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jueves, 20 de noviembre de 2025

Un diálogo amable es un regalo, y, tener con quien establecerlo, un tesoro


Decir el nombre del otro, crea cercanía; dejarle hablar y escucharle, genera confianza; confundir u olvidar su nombre, muestra poco aprecio. Para una persona, su nombre es el sonido más importante del idioma; sentirse escuchado, estimula su autoestima y demuestra nuestro interés por él. Un diálogo amable es un regalo, y, tener con quien establecerlo, un tesoro.


La alegría que brota del corazón sereno suele ir acompañada de un buen humor discreto, que no exige el chiste fácil, sino que genera sintonía y confianza. El buen humor nos lleva, incluso, a descubrir y aceptar las incoherencias de la propia vida y a concentrar nuestro esfuerzo no en el lamento inútil del fracaso sino en el deseo de superación. El buen humor y la sonrisa amable es una fuente de felicidad gratuita para los demás; una sonrisa cuesta poco y hace mucho, es descanso para el fatigado, luz para el abatido, un rayo de sol para el triste y el mejor remedio contra las preocupaciones.


jueves, 6 de noviembre de 2025

El descanso es una necesidad


Cuando estamos agotados, perdemos objetividad, reaccionamos mal, deformamos la realidad. El carácter se agría, crece el pesimismo, perdemos capacidad de aguante. Se multiplican los motivos de inquietud. Nos invade la tristeza. Todo cuesta. No es verdad entonces que todo va mal, que estoy rodeado de pesados, que me equivoqué en mi elección sentimental, que mis hijos son un desastre. Lo que pasa es que estoy agotado. Tengo las neuronas un poco quemadas. Quien está mal soy yo, no el mundo.
El síntoma burnout es cada vez más frecuente. Dicen los expertos que los signos de este “estar quemado” son el sentimiento de vacío, la sobrecarga y el agotamiento. Pasa como con los viejos cables que, sobrecargados, chisporrotean, huelen mal y pueden provocar un incendio.
El descanso es una necesidad; es una obligación, un deber que tenemos con nosotros mismos y con los demás. No podemos permitirnos el lujo de quemarnos. El buen descanso está abierto a la familia y a los amigos. No tiene sentido el descanso egoísta que aumenta la ansiedad.


domingo, 20 de julio de 2025

El optimismo cristiano es una consecuencia necesaria de la idea cristiana de creación

En el primer capítulo del Génesis nos vemos ante el hecho capital de la creación, y es Creador mismo que contemplando su obra al termino de cada día, no solo afirma que el la ha hecho, sino que es buena porque el la ha hecho. Abarcando con su mirada el conjunto de su obra al terminar el sexto día, Dios puede por última vez atestiguar lo mismo y proclamar que su creación es muy buena. He aquí cual es desde el tiempo de San Irineo, la piedra angular del optimismo cristiano.Obra de un Dios bueno, el mundo no puede explicarse como el resultado de un error inicial, de una caída, de una ignorancia o de una defección cualquiera. San Irineo comprende y dice que el optimismo cristiano es una consecuencia necesaria de la idea cristiana de creación. Un Dios bueno, que hace todo de nada y confiere gratuitamente a los seres a quienes crea, no solo la existencia, sino aun su orden, no sufre ninguna causa intermedia y por consiguiente inferior entre el y su obra.Como es el único autor, asume la plena responsabilidad. Y lo puede, pues es buena.
Cuando San Agustín  trata de representar el universo en su dependencia de la acción creadora, la formula que acude a su mente es el Eclesiástico. En su pensamiento la obra de la creación fue un fíat instantáneo, lo que no solo significa que los seis días de los que habla el Genesis son una alegoría y se reducen de hecho a un instante, sino que a partir de ese momento la obra de la creación está realmente terminada.El descanso del séptimo día dura todavía.Todo lo que nos parece que de nuevo se produce, nace , crece y se desarrolla, estaba ya ahí desde el primer momento de la creación. Fuera de los seres que Dios creó de forma acabada, creó los gérmenes de todos los seres por venir, al mismo tiempo que las leyes numéricas que presidirán su desarrollo en el transcurso de los tiempos. Cada vez que un ser nace bajo nuestra mirada, es el hecho mismo de la creación el que resplandece en toda su evidencia.Los padres que engendran no son nada, pero Dios es, y El es quien crea al niño; la madre que lleva al hijo en su seno no es nada, pero Dios es, y es El quien da al hijo el crecimiento.
Referencia: El espíritu de la filosofía medieval de Etienne Gilson

lunes, 27 de enero de 2025

La gente tuvo que trabajar y sufrir

Uno podía pensar que la historia se tomaría un descanso, señalaba el protagonista de la novela Oblomov, escrita por Ivan Goncharov, pero las nubes se acumularon de nuevo, el edificio se vino abajo y nuevamente la gente tuvo que trabajar y sufrir, la vida sigue, a una crisis le sigue otra.

viernes, 28 de junio de 2024

La primera y mejor manera de descansar es aprender a no cansarse

Cuando se descubre un descosido en un vestido, muchas veces es crucial cambiarse enseguida y esperar a arreglarlo, para que el descosido no se haga mayor, o el tejido no se rompa. La primera y mejor manera de descansar, pues, es aprender a no cansarse excesivamente, a no agotarse; y para eso es necesario dejar momentáneamente en manos de otros la primera línea del frente, aunque pueda costarnos. Esto no significa escatimar esfuerzos ni volverse rígidos, significa simplemente reconocer los propios límites, y también, a veces, desprenderse un poco de los resultados de nuestro trabajo.
La sabiduría popular aconseja no dejar para mañana lo que podamos hacer hoy, porque es un hecho que a veces retrasamos decisiones, gestiones, iniciativas, por simple pereza de acometerlas. Sin embargo, tan importante es leer esta frase del derecho como del revés; junto a la diligencia para hacer las cosas, es bueno decirse también: “deja para mañana lo que no puedas hacer hoy”; no cargues el hoy de más de lo que puedes hacer, y no dejes para mañana el descanso que necesitas hoy. El libro de la Sabiduría lo expresa con decisión: “Hijo, no te ocupes de muchos asuntos; si te desbordan, no estarás falto de culpa; por más que corras no los alcanzarás, y aunque huyas no te podrás escapar de ellos” (Si 11,10). 

viernes, 30 de agosto de 2019

Esclavos del trabajo



Acusa el Papa Francisco que hay millones de hombres y mujeres e incluso niños esclavos del trabajo. En este tiempo existen esclavos, son explotados, esclavos del trabajo y ¡esto va contra Dios y contra la dignidad de la persona humana! La obsesión por el beneficio económico y la eficiencia de la técnica amenaza los ritmos humanos de la vida, porque la vida tiene sus ritmos humanos. El tiempo de descanso, sobre todo el del domingo, está destinado a nosotros para que podamos gozar de lo que no se produce ni consume, no se compra ni se vende. Y en lugar de esto vemos que la ideología del beneficio y del consumo quiere comerse también la fiesta. También ésta a veces se reduce a un negocio, a una forma de hacer dinero y gastarlo. 

sábado, 2 de febrero de 2019

Las jornadas de trabajo excesivas resultan contrarias a la producción.

Augusto Assia.
En 1941 escribía el corresponsal de La Vanguardia en Londres, Augusto Assia, que la capacidad productora de la nación inglesa no depende de las horas de trabajo, sino de la salud y satisfacción de los obreros, un obrero en plena salud y contento con las condiciones del trabajo produce más en ocho horas que un obrero descontento y enfermo en catorce. Las horas extraordinarias, cuando no están muy bien reglamentadas y acompañadas por una estrecha vigilancia médica de los obreros, en vez de resultar favorables a la producción resultan contraproducentes. Ya en la guerra pasada un comité que estudió la cuestión acabó recomendando la eliminación de todas las horas de trabajo que excediesen de cincuenta y cinco por semana y, sobre todo, que no se permitiera que nadie quedara sin un día de descanso entre cada siete. El trabajo durante los domingos fue condenado en el informe de dicho comité y reducido al mínimo desde fines del año 1915. Después de Dunkerque olvidáronse, sin embargo, todas las experiencias de la guerra pasada, y bajo la presión de los trágicos
Ciudad de Londres bombardeada en la Batalla de Inglaterra. 
acontecimientos del verano de 1940, la maestranza inglesa recibió la orden de imponer la jornada de setenta y tres horas y media por semana. Durante los primeros meses la producción ascendió fulminantemente, pero poco después comenzó a decaer, descendiendo nueva y rápidamente al nivel anterior a Dunkerque y aun por debajo. Se observaron casos de ausencia por enfermedad, de relajamiento de la disciplina y desgana. Si no se les hubiera atajado con remedio rápido hubieran, probablemente, conducido a una ruina general de
 Ernest Bevin y Winston Churchill
la producción. El ministro del Trabajo, Bevin, en un discurso pronunciado en el otoño de 1940 ante el Parlamento, llamó la atención sobre este estado de cosas e hizo notar que la experiencia demuestra siempre que las jornadas excesivas resultan contrarias a la producción, y de acuerdo con los consejos científicos propuso como jornada ideal la de cincuenta y cinco o cincuenta y seis horas por semana para hombres, la de cuarenta y ocho para mujeres y la de cuarenta para menores de dieciocho años. Las fábricas atendieron las indicaciones del ministro y cosecharon pronto sus frutos. En cambio, otras que siguieron manteniendo la semana de sesenta horas para hombres y cincuenta y cinco para mujeres no solo no fabricaron más que las otras, sino que la calidad de su producción era manifiestamente inferior.

viernes, 12 de mayo de 2017

El mérito y las buenas obras son la finalidad de la actividad del hombre.

El mérito y las buenas obras son la finalidad de la actividad del hombre, y el tener conciencia de ello es alcanzar descanso; si un hombre puede compartir el teatro de Dios, del mismo modo podrá compartir el descanso de Dios. Et conversus Deus, ut aspiceret opera, quae fecerunt manus suae, vidit quod omnia essent bona nimis; luego vino el sábado.

Francis Bacon
Nicolás Maquiavelo,dice Francis Bacon, tuvo el atrevimiento de escribir, casi en términos vulgares, que la fe cristiana había convertido a hombres buenos en presa de los tiránicos e injustos; lo cual era, según decía, porque, en verdad, nunca había habido un derecho, una secta o un pensamiento que hubiera exaltado tanto la bondad como lo había hecho la religión cristiana; por lo cual para evitar tanto el escándalo como el peligro, es conveniente conocer los errores de tan excelente hábito. Buscad el bien de los demás hombres, pero no os esclavicéis a sus apariencias o ficciones; pues eso no es más que facilidad o debilidad para apresar una mente honrada. Ni deis una gema al gallo de Esopo, que se sentiría más feliz si le dierais un grano de cebada. El ejemplo de Dios enseña la verdadera lección. Él os envía su lluvia y hace que su sol brille sobre justos e injustos; pero no hace llover riquezas ni brillar honores y virtudes por igual sobre los hombres; los beneficios comunes tienen que compartirse con todos, pero los beneficios especiales, con los elegidos. Y daos cuenta de cómo, al hacer el retrato, rompéis el modelo; pues la divinidad hace el modelo del amor a nosotros mismos, y el retrato, del amor a nuestro prójimo: vende todo lo que tienes, y dáselo a los pobres y sígueme, pero no vendas todo lo que tienes salvo que vengas y me sigas; es decir, salvo que tengas vocación de que puedes hacer tanto bien con pocos medios como con muchos; pues si no, al alimentar el cauce, secas la fuente.


Si un hombre es generoso y cortés con los extranjeros, manifiesta Bacon, eso demuestra que es ciudadano del mundo y que su corazón no está aislado de otras tierras sino que forma con ellas un continente; si es comprensivo para las aflicciones de los demás, eso demuestra que su corazón es como el árbol noble que se hiende cuando da su bálsamo; si perdona y condona fácilmente las ofensas, eso demuestra que su mente está por encima de las injurias, de tal modo que no puede ser alcanzado por el disparo; si es agradecido a los pequeños beneficios, eso demuestra que sopesa el pensamiento de los hombres y no su basura; pero, sobre todo, si tiene la perfección de san Pablo, que hubiera querido el anatema de Cristo por la salvación de sus hermanos, eso demuestra mucho de la naturaleza divina, y cierta clase de conformidad con Cristo.