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viernes, 25 de julio de 2025

Siempre va en interés del consumidor comprar de la forma más barata posible

Cuando se pidió a Milton Friedman que testificase ante el Comité del Déficit Comercial de Estados Unidos en 1999, se puso una corbata con motivos de Adam Smith, lo que motivó el siguiente diálogo: Comisionado D’Amato: Dr. Friedman, quiero que quede registrado que usted lleva una corbata con alusiones a Adam Smith. Sr. Friedman: Sí. Como sabe, Adam Smith fue el primero en afirmar que siempre va en interés del consumidor comprar lo que podemos comprar de la forma más barata posible. Y también sabe que dijo que los hombres de negocios rara vez se reúnen a cenar sin intención de conspirar contra el público. Comisionado D’Amato: Creo que Adam Smith estaría satisfecho de que usted lleve esta corbata hoy. Mi pregunta es¿Qué cree que pensaría Adam Smith sobre la Organización Mundial del Comercio? Sr. Friedman: En mi opinión, que la mejor política que podemos seguir consiste en eliminar unilateralmente las restricciones comerciales por nuestra parte.
Para Adam Smith una política proteccionista reduce la prosperidad global, ya que desvía la mano de obra y el capital escasos de la nación hacia la fabricación de “objetos que se pueden comprar más barato de lo que se pueden fabricar en el país. El valor de su producción anual sin duda se reduce cuando le impide fabricar bienes que, evidentemente, son de mayor valor que el producto que se ha forzado producir”. 
Con “celo y unanimidad”, agrega Smith, “los fabricantes se defienden de cualquier ley que haga probable el aumento del número de rivales en el mercado interior”. Smith afirma que el libre comercio promueve la prosperidad de una nación, llevando a sus productores a especializarse en aquellos productos en los que tenían “algún tipo de ventaja”.
Referencia: El choque de ideas económicas (Lawrence H. White)

miércoles, 23 de abril de 2025

En un sistema socialista la sociedad iría empobreciéndose

El presidente de Argentina Javier Milei, impartió una conferencia en la Universidad de Standford ante los estudiantes del Instituto Hoover.Explicó Milei, que el principal argumento de Ludwig Heinrich Edler von Mises contra el socialismo es aquel que señala que, dada la ausencia de precios (los cuales, expuso, informan sobre intercambios de derechos de propiedad) o la distorsión de los mismos como consecuencia de la intervención estatal, en un sistema socialista de planificación central el cálculo económico sería imposible, por lo que la sociedad iría empobreciéndose dada la ineficiente distribución de los recursos que de ello se derivaría. Por eso, explicó, allí donde se aplica el socialismo resulta ser un fracaso en todos los aspectos. Hizo referencia a la incompatibilidad de incentivos que se generan bajo un régimen socialista, puesto que las personas encontrarían que pese a su esfuerzo por prosperar el Estado impediría que se apropiasen del fruto de su trabajo, por lo que llevaría a muchos a concluir que no tiene sentido trabajar, llevando en última instancia a impedir la innovación y el progreso. Por todo ello, como expresó en varias ocasiones, para Milei "la intervención genera daño”.
El presidente definió qué es el mercado "un proceso de cooperación social donde se intercambian derechos de propiedad voluntariamente". Por ello si algo es voluntario no puede haber ningún fallo de mercado en el propio intercambio (lo cual, no obstante, no implica que no pueda haber errores de cálculo). Por eso mismo, el único agente que fuerza la realización de transacciones involuntarias es el Estado, por lo que sólo pueden existir los fallos del Estado, incidiendo además en que, en tanto que el mercado somos nosotros, no deberíamos aceptar que un tercero (el Estado) que no conoce nuestras necesidades ni preferencias nos obligue a efectuar ciertos intercambios y nos diga que estamos equivocados. Respecto a qué es lo que garantiza el crecimiento económico de una sociedad, Milei explicó que los trabajos de Angus Maddison le hicieron ver que, si desde la Revolución industrial el PIB per cápita (que permaneció prácticamente constante durante 1.800 años) creció unas diez veces al mismo tiempo que la población se incrementó otras siete, frente a lo que se creía, la interpretación de Adam Smith al respecto sería la correcta, en lugar de la de Malthus, pues ese proceso mediante el cual más gente se incorporó al mercado y, al mismo tiempo, aumentó la productividad, implicó la presencia de rendimientos crecientes.
Si bien el análisis macroeconómico previo empleaba modelos de naturaleza intertemporal en los que la tasa de interés era determinada por la interacción entre ahorro e inversión, Keynes introdujo una función en la que el consumo dependía del ingreso y eliminó el factor temporal. En consecuencia, se comenzó a considerar que en el mercado de bienes se determinaban los ingresos (en lugar del interés), con los que se determinaría a su vez la demanda de trabajo, la cual, contrapuesta a la oferta de trabajo, llevaría a determinar el salario. El problema de todo ello, indicó Milei, es que faltaba una explicación correcta sobre la determinación de los precios y el interés, porque, de hecho, se comenzó a considerar que el interés se determina en el mercado de dinero (algo que calificó de "delirante" y de "locura", porque el interés existe en la medida en que existe el tiempo, no por la existencia de dinero) y que los precios expresan un margen sobre los salarios (destruyendo así la teoría del valor).

martes, 10 de septiembre de 2024

Los grandes beneficiarios de la teoría de Adam Smith son los consumidores

“Ninguna sociedad puede ser próspera y feliz si la mayoría de sus miembros son pobres y miserables”. El monopolio distorsiona la oferta y la demanda al conferir a un fabricante o a un comerciante el poder de alterar los precios para satisfacer su apetito de lucro; al eliminar la competencia, la calidad del producto degenera y el comercio, de ser un servicio, se convierte en explotación del comprador. Los grandes beneficiarios de la teoría de Adam Smith son los consumidores, el conjunto de la sociedad, por encima de los productores, una minoría que tiene desde luego derecho de beneficiarse por el servicio que presta, a veces con gran talento y audacia, pero para ello es indispensable que haya una competencia equitativa, sin favoritismos, y, por supuesto, que se respete la propiedad privada.

viernes, 9 de agosto de 2024

El precio justo

Nicolás Oresme

Oresme comprendió los perniciosos efectos de la inflación. La pérdida de valor de la unidad monetaria decretada por el gobierno no hace ningún bien, según explicó Oresme, pues interfiere en el comercio y produce un aumento de precios global. Además, enriquece al gobierno a expensas de los ciudadanos. Oresme proponía que el gobierno no interviniese en absoluto en el sistema monetario.Nicolás Oresme (1323 - 1382) fue un genio intelectual perteneciente a la escolástica tardía.

Pierre de Jean Olivi

El fraile franciscano Pierre de Jean Olivi (1248-1298) fue el primero en postular una teoría del valor basada en la utilidad subjetiva. Argumentaba que, en términos económicos, el valor de un producto es el resultado de la valoración subjetiva que los individuos hacen de su utilidad o del deseo que despierta en ellos. El “precio justo” no podía por tanto calcularse sobre la base de factores objetivos como la mano de obra u otros costes de producción. El precio justo resultaba de la relación entre vendedores y compradores en el mercado, donde la apreciación subjetiva de los bienes por parte de los individuos se ponía de manifiesto cuando éstos los compraban o se abstenían de comprarlos a determinados precios. Un siglo y medio más tarde, San Bernardino de Siena, uno de los grandes pensadores de la economía en la Edad Medía, adoptó literalmente la teoría del valor subjetivo de Olivi. ¿Quién habría podido adivinar que la teoría económica del valor correcto se originó a partir de las reflexiones de un fraile franciscano del siglo XIII?

            Bernardino de Siena

Marx no se equivocaba al observar una relación entre el valor de un producto y el valor del trabajo realizado para su producción; ambos fenómenos se hallan a menudo estrechamente relacionados. Su error estriba en que invirtió los términos de la relación causal. El valor de un producto no es el resultado del trabajo invertido en su fabricación. Es el trabajo el que obtiene su valor de la estima que los consumidores conceden al producto final….Cuando Bernardino de Siena y los escolásticos del siglo XVI defendieron la teoría del valor subjetivo, estaban planteando un concepto económico fundamental, anticipando implícitamente uno de los mayores errores económicos del período moderno y refutándolo de paso. Incluso Adam Smith, el mayor defensor del libre mercado y la libre economía, se mostraba ambiguo en su exposición de la teoría del valor, hasta el punto de causar la impresión de que el valor de los productos tenía su origen en el trabajo invertido en su fabricación. Rothbard ha llegado a sugerir que la teoría del valor del trabajo formulada por Smith en el siglo XVIII alimentó la teoría de Marx un siglo más tarde, y que la profesión del economista habría salido mucho mejor parada si el pensamiento económico se hubiese mantenido fiel a la teoría del valor expuesta por los importantes pensadores católicos a los que aquí nos hemos referido. Los economistas italianos y franceses, influidos por los escolásticos, adoptaron ampliamente la posición correcta; fueron los británicos quienes lamentablemente se desviaron hacia líneas de pensamiento que a la postre culminaron en Marx.

lunes, 1 de mayo de 2023

El capitalismo en sí mismo no genera los valores que hacen posible el éxito

Adam Smith

Adam Smith sostenía en La teoría de los sentimientos morales que el capitalismo en sí mismo no genera los valores que hacen posible el éxito; los hereda del mundo precapitalista o no capitalista, o bien los toma prestados (por decirlo así) del lenguaje de la religión o la ética. Valores como la confianza, la fe, la creencia en la fiabilidad de los contratos, la asunción de que el futuro mantendrá los compromisos pasados, etcétera, no tienen nada que ver con la lógica de los mercados per se, pero son necesarios para su funcionamiento. A esto Keynes añadió el argumento de que el capitalismo no genera las condiciones sociales necesarias para su propio sustento.

viernes, 14 de octubre de 2022

Muchos gobiernos impiden el libre funcionamiento del mercado

Decía Adam Smith que el libre mercado actúa como una especie de mano invisible que conduce a cada empresa a producir lo que los consumidores quieren. A pesar de este principio básico de la economía, muchos gobiernos de todo el mundo introducen regulaciones o barreras que impiden el libre funcionamiento del mercado. A menudo, esas regulaciones responden a buenas intenciones. El problema es que las buenas intenciones no siempre bastan para garantizar buenos resultados y hay que sopesar cuidadosamente sus consecuencias. Es necesario recordar, dice Xavier Sala i Martín, profesor en la Universidad de Columbia,que los impuestos distorsionan los precios de mercado y conducen a la toma de decisiones equivocadas.



martes, 2 de agosto de 2022

El progreso de la sociedad es un derivado natural del progreso de los individuos

Para Adam Smith, el progreso de la sociedad es un derivado natural del progreso de los individuos. Es más, sostiene que las personas buscando su propio interés hacen más por la sociedad que si buscaran el bienestar de la sociedad. Incluso es inútil la tarea del gobierno salvo el cumplimiento de sus funciones esenciales. Califica de insensata la intención de delegar en el gobierno la misión de crear progreso en la sociedad.

miércoles, 4 de mayo de 2022

La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho

En su obra La riqueza de las naciones, Adam Smith dice que ningún individuo pretende promover el interés público, ni sabe en qué medida lo promueve… al dirigir su industria de tal manera que su producción tenga el mayor valor posible, busca sólo su beneficio personal, y en esto, como en muchas otras circunstancias, le conduce una mano invisible para promover un fin que no formaba parte de sus intenciones. Al buscar su propio interés, con frecuencia promueve el de la sociedad de forma más eficaz que cuando se propone hacerlo de modo consciente. Nunca he visto hacer tanto bien a quienes dicen dedicarse al bien público. La idea contribuye a explicar por qué los mercados libres han sido tan importantes en el desarrollo de las complejas sociedades modernas.
Socava de forma muy seria las pretensiones de quienes piensan que la economía puede dirigirse mejor desde arriba, con los gobiernos decidiendo lo que debe producirse. La mano invisible subraya el hecho de que son los consumidores, pero hay varias condiciones importantes. Smith fue bastante cuidadoso y distinguió entre el interés propio y la pura codicia egoísta. Es una cuestión de interés propio tener un marco de leyes y regulaciones que nos protejan, como consumidores, de un trato injusto. Esto incluye los derechos de propiedad, la defensa de las patentes y los derechos de autor y las leyes de protección laboral. La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho.

martes, 15 de marzo de 2022

Solo la humanidad tiene tendencia al intercambio monetario

Escribió Adam Smith que “nadie ha visto a un perro hacer un intercambio justo y deliberado de un hueso por otro con otro perro. Nadie ha visto a un animal que, con gestos y sonidos naturales, indique a otro que esto es mío y eso es tuyo; estoy dispuesto a darte esto a cambio de eso”. Smith sabía que solo la humanidad tiene tendencia al intercambio monetario.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Adam Smith tenía asegurada la cena porque su madre se encargaba de ponérsela en la mesa


La escritora sueca Katrine Marça cuenta que cuando Adam Smith se sentaba a cenar, pensaba que si tenía la comida en la mesa no era porque les cayera bien al carnicero y al panadero, sino porque estos perseguían sus propios intereses por medio del comercio. Era, por tanto, el interés propio el que le servía la cena.Cuando Smith ocupó el puesto de director de aduanas en Edimburgo, su madre se mudó a vivir con él. Toda su vida se dedicó a cuidar de su hijo; a la hora de responder a la pregunta de cómo llegamos a tener nuestra comida en la mesa, ella es la parte que Adam Smith pasó por alto. Adam Smith logró responder la pregunta fundamental de la economía solo a medias. Si tenía asegurada la comida no era solo porque los comerciantes sirvieran a sus intereses propios por medio del comercio. Adam Smith la tenía también asegurada porque su madre se encargaba de ponérsela en la mesa todos los días.

En la época en la que Adam Smith escribió sus teorías, para que el carnicero, el panadero y el cervecero pudieran ir a trabajar, era condición sine qua non que sus esposas, madres o hermanas dedicaran hora tras hora y día tras día al cuidado de los niños, la limpieza del hogar, preparar la comida, lavar la ropa, servir de paño de lágrimas y discutir con los vecinos. Se mire por donde se mire, el mercado se basa siempre en otro tipo de economía. Una economía que rara vez tenemos en cuenta. La niña de once años que todas las mañanas recorre quince kilómetros en busca de leña para su familia desempeña un papel enorme en el desarrollo económico de su país. A pesar de ello, su trabajo no es reconocido. La chica es invisible en las estadísticas económicas. Parir niños, criarlos, cultivar el huerto, hacerles la comida a los hermanos, ordeñar la vaca de la familia, coserles la ropa o cuidar de Adam Smith para que él pueda escribir La riqueza de las naciones; nada de esto se considera trabajo productivo en los modelos económicos estándar.

martes, 28 de septiembre de 2021

Nada más conveniente para un empresario que ser regulado en su actividad

Friedrich A. Hayek

Friedrich A. Hayek, Premio Nobel de Economía en 1974, escribe que “es importante no confundir la oposición contra la planificación de esta clase con una dogmática actitud de laissez-faire. La argumentación liberal defiende el mejor uso posible de las fuerzas de la competencia como medio para coordinar los esfuerzos humanos, pero no es una argumentación a favor de dejar las cosas tal como están… No niega, antes bien, afirma que si la competencia ha de actuar con ventaja requiere una estructura legal cuidadosamente pensada… Tampoco niega que donde es imposible crear las condiciones necesarias para hacer eficaz la competencia tenemos que acudir a otros métodos en la guía de la actividad económica…. el uso eficaz de la competencia como principio de organización social excluye ciertos tipos de interferencia coercitiva en la vida económica, pero admite otros que a veces pueden ayudar muy considerablemente en su operación e incluso requiere ciertas formas de intervención oficial”.

Milton Friedman 

Nada más conveniente para un empresario que ser regulado en su actividad, pues esto liquida la potencial competencia que pueda surgir. De ahí que, lejos de promover la libre competencia, los grandes intereses económicos usualmente promueven la regulación estatal y apoyan coaliciones antiliberales. Adam Smith tenía esto muy claro en su libro La riqueza de las naciones, donde denunció los esfuerzos de mercaderes por obtener beneficios a expensas del resto a través de privilegios estatales que cerraban la competencia. No es el mercado libre, sino el Estado el gran aliado de los grandes intereses económicos. De ahí que los liberales siempre hayan sido pro libre mercado y no pro empresas, escribe Axel Kaiser. Dice Friedman, ganador del Premio Nobel de Economía de 1976 y una de las principales figuras y referentes del liberalismo,que la razón por la que se debe estar del lado de un sistema de libre empresa y ser contrario a los intereses particulares de las empresas, es que ésa es la única forma de mantener el poder disperso y evitar su concentración. De lo contrario la sociedad libre no puede sostenerse.

lunes, 30 de diciembre de 2019

La reducción individual de trabajo por parte de la máquina estimula la demanda de trabajo a largo plazo



En su obra La riqueza de las naciones (1776), el texto fundacional del liberalismo económico, Adam Smith elogiaba la gran variedad de “máquinas bonitas” que estaban instalando los fabricantes para “facilitar y abreviar el trabajo”. Al permitir que “un hombre haga el trabajo de muchos”, predijo, la mecanización daría un gran empuje a la productividad industrial. Los propietarios de fábricas tendrían más beneficios, que entonces invertirían en aumentar sus operaciones, construirían más industrias, comprarían más máquinas, contratarían más empleados. Cada reducción individual de trabajo por parte de la máquina, lejos de ser nociva para los trabajadores, estimularía en realidad la demanda de trabajo a largo plazo. Otros pensadores abrazaron y continuaron el análisis de Smith. Gracias a la mayor productividad producida por equipos que reducen el trabajo físico, predijeron, se multiplicarían los empleos, subirían los salarios y bajarían los precios de los bienes. Los trabajadores tendrían dinero extra en sus bolsillos, que usarían para comprar bienes de los productores que les daban trabajo. Esto proporcionaría incluso más capital para la expansión industrial. De este modo, la mecanización contribuiría a desencadenar un círculo virtuoso, el cual aceleraría el crecimiento económico de la sociedad, aumentaría y distribuiría su riqueza, y ofrecería a sus gentes lo que Smith había denominado “comodidad y lujo”.

lunes, 28 de octubre de 2019

Las personas que son dueñas de la sociedad deciden sus políticas

En el siglo XVIII, Adam Smith escribió que las personas que eran dueñas de la sociedad decidían sus políticas, en concreto, los mercaderes y los manufactureros. En la actualidad, el poder está en manos de las instituciones financieras y las multinacionales. Estas instituciones están interesadas en el desarrollo de China. Eso significa, escribe Noam Chomsky, “que si alguien es, por poner un ejemplo, el consejero delegado de Walmart, de Dell o de Hewlett-Packard, estará más que encantado de contar con mano de obra barata en China trabajando en condiciones atroces, y de producir allí sin apenas restricciones medioambientales. Mientras China tenga eso que hoy llaman crecimiento económico, todo irá bien. Pero lo cierto es que el crecimiento económico chino tiene bastante de mito. China es sobre todo una inmensa
planta de montaje. China es un gran exportador, pero mientras que el déficit comercial de Estados Unidos con China ha aumentado, el de China con Japón, Taiwán y Corea ha decrecido. El motivo de que eso sea así es que se está desarrollando en la zona un sistema regional de producción. Los países más avanzados de la región, Japón, Singapur, Corea del Sur y Taiwán, envían tecnología avanzada, piezas y componentes a China, que aporta su mano de obrabarata para el montaje de los productos que envía luego fuera del país. Y las grandes corporaciones empresariales estadounidenses hacen lo mismo, envían piezas y componentes a China, donde se montan (y desde donde se exportan) los productos finales. Las llaman exportaciones chinas, pero, en muchos casos, vienen a ser más bien exportaciones regionales y, en otros, son en realidad un ejercicio de exportación desde Estados Unidos hacia sí mismo. En cuanto nos desprendemos del corsé de concebir los Estados nacionales como entes unificados sin divisiones internas, podemos ver que se está produciendo un desplazamiento del poder global, sí, pero desde la población trabajadora mundial hacia los dueños del mundo, el capital transnacional, las instituciones financieras globales”.

sábado, 12 de enero de 2019

El comercio ha sido un factor central en hacer de nuestro planeta un lugar más pacífico.

Tan potente es la fuerza civilizadora del mercado libre basado en las ideas que expusiera Adam Smith, que el profesor de Harvard, Steven Pinker llegó a la conclusión de que el intercambio y el comercio habían sido un factor central en hacer de nuestro planeta un lugar más pacífico. El comercio, dice Pinker, elimina el incentivo del adversario a atacar, ya que se beneficia de intercambios pacíficos de igual modo. Una vez que la gente entra en relaciones de intercambio voluntarias se ve incentivada a tomar las perspectivas del otro para hacer el mejor negocio, el cliente siempre tiene la razón, lo que a su vez puede llevarlos a una consideración respetuosa del interés del otro. Según Pinker, muchas culturas deliberadamente mantuvieron relaciones
Irlanda Feira Mercado Pintura De Mckelvey Na 
comerciales con otras, aunque hubiera sido sólo para intercambiar regalos inútiles, porque esto mantenía redes interculturales activas que aseguraban la paz entre ellas. Si mantener la paz no es construir intereses comunes, entonces nada lo es. Sobre el porqué este aspecto pacificador del mercado es usualmente ignorado por la clase intelectual, Pinker dice que las élites intelectuales y culturales siempre se han sentido superiores a la gente de negocios y no se les ocurre atribuirle a los comerciantes algo tan noble como la paz.

sábado, 2 de septiembre de 2017

La dinámica esencial del motor que impulsa el libre mercado fue analizada por Adam Smith.

Adam Smith.
Casi un siglo antes de la gran obra de Marx, la dinámica esencial del motor que impulsa el capitalismo (el libre mercado) fue analizada por el economista escocés Adam Smith. En la época en que escribía La riqueza de las naciones (1776), muchas de las condiciones que permitirían el florecimiento del capitalismo de libre mercado ya estaban establecidas. El crecimiento del comercio interior y exterior había dado lugar a un espíritu empresarial y a una generación de comerciantes que llevó a Gran Bretaña mucha de la riqueza que alimentaría las nuevas fábricas de la revolución industrial. 

El profesor e historiador Ben Dupré cuenta que al mismo tiempo, se estaba formando una clase de trabajadores sometidos, quisieran o no, a discrecionalidad salarial, con campesinos desplazados en masa por el hundimiento de las tierras gestionadas feudalmente. El último obstáculo en el avance de la transformación económica era la abundancia de monopolios y los controles de precios todavía impuestos por el Estado. Smith radicó en comprender que, en un
competencia
mercado donde se da rienda suelta a la iniciativa, a la competencia y a la motivación de la ganancia personal, la dinámica de la oferta y la demanda garantizará que los productores generen bienes y servicios que los consumidores desean comprar, a un precio que ofrece un beneficio razonable pero no excesivo sobre su inversión. El sistema así concebido se autorregula de manera natural, en tanto las variables como el coste, el precio y el beneficio se determinan como funciones del sistema como un todo y no pueden ser manipuladas, sin dañar el propio sistema, ni por las partes de una transacción ni por una tercera parte (como el gobierno) ajena a ella. Eso significa que la política y la economía son esencialmente distintas y que los políticos no deberían interferir en cuestiones económicas.



Aunque Smith sostenía que el mercado libre era el mecanismo más eficaz para coordinar la actividad económica, concedía también que el Estado tenía un papel más allá de limitarse a facilitar el comercio. La cuestión de si algunas necesidades de la sociedad, como el transporte y la educación, las suministra mejor el Estado o la iniciativa privada ha sido objeto de un enconado debate desde entonces.

jueves, 26 de enero de 2017

Ningún país que aspire a ser desarrollado puede aplicar una política de puertas cerradas.

Emperador Qianlong
Niall Ferguson cuenta como en 1793, el primer conde Macartney condujo una expedición enviada a reunirse con el emperador Qianlong, en un vano intento de persuadir a los chinos de que volvieran a abrir su imperio al comercio. Aunque Macartney se negara intencionadamente a adular al emperador, llevó consigo un extenso tributo, un planetario alemán, “la lente de cristal más grande y más perfecta que probablemente se haya fabricado nunca”, y asimismo telescopios, teodolitos, bombas de aire, máquinas eléctricas y “un amplio aparato para ayudar a explicar e ilustrar los principios de la ciencia”. Sin embargo, el viejo emperador  y sus lacayos se mostraron muy poco impresionados por aquellas maravillas de la civilización occidental. En ese momento se descubrió que el gusto por las ciencias, si alguna vez había existido, ahora se había agotado por completo.… Todo se… perdió y desechó por los ignorantes chinos… que inmediatamente después de la partida del embajador se dice que lo amontonaron en los trasteros del Viejo Palacio de Verano. No tuvieron más éxito las diversas muestras de elegancia y arte mostradas en los ejemplos más escogidos de las manufacturas británicas. La impresión que la contemplación de tales artículos pareció dejar en las mentes de los cortesanos fue solo de envidia.Probablemente cabe atribuir tal conducta a una clase de política estatal que desalienta la introducción de novedades.
Jorge III.
Posteriormente, el emperador dirigió un edicto despectivo al rey Jorge III: “No nos hace falta nada. Nunca hemos dado mucho valor a los objetos extraños o ingeniosos, ni necesitamos nada más de las manufacturas de su país”. La frustrada apertura de China por parte de Macartney simbolizaba perfectamente el desplazamiento del poder global de Oriente a Occidente que se había producido desde 1500. El Reino del Medio, antaño madre de la invención, se había convertido ahora en el Reino Mediocre, intencionadamente hostil a las innovaciones de otros pueblos.

Yangtse
La supremacía de Occidente se vio confirmada en junio de 1842, cuando las cañoneras de la Marina Real británica remontaron el Yangtsé hasta el Gran Canal en represalia por la destrucción de las reservas de opio a manos de un celoso funcionario chino. China tuvo que pagar una indemnización de 21 millones de dólares de plata, abrir cinco puertos al comercio británico y ceder la isla de Hong Kong.


Deng Xiaoping
En palabras del mayor reformador económico de la era posterior a Mao, Deng Xiaoping: "Ningún país que aspire a ser desarrollado hoy puede aplicar una política de puertas cerradas. Nosotros hemos probado esa amarga experiencia, y también nuestros antepasados la han probado. A comienzos de la dinastía Ming, en el reinado de Yongle, cuando Zheng He surcó el océano Occidental, nuestro país estaba abierto. Tras la muerte de Yongle la dinastía entró en decadencia. China fue invadida. Contando desde mediados de la dinastía Ming hasta las guerras del opio, durante trescientos años de aislamiento China se empobreció, se volvió atrasada y quedó envuelta en la oscuridad y la ignorancia. No dejar ninguna puerta abierta no es una opción". Es esta una lectura plausible de la historia; y una lectura notablemente cercana a Adam Smith.

sábado, 17 de diciembre de 2016

No es la propiedad la que provoca la desigualdad, sino la expoliación.

No es la propiedad la que debe responder de la desoladora desigualdad que constatamos en el mundo, sino su principio opuesto, la expoliación. Que es la que ha desencadenado en nuestro planeta las guerras, la esclavitud, la servidumbre, el feudalismo, la explotación de la ignorancia y la credulidad públicas, los privilegios, los monopolios, las restricciones, los préstamos públicos, los fraudes mercantiles, los impuestos excesivos y, por último, la guerra al capital y la absurda pretensión de vivir y desenvolverse cada uno a expensas de todos. Es decir, la armonía depende de la ley; ésta debe defender la libertad y la propiedad, no vulnerarlas, como lo hará si potencia nuestros peores intereses: si no interviene la política y la legislación, orientaremos nuestros intereses para beneficiarnos a nosotros mismos y los demás, pero si podemos emplear el aparato institucional y jurídico en nuestro provecho y a expensas del prójimo, lo haremos y nos dedicaremos al expolio.


Adam Smith dijo en sus lecciones que una presión fiscal exorbitante que recaudara “la mitad o incluso la quinta parte de la riqueza de la nación justificaría, como cualquier otro flagrante abuso de poder, la resistencia del pueblo”.