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miércoles, 17 de abril de 2024

Una anécdota de las islas del Egeo

A los habitantes de las islas del Egeo les gusta contar una graciosa anécdota sobre un acaudalado estadounidense de origen griego que visita una de las islas durante las vacaciones. Mientras da un paseo por el campo, se topa con un anciano sentado en una roca, tomándose a sorbos una copita de ouzo al tiempo que contempla indolentemente el sol poniéndose en el mar. El americano advierte que los olivos de las colinas que hay a espaldas del viejo están sin cuidar y que las aceitunas caen por todas partes de lo maduras que están. Le pregunta al anciano de quién son los olivos. Son míos, responde el griego.¿No recoge las olivas?,dice el americano. Solo cojo una cuando quiero una, contesta el anciano. ¿Es que no se da cuenta de que si podara los olivos y recogiera las aceitunas cuando están maduras las podría vender? En América todo el mundo se vuelve loco por el aceite de oliva virgen y además lo pagan a precio de oro, dice el americano. ¿Y qué haría yo con el dinero?,le pregunta el griego. Pues podría construir una mansión y disponer de sirvientes para que se lo hicieran todo, contesta el americano. ¿Y entonces qué haría yo? Podría hacer lo que quisiera, responde el americano. ¿Cómo estar sentado al aire libre contemplando la puesta de sol mientras me tomo una copita de ouzo?



domingo, 10 de septiembre de 2023

El cosmos, creación de Dios

El rasgo más relevante que distingue el pensamiento hebreo del griego (en particular el de Aristóteles) era la idea del cosmos como una creación de Dios que en realidad había ocurrido en la historia. En el pensamiento hebreo, a diferencia del griego, la naturaleza no era divina y Dios trascendía a todos los fenómenos. El sol, la luna y las estrellas eran criaturas de Dios y servían para anunciar las obras de sus manos (salmo 19). A diferencia de los egipcios y los babilonios, los hebreos no estimaban que la monarquía se hallaba anclada en el cosmos. En la religión hebrea, y sólo en ella, el hombre se unía a Dios por medio de una alianza casi legal, cuyo resultado fue la destrucción del antiguo vínculo entre el hombre y la naturaleza, escribe H. Frankfort en su obra Kingship and the Gods:A Study of Near Eastern Religion. Debido a esto, a veces los judíos han sido considerados los “constructores del tiempo”, mientras que los griegos fueron los “constructores del espacio”, los romanos los “constructores del imperio” y los cristianos los “constructores del cielo”, escribe G. J. Whitrow.

miércoles, 11 de enero de 2023

Durante la década de 1830 se produjo en Francia la primera codificación moderna del derecho de asilo político

El sociólogo estadounidense Richard Sennett escribe en El extranjero que “los parisinos idealizaron la resistencia que en otros lugares oponían los burgueses locales a la explotación de la aristocracia. Aunque los franceses no son en general particularmente accesibles para los forasteros, recibieron con simpatía a polacos y griegos; las revueltas en esos dos países se percibían más como revoluciones de la clase media que como revueltas de los pobres. Durante la década de 1830, las universidades de Francia estuvieron abiertas a los extranjeros y se produjo la primera codificación moderna del derecho de asilo político (según la cual un individuo puede solicitar este estatus a través de una tramitación estatal establecida, sin tener que suplicarlo como favor a un gobernante). En estas condiciones, los emigrantes de las décadas de 1830 y 1840 trataron de movilizar a los parisinos a favor de sus diversas causas, con la esperanza de obtener dinero y presionar a la opinión pública para que impulsara a la acción al gobierno francés. Hoy se conoce el lado elegante de esos esfuerzos, como la música que Chopin escribía a modo de pièces d’occasion para conciertos de beneficencia, pero había también una adhesión más popular del público, como el proselitismo que los marineros griegos hacían entre los estibadores y los transportistas de los quais del Sena en busca de ayuda, y con tal fortuna que en los muelles se usaba la ropa de trabajo griega como señal de solidaridad”.


sábado, 12 de octubre de 2019

La mayoría de las personas toman las mismas decisiones cuando se enfrentan a los mismos dilemas éticos



Para Antonio Cruz, catedrático de biología, a pesar de pequeñas diferencias culturales, la mayoría de las personas, independientemente de sus creencias, toman las mismas decisiones fundamentales cuando se enfrentan a los mismos dilemas éticos. Se han hecho experimentos morales, por ejemplo, con los kuna (pequeña tribu centroamericana que tiene poco contacto con los occidentales y que carece de religión) y han mostrado tener los mismos juicios morales que los demás. Hoy existe suficiente consenso, entre los antropólogos culturales, acerca de la existencia de una moralidad universal en la especie humana. Y tal convicción corrobora lo que dice la Biblia 


C. S. Lewis decía que si alguien se toma el trabajo de comparar las enseñanzas morales de, digamos, los antiguos egipcios, babilonios, hindúes, chinos, griegos o romanos, lo que realmente le llamará la atención es lo parecidas que son entre sí y a las nuestras.

viernes, 5 de julio de 2019

San Benito concede gran importancia a la lectura


Entre las órdenes religiosas ninguna dedicó tanta atención al libro como la de los benedictinos. El propio San Benito, cuenta el historiador danés  Svend Dahl, fundó en 529 el monasterio de Monte Cassino en Italia y en las reglas de la Orden se concede una gran importancia a la lectura; los monjes debían pasar su tiempo libre leyendo y a una pareja de los veteranos estaba encomendada la vigilancia del cumplimiento de este deber. San Benito se refería con ello a la literatura religiosa y no a la profana; pero en muchos monasterios benedictinos, como después proliferaron por toda Europa en la segunda mitad del siglo VI, luego de la fundación, por su discípulo Mauro, del monasterio de St. Maur-sur-Loire en la Galia, se cultivó el estudio y la copia de los autores clásicos paralelamente a las lecturas edificantes. No fue en realidad el interés por la literatura clásica lo que llevó a los monjes a dedicarse a ella, sino la necesidad de conocer el griego y el latín para leer la literatura eclesiástica; la literatura clásica era un medio para ejercitar la práctica de esos idiomas.

domingo, 23 de junio de 2019

Cuando los dioses fueron destruidos, los griegos, no sabiendo ya por quién morir, se dejaron subyugar por los romanos



La religión, en Grecia, era tan solo un hecho de procedimiento, sin contenido moral. A los fieles no se les pedía fe ni se les ofrecía el bien. Se les imponía solamente el cumplimiento de ciertas prácticas burocráticas. Y no podía ser de otro modo, visto que de contenido moral los mismos dioses tenían bien poco y no podía decirse ciertamente que ofreciesen un ejemplo de virtud. Con todo, fue la religión la que impuso aquellos fundamentales deberes sin los cuales ninguna sociedad puede existir. Convertía en sagrado, y por ende indisoluble, el matrimonio, moralmente obligatoria la procreación de hijos, y apremiante la fidelidad a la familia, a la tribu y al Estado. El patriotismo de los griegos estaba estrechamente ligado a la religión, y morir por el propio país equivalía a morir por los suyos y viceversa. Dice Indro Montanelli que es esto tan verdad que, cuando estos dioses fueron destruidos por la filosofía, los griegos, no sabiendo ya por quién morir, cesaron de combatir y se dejaron subyugar por los romanos, que todavía creían en los dioses.

jueves, 14 de febrero de 2019

La Antigua Roma realizó grandes logros de ingeniería.

El Panteón. Cúpula levantada por Adriano hace 1900 años.
Los romanos, aunque nunca llegaron a igualar a los griegos en  el campo intelectual, fueron responsables de algunos de los grandes logros de ingeniería del mundo antiguo. Se traía agua desde grandes distancias a las ciudades a través de acueductos, y las aguas residuales se eliminaban mediante alcantarillas cubiertas, mientras que las villas de los ricos se beneficiaban de una calefacción central por debajo del suelo. Magníficos edificios públicos adornaban todas las ciudades, ninguna tanto como la propia Roma, donde el Coliseo podía
acomodar a 50.000 espectadores sentados. Fueron los romanos los primeros en usar el arco en un gran abanico de estructuras, y fueron los romanos los que construyeron las primeras cúpulas verdaderas, en edificios como el templo conocido como el Panteón, que empleó otra innovación romana, el hormigón. Consideraciones militares condujeron a otros logros, en especial la red de calzadas que unía todas las partes del imperio, y los muros defensivos, como el muro de Adriano en el norte de Inglaterra.

lunes, 27 de agosto de 2018

La traducción es una escuela de exactitud.


Richard Weaver opinaba que era conveniente incluir lenguas extranjeras en los planes de estudio, "y si de verdad vamos en serio, añadía Weaver,esto quiere decir ante todo el latín y el griego. No pienso repetir la larga lista de conocidas virtudes que se desprenden del estudio de estas lenguas. Me limitaré a señalar una sola, porque me parece que no se atiende a ella lo bastante. Nada previene tan exitosamente la pereza en el uso del lenguaje como el ejercicio de la traducción. Al centrarse en el sentido de una palabra y luego buscar su equivalente apropiado en otra lengua, se está obligando al entendimiento a observar y reflexionar antes de escoger una forma de expresión. La traducción es una escuela de exactitud, cuyos frutos en el pasado resonaban en la oratoria y aun en el periodismo, pero que hoy se han
Richard Weaver
vuelto tan excepcionales como los buenos modales. Hacer ejercicios de traducción exacta es un excelente método para que la mente aprenda a huir de la dejadez y exageración con que los sensacionalistas corrompen el mundo. Si las escuelas de periodismo se dedicaran de verdad a promover sus intereses, no le darían el título a ningún estudiante que no hubiera aprendido a traducir a los poetas griegos".

domingo, 28 de enero de 2018

Lógos


Cuando un griego llama lógos a una tragedia o comedia, o a una oda de Píndaro, no se refiere a que allí haya una secuencia de palabras y oraciones; a lo que en ese caso es llamado lógos pertenecen inseparablemente una melodía, un ritmo, gestos, movimientos. A ningún griego hasta el final de la época clásica, tampoco, pues, a Platón ni a Aristóteles, podría ocurrírsele prever que quizá alguna vez alguien compondría un texto para que otro le pusiese la melodía y el ritmo, quizá incluso un tercero añadiese los movimientos del coro, etcétera. Estos aspectos, dice
Píndaro.
Matinez Marzoa, sólo para nosotros separables unos de otros, pertenecen inseparablemente unos a otros en la unidad del lógos; tal unidad es de inmediato la obvia unidad del habérselas siempre ya con las cosas; pero una diversidad de aspectos y momentos que nosotros separamos, como por ejemplo melodía, ritmo, gesto, movimiento.

martes, 4 de octubre de 2016

El clima influye en la historia.

Lawrence Solomon
El clima de la época del imperio romano fue más cálido que el actual. El naturalista y ambientalista canadiense Lawrence Solomon, en un libro interesante “Historia de la temperatura”,afirma que en tiempos de César y Cristo las temperaturas fueron gratamente cálidas, en algunos casos más que en los tiempos recientes. Fue el Periodo Cálido Romano “un tiempo de riquezas y logros, cuando el clima llenaba los graneros y extendía el área cultivada de las viñas y de los olivares”. Hans Peter Holzhauser es uno de los más prestigiosos glaciólogos suizos y ha estudiado con detalle la historia de los glaciares. A través de sus huellas, sobre todo el caso del más caudaloso de Europa, el glaciar de Aletsch, puede afirmar que en el siglo I era un poco más reducido que hoy, de lo que podría inferirse un clima ligeramente más cálido. R. Schmidt, C. Kamenik y M. Roth, analizando vestigios de algas silíceas y pólenes de vegetación arbórea, entienden que en la época romana el clima era ligeramente más cálido que el nuestro.

Es evidente que en el Mediterráneo de la época clásica florecieron dos pueblos extraordinarios, muy similares en cuanto a su enorme influjo en la civilización occidental, pero muy distintos por lo que se refiere a su destino histórico-político, cuenta José Luis Comellas. El griego, que elaboró un primoroso pensamiento capaz de guiar de una vez para siempre nuestra forma de utilizar la lógica y de discurrir, pero incapaz de constituir una gran unidad de poder; y el imperio romano, que los igualó en rigor mental, no tanto en su creatividad intelectual o artística, pero que llegó a constituir un imperio que no tuvo rival por muchos siglos, y que se extendió por todo el espacio mediterráneo de Egipto a Iberia, y por gran parte del continente europeo, tomando como límites naturales el Rin y el Danubio, aunque sobrepasó estas fronteras y conquistó un buen trozo de Gran Bretaña. Todo esto bajo un clima delicioso, que duró en el espacio mediterráneo, más o menos desde el año −500 a +500. Un predominio de mil años sin grandes perturbaciones climáticas es difícil encontrarlo en la historia. Que este paraíso mediterráneo tuviera un papel determinante o cuando menos influyente en el desarrollo de aquella civilización de la cual los hombres y mujeres de Occidente todavía somos deudores es un punto que no podemos dejar de tener en cuenta.
El clima que disfrutaron los romanos (sobre todo entre el siglo I y el III) fue visiblemente más cálido, quizá más cálido incluso que el clima del siglo XX. Y este clima agradable propició la navegación, el bienestar,la vida fecunda en la naturaleza y en la calle, y las relaciones humanas. Hizo del Mediterráneo el espacio más culto y civilizado del mundo en una época que fue decisiva en la historia. La lógica griega, el rigor latino, la profunda espiritualidad cristiana, pondrían las raíces de lo que luego fue Europa.

en tiempos de César y Cristo las temperaturas fueron gratamente cálidas, en algunos casos más que en los tiempos recientes

El clima que disfrutaron los romanos (sobre todo entre el siglo I y el III) fue visiblemente más cálido, quizá más cálido incluso que el clima del siglo XX