Mostrando entradas con la etiqueta Jean Paul. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Paul. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de diciembre de 2022

La lectura es como una conversación con sus autores


René Descartes, en una frase rescatada en aquel momento histórico por Marcel Proust: “la lectura de todos los libros buenos es como una conversación con las personas más interesantes de los siglos pasados que fueron sus autores”. Esa imagen del lector que dialoga con el autor de un libro remite a las “cartas dirigidas a amigos, sólo que más largas”, encantadora definición de lo que significa escribir un libro según el poeta romántico Jean Paul. Esa noción fue retomada por el filósofo Peter Sloterdijk, quien presenta esa voluntad de estrechar amistades con lectores anónimos del presente y del futuro, como una síntesis “graciosa y quintaesencial” de la cultura humanista del siglo XIX: “los autores griegos seguramente se habrían sorprendido con el tipo de amigos que sus cartas alcanzarían un día”.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas.

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas; el que desprecia el universo sólo a sí mismo se estima y, solitario en el seno de una oscura noche, tiene miedo de sus propias creaciones. 

Jean Paul
El escritor alemán Jean Paul añade,¿No se habla hoy de la naturaleza como si esta creación de un Creador, en la cual el pintor que la retrata no tiene más importancia que la de una partícula de color, apenas puede servir de marco o de caballete a un cuadro descolorido, creación de una criatura? Como si lo más extenso, lo infinito, no fuese precisamente lo real. ¿No ofrece la historia el más sublime espectáculo de tragedia y comedia? Ya que desprecian la realidad, consientan por una vez tan sólo, los que lo hacen, en ofrecer a nuestro espíritu el cielo estrellado, la postura del sol, los golpes de agua, las cimas nevadas que aun cuando dejen esa mezquina combinación de pequeñez que altera a nuestros ojos la realidad, como lo hace un gran poeta mediante el atrevimiento de sus imágenes, no por eso dejará de ser su obra el poema de los poemas y, así, habrá respetado la obra de Dios. El universo es la palabra más atrevida y más elevada del idioma; es el más sublime de los pensamientos, aunque la mayor parte de los hombres no ve en el universo sino el teatro de su vida mezquina, y en la historia de la eternidad, la de la pequeña población donde nacieron.