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jueves, 26 de marzo de 2026

Conociendo lo anterior se puede comprender un poco mejor lo presente

Cuando se estudia la historia siempre se ve como una mera narración de hechos y sucesos consecutivos que aparentemente alteran la sociedad y provocan sus transformaciones, pero siempre quedan de ella los nombres propios, las fechas, los momentos trascendentes que suponen un hito a tener muy en cuenta. Pero la historia no solo es eso, sino que todas las personas que han poblado la Tierra son historia; en su medida y consideración, todas han aportado algo, sean reyes, nobles, esclavos, marineros, militares, estadistas, sastres o jornaleros. Cada uno tiene sus historias y el conjunto de estas historias forman la memoria colectiva de una sociedad. Que una sociedad no haya protagonizado guerras, conquistas, o no haya tenido personajes que hayan quedado para los libros de texto no implica que sea menos importante o destacable, porque esa sociedad está en la memoria colectiva de todo lo que somos actualmente.
Las propias palabras que lees son prueba de ello, ya que el sistema alfabético tal y como lo conocemos tiene un origen fenicio, y el primer alfabeto como tal fue inventado por estos para hacer más fácil su uso de cara a las transacciones comerciales. De él nacerán los alfabetos hebreo, árabe, latino y griego, por lo que medio mundo escribe actualmente como escribe gracias a que unos anónimos fenicios inventaron un sistema más fácil de aprendizaje y de representación de los sonidos fonéticos. Otra de las aportaciones más destacadas fue la expansión del uso del torno en la producción alfarera con todo lo que ello implicaba, un cambio sustancial para la industria cerámica que permitió una mayor producción y un aumento en la calidad de los objetos. El cultivo de la vid y el olivo también fue propagado por sus barcos allí donde instalaban colonias comerciales, y el vino y el aceite se convertirán en un producto alimenticio básico que supondrá una base económica importante para las zonas de producción, sin pararnos a hablar del papel de estos dos ingredientes en la dieta mediterránea. Estos dos productos siguen siendo básicos para la economía de muchas regiones, y la presencia del vino y el aceite en el comercio internacional a lo largo de la historia es el indicio del significativo papel de su cultivo.
Para conocer cualquier circunstancia o hecho, y más en temas históricos, hace falta conocer el contexto circunstancial que rodea los momentos anteriores, porque conociendo lo anterior se puede comprender un poco mejor lo presente.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

El antisemitismo durará tanto como el tiempo mismo


¿Cómo es posible que el destino de un país más pequeño que una región italiana o que dos departamentos franceses pueda tener tanta repercusión en el futuro del mundo? ¿Por qué 9 millones de judíos que reclaman una tierra tan diminuta son un escándalo para 2.000 millones de musulmanes, que poseen 57 países y afirman la unidad de la Ummah? También podríamos preguntar directamente: ¿por qué el Verbo se hizo judío?
No podemos dejar de verlo, aunque hay que creerlo. Este pueblo está marcado por una elección que es el primero en no comprender. El judío puede no tener fe en Dios, pero Dios sigue teniendo fe en él, apartándolo de las naciones, casándose con él para bien o para mal, y encargándole finalmente la misión de aguafiestas y revelador... Tan pronto como el orden mundial quiere cerrarse sobre sí mismo, ahí está él, desconcertante e inquietante, irrupción de la trascendencia a pesar suyo. En la era de los nacionalismos se le critica por ser demasiado cosmopolita; en la era de la globalización, por ser demasiado nacionalista. ¿Se le retrata como un Rothschild? Aquí está Einstein. Aquí está Marx (Karl o Groucho). Incluso sus esfuerzos por asimilarse completamente acaban discriminándole. Se convierte en el más austriaco de los escritores austriacos, como Stefan Zweig, algo que el Hitler austriaco no podía soportar. Incluso Super-Man es una invención de Siegel y Shuster, descendientes de inmigrantes judíos de Ucrania y Lituania; y Astérix el Galo, de Goscinny, nieto de un rabino polaco...
Con semejante escándalo, podemos predecir que el antisemitismo durará tanto como el tiempo mismo. Al igualitarista no le gusta el judío porque es recalcitrante a su máquina niveladora; el antisemita es superior a él porque tiene el instinto de lo sobrenatural. Presiente que algo extraño sucede con el judío, algo más extraño que lo que sucede con el simple extranjero.Esta elección no es precisamente ningún enchufe, al contrario, es la exigencia de una rectitud a prueba de todo, a no sucumbir a la tentación del orgullo y del desprecio, a mantener, una vez más, el honor en medio del horror.
Al hacer esta constatación, no estoy ofreciendo una solución (¡gracias a Dios! una solución sólo serviría para separar el trigo de la paja). En realidad redoblo el problema. No se puede ser pacifista, hay que responder a la agresión; no se puede ser belicista, no basta con reaccionar. Necesitamos un jefe de guerra llevado en las alas de la Paloma, que sólo desenvaine la espada para plantar el olivo.Este doble problema era ya el de Juana de Arco. 

viernes, 6 de diciembre de 2024

La Agenda 2030 impone medidas en favor de intereses globales y sin tomar en cuenta las necesidades locales

La revista Jara y Sedal, y recoge el diario La Bandera, denuncia una expropiación que afectará a aproximadamente cien agricultores en Andalucía, quienes perderán sus tierras y alrededor de 100.000 olivos que, por generaciones, han representado su sustento en pos del la creación de una gran planta fotovoltaica en terrenos de Jaén y Córdoba.  Muchos ven en esta medida una señal de que la Agenda 2030 impone medidas en favor de intereses globales y sin tomar en cuenta las necesidades locales.Para los agricultores, la creación de esta planta fotovoltaica no significa progreso, sino un atentado a su medio de vida y una amenaza a la sostenibilidad del campo andaluz. Los trabajadores del campo se han unido para protestar contra este tipo de megaproyectos, que no solo conllevan la expropiación de sus tierras, sino también la destrucción de olivares que forman parte de la identidad cultural y económica de Andalucía. Este megaproyecto afectará la región de la Campiña Norte, en Jaén y Córdoba, donde se prevé la expropiación de sus tierras y la tala de más de 100.000 olivos, una superficie equivalente a unos 100 campos de fútbol. Además, estos olivares forman parte de una zona que en su momento fue propuesta para ser declarada Patrimonio Mundial de la Unesco por su riqueza cultural y natural. La Agenda 2030 con sus objetivos de eliminar el sector primario va en contra de los intereses de las comunidades rurales, comportándose como un vehículo para beneficiar a las grandes multinacionales extranjeras en detrimento del sector primario local. Los agricultores argumentan que estos proyectos están acelerando la desaparición de la agricultura tradicional en España. La construcción de megaplantas fotovoltaicas, como la que se proyecta en Andalucía, sirve como constatación, una vez más, de que las decisiones se toman desde la distancia, obedeciendo a una agenda marcada por intereses globalistas y en perjuicio y detrimento de los intereses locales.

Los agricultores y la Plataforma de la Campiña Norte argumentan que estos proyectos solo benefician a unas pocas empresas de las élites globalistas, mientras destruyen el sustento de decenas de familias que dependen de la agricultura y que son quienes más contribuyen a la economía y la cultura de la región. La empresa Greenalia Solar es la promotora del megaproyecto. Para los agricultores, la instalación de estas plantas significa una catástrofe ambiental y social. La tala de olivos a gran escala no solo implica una pérdida de biodiversidad y de patrimonio cultural, sino que también elimina puestos de trabajo locales y afecta el equilibrio ecológico de la región.

miércoles, 17 de abril de 2024

Una anécdota de las islas del Egeo

A los habitantes de las islas del Egeo les gusta contar una graciosa anécdota sobre un acaudalado estadounidense de origen griego que visita una de las islas durante las vacaciones. Mientras da un paseo por el campo, se topa con un anciano sentado en una roca, tomándose a sorbos una copita de ouzo al tiempo que contempla indolentemente el sol poniéndose en el mar. El americano advierte que los olivos de las colinas que hay a espaldas del viejo están sin cuidar y que las aceitunas caen por todas partes de lo maduras que están. Le pregunta al anciano de quién son los olivos. Son míos, responde el griego.¿No recoge las olivas?,dice el americano. Solo cojo una cuando quiero una, contesta el anciano. ¿Es que no se da cuenta de que si podara los olivos y recogiera las aceitunas cuando están maduras las podría vender? En América todo el mundo se vuelve loco por el aceite de oliva virgen y además lo pagan a precio de oro, dice el americano. ¿Y qué haría yo con el dinero?,le pregunta el griego. Pues podría construir una mansión y disponer de sirvientes para que se lo hicieran todo, contesta el americano. ¿Y entonces qué haría yo? Podría hacer lo que quisiera, responde el americano. ¿Cómo estar sentado al aire libre contemplando la puesta de sol mientras me tomo una copita de ouzo?



lunes, 22 de julio de 2019

La desamortización de Álvarez Mendizábal

La desamortización de Álvarez Mendizábal (1836-1837) afectó únicamente a los terrenos del clero regular, las órdenes religiosas, por lo que la Iglesia lo excomulgó, así como a los compradores de dichas tierras.

La desamortización fracasó en su intento de obtener una distribución más justa de la tierra y la mayoría de los bienes enajenados a la Iglesia pasaron a manos de grandes propietarios. La división de los lotes de tierra se encomendó a comisiones municipales y éstas, aliadas con los oligarcas adinerados, manipularon el sistema creando grandes lotes que fueron comprados por nobles terratenientes y burgueses ricos, con lo que no se creó la clase media que se pretendía.

En esta época se impulsaron cultivos que han pervivido hasta nuestros días, como el olivo en Andalucía o la naranja en Valencia. Empezó a elaborarse el cava en Cataluña a gran escala y la industria del azúcar basada en la remolacha se desarrolló en el Valle del Ebro y Andalucía.