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domingo, 12 de enero de 2025

De tanto hablar de igualdad entre hombres y mujeres se nos ha olvidado que somos distintos

Louise Perry, autora de Contra la revolución sexual, sostiene que el matrimonio ha muerto, que debe resucitar, y que de tanto hablar de igualdad entre hombres y mujeres se nos ha olvidado que somos también distintos. Dice, sobre todo, que ese objetivo de igualdad plena, combinado con la revolución sexual que ha acompañado al feminismo en los últimos años, ha generado un escenario en el que "la mujer se ha entregado a los encuentros casuales pero no es capaz de gestionarlos". Por eso defiende el regreso a ciertas tradiciones, incluso los colegios segregados si el fin es evitar los delitos sexuales entre menores. "Haced caso a vuestras madres", conmina Louise Perry a las mujeres.
"Las feministas de la segunda ola no predijeron el efecto de la pornografía y el sexo se ha vuelto agresivo y carente de amor", afirma. "El discurso de la liberación sexual nos dice que sigamos así; yo te digo que tienes la obligación de parar”. “Lo que está sucediendo es que las mujeres más jóvenes no entienden la sexualidad masculina. Han asumido que los hombres y las mujeres somos iguales, porque nunca nadie les ha dicho lo contrario. No saben que ellos ven cosas distintas en las parejas casuales y en aquellas que creen que merecen la pena. Ellas buscan parejas estables, para lo que están dispuestas a tener encuentros sexuales y que la relación evolucione, pero los hombres no actúan igual. No podemos negar nuestras diferencias y tampoco esperar que las mujeres jóvenes lo aprendan de forma espontánea….Si un hombre quiere tener sexo contigo, no significa necesariamente que quiera tener una relación contigo. Este es el tipo de cosas que una madre puede decirte pero que no escucharás en Sexo en Nueva York o leerás en Cosmopolitan. No digo que haya que obedecer a las madres en todo, pero lo cierto es que es alguien que siempre querrá tu máximo bienestar…..Si las personas no tienen sexo saludable su sociedad tampoco lo será. Con la anticoncepción moderna, hemos roto el vínculo entre el sexo y la reproducción. Sólo África se salva de esto. Y muy pronto tendremos serios problemas porque las personas ya no forman familias. Soy feminista, me gusta ser libre, trabajar, pero es un problema que cuanto más moderna sea una sociedad más baja sea su tasa de natalidad” 


sábado, 15 de junio de 2024

La hegemonía woke

Ernesto Laclau
Ernesto Laclau, filósofo y escritor postmarxista, inaugura un postmarxismo que reconoce que no se puede ser marxista ya que no existen las clases sociales. “Propone ocupar todas las luchas que se vayan dando e integrarlas en un solo discurso”, la amalgama confusa que nos ocupa. Elaborada su teoría en 1985, Laclau muere en 2014. Justo ese año se produce el que Juan Carlos Girauta apunta como el momento inaugural en la nueva hegemonía woke, el debate en una universidad americana entre dos feministas sobre la “cultura de la violación”, donde una de las debatientes está a favor y la otra dice que “si admitimos esto hacemos un flaco favor a otras mujeres del mundo que conviven junto a auténticas barbaridades como la ablación”. "Ahí aparece el monstruo”. Luego llega un grupo de alumnos y dice que no se puede permitir que en esta universidad haya una persona que niegue que en EE.UU. existe una “cultura de la violación”. Este grupo pronto se va ampliando. El quid de su éxito es la creencia e imposición de que no puede ser que exista ni siquiera debate en otro lugar. Nadie puede defender una idea contraria a la existencia de la cultura de la violación porque dicen que se va a ofender allí donde se diga lo contrario. Se trata de un uso deliberado de la mentira. “¿Por qué quien asume (siempre en el espacio público, nunca en el privado) que hay que salvar el planeta, también asume la determinación de género y también considera que los españoles cometieron un genocidio?… no hay ninguna lógica que justifique la adscripción a estas cosas…". Salvo la teoría del postmarxista, una inoculación.
“La hegemonía cultural es la verdadera pandemia” donde el capitalismo aparece como el enemigo común. “El woke europeo sigue las consignas del woke americano que no ha entendido a Foucault”. La teoría postmarxista de Laclau funciona porque nadie entiende nada, porque nadie ha leído nada, y lo que hila todas las causas es curiosamente, o no tanto, el capitalismo. Las causas LGTBI que no van contra los países comunistas o musulmanes, que históricamente han sido sus enemigos absolutos. Van contra los países capitalistas donde todos estos movimientos han tenido la oportunidad de salir adelante. Se trata de buscar el enemigo común, sea cierto o no.

lunes, 18 de marzo de 2024

Feminismo

María García-Nieto

Escribe María García-Nieto Barón, profesora de la Universidad de Navarra, que el feminismo reivindicativo del primer momento provocó una especie de shock que nos despertó socialmente para revisar las estructuras de desigualdad en nuestras organizaciones privadas y públicas. Gracias a esto la mujer hoy puede votar, participar en política, puede realizar estudios superiores y desempeñar una carrera profesional, viajar sin permiso de su marido…en definitiva, consiguieron meter en crisis una sociedad entera y construir desde ella una cultura, una sociedad, una humanidad más justa. Fueron las feministas las que iniciaron la formación de una conciencia y obligaron al mundo a contemplar las cosas de una forma más sensible y más humana. Y todavía hay mucho camino que recorrer y bastantes paises en dónde la mujer está considerada como lo estuvieron las mujeres en Europa hasta que se consiguió un más digno ejercicio de la libertad. Cuando tengamos que dialogar con el feminismo, no nos centremos en su cara negativa, estemos abiertos a escuchar su mensaje. Tener presente que todos, hombres y mujeres, debemos mucho a la lucha que han mantenido, no sin esfuerzo, estas mujeres.

domingo, 2 de julio de 2023

Diversidad de funciones en el matrimonio

Hay que recordar a ciertas feministas, que la esencial igualdad entre hombre y mujer no está reñida con la diversidad de funciones que competen a cada uno en el matrimonio, derivadas de la vocación a la paternidad y a la maternidad. 


miércoles, 31 de mayo de 2023

Las feministas que abrazan el multiculturalismo

Las feministas que abrazan el multiculturalismo crean confusión y viven en una confusión. Porque el feminismo pertenece al contexto de la affirmative action. De hecho las mujeres no son culturalmente distintas en la acepción multicultural del término. Ni tampoco son una minoría oprimida puesto que las mujeres son en todas partes, por razón de nacimiento, una mayoría. Y, por tanto, las feministas no tienen motivos para montar un caballo que no es el suyo, y que además es una “mala bestia”. En cambio suelen tener razón (no siempre) cuando se declaran discriminadas. Pero eso es, dice Giovanni Sartori, una cuestión de acción afirmativa.


lunes, 2 de enero de 2023

El feminismo debe tener en cuenta la situación de todas las mujeres


Deborah Cameron, profesora de la Universidad de Oxford, escribe que los debates populares sobre la mujer y el trabajo suelen equiparar el trabajo específicamente con el trabajo remunerado; el trabajo realizado a cambio de dinero, en forma de salarios, honorarios o un sueldo. Nuestra forma de expresarnos a diario también lo refleja. Por ejemplo, la gente pregunta a las madres primerizas si tienen pensado volver al trabajo, como si cuidar de una criatura no fuera trabajo. Uno de los rasgos distintivos de la perspectiva feminista es el reconocimiento de que el cuidado familiar también es trabajo, la diferencia es que no te pagan por hacerlo. Y esto es una cuestión feminista, porque la mayoría del trabajo de cuidados no retribuido lo realizan mujeres.

La mayoría de las mujeres del mundo no pueden permitirse el lujo de estar pensando en opciones profesionales y techos de cristal. Trabajan para pagar el alquiler y llevar comida a la mesa. Pero la cuestión no se limita a la diferencia de situación entre las mujeres con profesiones de elite y las mujeres menos privilegiadas; además, sus potentes carreras pueden depender verdaderamente del trabajo de esas otras mujeres que hacen de limpiadoras, amas de casa, niñeras y canguros. Las que realizan estos trabajos son principalmente mujeres de clase trabajadora, mujeres de color y, cada vez más, mujeres migrantes de regiones más pobres. Su situación (trabajar, y a veces también vivir, en casa de sus empleadores) puede hacerlas vulnerables a la explotación y al abuso. Organizaciones benéficas han documentado numerosos casos de condiciones laborales que rozan la esclavitud; no se permite a las trabajadoras salir de casa, las obligan a trabajar sin salario, las privan de sus pasaportes y las someten a violencia física y sexual. El feminismo debe tener en cuenta la situación de todas las mujeres, no de unas pocas; debe ser capaz de hacer frente a las diferencias y las desigualdades entre mujeres y a la explotación de unas por otras.

miércoles, 19 de octubre de 2022

La ideología de género niega la realidad del ser humano como hombre y mujer

En su libro, Memoria e identidad, Juan Pablo II escribe: “Pienso, por ejemplo, en las fuertes presiones del Parlamento Europeo para que las uniones homosexuales sean reconocidas como una forma alternativa de familia, a la que correspondería incluso el derecho de adopción. Es lícito e incluso necesario preguntarse si no sigue operando ahí una nueva ideología del mal, quizá más sutil y encubierta, que intenta aprovechar los derechos del hombre contra el hombre y contra la familia”. 

“La ideología de género transmite una burda mentira, ya que niega la realidad del ser humano como hombre y mujer. Los grupos de presión y los movimientos feministas la promueven violentamente y se ha transformado rápidamente en una lucha contra el orden social y sus valores. Su objetivo no se detiene solo en la deconstrucción del sujeto. Su principal interés es la deconstrucción del orden social. Se trata de sembrar la duda sobre la legitimidad de las normas sociales e introducir una sospecha en cuanto al modelo de la heterosexualidad; según el género, hay que eliminar la civilización cristiana y construir un nuevo mundo”,escribe Robert Sarah.

martes, 1 de febrero de 2022

El objetivo consiste en la destrucción sexual del hombre y la mujer como productos de la heterosexualidad

La familia pasa a ser considerada como la principal institución social que reproduce la “estructura patriarcal”, y todas las municiones feministas se destinan fundamentalmente contra ella y el matrimonio. “La institución principal del patriarcado es la familia”, anota Millet. El objetivo marxista es la abolición de la familia. El fin expreso de todo esto es la destrucción de la familia, dado que ésta sería “la fuente de la represión psicológica, económica y política”. La tercera ola del feminismo hace de las relaciones de pareja un ámbito de lucha y odio permanente.El hombre se ha convertido en el blanco del desprecio absoluto, y el simple hecho de concebir una relación amorosa con él, equivale al hecho de “dormir con el enemigo”.


El modo de relación sexual que las feministas más desprecian y que con mayor ahínco pretenden destruir es la heterosexualidad. “El agente de opresión es la definición cultural y política de la sexualidad humana como heterosexual. La institución de la familia y el matrimonio, y los sistemas de protección legal y cultural que refuerzan la heterosexualidad, son las bases de la opresión política de la mujer”, sentencia Eisenstein. La verdad es que no queda nada claro por qué la heterosexualidad resulta opresiva para la mujer; lo que ha de deducirse, en todo caso, es que al ser la heterosexualidad la base y la génesis de la unidad familiar, aquélla debe ser destruida como manera indirecta de destruir esta última, y como manera indirecta, a su vez, de derrumbar uno de los pilares del orden capitalista.


Wittig representa un feminismo cuyo objeto es destruir a la mujer, tal como ella misma lo reconoce de forma explícita. “Nuestra supervivencia exige que nos dediquemos con todas nuestras fuerzas a destruir esa clase, las mujeres, con la cual los hombres se apropian de las mujeres. Y esto sólo puede lograrse por medio de la destrucción de la heterosexualidad como un sistema social basado en la opresión de las mujeres por los hombres”. Su novela cuerpo lesbiano es un ejemplo de subversión del lenguaje, y de estas propuestas se derivan prácticas como las que actualmente vemos incluso en textos pretendidamente académicos que se enseñan en universidades de todo el mundo, de escribir eliminando el género, modificando la letra “a”, la “e” y la “o” por la letra “x”.

Butler procura “facilitar una concurrencia política del feminismo, de los puntos de vista gay y lésbico sobre el género” y las demás “modalidades” sexuales; en otras palabras, estirar tanto el concepto de género como para que en él quepan formas y gustos sexuales de lo más extrañas. Hegemonía, en otras palabras.El objetivo consiste en la destrucción sexual del hombre y la mujer como productos de la heterosexualidad, la cual es, curiosamente, la forma de vinculación sexual que permite la conservación de nuestra especie. ¿No es verdaderamente autodestructiva no ya del sujeto, sino de la humanidad como tal, la propuesta teórica del feminismo “queer”?



sábado, 22 de enero de 2022

Nada separa más a Oriente de Occidente que la situación de la mujer en la sociedad

Si una mujer se convierte en madre, con o sin matrimonio, se ve impedida de llevar una vida libre o independiente como el hombre. Mientras el movimiento feminista se limite a igualar los derechos jurídicos de la mujer con los del hombre, a darle seguridad sobre las posibilidades legales y económicas de desenvolver sus facultades y de manifestarlas mediante actos que correspondan a sus gustos, a sus deseos y a su situación financiera, sólo es una rama del gran movimiento liberal que encarna la idea de una evolución libre y tranquila. Si, al ir más allá de estas reivindicaciones, el movimiento feminista cree que debe combatir instituciones de la vida social con la esperanza de remover ciertas limitaciones que la naturaleza ha impuesto al destino humano, entonces es ya un hijo espiritual del socialismo. Porque es característica propia del socialismo buscar en las instituciones sociales las raíces de las condiciones dadas por la naturaleza, y por tanto sustraídas a la acción del hombre, y pretender, al reformarlas, reformar la naturaleza misma.



El Oriente ha sido incapaz de resolver este problema, que fue su ruina. Para Oriente, la mujer es un instrumento de placer del hombre, una productora de hijos, una nodriza. Cada impulso que la cultura personal parecía tomar en Oriente quedaba frustrado, porque el elemento femenino rebajaba sin cesar al hombre a la pesada atmósfera del harén. En la actualidad, nada separa más a Oriente de Occidente que la situación de la mujer en la sociedad y la posición del hombre hacia la mujer. A menudo se pretende que la sabiduría de los orientales ha concebido mejor los más altos problemas de la existencia que la filosofía europea. En todo caso, Oriente no ha podido resolver el problema sexual, y esto ha dado el golpe de muerte a sus civilizaciones. Para el occidental, la mujer es una compañera; para el oriental, una concubina. La europea no siempre ha ocupado la posición que le corresponde ahora, pues la ha conquistado gradualmente en el curso de la evolución del principio despótico al principio contractual. Esta evolución le ha dado jurídicamente completa igualdad de derechos, y el hombre y la mujer son iguales ante la ley en nuestros días.

miércoles, 6 de octubre de 2021

Cien feministas prenden fuego a una iglesia católica


Una turba de aproximadamente 100 feministas prendió fuego a una iglesia católica mientras unos 50 fieles asistía a Misa el 28 de septiembre, cuando en distintos lugares de América Latina se realizaron marchas a favor del aborto legal.Según informa el periódico El Colombiano, todo comenzó alrededor de las 6:30 p.m. (hora local), cuando en la parroquia San Ignacio de Loyola en Medellín se celebraba la Misa de las 6:00 p.m. El párroco, P. Guillermo Zuluaga, dijo a El Colombiano que unas 100 mujeres llegaron a la plaza en donde está la iglesia, gritando lemas abortistas. Al escuchar la manifestación, un grupo de fieles corrió a cerrar las puertas para evitar el ingreso de la turba.El cierre de las puertas habría exaltado más a las feministas, quienes comenzaron a pintar gráfitis sobre las puertas y paredes de la iglesia. Luego se tornaron más violentas y arrancaron las rejas y prendieron fuego a una de las puertas de madera.“Había mucho pánico, porque como comenzaron a quemar las puertas, la gente pensó que la iban a quemar”, dijo el P. Zuluaga. Varios de los fieles tomaron extintores y los usaron para evitar que las llamas se extendieran.


“Esto no era una manifestación a favor de una idea, era una expresión de violencia”, lamentó el P. Zuluaga. Según informa Radio Caracol, las pérdidas materiales en la parroquia San Ignacio de Loyola se calculan en 20 millones de pesos, unos 5.200 dólares. “Yo calculo que son entre 15 o 20 millones de pesos, es una puerta centenaria y el frente es una piedra bicentenaria, de más de 200 años”, dijo el P. Zuluaga a la emisora. La parroquia San Ignacio de Loyola tiene un diseño colonial y está situada en el centro de la ciudad de Medellín, junto a la plazuela San Ignacio y sus orígenes se remontan a los comienzos del siglo XIX. Su construcción comenzó en agosto de 1803.

sábado, 24 de abril de 2021

Más del 75% de las compañías que cotizan en el Nasdaq no tienen ni una mujer en su consejo de administración


Según datos recabados por Bank of America Securities, más del 75% de las 3.200 compañías que cotizan en el Nasdaq no tienen ni una mujer en su consejo de administración. Asimismo, solo ocho de las 500 empresas que forman el S&P cuentan con al menos el 50% de directivas en sus consejos. Y si se añade el factor racial, el resultado empeora: solo hay una consejera delegada negra en todas las firmas del S&P 500.


Pese a la fuerza mediática de las feministas, sus principios son una utopía en Wall Street. A principios de diciembre Nasdaq presentó una propuesta ante la SEC, el organismo supervisor de la bolsa estadounidense, para implementar la obligación de que la mayoría de sus cotizadas tengan en sus juntas directivas al menos una mujer. Según la proposición, si una empresa no puede cumplir con estos requisitos, no será excluida de cotización pero sí deberá explicar el porqué. La solicitud está a la espera de ser (o no) aprobada por la SEC. 

jueves, 5 de noviembre de 2020

Grupos feministas piden la abolición mundial de la maternidad subrogada


En el artículo 115 de la resolución del Parlamento Europeo, de 17 de diciembre de 2015, sobre el Informe anual sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo 2014 y la política de la Unión Europea al respecto (2015/2229 (INI)) se condena la maternidad subrogada. Ahora grupos feministas afirman que “es necesario ir más lejos, hasta la abolición mundial de esta práctica, la única manera de poner fin al tráfico transfronterizo que se salta las legislaciones nacionales”. Los vientres de alquiler, cuya práctica artificial y mercantilista del ser humano es fundamental para que el movimiento LGTBI pueda acceder a la paternidad, ya que la biología lo hace imposible. Con esa práctica el cuerpo de la mujer se convierte en una fábrica de vida dispuesta al mejor postor. Es por eso que en el seno del movimiento feminista se posiciona frontalmente en contra de esta práctica.


lunes, 14 de septiembre de 2020

El nuevo socialismo



Lo que debe hacer el nuevo socialismo es recoger, impulsar y agitar “las reivindicaciones de los vecinos de las barriadas populares, de las mujeres, de los jóvenes, de los ecologistas, de los pacifistas y de los defensores de los derechos humanos”, a través de la estrategia hegemónica, es decir mediante la unión de todos estos micro-conflictos. Dice Boron que "la construcción del sujeto del socialismo del siglo XXI requiere reconocer que no hay uno si no varios sujetos. Que se trata de una construcción social y política que debe crear una unidad allí donde existe una amplia diversidad y heterogeneidad”. Puesto en términos de la teoría post-marxista de lo que se trata es de lograr una hegemonía socialista que aglutine todos los elementos de conflagración social posible. El nuevo socialismo, escribe Agustín Laje, ha tenido que abandonar la visión estrictamente clasista, necesita hacer irrumpir nuevos conflictos, de distintos tipos, que puedan encontrar su hilo conductor en la oposición al orden capitalista y a los valores occidentales en los que aquél se sostiene. Esta generación permanente del conflicto es recomendada por el sociólogo venezolano Rigoberto Lanz cuando anota que el socialismo del Siglo XXI sólo puede tener éxito “apostando duro por el impulso de prácticas subversivas que propaguen el efecto emancipatorio de las rupturas, de los conflictos, de las contradicciones” .


El filósofo y ex guerrillero boliviano Álvaro García Linera hace especialmente hincapié en la cuestión indigenista en concreto, y explica esta traslación del sujeto revolucionario dada entre el histórico “obrero explotado” al actual “indígena colonizado” a través del hilo conductor del marxismo.


“Toda revolución implica un tipo de alianzas, aun la guerra de clases es exitosa si se logra aislar, desmoralizar, debilitar al adversario y acoplar a potenciales aliados, esa es la idea de una hegemonía”. Si hay algún acuerdo estratégico en el marco de la reconstrucción de una nueva izquierda para el siglo XXI, es que ésta se tiene que apoyar con fuerza en nuevos “movimientos”.

Agustín Laje manifiesta que “esos nuevos movimientos que el socialismo del Siglo XXI debe hegemonizar son fundamentalmente los indigenistas, ecologistas, derecho humanistas, y a los que en este primer tomo de esta obra les dedicaremos especial atención: las feministas y los homosexualistas, eufemísticamente representados por lo que se ha dado en conocer como la ideología de género”.

sábado, 12 de septiembre de 2020

No es el matrimonio lo que obstaculiza el desenvolvimiento de la personalidad de la mujer




El ala radical del movimiento feminista olvida que no es la institución del matrimonio la que obstaculiza el desenvolvimiento de la personalidad de la mujer. Lo que la perjudica en el desarrollo de sus fuerzas y de sus facultades no es que se halle unida a su marido y a sus hijos, al hogar, sino el hecho de que la función sexual exige mucho más del cuerpo de la mujer que del cuerpo del hombre. El embarazo, la lactancia, gastan los mejores años de la mujer, años durante los cuales el hombre puede concentrar sus energías en tareas ambiciosas. Puede deplorarse la injusticia que la naturaleza ha cometido al repartir desigualmente las cargas de la reproducción; puede pensarse que es indigno de la mujer el hecho de ser procreadora de hijos y nodriza; pero esto no cambia las condiciones establecidas por la naturaleza. La mujer tiene la facultad de elegir entre renunciar a la felicidad más profunda, la maternidad, o renunciar a la evolución de su personalidad, para actuar y competir como los hombres, escribe el intelectual austriaco Ludwig von Mises.

miércoles, 1 de abril de 2020

Las mujeres no necesitan niños grandes ni los hombres eternas niñas

Clara Campoamor


Clara Campoamor, la diputada que defendió el derecho al voto femenino en la Segunda República española manifestaba que “la definición de feminista con la que el vulgo pretende malévolamente indicar algo extravagante indica la realización plena de la mujer en todas sus posibilidades, por lo que debiera llamarse humanismo”. El feminismo es un humanismo, es la lucha por el reconocimiento de las mujeres como sujetos humanos y sujetos de derechos, es y ha sido siempre la lucha por la igualdad entre los dos sexos. Y, sin embargo, dice Ana de Miguel, buena parte de su mala prensa procede de que muchas personas asocian el feminismo con la lucha por la supremacía femenina, es decir, con dar la vuelta a la tortilla, y también con el odio a los varones, la convicción de que las feministas quieren transformar a las mujeres en hombres o, en otro orden de cosas, con la confusa creencia de que las feministas están en contra de que las mujeres se enamoren, sean madres o quieran verse guapas.



Ana de Miguel dice que las mujeres tienen que asumir que nadie les va a resolver la vida, ni en el terreno económico ni en otros. La vida es en sí misma un problema que vamos resolviendo poco a poco. A su vez, los hombres tienen que aprender que no van a encontrar una sirvienta doméstica ni una persona que se ocupe de gestionar sus emociones y sus afectos como si fueran niños grandes. Las mujeres no necesitan niños grandes ni los hombres eternas niñas. Al mundo le irá mejor si los adultos dejan de mirarse el ombligo y considerarse eternos jóvenes.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Para Sara Winter lo que le importa a las feministas es utilizar el trauma y convertirlos en un tipo de lucha de odio

Sara Winter
Para Sara Winter, que cofundó la rama brasileña de las feministas radicales Femen, no hay duda alguna: “El feminismo utiliza a la mujer como masa, como marioneta política”. Hoy en día Sara pertenece a la Iglesia Católica y manifiesta que “el feminismo grita, la Iglesia reza; el feminismo destruye, la Iglesia construye; el feminismo hace escándalo, la Iglesia hace caridad. La Iglesia la trata como un ser humano dotado de virtudes, respeto y dignidad”.  

“Durante cinco años, yo viví en lo más íntimo del movimiento feminista”, dice Sara. “A las feministas no les importa ayudar a mujeres en situación de violencia. Lo que le importa a las feministas es utilizar el trauma, dolor y sufrimiento de estas chicas y convertirlos en un tipo de lucha de odio, venganza de hombres y crear una sociedad dividida entre clases, la clase de la mujer oprimida y los hombres, la clase opresora”. Las feministas quieren “utilizar el trauma sufrido por una niña, por una mujer, para convertirlo en arma, una herramienta contra los hombres”.


Sara Winter aseguró que las organizaciones feministas “son todas financiadas por fundaciones internacionales. En el movimiento feminista no podemos encontrar ninguna coherencia”, pues “dice luchar por los derechos de la mujer, pero es el primero en poner la seguridad y los derechos de la mujer en riesgo, en apoyar baños trans, que los transexuales puedan competir con las mujeres en los deportes, o tengan políticas de cuotas”.

“En la Iglesia Católica yo descubrí cómo ayudar a la mujer en vulnerabilidad social, en situación de violencia. Eso busqué yo en el feminismo. Cinco años tiré a la basura, porque en cinco años no ayudé a nadie. Y en un año en la Iglesia Católica yo ya había salvado la vida de 300 bebes del aborto y de sus mamás también. No hay comparación”, expresó.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Dos progenitores del mismo sexo no son suficientes

Lionel Jospin y Sylviane Agacinski 
Sylvaine Agacinski es una filósofa y conocida feminista  socialista francesa. Es la mujer del ex primer ministro de Francia entre 1997 y 2002, el socialista Lionel Jospin. Esta intelectual de izquierdas se muestra contraria al llamado “matrimonio homosexual”, sobre todo por el hecho que de puedan adoptar, puesto que uno de los aspectos que más defiende Agacinski es que “el padre y la madre no son intercambiables”.


Dice Agacinski que “la propuesta de reemplazar las palabras ‘padre’ y ‘madre’ por ‘progenitor 1’ y ‘progenitor 2’ responde al deseo de neutralizar la relación padre-madre, es decir, el rol asimétrico de los dos sexos en toda procreación, y reemplazarla con la palabra neutra ‘progenitor’. De ahí el eslogan que ‘dos progenitores, con eso es suficiente’. En realidad, dos progenitores del mismo sexo no son suficientes, al menos no para tener un hijo. Se necesita la participación de una tercera persona, un cuerpo-tercero. En California, este cuerpo humano fragmentado se ha convertido en un recurso biológico disponible en el mercado”.


El famoso y sutil autor de Bon Usage, Maurice Grevisse, entendió que, a diferencia de la palabra femenina ‘bailarina’, que significa “mujer que baila”, la palabra ‘madre’ es más y otra cosa que el femenino de ‘padre’. ‘Sería simplista, escribe, decir que madre = padre + mujer’”.

jueves, 21 de febrero de 2019

La historia de Julia Beck

Austin Ruse informa en Crisis Magazine que “Julia Beck fue expulsada de la Comisión LGBTQ de Baltimore porque se refirió a un violador masculino como hombre a pesar de que él afirma ser una mujer. El violador fue recluido en una prisión de mujeres, donde tuvieron lugar nuevas violaciones a mujeres.

Baltimore Pride Parade
Beck, que es lesbiana y feminista radical, ha sido acusada de “violencia” por referirse a los violadores de sexo masculino como hombres. La iniciativa para expulsar a Beck de la Comisión LGBTQ fue impulsada por el presidente de la Comisión, un hombre que dice que es mujer y, atentos, lesbiana. Un hombre, con órganos genitales masculinos, que dice que es una mujer lesbiana atraída hacia las mujeres.

Baltimore City LGBTQ
Durante el debate que llevó a la expulsión de Beck, un hombre gay sostuvo que “el sexo biológico es algo del pasado”, a lo que Beck respondió: “¿Cómo podemos ser homosexuales si el sexo es falso?”. Una mujer que se identifica como hombre testificó contra Beck. Según Beck, esa mujer dijo que no era ni había sido nunca una mujer: “El hecho de tener una vulva no me hace menos hombre. Está ahí y es una vulva masculina”.

sábado, 7 de abril de 2018

Cuando se pone la fe en la tecnología para crear libertades, se hace un pacto con el diablo.

 inseminación artificial
La feminista Naomi Wolf critica en The Sunday Times la actitud de sus colegas radicales contrarias a la paternidad y la familia. Las técnicas de reproducción artificial, dice Wolf, permiten hoy lo que algunas feministas considerarían el sueño de libertad para la mujer, tener hijos sin contar para nada con un varón. Pero la autora advierte que "estos progresos revolucionarios muestran solo que, cuando se pone la fe en la tecnología para crear libertades, se hace un pacto con el diablo".
Naomi Wolf 
Wolf pregunta: "¿Acaso convertir embriones en mercancía, sin relación con la vida familiar, realmente libera a la mujer?”. Wolf sigue preguntando: "¿Mejora la vida y el estatuto de la mujer cuando el comienzo de un niño, o el niño mismo, se convierte en un artículo más que se puede comprar en un banco genético?". "¿Son las mujeres libres por definición cuando no necesitan relacionarse con los hombres en el plano más íntimo para formar una familia?".
Wolf lamenta que "la revolución sexual y las feministas que devaluaron la paternidad hayan debilitado la alianza entre hombre y mujer en la vida familiar".

jueves, 2 de noviembre de 2017

Existen países y entornos sociales en los que las mujeres siguen viviendo en condiciones muy precarias.

Shirin Ebadi
En Irán, cuando Shirin Ebadi fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2003, las mujeres celebraron con entusiasmo el primer Nobel otorgado a una defensora de los derechos de las mujeres de origen musulmán. En la actualidad, las feministas en Irán son consideradas enemigas del estado. La radicalización de algunos países como Irán y el resurgimiento de grupos fundamentalistas islámicos provocaron en la segunda mitad del siglo XX un retroceso en la historia de la emancipación de las mujeres en Oriente Próximo. Una situación que continúa vigente hoy en día.

Malala
En el año 2013, una niña llamada Malala hablaba ante las Naciones Unidas sobre los derechos de las mujeres y de los niños. Malala es una superviviente de la violencia talibán que lleva años difundiendo su mensaje de paz por medio mundo. Sus palabras en aquel emotivo discurso hablaron de injusticias sociales y se centraron en muchos momentos en la situación de las mujeres. “Las mujeres y los niños están sufriendo en muchas partes del mundo de muchas maneras. Las niñas tienen que hacer el trabajo infantil doméstico y se ven obligadas a casarse a edad temprana. La pobreza, la ignorancia, la injusticia, el racismo y la privación de derechos básicos son los principales problemas que enfrentan los hombres y mujeres”. 

Como recordaba Malala, aún existen países y entornos
sociales en los que las mujeres siguen viviendo en condiciones muy precarias, mientras que en los que la mujer ha mejorado sustancialmente su situación, permanecen vivas para vergüenza de todos lacras como la violencia de género o cuestiones no resueltas como el techo de cristal en muchas profesiones o los conflictos laborales que provoca la conciliación familiar.