Para Wim Rietkerk, pastor reformado holandés, “el problema básico del hombre no es que no sepa qué es la justicia. Lo sabe. Y sabe lo que es la misericordia. Pero cree que puede alcanzarlas sin caminar humildemente con su Dios. Ese es hoy el punto clave. El mayor error que cometió fue pensar que podía seguir disfrutando de los frutos sin las raíces, sin caminar humildemente con su Dios. No hay futuro para una civilización occidental separada de sus raíces. Debemos dejar muy claro que es imposible seguir creyendo en la vocación del hombre, si no creemos que el hombre recibió esa llamada de Dios, y mantener todas las estructuras sociales, la vida familiar, la moral y los valores de nuestra sociedad sin estar arraigados en un suelo nutritivo”……. "Nuestro mensaje para el europeo occidental debería ser, céntrate menos en los frutos y más en las raíces mismas. Si nuestro Señor se dirigiera hoy al Parlamento Europeo en Estrasburgo, para responder la pregunta ¿Que haremos con toda esta civilización?, creo que diría algo como lo que dijo Miqueas a los israelitas. “O hombre, ya se te indicó lo que es bueno, y lo que el Señor quiere de ti, practicar la justicia, amar la caridad y conducirte humildemente con tu Dios””
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lunes, 14 de septiembre de 2026
lunes, 30 de diciembre de 2024
La promesa es la disponibilidad de sí en el tiempo
Escribe Higinio Marín, profesor de antropología filosófica,que la ilusión es la emoción proyectiva, el movimiento hacia un futuro como plan y como tarea. El proyectar se opone al quedar entregado al azar. De hecho, pro-jectum se podría traducir por adelantarse a la suerte, darle forma al futuro reduciendo la aleatoriedad evitable. Jacta es lo que se echa (alea jacta est) y proyectar es anticiparse, dirigir lo hacedero. Los proyectos mueren en el olvido, como los recuerdos. Pero cuando el proyecto tiene toda la amplitud de la existencia, entonces o forma parte de una vocación o lo es ya por sí mismo. El proyecto y la vocación están sujetos a los cambios inevitables y a los necesarios para preservar el proyecto mismo que requiere fidelidad. El amor humano y la vocación son formas intersubjetivas, dialógicas del proyecto e implican una coautoría del proyecto que en cierto modo nos es dado también. En tales casos, el proyecto forma parte también de la memoria de sí, de la propia identidad que se hace dialógica, conversacional y no un monólogo. El proyecto también es lo arduo, lo que requiere esfuerzo de uno mismo para cumplirse. Sin capacidad proyectiva se debilita nuestra capacidad de prometer. Si se piensa, prometer es disponer del futuro y darle forma desde la libertad, reduciendo toda contingencia superable. Prometer es convertir la memoria en la consistencia del futuro. Es prometedor, tiene futuro, el que ha prometido, porque con la promesa el futuro cobra la naturaleza de lo libre. Es una disposición de lo que no se tiene y sin embargo se toma para darlo con la forma de lo prometido, estaré aquí mañana para ti, pase lo que pase.
Para Marín no hay promesa condicional. “Te prometo que estaré aquí, si puedo”…,pues mejor no me lo prometas. Si me prometes, me lo prometes. Y eso quiere decir en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. La promesa es la forma libre del futuro, es la habitación/posesión libre del futuro, es la disponibilidad de sí en el tiempo. Y además se define precisamente por su inalterabilidad.
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domingo, 11 de agosto de 2024
Dios confía el hombre al hombre
Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae manifiesta que “cada hombre es guarda de su hermano, porque Dios confía el hombre al hombre. Y es también en vista de este encargo que Dios da a cada hombre la libertad, que posee una esencial dimensión relacional. Es un gran don del Creador, puesta al servicio de la persona y de su realización mediante el don de sí misma y la acogida del otro. Sin embargo, cuando la libertad es absolutizada en clave individualista, se vacía de su contenido original y se contradice en su misma vocación y dignidad.”
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jueves, 2 de mayo de 2024
Las instituciones deben tener como fin el atender las necesidades de la ciudadanía
Las instituciones deben tener como fin principal el atender las privaciones de la ciudadanía, cubriendo sus necesidades con la mayor calidad y vocación de servicio posible. Cuando son los ciudadanos los que están al servicio de grandes élites o instituciones potencialmente relevantes, nos presentamos ante el riesgo de constituir la antesala del totalitarismo, la sumisión y de que el verdadero bienestar ciudadano se coloque en segunda instancia.
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domingo, 2 de julio de 2023
Diversidad de funciones en el matrimonio
Hay que recordar a ciertas feministas, que la esencial igualdad entre hombre y mujer no está reñida con la diversidad de funciones que competen a cada uno en el matrimonio, derivadas de la vocación a la paternidad y a la maternidad.
domingo, 14 de mayo de 2023
Aquella voz me llamó hijo
Henri J. M. Nouwen escribe en El regreso del hijo pródigo : "Cuanto más me alejo del lugar donde habita Dios, menos soy capaz de oír la voz que me llama “mi hijo amado”, y cuanto menos oigo esta voz, más me enredo en las manipulaciones y juegos de poder del mundo”…..
“Entonces, cuando finalmente aquella amistad se rompió definitivamente, tuve que elegir entre destruirme o confiar en que el amor que buscaba existía realmente… ¡en casa! Una voz, una voz muy débil, me susurró que jamás un ser humano sería capaz de darme el amor que buscaba, ni aquella amistad, ni otra relación íntima; tampoco una comunidad podría nunca satisfacer las necesidades más profundas de mi corazón. Aquella voz, suave pero insistente, me habló de mi vocación, de mis primeros compromisos, de los muchos dones que había recibido en la casa de mi padre. Aquella voz me llamó “hijo”. La angustia del abandono fue tan fuerte que me resultaba muy difícil, casi imposible, creer a aquella voz. Pero mis amigos, viendo mi desesperación, continuaron animándome a que superara mi angustia y confiara en que había alguien esperándome en casa. Finalmente, me marché a un lugar donde poder estar solo. Allí, en mi soledad, comencé a caminar hacia casa, lenta y dubitativamente, oyendo cada vez con más claridad la voz que dice: Tú eres mi hijo amado”
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miércoles, 1 de junio de 2022
La vida humana se mueve entre dos elementos
La vida humana en sentido estricto, la de cada cual, se mueve entre dos elementos que no se eligen. Uno de ellos es la circunstancia, que nos es impuesta, con la cual nos encontramos, queramos o no; el otro, la vocación, que no nos es impuesta, porque frente a ella somos libres, pero que nos es propuesta, y si somos infieles a ella, una vez que la hemos ido descubriendo, la consecuencia es la inautenticidad, la falsedad de nuestra vida, escribe el filósofo Julián Marías.
jueves, 27 de enero de 2022
Con el calvinismo se acepta la usura
Con el calvinismo se acepta la usura, prohibida previamente por católicos y protestantes. Se acepta que el dinero produzca dinero, lo que abrirá la vía a la especulación sin freno. Fue Max Weber, con su estudio sobre La ética protestante y el espíritu del capitalismo, quien desveló ese ascetismo típico del calvinismo que dio impulso al capitalismo. En continuidad con el abandono de la vida contemplativa como forma de vida superior, que había propiciado Lutero,dice la filósofa Victoria Camps, el calvinismo se agarra a un sentido de la vocación o llamada divina, vocación no religiosa, sino profesional, que hace que cada hombre esté llamado a desempeñar una tarea en este mundo, actuando así como ejecutor de la obra de Dios. De esta forma, el logro y la búsqueda de beneficios materiales adquieren una legitimación sobrenatural.
sábado, 10 de julio de 2021
Los bebés no matan los sueños, solo el aborto lo hace
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| Leah Darrow |
La modelo Leah Darrow, conocida por America's Next Top Model, es católica y pide que se reconozca la belleza de los niños. Darrow tuvo una experiencia de Dios que cambió su vida para siempre. Hoy es provida, defendiendo la vida de los niños por nacer.
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| El aborto mata los sueños |
En una entrevista la modelo indica que como madre abraza la posición provida a nivel personal. “Puedo entender que existe el miedo a la maternidad y todas las preocupaciones que tenemos porque es una gran vocación, es una hermosa vocación”, indicó. “Pero mis bebés no me han retenido de alcanzar mis esperanzas y mis sueños o aspiraciones”. Darrow señala que incluso si el mundo no lo aprecia, la maternidad es un regalo, y lamenta que la cultura actual “nos ha convencido lenta y sistemáticamente que la maternidad es el enemigo”. Es mentira que “la maternidad no es un sueño, no es una aspiración y no es una esperanza que las mujeres jóvenes deberían tener”. Indica que los defensores de la vida también deben desafiar la mentira de que el aborto es necesario para las mujeres, “porque los bebés no matan los sueños, solo el aborto lo hace”.
jueves, 30 de julio de 2020
El trabajo ha constituido en la sociedad occidental el sentido de la dignidad del ser humano
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| José Luis Villacañas |
“Tenemos que ser seres humanos mucho más plurales, mucho más capaces, de comprender que ninguno de los bienes a los que, como seres humanos, podemos aspirar, puede elevarse a absoluto”, señala José Luis Villacañas, catedrático de Filosofía. Para Villacañas “uno de los bienes que inevitablemente tenemos que reconocer entre los seres humanos es la religión, porque garantiza que ninguna de las otras esferas se convierta en absoluta, ni acabe esclavizándonos… Esto es un dispositivo de libertad y apertura.
“El trabajo, dice el profesor Villacañas, ha constituido en la sociedad occidental el sentido de la dignidad del ser humano. Pero lo ha hecho en la medida en la que el trabajo no era solo un instrumento, un medio de capitalización, sino que era un medio de realización. Esto está íntimamente relacionado con la dimensión vocacional del trabajo, con la dimensión del hombre profesional, en la que la modernidad vierte toda la cuestión de la vocación, y con una estructura de temporalidad de la vida personal de largo plazo. La dignidad era vista con una actividad en la que la persona podía estructurar su existencia completa, y al hacerlo podía recabar el reconocimiento de los demás, como hombre profesional al que los demás ven con una estructura de trabajo que atraviese su vida entera. La dimensión nueva del trabajo, y esta obsesión nueva del trabajo fragmentado, precario, limitado y cambiable, nos impide reconocernos como seres sociales y como seres que nos debemos los unos a los otros, responsables los unos de los otros, que se ven unos a otros. La consecuencia es la clave de toda vida precaria, que es la soledad. No queremos darnos cuenta de que la vida precaria tiene una manifestación precisa, que es la soledad”.
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jueves, 7 de mayo de 2020
Marie Curie
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| Pierre y Marie Curie |
Cuenta Ève Curie de su madre Marie Curie “tantos rasgos inverosímiles que quisiera relatar su vida como se cuenta una leyenda. En una nación oprimida nace una mujer pobre y hermosa. Una poderosa vocación le hace abandonar su patria, Polonia, para estudiar en París, donde pasa años de soledad y de angustia. Encuentra un hombre genial como ella y se casa con él. Su felicidad es de una calidad excepcional. Con tenaz y árido esfuerzo descubren un cuerpo mágico; el radio. Su descubrimiento, no sólo da nacimiento a una nueva ciencia y a una nueva filosofía, sino que ofrece a los hombres el medio de combatir una enfermedad horrenda. En el instante mismo en que la gloria de los dos sabios se extiende por el mundo se abate sobre Marie el dolor. Su extraordinario compañero le es arrebatado, en un instante, por la muerte. Con la angustia en el corazón y enfermo el cuerpo, continúa, sola, la obra emprendida, y amplía brillantemente la ciencia creada por el matrimonio. El resto de su vida no es más que una perpetua generosidad. A los heridos de la guerra les ofrece su devoción y su salud. Más tarde dará sus consejos, su saber y su tiempo a los alumnos, a los futuros hombres de ciencia llegados de las cinco partes del mundo. Cumplida su misión, muere, agotada, habiendo rechazado la riqueza y soportado los honores con indiferencia”.
“La inmolación de un ser que sabía darlo todo y que no supo tomar ni recibir nada; el alma, en fin, a la que nada logró alterar en su pureza excepcional; ni el éxito más extraordinario, ni la adversidad. Porque Marie Curie tenía esta alma y, sin sacrificio alguno, apartó de sí misma las ventajas que los auténticos genios pueden obtener de una fama inmensa.”
“En su último día, sigue contando Ève Curie, era todavía dulce, obstinada, tímida, curiosa de todos las rolan, como en los tiempos de sus oscuros comienzos. Con una muerte semejante no podía infringírsele sin sacrilegio, el duelo pomposo que los gobiernos ofrecen a los grandes personajes. Marie tuvo en un cementerio silvestre, entre las flores del estío, un entierro silencioso y sencillo, como si la vida que terminaba semejara a tantas otras. Hubiera querido tener los dones de un escritor para mostrar la eterna estudiante de la que Einstein dijo: La señora Curie es, de todos los seres célebres, el único que la gloria no ha corrompido”.
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domingo, 22 de diciembre de 2019
El principio de una vocación
Gilbert Keith Chesterton opinaba que “cierto es que no existe, como se imaginan los pacifistas y los necios, la menor inconsecuencia entre amar a los hombres y combatir contra ellos, mientras se les combata noblemente y por una causa justa”.
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| San Francisco de Asis |
Escribe Chesterton en su biografía de San Francisco de Asís que “cabalgaba (San Francisco), indiferente al parecer, por algún sendero apartado, a campo abierto, cuando vio acercársele una persona, y se detuvo, pues se trataba de un leproso. Y conoció en el acto que estaba puesto a prueba su valor, no como lo hace el mundo, sino como lo haría quien conociese los secretos del corazón humano. Lo que vio, avanzando, no era el estandarte y las espadas de Peruggia, ante los que jamás retrocedió; ni los ejércitos que peleaban por la corona de Sicilia, de los que siempre pensó lo que un hombre valiente de un vulgar peligro. Francisco Bernardone vio que su miedo avanzaba hacia él por el camino; el miedo que viene de dentro, no de fuera, aunque se irguiera, blanco y horrible, a la luz del sol. Por una sola vez, en el largo correr de su vida, debió de sentir su alma inmóvil. Luego, saltó de su caballo, sin transición entre la inmovilidad y el ímpetu, corrió hacia el leproso y le abrazó. Era el principio de su vocación en el largo ministerio cerca de los leprosos, a quienes prestó servicios muy señalados; dio a aquél todo el dinero que pudo; montó, luego, y partió. No sabemos hasta dónde llegó, ni cuál fue su pensamiento acerca de las cosas que le rodeaban; pero se dice que, al volver la cabeza, no vio a nadie en el camino”.
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sábado, 16 de marzo de 2019
Hablar de desarrollo humano significa referirse a todas las personas, no solo a unas pocas.
Los proyectos abocados al desarrollo integral también tienen necesidad de las religiones, porque el desarrollo no puede ser visto solamente en términos económicos. Es lo que ha dicho el Papa Francisco al recibir a los participantes en la conferencia internacional “Religions and the Sustainable Development Goals".
Proponer un diálogo sobre un desarrollo inclusivo y sostenible, observó el Papa, “también implica reconocer que desarrollo es un concepto complejo, que a menudo es instrumentalizado. Cuando hablamos de desarrollo siempre debemos aclarar: ¿desarrollo de qué? ¿Desarrollo para quién? Por demasiado tiempo, la idea convencional de desarrollo estuvo dedicada por entero al crecimiento económico”.
“En realidad, tal como resaltó mi predecesor, San Pablo VI, hablar de desarrollo humano significa referirse a todas las personas, no solo a unas pocas, y a toda la persona humana, no meramente a la dimensión material”. “En efecto, todo debemos comprometernos a promover y a poner en acto los objetivos de desarrollo que son sostenidos por nuestros valores religiosos y éticos más profundos. El desarrollo humano no es solo una cuestión económica o que concierne exclusivamente a los expertos, sino que es ante todo una vocación, una llamada que requiere una respuesta libre y responsable”.
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lunes, 17 de julio de 2017
La utilidad común es óptima sólo cuando el esfuerzo de todos queda supeditado a un valor trascendental.
Buena parte del esfuerzo de los políticos está destinado a convencernos de que los hombres son más útiles cuando son de utilidad para los demás, pero al mismo tiempo suprimen el único criterio que podría justificar esa máxima, a saber, que la utilidad común es óptima sólo cuando el esfuerzo de todos queda supeditado a un valor trascendental, escribe Richard M. Weaver, y como la gratificación material no puede ocupar su lugar, es ésta una de las razones por las que el estado secular acaba fomentando el odio intenso hacia los políticos, empeñados en obligar a los unos a que acepten a los otros como sus superiores. Se deja de trabajar “como siempre, bajo la mirada del Jefe supremo”, y se pasa a hacerlo para el vecino, a quien se desprecia. Lógicamente, esta situación no puede sino degradarse, ya que la idea de que el trabajo lo asignan únicamente los hombres hace que todos estén a disgusto con la parte que les ha correspondido y nadie crea en la utilidad del que le ha tocado en suerte realizar.
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| Richard M. Weaver |
La tecnología agrava esta tendencia pero hay que señalar que el antiguo mandato moral desaparece cuando sentimos que nuestro trabajo nos ha sido impuesto por otros hombres, que no son mejores que nosotros. Y en lugar de una idea de vocación que se ha vuelto incomprensible, apelamos a esa extraña hipóstasis moderna: la vocación de “servicio”. Se pretende imponer la subordinación elaborando la hipótesis de que hay algo más grande que nuestro ego, pero ese algo no es más que una multitud de egos egoístas. Y añade Weaver, que una vez más asistimos al habitual paso de la calidad a la cantidad; no se está sirviendo la instancia más noble del individuo (ello también supondría el reconocimiento de alguna forma de jerarquía y, en última instancia, de un mandato dictado desde arriba), sino meramente las demandas del consumo. ¿Y a quién puede ocurrírsele admirar a quienes encabezan la jerarquía del consumo?
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martes, 11 de abril de 2017
Médicos rurales.
Imaginemos un hombre renunciando a una brillante carrera exterior y, con ella, a muchos placeres y bienes materiales de la vida, para encerrarse en la especialidad fija que su vocación o sus aptitudes le dictan, encuentra el sentido de su vida y su consumación interior en el cumplimiento de lo que él puede realizar mejor que nadie, o de lo que tal vez puede realizar exclusivamente él. Así considerado el problema, podemos llegar a la conclusión de que muchos médicos rurales, arraigados durante su vida entera en el medio concreto en que viven, son más “grandes” que no pocos de sus colegas que logran acomodarse en la capital; y más de un teórico encastillado en un puesto remoto de la ciencia puede, bajo esta óptica, ocupar un lugar más alto que muchos de los prácticos que en medio de la vida se dan aires de conducir la lucha contra la muerte. En el frente de
lucha de la ciencia, allí donde ésta afronta o prosigue la batalla contra lo desconocido, por muy pequeño que sea el frente de combate que el teórico defienda, no cabe duda de que puede lograr en él cosas preciosas e insustituibles,considerándose en justicia como insustituible también él, por el carácter único de esta obra personal. Este hombre, dirá Viktor Frankl, habrá encontrado y llenado su sitio en la vida y podrá, con ello, considerarla como consumada.
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domingo, 6 de noviembre de 2016
Frente al tentador brillo de la imagen del hombre que da Nietzsche.
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| Nietzsche |
La verdadera moral del cristianismo es el amor, escribe Joseph Ratzinger. Y éste, obviamente, se opone al egoísmo; es un salir de uno mismo, pero es precisamente de este modo como el hombre se encuentra consigo mismo. Frente al tentador brillo de la imagen del hombre que da Nietzsche, este camino parece en principio miserable, incluso poco razonable. Pero es el verdadero camino; sólo por la vía del amor se descubre la riqueza de la vida, la grandiosidad de la vocación del hombre.
el verdadero camino de alta montaña de la vida; sólo por la vía del amor, cuyas sendas se describen en el Sermón de la Montaña
la grandiosidad de la vocación del hombre
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