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sábado, 7 de febrero de 2026

Peregrinación de la Gracia

Tomás Cromwell

Escribe G. K. Chesterton en Breve historia de Inglaterra que “Tomás Cromwell, no tardó en ser identificado como el tirano, y lo cierto es que convirtió rápidamente el gobierno en una pesadilla. El movimiento popular fue reducido en parte por la fuerza; y hay un toque de militarismo moderno en el hecho de que los encargados de hacerlo fueran cínicas tropas profesionales, procedentes de países extranjeros y contratadas para destruir la religión inglesa. Pero, al igual que ocurrió con la vieja revuelta popular, la derrota se logró ante todo por medio del engaño. Tal como sucedió con el antiguo levantamiento, el motín tuvo el éxito suficiente para forzar al gobierno a parlamentar; y el gobierno tuvo que recurrir al sencillo procedimiento de calmar a la gente con promesas y después quebrantar, primero las promesas y luego a la gente, tal como hemos visto hacer tantas veces a los políticos actuales cuando tienen que enfrentarse a una huelga general. La revuelta adoptó el nombre de Peregrinación de la Gracia, y en la práctica su programa se reducía a la restauración de la vieja religión.”

Peregrinación de la Gracia
“La historia nos cuenta que, pocos años después, las relaciones de la Corona con sus nuevos servidores cambiaron por completo hasta el punto de horrorizar al mundo; y el hacha que había sido santificada con la sangre de Moro y contaminada con la de Cromwell volvió a caer, por orden de uno de los descendientes de ese mismo esclavo, para matar a un rey inglés. La marea que irrumpió así a través de la grieta y acabó por arrastrar al rey y a la Iglesia fue la revuelta de los ricos y, en particular, la de los nuevos ricos. Utilizaron el nombre del rey y no podrían haber triunfado sin su poder, pero el efecto final fue como si hubieran saqueado la Corona después de saquear los monasterios. Sorprendentemente, considerando el nombre y la teoría en que se sustentaba, solo una ínfima parte de la riqueza continuó en manos reales. El caos aumentó, sin duda, por el hecho de que Eduardo VI ascendiera al trono siendo solo un niño, verdad que se pone de manifiesto en la dificultad de trazar una línea de separación entre los dos reinados. Al enlazar con la familia Seymour y lograr así tener un hijo, Enrique le proporcionó también al país el prototipo de familia poderosa dispuesta a gobernar exclusivamente mediante el pillaje. Durante los años de impotencia del rey niño, aconteció una tragedia tremenda y antinatural, la ejecución de un Seymour por su propio hermano, y el Seymour vencedor figuró desde entonces como Lord Protector, aunque ni él mismo supiese a quién estaba protegiendo, ya que ni siquiera cuidaba de su propia familia. En cualquier caso, no es exagerar demasiado decir que las cosas humanas quedaron desprotegidas ante la avaricia de aquellos protectores caníbales. Hablamos de la disolución de los monasterios, pero lo que ocurrió fue la disolución de toda la vieja civilización. Los leguleyos y los lacayos y los prestamistas, los más mezquinos entre los afortunados, saquearon el arte y la economía de la Edad Media como unos ladrones desvalijando una iglesia. Sus nombres (cuando no se los cambiaron) llegaron a ser los de los grandes duques y marqueses de nuestros días. Pero si recorremos la historia con la mirada, tal vez el acto de destrucción más esencial ocurriera cuando la gente armada de los Seymour y otros semejantes pasó de saquear los monasterios a saquear los gremios.” 

lunes, 30 de junio de 2025

Las facilidades que vosotros le dais para destruiros

El filósofo Étienne de La Boétie escribe en Discurso de la servidumbre voluntaria: “Aquel que tanto os domina sólo tiene dos ojos, sólo tiene dos manos, sólo tiene un cuerpo, y no tiene nada más de lo que tiene el menor hombre del gran e infinito número de vuestras ciudades, a no ser las facilidades que vosotros le dais para destruiros. ¿De dónde ha sacado tantos ojos con que espiaros, si no se los dais vosotros? ¿Cómo tiene tantas manos para golpearos si no las toma de vosotros? Los pies con que pisotea vuestras ciudades, ¿de dónde los ha sacado si no son los vuestros? ¿Cómo es que tiene algún poder sobre vosotros, si no es por vosotros? ¿Cómo osaría atacaros si no fueseis sus cómplices? ¿Qué podría haceros si no encubrieseis al ladrón que os saquea, si no fueseis cómplices del asesino que os mata y traidores a vosotros mismos? Sembráis vuestras cosechas para que él las estrague; amuebláis y remozáis vuestras casas para proveer sus saqueos; criáis a vuestras hijas para que tenga con qué saciar su lujuria; criáis a vuestros hijos para que lo mejor que pueda hacerles sea llevarlos a sus guerras, conducirlos a la carnicería, convertirlos en ministros de sus codicias y ejecutores de sus venganzas; enderezáis vuestras personas para que pueda entregarse a sus deleites y solazarse con sus viles y sucios placeres; os debilitáis a fin de hacerle más fuerte y más inflexible para ataros en corto. Y de tantas indignidades que las mismas bestias, o no las sentirían, o no las soportarían, vosotros podéis libraros si intentáis, no ya libraros de ellas, sino simplemente querer hacerlo. Resolveos a no servir más, y seréis libres. No quiero que os lancéis sobre él, ni que le derroquéis, sino, solamente, que no le apoyéis más, y le veréis entonces como un gran coloso al que se le ha retirado la base y se rompe hundiéndose por su propio peso.”

lunes, 1 de abril de 2024

La libertad, que es un bien tan grande que, perdida, todos los males la siguen

Así como el fuego de una pequeña chispa se hace grande y se refuerza, y cuanta más madera encuentra más dispuesto está a quemar, y sin que se le eche agua para apagarlo, tan sólo con no darle más madera, al no tener nada más que consumir, se consume por sí mismo, y pierde toda su fuerza, y ya no es fuego…, de la misma manera los tiranos, cuanto más pillan, más exigen, cuanto más arruinan y destruyen, más se les da, más se les sirve, tanto más se fortifican y se hacen siempre más fuertes y más vigorosos para aniquilar y destruirlo todo. Pero si nada se les da, si no se les obedece, sin combatir, sin golpear, se quedan desnudos y son derrotados, y ya no son nada, como las ramas que se secan y mueren cuando la raíz se queda sin humores o alimento. Los audaces, para adquirir el bien que desean, no temen el peligro; los avisados no rechazan el esfuerzo. Los cobardes y embotados no pueden soportar el mal ni recobrar el bien, se limitan a desearlo. Y aunque su cobardía les arrebata la fuerza para pretender alcanzarlo, el deseo de poseerlo permanece en ellos por naturaleza. Este deseo, esta voluntad de todas las cosas que, una vez adquiridas, les harían felices y les contentarían, es común a los sabios y a los indiscretos, a los valientes y a los cobardes. Una sola cosa hace la excepción, y no sé cómo la naturaleza abandona a los hombres para desearla, es la libertad, que es no obstante un bien tan grande y tan placentero que, perdida, todos los males la siguen, y los mismos bienes que permanecen tras su pérdida, pierden enteramente su gusto y su sabor, corrompidos por la servidumbre. Lo único que los hombres no desean es la libertad, y no por otra razón, eso parece, que esta; si la deseasen la obtendrían, ¡como si rechazasen esta bella adquisición tan solamente porque es demasiado fácil! ¡Pobres y miserables pueblos insensatos, naciones obstinadas en vuestro mal y ciegas a vuestro bien! Os dejáis arrebatar ante vosotros lo mejor y lo más claro de vuestros bienes, saquear vuestros campos, robar vuestras casas y despojarlas de los muebles antiguos y paternales. Discurso de la servidumbre voluntaria de Étienne de La Boétie

jueves, 8 de junio de 2023

Quien tiene armas, tiene comida. Quien tiene comida, tiene poder.

Ryszard Kapuściński escribe en Ebano:  “¿Contra quién van todos esos ejércitos, destacamentos y frentes, esas hordas, cohortes y mesnadas tan numerosas y que llevan tantos años luchando? A veces, unos contra otros, pero las más, en contra de su propio pueblo, es decir, contra los indefensos, lo que tiene una definición particular: las mujeres y los niños. ¿Y por qué precisamente contra las mujeres y los niños? ¿Acaso guía a estos hombres alguna especie de antifeminismo zoológico? Por supuesto que no. Atacan y expolian a los colectivos de mujeres con niños porque a ellos va dirigida la ayuda internacional, son ellos los destinatarios de los sacos de harina y de arroz, de las cajas de tostadas y leche en polvo, cosas que en Europa no despertarían el interés de nadie pero que aquí, entre los grados seis y doce de latitud, son más preciadas que nada. De todos modos, estos tesoros no siempre hay que arrebatárselos a las mujeres. Cuando un avión trae comida, basta, sencillamente, con rodearlo, descargar los sacos y las cajas y llevárselo todo, a pie o en coche, al destacamento propio. El régimen de Jartum lleva años utilizando el arma del hambre para aniquilar la población del Sur. Hace hoy con los dinka y con los nueros lo que Stalin hizo con los ucranianos en 1932, condenarlos a la muerte por hambre. La gente pasa hambre no porque en el mundo falte comida. La hay, y mucha, de sobra. Pero entre los que quieren comer y los almacenes llenos se levanta un obstáculo muy alto, el juego político. Jartum limita el número de vuelos con ayuda para las víctimas de las hambrunas. Muchos de los aviones que, a pesar de todo, llegan a su destino son saqueados por jefecillos locales. Quien tiene armas, tiene comida. Quien tiene comida, tiene poder. Nos movemos entre personas que no piensan en la esencia y la trascendencia ni en el sentido y la naturaleza del ser. Estamos en un mundo en que el hombre, arrastrándose y escarbando en el barro, intenta encontrar en él cuatro granos de cereal que le permitan vivir hasta el día siguiente”.

viernes, 25 de junio de 2021

Saqueaban en nombre de la revolución


Así confiesa el protagonista de la novela, basada en hechos reales, Entre el roig i el negre de Miguel Mir: “La noche del 19 de julio fue la primera que patrullamos armados en una Barcelona donde no había gobierno ni policía. Grupos de incontrolados actuando según ellos en nombre de la revolución, asaltaban y saqueaban joyerías, tiendas y almacenes, requisando todo lo que les apetecía, con total impunidad. A menudo ni los grupos de la FAI sabíamos si nuestras acciones eran acciones revolucionarias o si debíamos sumarnos a los actos de pillaje. Empezamos a practicar las primeras confiscaciones, dejando a un lado el ideario libertario y actuando cada cual por su cuenta”.

martes, 3 de marzo de 2020

La corrupción y la miseria son la consecuencia inevitable de tener políticos con demasiado poder sobre la economía

Axel Kaiser
Para el profesor Axel Kaiser, con todo lo que se pueda criticar el régimen y el ordenamiento institucional venezolano anterior a Chávez, no cabe duda alguna de que este era preferible al actual. También la Cuba de Batista, a pesar de que merece ser condenada por varias razones, era en varios aspectos preferible a la de los hermanos Castro. En ambos regímenes, así como en el de Salvador Allende, en Chile, el de Velasco Alvarado, en Perú, el de los sandinistas, en Nicaragua, el de la revolución filofascista de Perón, en Argentina, el de Morales, en Bolivia y el de Correa, en Ecuador, entre tantos otros, lo que había y hay detrás no es otra cosa que esa igualdad orwelliana, es decir, la vieja ley de que somos todos iguales, pero que “unos somos más iguales que otros”. El populismo, sin duda, hace a unos más iguales que a otros. Se necesita más libertad, la cual se connsigue de la igualdad ante la ley.


Se puede decir que el populismo socialista ha logrado cierta igualdad, pero una igualdad en la miseria, dice Kaiser. Lo importante del caso venezolano es extraer la obvia lección que la corrupción y la miseria son la consecuencia inevitable de tener políticos y gobiernos con demasiado poder sobre la economía. Si el gobernante lo controla todo y decide quién recibe qué cosa, se va a arreglar con sus amigos, como lo hacían los Kirchner. Un sistema así no puede generar riqueza en el medio plazo, porque los incentivos están puestos para que unos saqueen al resto de la población, y no para innovar o crear valor. Es por eso que los países con más libertad económica en el mundo tienen mayor calidad de vida en todos los indicadores, y también menos corrupción. De hecho, en el índice de Transparencia Internacional, los primeros países casi coinciden con los primeros puestos del índice de libertad económica.

lunes, 21 de enero de 2019

La URSS saqueó Alemania y trucó su historia.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los rusos, que habían rechazado el capital estadounidense, saquearon la producción de Alemania del Este en beneficio propio. Destriparon las fábricas para llevarse maquinaria y equipamiento que luego mandaron a la URSS. Fueran cuales fuesen las historias personales de los alemanes y sus filiaciones individuales, las gentes que vivían en la zona rusa tuvieron que pasar de ser nazis un día, a comunistas y hermanos del antiguo enemigo al día siguiente. Y casi de la noche a la mañana los alemanes de los estados orientales se declararon, o fueron declarados, inocentes del nazismo. Parecía como si ahora creyesen que los nazis habían venido y habían vuelto de las regiones occidentales de Alemania, que eran gente ajena a ellos, lo que no era cierto. Se rehizo la historia con tanta rapidez, y con tal éxito que los alemanes  orientales no se sentían como los alemanes responsables del régimen de Hitler. Este truco de magia histórica debería figurar entre las maniobras más extraordinarias de inocencia del siglo pasado. En  Dresde, en un puente azul sobre el río Elba, había una placa que conmemoraba la liberación de los alemanes orientales de los opresores nazis por parte de sus hermanos rusos.

Junge Pioniere. 1972
A finales de 1946, los comunistas fundaron los Junge Pioniere, una asociación juvenil pensada para inculcar a los jóvenes el amor por Marx y por su patria. Para los mayores se crearon las Juventudes Libres Alemanas. El esquema era idéntico al de los Pimpfe nazis para los niños pequeños y al de las Juventudes Hitlerianas para los adolescentes. La gente bromeaba con el hecho de que las Juventudes Libres y las Juventudes Hitlerianas eran tan parecidas que solo se las distinguía por el color de las pañoletas del cuello. En ambas había reuniones, linternas, juramentos de lealtad y una ceremonia de confirmación a los trece años, entre velas y consignas que parecían oraciones. Se instaba a todos los niños a unirse a los Pioniere.

sábado, 7 de octubre de 2017

A medida que el conocimiento se convierte en el recurso económico más importante, la rentabilidad de la guerra se reduce.


En las sociedades agrícolas antiguas la violencia humana causaba alrededor del 15 por ciento de todas las muertes, durante el siglo XX la violencia causó solo el 5 por ciento, y en el inicio del siglo XXI está siendo responsable de alrededor del 1 por ciento de la mortalidad global. En 2012 murieron en todo el mundo unos 56 millones de personas, 620.000 a consecuencia de la violencia humana (la guerra acabó con la vida de 120.000 personas, y el crimen, con la de otras 500.000). En cambio, 800.000 se suicidaron y 1,5 millones murieron de diabetes. El azúcar es ahora más peligroso que la pólvora.

Yuval Noah Harari
En épocas anteriores, escribe Yuval Noah Harari, las principales fuentes de riqueza eran los activos materiales, tales como minas de oro, campos de trigo y pozos de petróleo. Hoy en día, la principal fuente de riqueza es el conocimiento. Y aunque se pueden conquistar campos petrolíferos por medio de la guerra, no es posible adquirir el conocimiento de esta manera. De modo que a medida que el conocimiento se convertía en el recurso económico más importante, la rentabilidad de la guerra se reducía, y las guerras quedaban cada vez más restringidas a aquellas partes del mundo (como Oriente Medio y África Central) en que las economías son todavía economías anticuadas basadas en lo material. En 1998, para Ruanda tenía sentido
apoderarse de las ricas minas de coltán del vecino Congo y saquearlas, porque había gran demanda de este mineral para la fabricación de teléfonos móviles y de ordenadores portátiles, y el Congo disponía del 80 por ciento de las reservas mundiales de coltán. Ruanda obtuvo 240 millones de dólares anuales por el coltán saqueado. Para la pobre Ruanda, era mucho dinero. En cambio, no habría tenido sentido que China invadiera California y se apoderara de Silicon Valley, porque, aunque los chinos hubiesen vencido en el campo de batalla, allí no había minas de silicio que saquear. En cambio, los chinos han ganado miles de millones de dólares al cooperar con gigantes de la alta tecnología como Apple y Microsoft, comprar sus programas y fabricar sus productos.

la principal fuente de riqueza es el conocimiento

los chinos han ganado miles de millones de dólares al cooperar con gigantes de la alta tecnología como Apple y Microsoft