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domingo, 1 de octubre de 2023

Teoría del primer motor

La teoría del primer motor, viene a decir que un objeto se mueve porque lo impulsa otro, el cual a su vez ha sido impulsado por un objeto anterior. Aristóteles pone en ese origen a Dios, el primer motor que transmite el movimiento a todas las cosas y lo hace a través de la atracción, del mismo modo que “el amado mueve al amante”.



viernes, 22 de enero de 2021

Personas del gran mundo



El escritor ingles Charles Dickens, en su novela histórica Barnaby Rudge,  escribe que “los pensamientos de las personas del gran mundo están regidos de una manera invariable por una ley moral de gravitación que, como la ley física, los arrastra hacia la tierra en virtud de la atracción”.


jueves, 12 de marzo de 2020

Falta una narración moral



Para Tony Judt el asombroso poder de atracción del difunto papa Juan Pablo II para los jóvenes tanto católicos como no católicos debería hacernos pensar, los seres humanos necesitamos un lenguaje en el que expresar nuestros instintos morales. Incluso, dice Judt, si admitimos que la vida no tiene otro fin superior, es necesario que adscribamos a nuestros actos un sentido que los trascienda. Para la mayoría de las personas casi nunca basta con decir que algo nos beneficia materialmente o no. Para convencer a los otros de que algo es correcto o erróneo, necesitamos un lenguaje de fines, no de medios. No hace falta que creamos que nuestros objetivos tienen buenas posibilidades de alcanzarse. Pero sí hemos de poder creer en ellos. El escepticismo político es la fuente de muchos de nuestros dilemas. Incluso si los mercados libres funcionaran como se anuncia, sería difícil sostener que por sí solos constituyen una base suficiente para una buena vida.

Tony Judt
De forma intuitiva comprendemos la necesidad de un sentido de dirección moral. No es necesario estar familiarizado con Sócrates para saber que una vida que no se somete a examen no vale demasiado. Aristotélicos naturales como somos, suponemos que una sociedad justa es aquella en la que la justicia se practica de forma habitual; una sociedad buena es aquella en la que las personas se comportan bien, manifiesta Judt. Lo que nos falta es una narración moral, una descripción coherente que atribuya una finalidad a nuestros actos de forma que los trascienda.


sábado, 9 de noviembre de 2019

La atracción magnética por las tecnologías de la información


Sherry Turkle, profesora en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, afirma que muchos padres se estresan al tratar de responder sus e-mails y mensajes mientras intentan no dejar de prestarle atención a sus hijos, pero al mismo tiempo sienten una atracción magnética por sus tecnologías de la información que los ahogan. No pueden irse de vacaciones sin llevarse la oficina a cuestas. Su oficina está en su teléfono. Se quejan de que los jefes esperan de ellos que estén online continuamente, pero también admiten que su devoción hacia los dispositivos digitales excede con creces sus expectativas profesionales.

Turkle ha hablado con personas que no pueden resistir la urgencia de enviar y leer mensajes de texto incluso cuando están conduciendo.

sábado, 31 de agosto de 2019

El afán por quedar bien lleva a que la razón juzgue conveniente mentir

Victoria de la Verdad de Rubens
Hay que percibir a la razón que la verdad es muy valiosa y que el aprecio de los demás no es deseable si exige renunciar a ella. Este amor a la verdad, por encima de otros bienes que también nos atraen, es precisamente lo que denominamos sinceridad. En cambio, si el afán por quedar bien es más fuerte que la atracción de la verdad, es fácil que la razón se engañe, y, aun sabiendo que eso no es bueno, juzgue conveniente mentir. Así, aunque sepamos perfectamente que no se debe mentir, consideramos que en este caso nos conviene hacerlo. 

martes, 27 de noviembre de 2018

Para Newton Dios padre no era solo el Dios del cielo, sino también su padre celestial.

 Isaac Newton 
El padre de Isaac Newton murió tres meses antes de que naciera su hijo. No habiendo conocido nunca a su padre, el joven Newton iba a perder a su madre cuando solo tenía 18 meses. En 1644, Hannah Newton se casó con Barrabas Smith, de 63 años, un adinerado pastor protestante de la localidad, y se fue a vivir al pueblo de North Witham. El pequeño Isaac se quedó al cuidado de su abuela. Newton no se recuperó jamás de este traumático suceso, y sus efectos imprimieron una huella indeleble en su carácter.

Durante su vida adulta, Newton se dedicaría en cuerpo y alma a cavilar larga y profundamente acerca de los cuerpos celestes y la naturaleza de la atracción que experimentaban unos hacia otros. Aprendió a consultar la Biblia para descubrir los deseos de Dios padre, un hábito que conservaría durante toda su vida. Pero Dios padre no era solo el Dios del cielo, sino también su padre celestial. En el siempre fértil campo de los estudios psicológicos sobre Newton, la mayoría coinciden en señalar que Newton se dejaba guiar por una imperiosa necesidad inconsciente de conocer a su padre. Había aprendido de su fe que Dios padre había creado el universo, dejando algunas claves referentes a Su naturaleza e intenciones últimas.

martes, 27 de marzo de 2018

El miedo y la culpa.

¿Qué hay detrás de la inmensa popularidad de series televisivas de suspense, como Bones o CSI o incluso la Semana del tiburón del Discovery Channel? La probabilidad de que a un humano se lo coma un tiburón es menor que la de que le caiga un coco de una palmera, pero al analizar cuántas películas y programas televisivos contienen ataques de tiburones, podría pensarse que no es así. Aunque pueda parecer contrario a la intuición, dice Martin Lindstrom, existe un factor biológico real en la atracción por el miedo. Esta sensación aumenta la adrenalina y crea la primitiva e instintiva respuesta de luchar o huir. Esto, a su vez, libera epinefrina, una hormona y neurotransmisor que genera, como confirmarán muchos yonquis de la adrenalina, una sensación plenamente satisfactoria. Allan Kalueff,
Allan Kalueff
neurocientífico de la Universidad de Tampere (Finlandia), manifiesta que existe cierto solapamiento entre las zonas del cerebro implicadas en el procesamiento del miedo y el placer. Kerry Ressler, neurocientífico del Centro de Investigación Nacional Yerkes, añade que la amígdala, nuestro centro del miedo en el cerebro, se activa con el miedo como lo haría en el mundo real, pero dado que el córtex sabe que no estamos en peligro, este efecto es gratificante en lugar de aterrador.

El anuncio “Quiero más tiempo”, disponible en YouTube, está considerado el anuncio más triste de la historia, pero creo que una descripción más adecuada sería el anuncio con más manipulación emocional de la historia, dice Lindstrom. Un hombre de mediana edad que conduce un coche por una autopista habla en off de su hijo adolescente: “Quiero tiempo para entenderlo”, se oye, mientras se ven escenas retrospectivas del padre regañando al joven. “Quiero escuchar sus canciones, sigue la voz en off del padre, y decirle que lo siento y quiero tiempo para hacer lo que nunca he hecho: cuidarle más. Quererle más”. En ese preciso instante, un autobús que parece muy real embiste frontalmente su coche. El padre muere. Aparecen las
Thai Life Insurance
palabras “Thai Life Insurance”. El motivo por el que este tipo de anuncios funciona tan bien es porque afecta a dos sentimientos fundamentales, el miedo y su prima hermana, la culpa. “Para mí, dice Lindstrom, la culpa es como un virus mundial. Y nadie propaga mejor ese virus que los vendedores y los anunciantes”. Como explica un artículo publicado en 2006 en el Journal of Consumer Research, el miedo combinado con un alto grado de culpa, remordimiento, arrepentimiento o incluso un reto, suele transformar las emociones en acciones. Por instinto, esto cobra sentido; después de todo, ¿no es la combinación de miedo y culpa lo que nos lleva a optar por el chicle de nicotina en lugar de los cigarrillos? En pocas palabras, el miedo y la culpa son el golpe de efecto de los vendedores.