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lunes, 28 de abril de 2025

La biografía es una de las formas esenciales de la historia

André Maurois

André Maurois, novelista y ensayista francés, expresa que “escribir una biografía es afirmar implícitamente la fe en el individuo. Un historiador que cree que quien manda está dirigido por las leyes de la economía se resistirá siempre a reconocer la influencia que sobre la historia ejerce la voluntad individual. Para mi, que tengo al hombre por sujeto y creador al tiempo que por objeto sometido a las leyes, la biografía es una de las formas esenciales de la historia”. 

domingo, 5 de marzo de 2023

¿Existe Dios?

¿Existe Dios? Existe por definición, sin que no obstante podamos tomar su definición por una demostración. Esto es lo que hay de fascinante y de irritante a la vez en la famosa prueba ontológica, que atraviesa, al menos desde san Anselmo a Hegel, el conjunto de la filosofía occidental. ¿Cómo se define a Dios? Como el ser supremo (san Anselmo: “el ser en relación con el cual es imposible concebir nada más grande”), el ser soberanamente perfecto (Descartes), el ser absolutamente infinito (Spinoza, Hegel). Ahora bien, si no existiera, no sería ni el más grande ni realmente infinito; a su perfección, esto es lo menos que se puede decir, le faltaría algo. Por lo tanto, existe por definición: pensar a Dios (concebirlo como ser supremo, perfecto, infinito…), es pensarlo como existente. “De la esencia de Dios no puede separarse su existencia, escribe Descartes, del mismo modo que de la esencia de un triángulo rectángulo no puede separarse el que la suma de sus tres ángulos sea igual a dos rectos, o de la idea de una montaña la idea de un valle; de modo que no es menos contradictorio concebir un Dios (esto es, un ser soberanamente perfecto) al que le faltara la existencia (esto es, al que le faltara alguna perfección), que concebir una montaña sin valle alguno”. Se replicará que esto no demuestra que existan montañas y valles… Ciertamente, responde Descartes, pero sí que demuestra que montañas y valles son inseparables. Lo mismo sucede en el caso de Dios, su existencia es inseparable de su esencia, inseparable de él, pues, y por eso existe necesariamente. El concepto de Dios, escribirá Hegel, “incluye en él el ser”. Dios es el único ser que existe por esencia.

El Dios de los filósofos es menos importante que el Dios de los profetas, de los místicos o de los creyentes. Fueron Pascal y Kierkegaard, antes que Descartes o Leibniz, quienes dijeron lo esencial, Dios es objeto de fe más que de pensamiento o, mejor dicho, Dios no es objeto alguno sino sujeto, absolutamente sujeto, y solamente lo encontramos en la experiencia inmediata o en el amor. Pascal, en una noche ardiente, creyó tener una experiencia de este tipo: “Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no el de los filósofos y los científicos. Certeza, sentimiento, gozo, paz. Dios de Jesucristo… Gozo, gozo, gozo, llanto gozoso”. Esto no es una demostración. Pero sin esta experiencia, la fe no se daría por satisfecha con ninguna demostración. Probablemente éste sea el punto en el que la filosofía se detiene. ¿Qué sentido tiene demostrar lo que se experimenta de forma inmediata? ¿Cómo probar lo que no se experimenta? El ser no es un predicado, Kant tiene razón en este punto, y por eso, como decía ya Hume, la existencia no se demuestra ni se refuta. El ser se constata, no se demuestra; se comprueba, no se prueba.

martes, 12 de mayo de 2020

En la libertad se fundamenta la dignidad de la persona



En la libertad se fundamenta la dignidad de la persona, como sujeto dueño de sus actos, capaz de dirigirse por sí mismo a un fin. Pero, aplicada a la criatura,y el hombre lo es, que es relativa por definición, la libertad no es un absoluto. Se define por el bien al que se ordena. La libertad, escribe Josemaría Escrivá de Balaguer, otorga al hombre la capacidad de amar con un amor que llega hasta lo infinito.

domingo, 12 de abril de 2020

Este es el mejor mundo posible

Gottfried Wilhelm Leibniz


Gottfried Wilhelm Leibniz escribe que tenemos que suponer que en la mente divina se encuentran todas las esencias y mundos posibles, y que de esas esencias posibles Dios “elige” las mejores para venir a la existencia, con lo cual este mundo es el mejor de los posibles. No era metafísicamente necesario que Él eligiera el mejor de los mundos posibles, pero sí moralmente necesario que un ser perfecto obrase en vistas a lo mejor. Dios, por tanto, tiene una razón suficiente para crear el mejor de los mundos posibles, el principio de perfección. De esta manera, queda Dios justificado también ante el problema del mal en el mundo. Con este motivo escribe su Teodicea (de 1710). Con voluntad antecedente, Dios quiere el bien, mientras que con voluntad consecuente quiere lo mejor y, por lo tanto, tiene que permitir el mal aunque no lo quiera. De cualquier forma, si éste es el mejor mundo posible, es en el que menos mal coexiste, según expone Leibniz.  



Para Dios, dice Leibniz, la decisión de Julio César de cruzar el Rubicon estaba contenida en la noción del sujeto, es decir, que puede deducir a priori que César cruzaría el Rubicon. En cambio, nosotros, para hacer una tal deducción, deberíamos conocer perfectamente no sólo a César, sino también a todo el universo del que forma parte César, algo imposible porque requeriría un análisis infinito. En último término, la razón suficiente de cualquier verdad de hecho, como la resolución de Julio César de cruzar el Rubicon, hay que buscarla en Dios, pues sólo Él puede tener una idea completa y perfecta de la individualidad del general romano. 

viernes, 10 de abril de 2020

Si no hubiera madres, ¿qué sabríamos del amor? Si no hubiera amor, ¿qué sabríamos de Dios?


Pensad en el niño que toma el pecho, escribe el filósofo André Comte-Sponville. Y en la madre que se lo da. También ella ha sido un bebé. Todos comenzamos tomando, y esto es ya una forma de amar. Después aprendemos a dar, al menos un poco, al menos algunas veces, y ésta es la única forma de ser fieles hasta el final al amor recibido; al amor humano, nunca demasiado humano; al amor tan frágil, tan inquieto, tan limitado y que, sin embargo, es como una imagen del infinito; al amor del que hemos sido objeto, y que ha hecho de nosotros sujetos; al amor inmerecido que, como una gracia, nos precede, que nos ha engendrado, y no creado; al amor que nos ha mecido, lavado, alimentado, protegido, consolado; al amor que nos acompaña, definitivamente, y que nos falta, y que nos da alegría, y que nos transforma, y que nos ilumina. Si no hubiera madres, ¿qué sabríamos del amor? Si no hubiera amor, ¿qué sabríamos de Dios?

miércoles, 8 de abril de 2020

¿Qué estoy haciendo cuando pronuncio una frase?



¿Qué estoy haciendo cuando pronuncio una frase como ¿Qué come Luis? A esta pregunta el profesor Stefano Versace contesta que en un  primer nivel, estoy produciendo sonidos. En otro nivel, estoy refiriéndome a cosas, personas, acontecimientos que tienen lugar en el mundo en el que vivo. En un tercer nivel, estoy comunicando una estructura lingüística muy precisa, que requiere necesariamente que un sujeto se combine con un verbo según un orden preciso, unas reglas de concordancia, etc. Por último, en un cuarto nivel, estoy expresando un pensamiento.

jueves, 1 de agosto de 2019

El hombre está siempre haciéndose


El hombre está siempre haciéndose, no es un sujeto modelado, estático, que al cabo de unos años alcanza ya su plenitud. Si fuera así, todo sería mucho más fácil; pero no, la vida es abierta, dinámica, siempre en movimiento, de ahí su carácter dramático. El profesor Enrique Rojas dice que los actos humanos fundados en la decisión de llegar a una determinada meta, coherente y realista, atractiva y sugerente, tienen un arco tensador, la del esfuerzo. Lo que deben aportar las virtudes o los valores son los medios que ayuden a una mejor realización de nuestro proyecto. 

jueves, 25 de abril de 2019

Toda estructura de poder se basa en la obediencia de los sujetos a las órdenes de los dirigentes

Gene Sharp
Gene Sharp dice que el poder no es monolítico, no deriva de una cualidad intrínseca de aquellos individuos que están en el poder. Para Sharp, el poder político deriva de los individuos del estado. Toda estructura de poder se basa en la obediencia de los sujetos a las órdenes de los dirigentes. De esa forma, si el sujeto no obedece, los líderes no tienen poder. Así, todas las estructuras efectivas de poder tienen sistemas mediante los que animan o extraen la obediencia de los individuos. Los estados tienen sistemas particularmente complejos para mantener a los sujetos obedientes. A través de estos sistemas, los individuos son enfrentados con un conjunto de sanciones y recompensas que influye en la extensión de su obediencia.

martes, 8 de mayo de 2018

Hoy tenemos el peligro de inventar una servidumbre de la etnia.

El ciudadano, se dice, nace con la Revolución Francesa. Antes de 1789 estaba el súbdito, no el ciudadano; y el súbdito vive en status subiectionis, en sumisión, es objeto, no sujeto de poder. Al súbdito se le impone la religión (la del príncipe del territorio en que se encuentra, cuius regio, eius religio); y el súbdito también va “en la dote”, cambia de amo simplemente con un matrimonio dinástico. El paso del súbdito al ciudadano es, pues, un enorme paso adelante. El súbdito es, en resumen, parte del patrimonio del señor. El ciudadano ya no lo es y, en el ámbito de sus derechos, se convierte en amo de sí mismo.

Como afirma concisamente Dahrendorf : “Los derechos de
Dahrendorf
ciudadanía son la esencia de la sociedad abierta”. Lo que induce a decir a Giovanni Sartori que si se reformulan en “derechos de ciudadanías” (plurales y separadas), la sociedad abierta se rompe y subdivide en sociedades cerradas. Abolida la servidumbre de la gleba que ligaba al campesino con la tierra, hoy tenemos el peligro de inventar una “servidumbre de la etnia”.

lunes, 22 de enero de 2018

El historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable.

Don Julian Herranz.
Don Julian Herranz escribe que para valorar un período de la historia, hay que situarse a cierta distancia cronológica y crítica. Esto garantiza una mayor frialdad intelectual y una menor emotividad en el sujeto que enjuicia, aunque al mismo tiempo haya que acercarse lo más posible al conjunto de circunstancias sociales, políticas y culturales en que se produjeron los acontecimientos, para intentar comprenderlos. A pesar de todo, siempre resulta difícil ser objetivo, ya decía Unamuno que él no podía dar juicios objetivos, porque era un sujeto y no un objeto. Un ejemplo de distancia demasiado corta: en la Divina Comedia, Dante sitúa en el infierno a Celestino V, el eremita del monte Morrone elegido Papa, por su gran rechazo a ese pontificado. Sin embargo, hoy le veneramos como san Celestino V.


La tarea esencial del historiador consiste en mantener completo el archivo humano; pero ésta es, verdaderamente, una simple y engañosa declaración de propósitos. Dice Wright Mills que el historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable. Cambia, algunas veces radicalmente, de una generación de historiadores a otra, y no sólo porque una investigación más detallada aporte al archivo hechos y documentos nuevos, sino que cambia también porque cambian los puntos de interés y el armazón dentro del cual el archivo se ordena.
No necesitamos la proyección imaginativa de George Orwell para saber cuán fácilmente puede falsearse la historia en el proceso de su constante reelaboración, aunque su 1984 lo señaló dramáticamente y, esperémoslo, asustó con razón a algunos historiadores.

domingo, 16 de julio de 2017

La Divinidad como origen.

Como causa creadora del universo, Dios ha coordinado de tal suerte el reino ideal y el real, que ambos concuerdan y existe una armonía entre el pensamiento y el ser. Dice Johannes Hessen que la solución del problema del conocimiento está, pues, en la idea de la Divinidad como origen común del sujeto y el objeto, del orden del pensamiento y del orden del ser. Ésta es la posición del teísmo cristiano. Conatos más o menos fuertes de ella se encuentran ya en la Antigüedad en Platón y Aristóteles.  Pero donde alcanzó su verdadera fundamentación y desenvolvimiento fue en la Edad Media. San Agustín y Santo Tomás de Aquino se presentan como sus principales representantes. Mas también ha encontrado importantes defensores en la Edad Moderna. 

El fundador de la filosofía moderna, Descartes, se halla en el
Leibniz. 
terreno del teísmo cristiano. Lo mismo debe decirse de Leibniz. Este resuelve el problema de la conexión de las cosas mediante la idea de la armonía preestablecida. El universo se compone, según él, de infinitas mónadas, que representan mundos completamente cerrados. Una acción recíproca no es posible, por consiguiente, entre ellas. La conexión y el orden del universo descansan en una armonía establecida originariamente por Dios. En ella descansa también la concordancia del pensamiento y el ser, del sujeto y el objeto.