Mostrando entradas con la etiqueta venganza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta venganza. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de junio de 2025

Las facilidades que vosotros le dais para destruiros

El filósofo Étienne de La Boétie escribe en Discurso de la servidumbre voluntaria: “Aquel que tanto os domina sólo tiene dos ojos, sólo tiene dos manos, sólo tiene un cuerpo, y no tiene nada más de lo que tiene el menor hombre del gran e infinito número de vuestras ciudades, a no ser las facilidades que vosotros le dais para destruiros. ¿De dónde ha sacado tantos ojos con que espiaros, si no se los dais vosotros? ¿Cómo tiene tantas manos para golpearos si no las toma de vosotros? Los pies con que pisotea vuestras ciudades, ¿de dónde los ha sacado si no son los vuestros? ¿Cómo es que tiene algún poder sobre vosotros, si no es por vosotros? ¿Cómo osaría atacaros si no fueseis sus cómplices? ¿Qué podría haceros si no encubrieseis al ladrón que os saquea, si no fueseis cómplices del asesino que os mata y traidores a vosotros mismos? Sembráis vuestras cosechas para que él las estrague; amuebláis y remozáis vuestras casas para proveer sus saqueos; criáis a vuestras hijas para que tenga con qué saciar su lujuria; criáis a vuestros hijos para que lo mejor que pueda hacerles sea llevarlos a sus guerras, conducirlos a la carnicería, convertirlos en ministros de sus codicias y ejecutores de sus venganzas; enderezáis vuestras personas para que pueda entregarse a sus deleites y solazarse con sus viles y sucios placeres; os debilitáis a fin de hacerle más fuerte y más inflexible para ataros en corto. Y de tantas indignidades que las mismas bestias, o no las sentirían, o no las soportarían, vosotros podéis libraros si intentáis, no ya libraros de ellas, sino simplemente querer hacerlo. Resolveos a no servir más, y seréis libres. No quiero que os lancéis sobre él, ni que le derroquéis, sino, solamente, que no le apoyéis más, y le veréis entonces como un gran coloso al que se le ha retirado la base y se rompe hundiéndose por su propio peso.”

viernes, 7 de febrero de 2025

Perdón

“¡Qué difícil nos puede parecer muchas veces perdonar!, ha señalado el Papa. Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices”.

martes, 30 de julio de 2024

Cada día sale el sol


Cada día sale el sol, y lo que hoy es negro mañana puede ser blanco….Si preparas una venganza, prepara dos tumbas.

jueves, 16 de mayo de 2024

La voladura del concepto de verdad y la crisis del concepto de progreso

El profesor Fernando Rodríguez Lafuente afirma que “estamos en un momento grave de involución, tras el progreso técnico, económico, y de libertades” vivido tras la Segunda Guerra Mundial. Con dos cuestiones clave, “la voladura del concepto de verdad y la crisis del concepto de progreso”. Contribuye a esa involución la confusión de historia y memoria. Esta última es “selectiva, arbitraria, caprichosa” y su clave “es el olvido”. Añade que la “mayor salvajada intelectual es ver los hechos del pasado con la mentalidad del presente”. Lo cual es peligroso, porque “toda realidad ignorada prepara su venganza”, apostilla citando a Ortega y Gasset.
Entre las consecuencias de la involución, Rodríguez Lafuente destaca a el “papanatismo cultural, el acoso a lo íntimo, o el desvanecimiento del concepto de auctoritas”. El carácter impostado de muchos de esos fenómenos. Y subraya que hay “una voluntad de ingeniería social que supone un ataque a la libertad individual”.



lunes, 4 de diciembre de 2023

Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior

Superar las ofensas, es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. El filósofo Max Scheler afirma que una persona resentida se intoxica a sí misma. El otro le ha herido; de ahí no se mueve. Ahí se recluye, se instala y se encapsula. Queda atrapada en el pasado. Da pábulo a su rencor con repeticiones y más repeticiones del mismo acontecimiento. De este modo arruina su vida, escribe Jutta Burggraf. Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y devastador, creando una especie de malestar y de insatisfacción generales. En consecuencia, uno no se siente a gusto en su propia piel. Pero, si no se encuentra a gusto consigo mismo, entonces no se encuentra a gusto en ningún lugar. Los recuerdos amargos pueden encender siempre de nuevo la cólera y la tristeza, pueden llevar a depresiones. Un refrán chino dice: "El que busca venganza debe cavar dos fosas.”
Si una persona no perdona, puede ser que tome a los demás demasiado en serio, que exija demasiado de ellos. Pero "tomar a un hombre perfectamente en serio, significa destruirle," advierte el filósofo Robert Spaemann. Todos somos débiles y fallamos con frecuencia. Y, muchas veces, no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos, "no sabemos lo que hacemos". Cuando una persona está enfadada, manifiesta la profesora Jutta Burggraf, grita cosas que, en el fondo, no piensa ni quiere decir. Si la tomo completamente en serio, cada minuto del día, y me pongo a "analizar" lo que ha dicho cuando estaba rabiosa, puedo causar conflictos sin fin. Si lleváramos la cuenta de todos los fallos de una persona, acabaríamos transformando en un monstruo, hasta al ser más encantador.

sábado, 18 de noviembre de 2023

La venganza

Francis Bacon escribe en su obra Ensayos que “la venganza es una especie de justicia salvaje que cuanto más crece en la naturaleza humana más debiera extirparla la ley; en cuanto al primer daño, no hace sino ofender a la ley, pero la venganza de ese daño coloca a la ley fuera de su función. En verdad que, al tomar venganza, un hombre se iguala con su enemigo, pero si la sobrepasa, es superior; pues es parte del príncipe perdonar; y estoy seguro que Salomón dice: Es glorioso para un hombre excusar una ofensa. Lo pasado se ha ido y es irrevocable; y los hombres prudentes tienen demasiado que hacer con las cosas presentes y venideras; por tanto no harían más que burlarse de sí mismos ocupándose de asuntos pasados. No hay hombre que cometa el mal a cuenta del mal mismo, sino para obtener provecho propio, o placer, u honor o algo semejante; por tanto, ¿por qué me voy a encolerizar con un hombre que se ama a sí más que a mí? Y si algún hombre cometiera el mal meramente por maldad natural, no sería más que como el espino o la zarza que pinchan y arañan porque no pueden hacer otra cosa”.
“Un hombre que proyecte vengarse, conserva abiertas sus propias heridas porque si no se cerrarían y curarían. Las venganzas públicas son afortunadas en su mayoría; como fue la muerte de César; la muerte de Pertinax; la muerte de Enrique III de Francia; y muchas otras. Pero no sucede así con las venganzas privadas; no, más bien las personas vengativas llevan la vida de las brujas, quienes, como son malignas, terminan desgraciadamente”.

jueves, 12 de enero de 2023

Las torres de Colón volaron de madrugada

Francisco Umbral

Francisco Umbral escribe en su libro La década roja:
Las torres de Colón volaron de madrugada. El cielo de Madrid se llenó con los escombros de la noticia. El País lo daba con pulcritud y aseo….. Parecía que en lugar de volar fiscalmente las torres de Colón/Rumasa, las hubieran inaugurado con champán rosa. Éste era el periodismo que le gustaba a Juan Luis Cebrián. La nacionalización de las Torres lo tomamos los españoles por un primer golpe de mano del socialista contra el capital. Si todo iba a ser así de espectacular y de rápido, sólo faltaba la guillotina o el garrote vil en la plaza de la Cebada, como en tiempos de Larra. Fuimos a mirar, pero no había garrote ni guillotina. Lo que había tras esta espectacular voladura no era, realmente, mucho más que un asunto personal. El ministro Miguel Boyer, un economista ortodoxo, de la buena familia de Adam Smith (y de buena familia por su casa), un economista manchesteriano convertido en ministro socialista, había aprovechado la primera oportunidad para disparar a quemarropa sobre el economista y financiero heterodoxo, el hombre del clan familiar y la fortuna entre franquista e improvisada. A Miguel Boyer le irritaba más la heterodoxia y el intrusismo del parvenú Ruiz Mateos que su manera de hacer dinero (luego hemos visto que los grandes y buenos negocios del capitalismo adulto son la especialidad del Robespierre financiero de entonces). El señor Boyer se la tenía jurada a Ruiz Mateos, y más que nacionalizarle como ministro, aceptó ser ministro para nacionalizar al jerezano. Lo que se levanta contra las torres, con la estatalización de Rumasa, es la ortodoxia financiera, la endogamia de los siete grandes, que se la tenían jurada a Ruiz Mateos. Y el hombre/pistón es Miguel Boyer, que hasta entonces había hecho una carrera modesta, cuidadosita, y que estaba buscando la manera de escapar de un hogar mediocre, con una mujer lista y fea, una suegra escritora y un suegro negociante por lo menudo. La voladura de las torres no es sino la ascensión a los cielos de Miguel Boyer, a quien se vio levitar aquella mañana en el cielo purísimo de Madrid, en el azul católico de España. El funcionario de los números entraba en la Historia con una nacionalización prematura y mal hecha, en nombre de un partido que no era para nada el suyo y dejando en la cama, hasta la hora del lechero, a una amante exótica, famosa y puede que un poco mezquina y ambiciosilla, eso nunca se sabe con las orientales, ni casi con las occidentales. Cuando las ruinas de Rumasa cayeron del cielo, donde estaban inmóviles como los cascotes de Dalí, sostenidas por la mirada de todos los españoles, cada pieza volvió a colocarse sola en su sitio, sólo que hubo que gastar mucho dinero y mucho tiempo para dejar las cosas como estaban, o peor. Ese desastre económico, que no era sino una venganza personal, es lo que consagra a Boyer como una de las estrellas de la década de los ochenta. Uno puede quedar lo mismo por un milagro que por una chapuza. Incluso a la gente le gustan más las chapuzas que los milagros. Miguel Boyer salió de la mediocridad gracias al gran error de su vida, y ya nunca volverá a la mediocridad. Un gran error siempre es más rentable que un gran favor a la humanidad. Los favores no se perdonan y los errores heroizan al que los comete.


Boyer, por otra parte, comete el gran error/Rumasa, tratando de hacer socialismo a costa del más tonto, pero la operación se vuelve contra él, por desastrosa. En el momento de euforia nacionalizadora, Boyer le dice a Isabel: —¿Qué flor prefieres del emporio Rumasa? —Loewe. E Isabel se queda con Loewe, aunque el regalo le cuesta dinero y al fin tiene que financiar la reflotación de la famosa tienda.

martes, 10 de mayo de 2022

Conduzcamos a este pueblo a la guerra, y olvidará que alguna vez hubo algo llamado tolerancia

Woodrow Wilson

Para Paul Johnson, escritor, historiador y periodista británico, la capacidad de destrucción del individuo, por perverso que sea, es reducida; la del Estado, por bien intencionado que sea, resulta casi ilimitada. Si se expande el Estado, esa capacidad destructiva inevitablemente también crece parí passu. Como afirmó el pacifista norteamericano Randolph Bourne en vísperas de la intervención de 1917 “la guerra es la salud del estado”. Mas aun,la historia demuestra dolorosamente que la virtud colectiva es mucho más ingobernable que la persecución individual de la venganza. Este aspecto fue bien comprendido por Woodrow Wilson, que había sido reelegido en 1916 sobre la base de un programa de paz y que advirtió: “Conduzcamos a este pueblo a la guerra, y olvidará que alguna vez hubo algo llamado tolerancia. El espíritu de la voluntad implacable se incorporará a todas las fibras de nuestra vida nacional”.


sábado, 13 de noviembre de 2021

Actos constitutivos de violaciones a los derechos humanos, formaron parte entre 1933 y 1945 del ordenamiento jurídico del Estado alemán


Hanna Arendt 

Hannah Arendt, escritora​ y teórica política​ alemana, posteriormente nacionalizada estadounidense, de religión judía, cuenta, hablando del genocidio judío realizado por los nazis, que “no hay ni una sola prueba de actos de venganza o represalias severas por parte del régimen contra quien se negaba, por ejemplo, a asesinar a judíos. Tan solo traslados, trabas en la carrera, pero no mucho más. Sin perjuicio de ello, no han sido muchas las crónicas recogidas durante el juicio de oficiales que desobedecieran tales órdenes. Al contrario, la enorme mayoría de los agentes estatales cumplieron con lo que se le pedía. En aquellos tiempos, todas las actuaciones estatales estaban respaldadas en leyes, decretos y reglamentos, cuando no en la propia palabra del Führer, considerada ley suprema inclusive por prestigiosos constitucionalistas (por ej. Theodor Maunz). Es decir, que se daba la paradoja de que actos aberrantes y constitutivos de genocidio y de violaciones a los derechos humanos básicos, formaron parte entre 1933 y 1945 del ordenamiento jurídico del Estado”.

Los totalitarismos modernos no conceden a sus enemigos la muerte del mártir, sino la simple, silenciosa y anónima desaparición.


martes, 2 de noviembre de 2021

Nadie es más arrogante que un esclavo recién liberado


Escribe C.S.Lewis que cuando la represión no destroza totalmente y para siempre el espíritu, ¿no tiene una tendencia natural a producir orgullo y desprecio en venganza? A cuenta de las esposas y cadenas nos asignamos una dosis doble de autoestima. Nadie está más dispuesto a ser arrogante que un esclavo recién liberado.

martes, 21 de enero de 2020

Las persona que trabajan en el narcotráfico se definen como personas desechables



Las persona que trabajan en el narcotráfico se definen como personas desechables. Este sentimiento de marginación, sumado a su problema de adicción a las drogas y la falta de un propósito general de vida hace que valoren poco sus vidas y que la muerte sea vista como un alivio, manifiesta en su tesis doctoral Karina García Reyes. Es una tarea central es evitar que más niños y jóvenes se sientan desechables.

Mi investigación, escribe Karina García, revela cómo los participantes se autodefinen como "ellos", los marginados de la sociedad. No se consideran parte de la sociedad civil. No culpan a la sociedad por su condición de pobreza, pero tampoco sienten remordimiento por sus crímenes. Consideran que ellos tuvieron "la mala suerte" de nacer pobres y marginados y sus víctimas tuvieron "la mala suerte" de caer en sus manos. Se asume que la gente pobre no tiene futuro y por lo tanto no tiene nada que perder.La lógica del discurso del narco en términos de pobreza es que los individuos están solos y por lo tanto impera "la ley del más fuerte”. El discurso del narco asume que los niños y jóvenes inevitablemente serán drogadictos y pandilleros.


La muerte temprana de estos jóvenes también se construye como inevitable. Una de las pocas maneras de disfrutar la vida es a través del consumo de productos de lujo y la única manera de acceder a ellos es a través del "dinero fácil" que les proporciona "la vida fácil". La vida fácil es el trabajo en el narcotráfico. La felicidad dada por el dinero fácil se entiende como efímera pero que merece la pena.

En las entrevistas, dice Karina García, un tema recurrente fue el rencor que los participantes sentían en contra de sus padres.Todos coinciden en que los querían hacer sufrir a sus padres, querían cobrar venganza no por su sufrimiento, sino por el de sus madres.



A pesar de que se reconoce a la pobreza como madre de todos los males, nosotros no sabemos lo que significa vivir en pobreza.Para Karina García las políticas públicas diseñadas en masa no funcionarán.El problema de la violencia únicamente se puede minimizar y evitar si se entiende y ataca localmente. Cada región, cada barrio, tiene problemas y necesidades específicas.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Infierno


*Las llamas (del infierno) no prestan luz y las tinieblas ofrecen cuanto es bastante para descubrir cuadros de dolor, tristísimas regiones, lúgubre oscuridad, donde la paz y el reposo no pueden morar jamás, donde no llega ni aún la esperanza, que dondequiera existe. Allí no hay más que tormentos sin fin, y un diluvio de fuego alimentado por azufre, que arde sin consumirse.


Con esta voluntad inflexible, este deseo de venganza, mi odio inmortal y un valor que no ha de someterse ni ceder jamás ¿cómo he de tenerme por subyugado? Ni su cólera ni su fuerza me arrebatarán nunca esta gloria: humillarme y pedir gracia doblada la rodilla y acatar un poder cuyo ascendiente ha puesto en duda, poco ha, mi terrible brazo, dice Satanás. 

Lucifer
Y añade Lucifer: Aquí podremos reinar con seguridad, y para mí, reinar es ambición digna, aun cuando sea sobre el infierno, porque más vale reinar aquí, que servir en el cielo…….Busquemos nuestro bien en nosotros mismos, viviendo por nosotros y para nosotros, libres, en estos vastos subterráneos, sin depender de voluntad alguna, y prefiriendo tan dura libertad al blando yugo de una pomposa servidumbre. Brillará más radiante nuestro esplendor, si sabemos convertir lo pequeño en grande, lo nocivo en útil, la desgracia en prosperidad, y si doquiera luchando con el anal, trocamos en bienestar el dolor por medio del trabajo y de la paciencia.


*El paraíso perdido es un poema narrativo de John Milton.

jueves, 24 de enero de 2019

Es parte del principe perdonar.

Francis Bacon opinaba que al tomar venganza, un hombre se iguala con su enemigo, pero si la sobrepasa, es superior; pues es parte del príncipe perdonar y añade que es glorioso para un hombre excusar una ofensa. Lo pasado se ha ido y es irrevocable; y los hombres prudentes tienen demasiado que hacer con las cosas presentes y venideras.

jueves, 6 de septiembre de 2018

El perdón es mejor que la venganza.

Pítaco de Mitilene
Pítaco de Mitilene, que vivió entre el 640 y el 568 a. C., fue uno de los Siete Sabios de Grecia. Originario de Mitilene, fue el general que con su ejército venció a los atenienses comandados por Frinón. 

Pítaco de Mitilene tuvo un hijo llamado Tirreo. Tirreo fue asesinado y cuando apresaron al asesino y lo llevaron a presencia de Pítaco de Mitilene, este sentencio que se fuera libre expresando que el perdón es mejor que el castigo. El perdón, opinaba este personaje, es mejor que la venganza. Algunos contemporáneos no pensaban lo mismo que Pítaco de Mitilene, ya que consideraban que si no hubiera castigos para reprimir los delitos cometidos, el mundo sería ingobernable.

martes, 4 de septiembre de 2018

El odio sólo sirve para consumirte por dentro.

José Luis Corral en su novela “La prisionera de Roma” hace decir a uno de sus personajes: “Yo he odiado mucho en vida, Yarai, más de lo que tú eres capaz de comprender, y es ahora cuando me he dado cuenta de que el odio sólo sirve para consumirte por dentro, para anular tu voluntad y para hacerte peor que una alimaña. El odio convierte a los hombres en fieras salvajes, no lo olvides nunca”.

El rapero Eminem presentó “Kamikaze”, informa el periódico
Eminem
La Razón, un álbum en el que arremete contra Donald Trump y Harvey Weinstein “The Ringer” se titula el tema de apertura y suelta: “Envió a los servicios secretos / Para saber si realmente pienso en hacerle daño / O preguntar si tengo vínculos con el terrorismo”. Y después se compadece de sus votantes: “Empatizo con la gente a la que esta serpiente malvada vendió el sueño que ha traicionado”. El álbum entero es una retahíla de reproches con nombres y apellidos. Otro de los más sonados es el productor de cine Harvey Weinstein y todas sus bajezas. En “Not Alike” recita: Yo, Harvey Weinstein, una bata de baño abierta / Mi nombre cifrado es “el que toca indebidamente”.

Lo que es seguro es que a nadie deja indiferente un artista que proclama: “La venganza es la mejor medicina / Hay que subir la dosis y liberar al monstruo”.

domingo, 26 de agosto de 2018

La experiencia del perdón.


El perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Añade el Papa Francisco que dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices. Acojamos entonces la exhortación del apóstol: ”No permitan que la noche los sorprenda enojados” (Ef 4,26).


La experiencia del perdón, dice el Papa Francisco, en nuestra cultura se desvanece cada vez más. Incluso la palabra misma en algunos momentos parece evaporarse. Sin el testimonio del perdón, sin embargo, queda sólo una vida infecunda y estéril, como si se viviese en un desierto desolado.

jueves, 15 de febrero de 2018

La Santa Sede consideró que los tratados de Versalles y Saint-Germain se inspiraron en sentimientos de venganza.

Château de Saint-Germain-en-Laye. lugar de firma del tratado.
El Tratado de Saint-Germain-en-Laye fue firmado el 10 de Septiembre de 1919 entre las potencias aliadas vencedoras de la Primera Guerra Mundial  y Austria. En este tratado se establecía de modo definitivo el desmembramiento de la antigua monarquía de los Habsburgo, el Imperio Austrohúngaro, y en su lugar quedó reconocida la República de Austria como "estado sucesor", la cual quedó limitada a algunas zonas en las que se hablaba solamente el alemán.

Firma del Tratado de Versalles.
El Tratado de Versalles (1919) fue un tratado de paz firmado por las potencias europeas que puso fin oficialmente a la Primera Guerra Mundial, después de seis meses de negociación, en la ciudad de Paris. El Tratado de Versalles fue firmado como continuación al armisticio de noviembre de 1918, en Compiègne, que había puesto fin a los enfrentamientos. El principal punto del Tratado de Versalles determinaba que Alemania aceptaría todas las responsabilidades por causar la Gran Guerra y fijaba indemnización de guerra para las potencias vencedoras.

La Santa Sede consideró que los tratados de Versalles y Saint-Germain se inspiraban en sentimientos de venganza y compensación más que de justicia, consideración manifestada en varias ocasiones durante los dos años siguientes, sobre todo en la encíclica Pacem Dei munus, del 23 de mayo de 1920. Resultó muy eficaz la ayuda de los organismos vaticanos en favor de los prisioneros y de sus familiares a través de una sorprendente organización internacional que agrupaba a obispos, al servicio diplomático vaticano y a numerosas organizaciones de laicos. Se encargaron de recoger noticias y de ofrecer informaciones sobre prisioneros, combatientes
Benedicto XV.
desaparecidos y dispersos, y sobre los muertos y los heridos, lo que facilitó el intercambio de prisioneros inválidos y la recuperación en Suiza de los enfermos. Se distribuyeron medicinas y alimentos en las regiones más necesitadas, sin tener en cuenta la identidad religiosa o étnica. Aunque los resultados prácticos fueron escasos, Benedicto XV intercedió ante el sultán turco en favor del pueblo armenio, que estaba siendo sistemáticamente aniquilado en uno de los genocidios más escandalosos de la historia.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Resentimiento.

Resentimiento
La opinión general considera que Nietzsche ha formulado la última palabra sobre el resentimiento, como se expresa en La genealogía de la moral: “el resentimiento determina a aquellos seres, a los que la verdadera reacción, la del acto, les está vedada, que sólo se resarcen con una venganza imaginaria. El hombre del resentimiento no es ni franco ni ingenuo, ni íntegro ni recto consigo mismo. Su alma mira de reojo; su espíritu ama los escondrijos y las puertas falsas, todo lo oculto le interesa como su mundo, su hospicio, su consuelo”.
Jean Améry cuenta que el resentimiento no sólo es un estado antinatural, sino también lógicamente contradictorio. Nos clava a la cruz de nuestro pasado destruido. Exige absurdamente que lo irreversible debe revertirse, que lo acontecido debe cancelarse. El resentimiento bloquea la salida a la dimensión auténticamente humana, al futuro. El sentido del tiempo de quien es presa del resentimiento se encuentra distorsionado, trastocado, si se prefiere, pues desea algo doblemente imposible; desandar lo ya vivido y borrar lo sucedido.

miércoles, 8 de marzo de 2017

¿Shakespeare murió papista?

Retrato y firma de Shakespeare

En el comentario muy breve de finales del siglo XVII acerca del fallecimiento de Shakespeare: “Murió papista”. Este comentario, escrito por un capellán del Corpus Christi College de Oxford llamado Richard Davies, resulta intrigante.

La invitación del fantasma en la que se fija el Hamlet de Shakespeare no es su vibrante llamamiento a la acción, sino algo muy distinto: “Adiós, Hamlet, adiós; acuérdate de mí”. “¿Que me acuerde de ti?”, repite Hamlet echándose las manos a la cabeza. sí, pobre espectro, mientras tenga asiento en este mundo desquiciado la memoria. ¿Que me acuerde de ti?. A primera vista, como da a entender el tono de incredulidad de Hamlet, la petición es absurda: no cabe imaginar que el hijo olvide el regreso de la tumba de su padre. Pero en realidad Hamlet no se precipita a llevar a cabo su venganza, y resulta que acordarse de su padre (acordarse de él como es debido, acordarse de él sin más) es más difícil en realidad de lo que cabría imaginar. Algo interfiere con la ejecución directa del plan, una interferencia cuyo símbolo es la locura fingida que no encaja con la trama de la obra. Y resulta que esa interferencia procede de las mismas fuentes que tal vez indujeran al padre de Shakespeare a firmar el “testamento espiritual” católico, con su desesperada súplica a familiares y amigos: Acordaos de mí. “Yo soy el espectro de tu padre”, dice el fantasma a su hijo: "Condenado durante cierto tiempo a vagar en la noche, y en el día confinado a ayunar entre las llamas mientras son consumidos y purgados los crímenes soeces que llenaron mis días naturales. Si no estuviera para mí vedado revelar los secretos de mi cárcel, podría hacerte tal relato que la menor de sus palabras llenaría de horror tu alma". 
Hamlet
Shakespeare tenía que ir con cuidado, las obras de teatro eran censuradas y no habría sido permisible hacer referencia al purgatorio como si fuera un lugar que realmente existiera. Por lo tanto, el comentario que hace el espectro acerca de que tiene prohibido “revelar los secretos de mi cárcel” es de una maliciosa literalidad. Pero prácticamente todo el público de Shakespeare habría entendido cuál era esa cárcel, localización a la que el propio Hamlet alude cuando unos instantes más tarde jura “por san Patricio” (1.5.140), el santo patrono del purgatorio. El espectro ha corrido la suerte que tanto temían los católicos piadosos. Ha sido arrancado de una forma repentina de este mundo, sin tiempo para prepararse ritualmente para su fin. “Segado en plena flor de mis pecados”, dice a su hijo, y a continuación añade en uno de los versos más extraños de la obra: “Impreparado, sin extremaunción, sin viático”. “Sin viático”: no recibió la última comunión administrada a los agonizantes; “impreparado”: no tuvo tiempo de realizar la confesión o preparación definitiva en su lecho de muerte; “sin extremaunción”: no recibió la bendición última o unción de su cuerpo con los santos óleos. Se fue al otro mundo sin haber llevado a cabo cualquier tipo de penitencia preparatoria y ahora está pagando por ello: “¡Ay, horrible, ay, horrible; más que horrible!”. ¿Qué significa que un espectro o ánima del purgatorio entre violentamente en el mundo de Hamlet pidiendo que se acuerden de él? Dejando a un lado incluso por un momento el hecho de que el purgatorio, según la Iglesia protestante, no existe, las alusiones que se hacen a él aquí constituyen todo un enigma, escribe Stephen Greenblatt.