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jueves, 9 de noviembre de 2023

Toda la vida humana se presenta como lucha dramática

El Concilio Vaticano II en la constitución Gaudium et spes dice que “toda la vida humana, individual y colectiva, se presenta como lucha, lucha dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas. Es más, el hombre se siente incapaz de someter con eficacia por sí solo los ataques del mal, hasta el punto de sentirse como aherrojado entre cadenas”.

jueves, 11 de febrero de 2021

La verdad es como un faro en la tiniebla


Juan Pedro Cosano escribe que “la verdad es como un faro en la tiniebla, que se hace ver por más negra que sea la oscuridad”. Un personaje de su libro "El abogado de pobres" añade que “sabía, si no por experiencia sí por naturaleza, que las apariencias podían ser engañosas y que el diablo acostumbraba a disfrazarse de doncella”.

lunes, 11 de mayo de 2020

El alma humana es lo menos parecido a un mecanismo de relojería



El alma humana es, ciertamente, lo menos parecido a un mecanismo de relojería, y sus vicisitudes carecen de la regularidad causal de los procesos físicos. El ser humano es capaz de desequilibrios desconcertantes y el acceso al conocimiento rara vez se ajusta a un progreso gradual de dificultades crecientes solventadas por respuestas específicas. Una verdad parcial y fragmentaria puede presentarse a veces con rotunda y aplastante sensación de totalidad en un contexto de confusión, y sólo con el tiempo y la progresiva maduración de otros aspectos de la personalidad adquirirá sus justas dimensiones y ocupará su lugar relativo en la armonía del conocimiento. La evidencia de la insuficiencia del discurso se complementará entonces, en un paradójico equilibrio, con la capacidad del lenguaje no ya para encerrar y agotar una verdad, pero sí para indicar la dirección en que debe orientarse la mirada. Que las palabras no puedan dar cuenta de la realidad última, inefable por naturaleza, y tampoco de las cosas, en la medida relativa en que éstas participan de esa realidad última, no significa que el lenguaje no sea una herramienta decisiva para la comprensión. En un mundo que es a la vez tiniebla y revelación, espejismo y teofanía, todo es a la vez obstáculo y medio, escribe Hugo von Hofmannsthal en Carta de Lord Chandos 

domingo, 24 de diciembre de 2017

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas.

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas; el que desprecia el universo sólo a sí mismo se estima y, solitario en el seno de una oscura noche, tiene miedo de sus propias creaciones. 

Jean Paul
El escritor alemán Jean Paul añade,¿No se habla hoy de la naturaleza como si esta creación de un Creador, en la cual el pintor que la retrata no tiene más importancia que la de una partícula de color, apenas puede servir de marco o de caballete a un cuadro descolorido, creación de una criatura? Como si lo más extenso, lo infinito, no fuese precisamente lo real. ¿No ofrece la historia el más sublime espectáculo de tragedia y comedia? Ya que desprecian la realidad, consientan por una vez tan sólo, los que lo hacen, en ofrecer a nuestro espíritu el cielo estrellado, la postura del sol, los golpes de agua, las cimas nevadas que aun cuando dejen esa mezquina combinación de pequeñez que altera a nuestros ojos la realidad, como lo hace un gran poeta mediante el atrevimiento de sus imágenes, no por eso dejará de ser su obra el poema de los poemas y, así, habrá respetado la obra de Dios. El universo es la palabra más atrevida y más elevada del idioma; es el más sublime de los pensamientos, aunque la mayor parte de los hombres no ve en el universo sino el teatro de su vida mezquina, y en la historia de la eternidad, la de la pequeña población donde nacieron.