donde se pueda, pero con miras a lograr una unidad que no es uniformidad, sino que es unidad en la diversidad. Una unidad que no rompe las diferencias, sino que las vive en comunión por medio de la solidaridad y la comprensión. Al tratar de entender las razones del otro, al tratar de escuchar su experiencia, sus anhelos, podemos ver que en gran parte son aspiraciones comunes. 

el diálogo presupone y nos exige buscar esa cultura del encuentro. 

El conflicto existe: hay que asumirlo, hay que procurar resolverlo hasta donde se pueda, pero con miras a lograr una unidad que no es uniformidad, sino que es unidad en la diversidad.

Dialogar no es negociar