Mostrando entradas con la etiqueta mercado libre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mercado libre. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de junio de 2023

El resentimiento generado por la polarización económica

Han tenido que pasar varios años de grave depresión económica, la peor de la economía occidental desde la década de 1930, para que el resentimiento generado por la polarización económica empezase a desplazar al resentimiento contra la supuesta superioridad intelectual. Curiosamente, sus dos expresiones más visibles las han formulado intelectuales. El desplome general de la confianza en la capacidad del mercado libre para generar un futuro mejor para todos, más aún, el creciente pesimismo con respecto al futuro del sistema económico actual, lo pusieron sobre la mesa los periodistas de economía, y no, salvo contadísimas excepciones, los supermillonarios. La ocupación de lugares próximos a Wall Street y otros centros de la banca y las finanzas internacionales bajo el lema de “Somos el 99 por 100” frente al 1 por 100 de los superricos, se hizo en clara sintonía con las simpatías del público general. Incluso en Estados Unidos, las encuestas mostraban un apoyo del 61 por 100, lo cual supone incluir sin lugar a dudas a un gran grupo de republicanos antiliberales. Pero por supuesto, estos manifestantes que plantaron sus tiendas de campaña en terreno enemigo no eran el 99 por 100. Eran, como tantas otras veces, lo que se ha dado en llamar el “ejército de escenificación” del activismo intelectual, el destacamento de estudiantes y bohemios dispuestos a movilizarse, que armaba escaramuzas con la esperanza de que acabasen convertidas en batallas, escribe Eric Hobsbawm, historiador británico de origen judío.

viernes, 1 de mayo de 2020

Concentraciones de riqueza y poder



Hoy en día se ven extraordinarias concentraciones de riqueza y de poder emergiendo por todas partes. En Rusia, una pequeña y poderosa oligarquía alza su cabeza después de la terapia de choque que había sido administrada al país en la década de 1990. La aplicación en China de las prácticas orientadas al mercado libre, ha producido un extraordinario auge de las desigualdades en la renta y en la riqueza. La ola de privatización que azotó México después de 1992, catapultó casi de la noche a la mañana a un reducido número de individuos (como Carlos Slim) a la lista de Fortune de las personas más ricas del mundo. A escala global, “los países de Europa del Este y de la CEI han experimentado uno de los mayores incrementos que jamás se hayan registrado en desigualdad social. Los países de la OCDE también sufrieron enormes incrementos de la desigualdad después de la década de 1980, mientras la diferencia de renta entre el 20% de la población mundial, que vive en los países más ricos y el 20% que vive en los más pobres, arrojaba una proporción de 74 a 1 en 1997, por encima del 60 a 1 en 1990 y del 30 a 1 en 1960” dice el informe  United Nations Development Program, Human Development Report,Nueva York, Oxford University Press.

jueves, 12 de marzo de 2020

Falta una narración moral



Para Tony Judt el asombroso poder de atracción del difunto papa Juan Pablo II para los jóvenes tanto católicos como no católicos debería hacernos pensar, los seres humanos necesitamos un lenguaje en el que expresar nuestros instintos morales. Incluso, dice Judt, si admitimos que la vida no tiene otro fin superior, es necesario que adscribamos a nuestros actos un sentido que los trascienda. Para la mayoría de las personas casi nunca basta con decir que algo nos beneficia materialmente o no. Para convencer a los otros de que algo es correcto o erróneo, necesitamos un lenguaje de fines, no de medios. No hace falta que creamos que nuestros objetivos tienen buenas posibilidades de alcanzarse. Pero sí hemos de poder creer en ellos. El escepticismo político es la fuente de muchos de nuestros dilemas. Incluso si los mercados libres funcionaran como se anuncia, sería difícil sostener que por sí solos constituyen una base suficiente para una buena vida.

Tony Judt
De forma intuitiva comprendemos la necesidad de un sentido de dirección moral. No es necesario estar familiarizado con Sócrates para saber que una vida que no se somete a examen no vale demasiado. Aristotélicos naturales como somos, suponemos que una sociedad justa es aquella en la que la justicia se practica de forma habitual; una sociedad buena es aquella en la que las personas se comportan bien, manifiesta Judt. Lo que nos falta es una narración moral, una descripción coherente que atribuya una finalidad a nuestros actos de forma que los trascienda.


miércoles, 13 de marzo de 2019

Escépticos respecto del poder de las teorías económicas.

Singapur
Si leemos The Economist o The Wall Street Journal, nos enteraremos de la política de libre comercio de Singapur y de su receptividad a la inversión extranjera. Esto nos lleva a pensar que el éxito económico de Singapur es una prueba fehaciente de que el libre comercio y el libre mercado son la mejor receta para el desarrollo económico, hasta que tenemos noticia de que casi toda la tierra en Singapur es propiedad del Estado, de que el 85 por ciento de las viviendas las otorga un organismo estatal ( Housing and Development Board) y de que el 22 por ciento de la riqueza nacional la producen empresas públicas (el promedio internacional ronda el 10 por ciento). No hay un solo tipo de teoría económica, neoclásica, marxista, keynesiana o la que sea, que pueda explicar el éxito de esta combinación de mercado libre y socialismo. Ejemplos como este deberían volvernos más escépticos respecto del poder de las teorías económicas y más cautos a la hora de sacar conclusiones políticas.

viernes, 2 de junio de 2017

En el gobierno, los más aptos son los más hábiles en hacer apelaciones demagógicas a los votantes.

Escritores que se quejan de las vilezas y tretas de la publicidad no  suelen criticar a la publicidad de las campañas políticas, donde sus acusaciones resultarían relevantes. Como  escribe Schumpeter en su libro Capitalism, Socialism and Democracy, “la imagen de la mujer más bella del mundo resulta inútil a largo plazo para mantener las ventas de un mal cigarrillo. No hay una protección equivalente en el caso de las decisiones políticas. Muchas decisiones de importancia vital son de una naturaleza que hace imposible que el público experimente con ellas a su antojo y con un coste moderado. Sin embargo, aunque esto sea posible, en general no es tan sencillo hacerse una opinión como en el caso del cigarrillo, porque los efectos son menso fáciles de interpretar”.

El economista Murray Rothbard dice que en el mercado, los
Murray Rothbard
más aptos son los más capaces de servir a los consumidores; en el gobierno, los más aptos son los más dispuestos a ejercer la coerción o los más hábiles en hacer apelaciones demagógicas a los votantes. En el mercado el individuo está constantemente manifestando su elección de comprar o no comprar, vender o no vender, en el curso de decisiones absolutas relativas a su propiedad. El votante, al votar a un candidato en particular, solo muestra una preferencia relativa sobre uno o dos potenciales gobernantes, debe hacerlo dentro del marco de una regla coercitiva de que, vote o no, uno de esos hombre el gobernará durante los siguientes años.


Difícilmente puede decirse en una democracia que quienes no voten apoyan a los gobernantes y es imposible decirlo de los votantes del bando perdedor. Pero incluso quienes votaron por los ganadores bien pueden haberles apoyado simplemente como “el menor de dos males”. La cuestión es, ¿Por qué tienen que votar por algún mal? La gente no usa nunca estos términos cuando actúan libremente para sí mismos o cuando adquieren bienes en un mercado libre. Nadie piensa en su nuevo traje o su nuevo refrigerador como en un “mal” (mayor o menor). En estos casos la gente piensa que está comprando “bienes”, no apoyando resignadamente un mal menor. Lo que pasa es que el público nunca tiene la oportunidad de votar el propio sistema del Estado, dice Rothbard, están atrapados en un sistema en el que la coerción es inevitable.