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viernes, 13 de mayo de 2022

Una fría y lenta rivalidad en la que faltan tanto el coraje de la guerra como la seguridad de la paz

La guerra no es el único negocio de la vida, escribe Samuel Johnson; rara vez ocurre, y bien sea por bueno o por juicioso, todo hombre anhela ver disminuir todavía más su frecuencia. La conducta que deja ver designios de hostilidades futuras, si no atiza la violencia, siempre dará pábulo a la maldad; se ve constreñida a excluir para siempre confianza y amistad y a prolongar, por un avieso intercambio de injurias indirectas, una fría y lenta rivalidad en la que faltan tanto el coraje de la guerra como la seguridad de la paz.



Para el Dr. Johnson disculpar a un pirata puede ser ofensivo para el género humano; pero ¿cuánto mayor es el crimen de abrir un puerto para poner a salvo a todos los piratas? El contrabandista no es más digno de amparo; como dice Narborough, si comercia por la fuerza, es un pirata; si lo hace en secreto, no es más que un ladrón. A quienes rechazan honestamente su comercio, él los odia como obstáculos que son a sus ganancias; y a aquellos con quienes trata, los estafa porque sabe que no se resolverán a protestar.

domingo, 3 de junio de 2018

Los excesos de Lutero.

En el panfleto Contra los judíos y sus mentiras (1543) Lutero invita a la destrucción de las sinagogas: “Sería necesario hacer desaparecer esta doctrina de blasfemos; prender fuego a todas las sinagogas y, si quedara algo después del incendio, recubrirlo de arena y de barro para que no pueda verse ni una teja ni una piedra de sus templos. Que se prohíba a los judíos, bajo pena de muerte, estando entre nosotros y en nuestro suelo, el alabar a Dios, orar, enseñar, cantar”. Hitler recordará esta apelación y hará publicar millones de ejemplares de estos escritos de Lutero, manifiesta el historiador francés  Jean Delumeau.

Hay que decir que los excesos de lenguaje de Lutero fueron señalados por sus contemporáneos. Bullinger, que sucedió a Zwinglio en la jefatura de la iglesia de Zurich, habla de “injurias groseras, salvajes e indecentes, de las que ese viejo (Lutero) es culpable”.

viernes, 12 de mayo de 2017

El mérito y las buenas obras son la finalidad de la actividad del hombre.

El mérito y las buenas obras son la finalidad de la actividad del hombre, y el tener conciencia de ello es alcanzar descanso; si un hombre puede compartir el teatro de Dios, del mismo modo podrá compartir el descanso de Dios. Et conversus Deus, ut aspiceret opera, quae fecerunt manus suae, vidit quod omnia essent bona nimis; luego vino el sábado.

Francis Bacon
Nicolás Maquiavelo,dice Francis Bacon, tuvo el atrevimiento de escribir, casi en términos vulgares, que la fe cristiana había convertido a hombres buenos en presa de los tiránicos e injustos; lo cual era, según decía, porque, en verdad, nunca había habido un derecho, una secta o un pensamiento que hubiera exaltado tanto la bondad como lo había hecho la religión cristiana; por lo cual para evitar tanto el escándalo como el peligro, es conveniente conocer los errores de tan excelente hábito. Buscad el bien de los demás hombres, pero no os esclavicéis a sus apariencias o ficciones; pues eso no es más que facilidad o debilidad para apresar una mente honrada. Ni deis una gema al gallo de Esopo, que se sentiría más feliz si le dierais un grano de cebada. El ejemplo de Dios enseña la verdadera lección. Él os envía su lluvia y hace que su sol brille sobre justos e injustos; pero no hace llover riquezas ni brillar honores y virtudes por igual sobre los hombres; los beneficios comunes tienen que compartirse con todos, pero los beneficios especiales, con los elegidos. Y daos cuenta de cómo, al hacer el retrato, rompéis el modelo; pues la divinidad hace el modelo del amor a nosotros mismos, y el retrato, del amor a nuestro prójimo: vende todo lo que tienes, y dáselo a los pobres y sígueme, pero no vendas todo lo que tienes salvo que vengas y me sigas; es decir, salvo que tengas vocación de que puedes hacer tanto bien con pocos medios como con muchos; pues si no, al alimentar el cauce, secas la fuente.


Si un hombre es generoso y cortés con los extranjeros, manifiesta Bacon, eso demuestra que es ciudadano del mundo y que su corazón no está aislado de otras tierras sino que forma con ellas un continente; si es comprensivo para las aflicciones de los demás, eso demuestra que su corazón es como el árbol noble que se hiende cuando da su bálsamo; si perdona y condona fácilmente las ofensas, eso demuestra que su mente está por encima de las injurias, de tal modo que no puede ser alcanzado por el disparo; si es agradecido a los pequeños beneficios, eso demuestra que sopesa el pensamiento de los hombres y no su basura; pero, sobre todo, si tiene la perfección de san Pablo, que hubiera querido el anatema de Cristo por la salvación de sus hermanos, eso demuestra mucho de la naturaleza divina, y cierta clase de conformidad con Cristo.