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viernes, 27 de febrero de 2026

Se apeló a la igualdad para eliminar la transmisión de conocimientos

La tesis de Alicia Delibes es que “el socialismo del siglo XXI, para que triunfe su modelo de sociedad, necesita una sociedad inculta y fácil de manipular”. “La pasión por la igualdad ha matado el deseo de superación, la valoración del esfuerzo y el reconocimiento del mérito. Vamos a una sociedad de mediocres en la que se procura que nadie sepa más que nadie”. “Ese abandono de la transmisión de saberes como eje esencial de cualquier sistema escolar, está llevando a la desaparición de la escuela como institución fundamental de los países occidentales. Esa desaparición, impulsada y dirigida por las fuerzas políticas de los partidos que se llaman del socialismo del siglo XXI… va a llevar consigo la desaparición de la propia civilización occidental”.
El panorama actual, según Alicia Delibes, es más que inquietante. La crisis de la educación norteamericana de los años cincuenta se extendió a todo Occidente; el igualitarismo académico (que pretende acabar con las desigualdades producidas por las distintas capacidades de las personas) se apoderó del mundo de la educación. Se enarboló la bandera de la libertad para acabar con la disciplina, la autoridad y el orden en los centros de enseñanza, y se apeló a la igualdad para eliminar el que había sido el objetivo de la escuela, la transmisión de conocimientos. “¿Ingenuidad o mala fe? Imagino que habría de todo”, dice Delibes. El hecho es que “se puso fin a la institución que, durante siglos, había velado por la transmisión de la cultura, preparando así el terreno para el hundimiento de la civilización occidental”.
Los famosos informes PISA han mostrado que el abandono de los métodos tradicionales de enseñanza ha sido un grave error, que los exámenes no son superfluos, sino que sirven para controlar y estimular el aprendizaje. Así, las reformas que deberían hacerse, tendrían que ir en el sentido de recuperar la disciplina y la autoridad de los profesores, hacer hincapié en el esfuerzo individual y en la transmisión de conocimientos, reconocer el valor de los exámenes, como método para controlar la adquisición de conocimientos y como estímulo para el estudio. Pero, aunque haya habido países que han introducido algunas reformas contrarias a los dogmas de la izquierda pedagógica (dogmas que no se quieren abandonar y de los que proviene el mal profundo de la escuela), “resulta casi imposible la reconstrucción de la enseñanza”.
“El wokismo no es una broma, es una auténtica revolución cuyo objetivo es destruir lo que Occidente ha construido. O nos tomamos en serio este asunto o veremos derrumbarse la civilización occidental como las Torres Gemelas de Nueva York”.

lunes, 15 de septiembre de 2025

El triste legado del bolivarianismo

Venezuela, Bolivia, Ecuador son ricos en petróleo, gas y materias primas. Y a pesar de ver su renta petrolera multiplicarse hasta cuatro veces, la renta per cápita seguía siendo bajísima, la inflación se disparaba y las devaluaciones constantes hundían la economía. El triste legado del bolivarianismo, que nació como promesa igualitaria y social tras los excesos del pasado. Otra terrible consecuencia de la decisión colectiva de entregar libertad a un líder o líderes autoritarios, democráticamente elegidos, a cambio de seguridad. Y no conseguir ninguna de las dos.
Venezuela, escribe el profesor Daniel Lacalle, dona casi cien mil barriles al día a Cuba, que consume 40.000. El resto, Cuba “lo exporta” y a cambio da ayuda sanitaria y guía ideológica al régimen venezolano. Otra de las características más conocidas del régimen venezolano fueron las expropiaciones.
El índice de pobreza en Latinoamérica de la Fundación Ethos, que mide la pobreza tanto en los hogares como en el entorno, sitúa a Venezuela entre los tres países más pobres, curiosamente seguido de Ecuador y Bolivia, otros dos países gobernados por el socialismo del siglo XXI. Los regímenes  socialistas siempre se preocupan por los pobres, por eso crean millones de ellos.

lunes, 2 de septiembre de 2024

La izquierda nunca defiende el progreso, sino el control

Javier Milei

El profesor Daniel Lacalle escribe sobre Argentina y el presidente Milei manifestando que “la izquierda nunca defiende el progreso, sino el control. Una más de las pruebas empíricas es el silencio ensordecedor de esa izquierda durante los años de ruina kirchnerista en Argentina. El socialismo del siglo XXI no copa titulares en la prensa socialista, a pesar de arruinar economías, enviar a millones a la pobreza y atacar los derechos humanos. Silencio total. La izquierda ha descubierto la inflación y la pobreza en Argentina en seis meses que lleva Milei. Antes, esa misma gente decía que la inflación es multicausal y que la pobreza estaba mal calculada.”
“Cuando Milei llegó al poder, Argentina iba camino de Venezuela con una clara tendencia hiperinflacionaria. De enero de 2020 a marzo de 2024, la base monetaria nominal del país creció un 629,4%. La inflación era de un 25% mensual (sí, mensual) y se encaminaba a más de un 300 % anualizado. El socialismo del siglo XXI hundió el peso, disparó la inflación a niveles casi venezolanos, multiplicó la pobreza hasta alcanzar más del 50 % de la población. El destrozo monetario en Argentina no tenía comparación……Milei ha llevado a cabo importantes medidas que han frenado la gangrena, pero hay que hacer mucho más. En seis meses no se soluciona el destrozo de años. El informe del doctor Daniel Fernández muestra el avance en el sentido correcto. Un plan de ajuste del gasto que ha permitido un superávit fiscal del 0,2% del PIB en el primer cuatrimestre de 2024.”
“La derogación de la Ley de Alquiler en Argentina  ha ayudado a aumentar un 184% la oferta de pisos y casas en la Ciudad de Buenos Aires, contribuyendo a reducir un 20% el precio de los alquileres, como muestra el informe.”
“El hecho de que Milei haya llevado a cabo reformas hace que el FMI haya felicitado al gobierno por superar los compromisos adquiridos y espere un crecimiento del PIB del 5% en 2025, con una reducción del 70% en sus estimaciones de inflación.Javier Milei no ha desmantelado el Estado, ha empezado a desmantelar el estado clientelar, ruinoso y corrupto del socialismo del siglo XXI, ha planteado más de 300 medidas de desregulación y flexibilidad con el objetivo de sacar a Argentina del desastroso puesto 145 en el Índice de Libertad Económica y conseguir el potencial de una economía que tiene todo para ser rica y que fue devastada por los peronistas que Sumar y PSOE alaban. Argentina tiene todos los ingredientes para ser una nación rica, próspera y libre. Para ello es esencial abandonar el socialismo.”

miércoles, 2 de marzo de 2022

En el drama contemporáneo de Venezuela el protagonista murió hace años

En el drama contemporáneo de Venezuela, el protagonista murió hace años y aún nadie sabe en qué consiste aquella fábula del socialismo del siglo XXI, ni cómo terminará la incomprensible sucesión de episodios rocambolescos con los que el país sudamericano consigue siempre altos datos de share en los telediarios de todo el planeta. Chávez se había rodeado del misterio propio de líderes como Gadafi o Kin Jong-Un. No se sabía dónde residía exactamente, si tenía alguna pareja, quiénes formaban su círculo más cercano. Toda esta opacidad se acentuó aún más durante la enfermedad, y mientras unos insinuaban que había muerto, otros pensaban que el pronóstico no sería muy grave. Sobraban razones para desconfiar después de aquel episodio de 2002, cuando fue destituido de la presidencia por el Alto mando militar y a los tres días se le…La herencia del chavismo no solo es política. También se extiende al oscuro ámbito del Estado patrimonial que pacta alianzas ilegales para asegurar su supervivencia, incluso si ello implica la destrucción de la democracia y la hipoteca institucional.Todos los días, los periódicos y televisiones del mundo reseñan con asombro las condiciones de la vida en Venezuela, y no hay sino que remitirse a esos titulares para concluir que aquellas son,seguramente, las más duras en la historia contemporánea de la nación sudamericana, cuenta el analista político venezolano Xavier Reyes Matheus.



lunes, 14 de septiembre de 2020

El nuevo socialismo



Lo que debe hacer el nuevo socialismo es recoger, impulsar y agitar “las reivindicaciones de los vecinos de las barriadas populares, de las mujeres, de los jóvenes, de los ecologistas, de los pacifistas y de los defensores de los derechos humanos”, a través de la estrategia hegemónica, es decir mediante la unión de todos estos micro-conflictos. Dice Boron que "la construcción del sujeto del socialismo del siglo XXI requiere reconocer que no hay uno si no varios sujetos. Que se trata de una construcción social y política que debe crear una unidad allí donde existe una amplia diversidad y heterogeneidad”. Puesto en términos de la teoría post-marxista de lo que se trata es de lograr una hegemonía socialista que aglutine todos los elementos de conflagración social posible. El nuevo socialismo, escribe Agustín Laje, ha tenido que abandonar la visión estrictamente clasista, necesita hacer irrumpir nuevos conflictos, de distintos tipos, que puedan encontrar su hilo conductor en la oposición al orden capitalista y a los valores occidentales en los que aquél se sostiene. Esta generación permanente del conflicto es recomendada por el sociólogo venezolano Rigoberto Lanz cuando anota que el socialismo del Siglo XXI sólo puede tener éxito “apostando duro por el impulso de prácticas subversivas que propaguen el efecto emancipatorio de las rupturas, de los conflictos, de las contradicciones” .


El filósofo y ex guerrillero boliviano Álvaro García Linera hace especialmente hincapié en la cuestión indigenista en concreto, y explica esta traslación del sujeto revolucionario dada entre el histórico “obrero explotado” al actual “indígena colonizado” a través del hilo conductor del marxismo.


“Toda revolución implica un tipo de alianzas, aun la guerra de clases es exitosa si se logra aislar, desmoralizar, debilitar al adversario y acoplar a potenciales aliados, esa es la idea de una hegemonía”. Si hay algún acuerdo estratégico en el marco de la reconstrucción de una nueva izquierda para el siglo XXI, es que ésta se tiene que apoyar con fuerza en nuevos “movimientos”.

Agustín Laje manifiesta que “esos nuevos movimientos que el socialismo del Siglo XXI debe hegemonizar son fundamentalmente los indigenistas, ecologistas, derecho humanistas, y a los que en este primer tomo de esta obra les dedicaremos especial atención: las feministas y los homosexualistas, eufemísticamente representados por lo que se ha dado en conocer como la ideología de género”.