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sábado, 25 de enero de 2025

Inequívocamente humano

El hombre es el único ser completamente bípedo, es decir, el único que se desplaza de manera continua (no de forma ocasional como los grandes simios) sobre sus extremidades inferiores. Esta bipedestación le permite liberar sus manos para valerse de ellas en otras tareas, en especial la fabricación de los valiosos útiles e instrumentos que han facilitado su adaptación a cualquier medio físico. Su elaboración y utilidades, además, se transmiten de generación en generación, y con ellas todo un complejo de pautas de comportamiento, tabúes, roles sociales y símbolos, que constituyen, en conjunto, lo que llamamos cultura. No podemos dejar de mencionar el gran volumen de nuestro cerebro, no en términos absolutos, pues hay especies con un encéfalo mayor que el nuestro, sino en proporción al tamaño de nuestro cuerpo y, sobre todo, la complejidad de su red neuronal, que nos ha permitido desarrollar un lenguaje articulado y, con él, una organización social de una enorme riqueza.
Inequívocamente humanas son nuestra organización familiar peculiar, que se debe a una infancia muy prolongada y a la ausencia de períodos de celo en las hembras, y una tendencia tal vez innata a la búsqueda de lo trascendente, que se manifiesta en la religión, la filosofía e incluso en la propia ciencia.

lunes, 18 de marzo de 2024

Feminismo

María García-Nieto

Escribe María García-Nieto Barón, profesora de la Universidad de Navarra, que el feminismo reivindicativo del primer momento provocó una especie de shock que nos despertó socialmente para revisar las estructuras de desigualdad en nuestras organizaciones privadas y públicas. Gracias a esto la mujer hoy puede votar, participar en política, puede realizar estudios superiores y desempeñar una carrera profesional, viajar sin permiso de su marido…en definitiva, consiguieron meter en crisis una sociedad entera y construir desde ella una cultura, una sociedad, una humanidad más justa. Fueron las feministas las que iniciaron la formación de una conciencia y obligaron al mundo a contemplar las cosas de una forma más sensible y más humana. Y todavía hay mucho camino que recorrer y bastantes paises en dónde la mujer está considerada como lo estuvieron las mujeres en Europa hasta que se consiguió un más digno ejercicio de la libertad. Cuando tengamos que dialogar con el feminismo, no nos centremos en su cara negativa, estemos abiertos a escuchar su mensaje. Tener presente que todos, hombres y mujeres, debemos mucho a la lucha que han mantenido, no sin esfuerzo, estas mujeres.

martes, 19 de julio de 2022

La vida se presenta como lucha

Enseña el Concilio Vaticano II que toda la vida humana, la individual y colectiva, se presenta como lucha, y por cierto dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas.CONC. VAT. II, Const. Gaudium et spes.

domingo, 24 de mayo de 2020

La mera solidaridad no garantiza una convivencia verdaderamente humana


Theodor Adorno y Max Horkheimer 

Los marxistas Theodor Adorno y Max Horkheimer advirtieron que, en última instancia, el argumento decisivo contra el homicidio es de carácter religioso. Hablar de fraternidad humana solo tiene sentido si somos hijos de un Padre común. La mera solidaridad biológica entre miembros de la misma especie no garantiza una convivencia verdaderamente humana, no impide una consideración utilitaria del otro y de la sociedad en su conjunto.

domingo, 6 de octubre de 2019

Una de las cosas que daña a la comunicación es el relato

El papa Francisco concedió el día 10 de Septiembre de 2019 una rueda de prensa en donde contestando a la pregunta de un periodista habla sobre la comunicación:

“Lo que permanece como una cosa constante de la comunicación es la capacidad de transmitir un hecho y distinguirlo del relato. Una de las cosas que, a la comunicación del pasado, a la comunicación del presente y seguro a la comunicación del futuro, daña a la comunicación es el relato. La ascesis del comunicador es siempre volver al hecho. El hecho fue este, mi interpretación es esta, me dijeron esto. Entonces distinguir los pasos del relato, porque el relato no está bien".


"Ese es un punto que va a garantizar que hace al medio de comunicar... la fidelidad. Se dice que. ¿Se puede usar? Sí, se puede usar en comunicación, pero ahí buscar siempre con la metralleta crítica de constatar la objetividad del “se dice que” o si no “se dice que” no sabemos, pero siempre distinguir el hecho del relato. Es parte de la objetividad, es uno de los valores de la comunicación. La comunicación debe ser siempre humana, totalmente humana. Y al decir humana la identifico como constructiva, es decir que haga crecer al otro. Una comunicación no puede ser usada como instrumento de guerra porque es antihumano, destruye". 

"¿Cuándo la comunicación está al servicio de la destrucción? Cuando defiende, por ejemplo, proyectos no humanos. Pensemos en la propaganda de las dictaduras del siglo pasado. Eran grandes dictaduras que se comunicaban bien”.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El clamor del anciano.


“No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas, no me abandones” (Sal 71,9). Es el clamor del anciano, que teme el olvido y el desprecio. Son muchos los avances de la ciencia que permiten mejorar las condiciones de los enfermos, pero ninguno de ellos puede reemplazar la cercanía humana.

lunes, 10 de julio de 2017

La muerte ya no es visible.


La isla de los muertos de Arnold Böcklin
Expulsar la meditación sobre la muerte de las ocupaciones cotidianas de la vida. Estas son, en opinión de Pascal, diversiones, que ocupan de principio a fin el tiempo disponible, sin dejar el más mínimo instante vacío y ocioso en el que pudiesen vagar sin propósito los pensamientos, no sea que incurran por casualidad en la suprema vanidad de las preocupaciones vitales, supuestamente importantes y absorbentes, en virtud de su consumo de tiempo y energía. “No es ese estado flojo y apacible y que nos permite pensar en nuestra desgraciada condición lo que buscamos, sino el ajetreo que nos aparta de pensar en ello y nos divierte”. Esta preferencia nos hace poner la caza por encima de la presa: “Esa liebre no nos protege contra la visión de la muerte y de las miserias, pero la caza nos protege contra dicha visión” (o, según el adagio de Robert Louis Stevenson, viajar con ilusión es mejor que llegar). Una liebre muerta puede estar al final de la lista de prioridades del cazador, mas la caza se halla en cabeza de dicha lista, y ahí ha de permanecer, pues, por vana que pueda ser en sí misma, su vanidad es indispensable para encubrir esa otra vanidad que realmente importa. 
Evocación (El entierro de Casagemas), Pablo Picasso.

Max Scheler reparó en las consecuencias de la aplicación por extenso de la “estratagema de la diversión”. No obstante, a diferencia de Pascal, Scheler veía la huida a través de la diversión como un acontecimiento de la historia más que como una perpetua encrucijada humana, una consecuencia de la revolución moderna en el modo de ser. Deploraba esa novedad como un peligro mortal para el anhelo humano de trascendencia. La muerte se ha apartado de la vista de los hombres y mujeres contemporáneos, “ya no es visible”. En opinión de Scheler, esa “no existencia de la muerte” se ha convertido en la “ilusión negativa de conciencia del tipo de hombre moderno”. Ya no una parte del destino humano al que es preciso hacer frente en toda su majestad y respetar debidamente, la muerte se ha degradado a la categoría de una catástrofe deplorable, como un disparo de pistola o un ladrillo que cae de un tejado. Con el horizonte de la mortalidad efectivamente apartado de su visión y no orientando ya proyectos a largo
plazo ni organizando los afanes cotidianos, la vida ha perdido su cohesión interna. La vida se vive de un día para otro, “hasta que súbitamente y por modo extraño no haya ningún nuevo día”. Pero, una vez que el miedo a la muerte se hubo retirado o desvanecido de la vida cotidiana,dice Zygmunt Bauman, no logró traer en su lugar la ansiada tranquilidad espiritual. Le sustituyó rápidamente el miedo a la vida. Ese otro miedo, a su vez, provoca una “aproximación calculadora a la vida”, que se nutre de una sed insaciable de posesiones siempre nuevas y del culto al “progreso”, en sí misma una idea carente de sentido, desprovista de propósito.

sábado, 8 de abril de 2017

El mal físico está implícito en la medida en que se trata del orden natural de los acontecimientos.


Santo Tomás de Aquino sostiene que Dios no quiso los males físicos por sí mismos; pero señala que Dios quiso sin duda la creación de un universo en que el mal físico estaba implícito de alguna manera, en la medida en que se trata del orden natural de los acontecimientos. Por ejemplo, crear seres sensibles significa crear seres capaces de sentir dolor. La capacidad de experimentar el placer no puede separarse naturalmente de la capacidad de experimentar el dolor. En consecuencia, Dios permitió, cuando menos, la presencia de los males físicos. Pero santo Tomás habla como si Dios hubiera querido ciertos males por mor de la perfección de
todo el universo. Por ejemplo, habla como si la perfección de todo el universo requiriera la existencia de seres mortales, sujetos a la muerte, así como de seres que no pueden pasar por la muerte corporal, es decir, los ángeles. Sin embargo, esto se aplica sólo a aquellos males físicos que, dado el orden natural, son inevitables y no a aquellos que deben su origen a la estupidez o a la maldad humanas. 

Frederick Copleston escribe que esta imagen de Dios como una especie de artista y del universo como obra de arte, que requiere luces y sombras, puede parecer desconcertante a muchos a pesar de su carácter tradicional. No es, desde luego, un punto de vista antropocéntrico sobre el asunto. Por lo que respecta al mal moral, éste no fue querido en forma alguna por Dios. Sin embargo, lo permitió con vistas a un bien, a saber, que el hombre pudiera ser libre y participara, en su propio y limitado grado, de la libertad divina y de la capacidad de actividad creadora. 



Puede parecer,añade Copleston que si es posible decir que Dios quiso ciertos males físicos como, por ejemplo, la muerte, no por sí mismos sino por mor de la perfección del universo, también puede decirse que quiso el mal moral a fin de que el bien moral brillara más por contraste. Pero entre ambas cosas hay una diferencia obvia. No hay nada moralmente equívoco en la muerte corporal. Es un fenómeno natural que, en el orden natural de los acontecimientos, se asocia inevitablemente con la existencia humana y animal. Y cuando santo Tomás dice que Dios quiso la muerte por mor de la perfección del universo, aunque no por sí misma, quiere decir que Dios quiso la creación de animales y hombres por mor de la perfección del universo, siendo los animales y los hombres criaturas naturalmente mortales.  Pero el mal moral no es el acompañamiento necesario del
desarrollo de la naturaleza humana; ni tampoco es necesario que el ejercicio de la libertad traiga consigo elecciones moralmente condenables. Ni es posible que Dios haya querido, de hecho, que los seres humanos obraran inmoralmente. Pero sin la intervención sobrenatural de Dios, el poder del hombre para actuar moralmente implica, en esta vida, poder elegir lo inmoral. Y así, puede decirse que Dios, al crear al hombre, permitió el mal moral, aun cuando no quisiera que el hombre escogiera actuar inmoralmente y aun cuando, de hecho, le dio al ser humano los medios para escoger correctamente.

Dios quiso la muerte por mor de la perfección del universo, aunque no por sí misma

el poder del hombre para actuar moralmente implica, en esta vida, poder elegir lo inmoral