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martes, 14 de julio de 2026

General Giáp

General Giáp
Desde el final de la II Guerra Mundial hasta nuestros días ha habido muy pocas figuras en el ámbito militar que se hayan ganado un puesto en la historia por su capacidad para entender el campo de batalla y adaptarse a sus condiciones…..El más grande, quizás el único realmente grande, fue el general Giáp, el estratega vietnamita que derrotó a Francia y a Estados Unidos, logrando así la unificación de su país en clave comunista. Giáp supo extraer las lecciones apropiadas de la guerra de Argelia y comenzar a desarrollar lo que hoy conocemos como estrategias asimétricas. Entendió a Occidente, localizó sus debilidades y contradicciones y, con la paciencia estratégica de la que nosotros carecemos, planteó un conflicto en el que las victorias militares de Estados Unidos alimentaban la crítica interna al mantenimiento de la guerra. Con Giáp comprendimos que el cuarto de estar y el aparato de TV son el campo de batalla principal en las guerras contra Occidente, al disponer de un ejército de periodistas gratuito introduciendo en los hogares la información necesaria para privar a los gobiernos del necesario apoyo público. Con Giáp aprendimos que la victoria militar tiene un interés muy relativo cuando se pierde el apoyo social, escribe el profesor Florentino Portero.


viernes, 22 de mayo de 2026

La OTAN se desintegrará y China quiere derrotar a Estados Unidos en el este de Asia

Thomas Donnelly, experto militar del American Enterprise Institute Donnelly escribía sobre el sistema militar chino que “ha cambiado su foco central de atención, que ha dejado de ser el repeler una invasión soviética y contar la agitación interna en el país, y ahora es exclusivamente el derrotar a las fuerzas de Estados Unidos en el este de Asia. Esta ha sido una sorpresa estratégica a la que ninguna administración estadounidense ha respondido de forma apropiada”.
Andrew Krepinevich, analista de política de defensa, opina que las naciones del Pacífico occidental están siendo lentamente “finlandizadas” por China. Seguirán manteniendo una independencia nominal, pero puede que acaten las directrices en política exterior marcadas por Pekín.
Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago,  piensa que la OTAN se desintegrará algún día. Que la Alianza no haya desaparecido aún se debe en igual medida a la política interna de los Estados occidentales y a la situación objetiva en el terreno de la seguridad internacional.

viernes, 23 de mayo de 2025

La profecía de Gibbon

       Mezquita islámica de Oxford Inglaterra

En el capítulo 52 de su Historia de la decadencia y ruina del Imperio romano, Edward Gibbon planteaba una de las grandes hipótesis contrafactuales de la historia. Si los franceses no hubieran derrotado al ejército musulmán invasor en la batalla de Poitiers, en 732, ¿habría sucumbido toda Europa occidental al islam? “Quizás, especulaba Gibbon con su inimitable ironía, hoy se enseñaría la interpretación del Corán en las facultades de Oxford, y desde sus púlpitos se mostraría a todo un pueblo circuncidado la santidad y la verdad de la revelación de Mahoma”. La intención del autor era aquí divertir a sus lectores, y quizás también reírse de su vieja universidad. Sin embargo, hoy se ha completado la construcción en Oxford del nuevo Centro de Estudios Islámicos, que exhibe, aparte del tradicional claustro que caracteriza a todos los edificios de Oxford, una sala de oración con una cúpula y un minarete. Esta involuntaria materialización de la profecía de Gibbon simboliza perfectamente la reorientación fundamental del mundo que constituyó la tendencia subyacente del siglo XX. La decadencia de Occidente no ha adoptado la forma que tenía en mente Oswald Spengler cuando escribió la obra del mismo título poco después de la Primera Guerra Mundial. Lejos de ello, fue precisamente el renacimiento de “los poderes de la sangre” a manos de los “nuevos césares” que anticipaba Spengler, y el ataque que estos lanzaron al “racionalismo de la Megalópolis”, lo que vino a acelerar el declive material, y asimismo, aunque tal vez más importante, el declive moral de Occidente, dirá el historiador Niall Ferguson.

sábado, 18 de mayo de 2024

Cuando el pueblo de Finlandia se ganó el derecho a seguir viviendo

                               

Patrulla de esquiadores finlandeses en enero de 1940.

 
El 30 de noviembre de 1939, más de 400.000 soldados soviéticos, miles de tanques, aviones de guerra y artillería pesada cumplieron el mandamiento del líder de la URSS, Stalin. "Ordeno a las tropas del Distrito Militar de Leningrado que marchen sobre la frontera, aplasten a las fuerzas finlandesas de una vez por todas, aseguren las fronteras noroccidentales de la Unión Soviética y la ciudad de Leningrado, la cuna de la revolución del proletariado”."La guerra comenzó a las nueve en punto del 30 de noviembre. La gente de Helsinki se paró en las calles y escuchó el doloroso gemido cada vez más fuerte de las sirenas."Por primera vez en la historia oyeron el sonido de bombas cayendo sobre su ciudad. Esta es la forma moderna de declarar la guerra”, informó la periodista Martha Gellhorn."Esa mañana Helsinki era una ciudad helada habitada por sonámbulos. La guerra había llegado demasiado rápido y todos los rostros y todos los ojos miraban atónitos e incrédulos”.Mientras las bombas caían en la capital finlandesa, el Ejército Rojo avanzaba, el ataque era abrumador."La Unión Soviética ha invadido un vecino tan infinitesimalmente pequeño que no podría hacerle ningún daño posible", dijo el presidente Franklin Roosevelt condenando el ataque, y describió a Finlandia como "una pequeña nación que sólo busca la vida en paz como democracia. Una democracia liberal con visión de futuro".La Liga de Naciones expulsó a la Unión Soviética.Pero el mundo ofreció poco más. 
En el frente, los soldados finlandeses se mantenían firmes a pesar de que todo estaba en su contra y de los soviéticos, que, además de sus superiores fuerzas, contaban con que tendrían amigos en el terreno. Aquellos "rojos" que unos años antes habían luchado para que el país fuera comunista.Pero resulta que desde entonces, esos "rojos" habían encontrado su lugar en una sociedad que estaba allanando el camino para convertirse en un Estado de bienestar nórdico. Además, el pacto de no agresión que Moscú había firmado con Berlín en agosto ese año había sacudido a los comunistas del mundo.
El implacable clima jugó a favor de los finlandeses. Camuflados en blanco y tremendamente hábiles en sus esquíes, los soldados usaban su conocimiento del terreno accidentado y constantemente derrotaban a las tropas enemigas. A pesar de su inferioridad numérica, los triunfos de los finlandeses se multiplicaban.En años venideros se enseñaría en academias militares la batalla de Suomussalmi como una obra maestra, en la que utilizaron una táctica que se hizo famosa llamada motti. Ante la amenaza de cientos de unidades acorazadas contra las cuales no podían luchar, recurrieron a la astucia. Por blindados que fueran, los tanques estaban efectivamente restringidos a los largos y angostos caminos forestales sin prácticamente ninguna otra opción que avanzar o retroceder. La estrategia para vencerlos era separarlos en grupos cada vez más pequeños, poniendo obstáculos, como árboles talados, en las vías. Luego, pequeños grupos finlandeses llegaban esquiando en la retaguardia de las tropas rusas y cortaban sus cadenas de suministro, dejando a los soldados y caballos sin comida, y a los tanques sin combustible.


lunes, 1 de abril de 2024

La libertad, que es un bien tan grande que, perdida, todos los males la siguen

Así como el fuego de una pequeña chispa se hace grande y se refuerza, y cuanta más madera encuentra más dispuesto está a quemar, y sin que se le eche agua para apagarlo, tan sólo con no darle más madera, al no tener nada más que consumir, se consume por sí mismo, y pierde toda su fuerza, y ya no es fuego…, de la misma manera los tiranos, cuanto más pillan, más exigen, cuanto más arruinan y destruyen, más se les da, más se les sirve, tanto más se fortifican y se hacen siempre más fuertes y más vigorosos para aniquilar y destruirlo todo. Pero si nada se les da, si no se les obedece, sin combatir, sin golpear, se quedan desnudos y son derrotados, y ya no son nada, como las ramas que se secan y mueren cuando la raíz se queda sin humores o alimento. Los audaces, para adquirir el bien que desean, no temen el peligro; los avisados no rechazan el esfuerzo. Los cobardes y embotados no pueden soportar el mal ni recobrar el bien, se limitan a desearlo. Y aunque su cobardía les arrebata la fuerza para pretender alcanzarlo, el deseo de poseerlo permanece en ellos por naturaleza. Este deseo, esta voluntad de todas las cosas que, una vez adquiridas, les harían felices y les contentarían, es común a los sabios y a los indiscretos, a los valientes y a los cobardes. Una sola cosa hace la excepción, y no sé cómo la naturaleza abandona a los hombres para desearla, es la libertad, que es no obstante un bien tan grande y tan placentero que, perdida, todos los males la siguen, y los mismos bienes que permanecen tras su pérdida, pierden enteramente su gusto y su sabor, corrompidos por la servidumbre. Lo único que los hombres no desean es la libertad, y no por otra razón, eso parece, que esta; si la deseasen la obtendrían, ¡como si rechazasen esta bella adquisición tan solamente porque es demasiado fácil! ¡Pobres y miserables pueblos insensatos, naciones obstinadas en vuestro mal y ciegas a vuestro bien! Os dejáis arrebatar ante vosotros lo mejor y lo más claro de vuestros bienes, saquear vuestros campos, robar vuestras casas y despojarlas de los muebles antiguos y paternales. Discurso de la servidumbre voluntaria de Étienne de La Boétie

martes, 11 de julio de 2023

En Israel todo el mundo toma parte en la guerra, pero en los países árabes solo lo hace el ejército

La guerra de los Seis Días fue una contienda breve. Empezó el 5 de junio de 1967 y terminó el 10 de junio. De un lado estaban Siria, Egipto y Jordania; del otro estaba Israel. Al final de la guerra, Israel había quitado el Sinaí a Egipto; Jerusalén, Hebrón y Cisjordania a Jordania; y los Altos del Golán a Siria. Las fuerzas aéreas de los combatientes árabes fueron destruidas y Egipto aceptó un alto el fuego incondicional. Los israelíes habían derrotado con facilidad a sus oponentes.Las fuerzas armadas combinadas de los combatientes árabes la víspera de la guerra ascendían a 360.000 efectivos, mientras que las israelíes eran de 75.000; es decir, el lado israelí representaba solamente el 17% del total de soldados. Los combatientes árabes representaban el 61% de los gastos militares nacionales de los dos bandos.El ejército israelí, como los de las democracias en general, gasta mucho de su dinero en comprar equipamiento con blindaje pesado para proteger a los soldados. Un entrenamiento y un equipamiento mejores permiten a las democracias sacar provecho del efectivo de cada soldado a fin de poder alcanzar el mismo resultado militar, al tiempo que ponen en peligro a menos soldados.


Gamal Abdel Nasser

Gamal Abdel Nasser, a la sazón presidente de Egipto, no fue elegido por el pueblo; lo mantenía en el cargo una pequeña camarilla de generales cuyo propio bienestar dependía de la supervivencia del régimen. Por esta razón, no estaba en deuda con las viudas y las madres que clamaban por la evitable muerte de sus seres queridos. Los primeros ministros israelíes fueron elegidos por esas madres y viudas, y esto se reflejó en la superioridad del equipo, el blindaje y el entrenamiento que se daba a los soldados israelíes. “Dad lo mejor a nuestras tropas” es un estribillo democrático. En Israel todo el mundo toma parte en la guerra, pero en los países árabes solo lo hace el ejército. Cuando estalla la guerra, todo el mundo en Israel va al frente y la vida civil se extingue. Mientras que en Siria, mucha gente no se enteró de la guerra de 1967 hasta que hubo terminado. Y sin embargo Siria perdió su zona estratégica más importante, los Altos del Golán, en esa guerra. Siria estaba perdiendo los Altos del Golán y al mismo tiempo, ese mismo día, a esa misma hora, en Damasco (a 20 kilómetros de los Altos del Golán), los cafés estaban llenos de gente, y había más gente dando vueltas por allí preocupándose por encontrar mesa. Siria perdió menos de 100 soldados en la guerra de 1967. Un año antes habían muerto 200 personas en Damasco durante un golpe de Estado palaciego. Mueren el doble de personas a causa de una pelea política que por una guerra en la que el país pierde su territorio más importante y el enemigo se acerca a la distancia de un tiro de la capital.

sábado, 24 de agosto de 2019

La guerra asimétrica


¿Qué es la guerra asimétrica? Es la alternativa. Pero la guerra asimétrica no permite ganar, solo permite hacer que el otro pierda. En la guerra asimétrica tú no vas a derrotar al Imperio, vas a hacer que al Imperio no le interese intervenir, porque al final él va a perder. El matiz es importante. Porque una guerra, al fin y al cabo, es una apuesta de riesgo calculado, en la que el beneficio que se espera es mayor a ese riesgo… Por tanto, si a través de la guerra asimétrica tú consigues que el riesgo sea mayor al beneficio, el Imperio no vendrá, porque no le compensa.(Jorge Verstrynge). Nada de choque frontal. ¿Que pasa una columna de blindados? Pues que pase… ya nos ocuparemos de la retaguardia, de los abastecimientos, las patrullas que circulan…Enfrentarte al Imperio sobre la base de sus leyes de guerra es una locura, no puedes. Tu población va a ser aniquilada, o al menos de tu ejército no va a quedar nada. ¿Qué es lo único que puedes hacer? Cambiar las reglas. Yo no voy a enfrentarme contigo como tú quieres, sino como tú no quieres, y desde ese punto de vista la guerra asimétrica ahorra vidas.


La guerra asimétrica se basa en el terror, o sea, en la posibilidad de aterrorizar al que te ataca. Es a eso a lo que se refiere lo del marcador psicológico. Por eso yo digo muchas veces a mis alumnos, escribe Antonio Salas, que aquel atentado terrorista que no se reivindica por aquel que usted cree que lo ha hecho, si no es reivindicado, es que no ha sido cometido por quien usted cree. Porque el que comete un acto terrorista inmediatamente dice: “He sido yo, yo soy quien tiene la capacidad del terror y por eso vas a negociar conmigo”. Pero un atentado terrorista no reivindicado no sirve para nada.