Mostrando entradas con la etiqueta industria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta industria. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de noviembre de 2025

El factor de la reindustrialización de la mano de la Defensa puede ser un balón de oxígeno para Alemania


El factor de la reindustrialización de la mano de la Defensa puede ser un balón de oxígeno para Alemania, sus instituciones y su Estado de derecho. La puesta al día, puede suponer un resurgir del sueño alemán de prosperidad vinculada a las instituciones y la industria. También el impulso de nuevos acuerdos comerciales con diferentes países de Asia Central. La industria alemana puede ser fundamental para ayudar a las repúblicas de la región a desarrollar una política económica.

martes, 27 de mayo de 2025

Durante el conflicto en Ucrania, la Unión Europea ha sido incapaz de llevar una sola medida diplomática de paz

Vamos por la enésima ronda de sanciones económicas de la Unión Europea a Rusia y el resultado es que la economía europea está en su mayor parte en recesión, especialmente Alemania, mientras que la economía rusa está más fuerte. La industria alemana está en trance de desaparición y España ha importado más gas ruso que nunca. La Unión Europea cae a plomo en el contexto internacional y una de las razones principales es su posicionamiento con respecto al conflicto de Ucrania. Durante estos últimos años de conflicto en Ucrania, la Unión Europea ha sido incapaz de llevar a cabo una sola medida diplomática de paz. 
Ucrania va camino de convertirse en la Libia de Europa, una región en permanente conflicto y desestabilización, con su economía destruida y un pueblo en permanente diáspora.
Referencia: Rusia y el nuevo orden mundial de Guillermo Rocafort y Enrique Refoyo 

viernes, 1 de marzo de 2024

Alemania, una incertidumbre económica y un descontento social

La paupérrima situación industrial de Alemania se suma a la creciente tasa de inmigración que está soportando el país, lo cual genera una incertidumbre económica y un descontento social sin precedentes que no hace más que reforzar a la derecha populista del país.Alemania se enfrenta a una crisis existencial, pese a que su sector servicios representa el 70% de la economía nacional. Y es que el sector industrial sigue teniendo un gran peso en el PIB nacional, mayor incluso que el de sus socios de la Eurozona con un 24% en 2022, según datos de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE).El 10% de las empresas manufactureras europeas son alemanas y generan más del 30% del valor añadido bruto de la UE. Y es que representan más de una quinta parte del valor añadido de Alemania. Pese a todo, su PIB se ha contraído durante 2023 en un 0,3%, generándose un retroceso insólito.

Alemania, según datos de la Agencia Estadística Alemana, es la única gran economía de la OCDE que acabó 2023 en crecimiento negativo. Previsiones del Instituto de la Economía Alemana auguran una contracción del 0,5% para el PIB nacional en 2024. No obstante, el departamento de investigación de Deutsche Bank aboga por una nueva caída del 0,2% durante el presente ejercicio.Alemania está perdiendo su liderazgo industrial europeo y el sector de la construcción, así como las serias dificultades que atraviesan entidades de la talla de Bayer, Volkswagen o ThyssenKrupp, hacen presagiar que 2024 será un año realmente malo hacia la desindustrialización.
La situación es crítica para Alemania, que llegó incluso a concentrar el 40% de la actividad industrial del conjunto de la Eurozona tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008. Actualmente ese porcentaje ha descendido hasta el 36% como consecuencia de la crisis energética y de la inflación posterior a la pandemia que perdura hasta la actualidad. A las serias dificultades económicas se le suman otros problemas sociales como la crisis migratoria que soporta el país.

lunes, 19 de junio de 2023

Universidad y empleo

CRUE Universidades Españolas, la asociación sin ánimo de lucro formada por 76 universidades españolas; 50 universidades públicas y 26 privadas presenta su informe sobre la situación de la Universidad en cifras 19-20. Se constata la habitual mayor tasa de empleo de “campos de estudio como informática, ingeniería, industria y construcción y salud y servicios sociales, superando claramente el 90% para sus graduados. La tasa de paro es aquí del 4,5% al 6%. Por el contrario, Artes y Humanidades y Educación y Ciencias presentan una tasa de empleo entre el 77%-83% y tasas de paro que superan con claridad el 10%”. Existe una fuerte preferencia por las enseñanzas de salud, potenciada por la masiva incorporación de los estudiantes de Bachillerato más brillantes,las mujeres. “Por ramas de enseñanza, ha crecido un 172% la matrícula de Ciencias de la Salud, que ha pasado de representar el 7% al 18% del SUE y se ha incrementado también un 9% la matrícula de Artes y Humanidades, a pesar de las dificultades de empleabilidad que presentan los egresados de esta última rama. En sentido contrario, las matrículas de la rama de Ingeniería y Arquitectura se han contraído un 21% y las de Ciencias un 19%, provocando que las enseñanzas STEM hayan pasado de representar el 33% al 24% del total de la matrícula de los cursos 1998 y 2020, respectivamente. Como sabemos, esta es la especialidad de estudios que ofrece más posibilidades de empleabilidad y que mejor retribuye a los egresados, al tiempo que el mercado laboral presenta una elevada demanda insatisfecha”.

En relación con esto, un párrafo significativo. El adjetivo figura en el mismo documento cuando da cuenta de que “campos con una elevada tasa de paro, como Educación, Artes y Humanidades y Ciencias, presentan crecimientos de demanda. Es todavía más significativo, si cabe, que el crecimiento de la demanda en estos campos se concentre en las universidades privadas, instituciones en las que los estudiantes deben atender pagos de precios de matrícula más elevados. Este comportamiento revela que las universidades españolas privadas se guían por las preferencias de sus clientes (los estudiantes) y dirigen su oferta hacia ellos e independientemente de las señales de empleabilidad que emite el mercado laboral. Este comportamiento cuestiona, al menos en estos ámbitos, la mejor adaptación de la oferta de las universidades privadas a las necesidades del mercado laboral”.

sábado, 31 de diciembre de 2022

Reconstruir una cultura y una ética de trabajo

Giorgia Meloni

"Si a la industria le va bien, a la nación también le va bien; entonces le toca a la política hacer una síntesis y asumir la responsabilidad de lo que se decide”. Así afirmó la primera ministra italiana Giorgia Meloni, al participar en la asamblea general de la central empresaria de la región del Véneto. “Pretendo asumir la responsabilidad por mis decisiones, aun cuando tengan costos electorales. Estamos dispuestos a hacer lo que es bueno para la nación y no para nosotros”. “Queremos reiterar que el gobierno tiene la intención de reconstruir una cultura y una ética de trabajo, y hacerlo junto con aquellos que hacen negocios y los que producen", concluye Meloni. 

sábado, 10 de septiembre de 2022

El escudo de silicio que protege a Taiwán

Taiwán encontró una estrategia que ayuda a su supervivencia nacional en su conflicto con China. Ha conseguido alejar el fantasma de una invasión china, el llamado "escudo de silicio”. Un "arma" que nadie puede replicar a mediano o largo plazo dado su nivel de complejidad. Una industria clave de la que depende desde la fabricación de aviones de combate hasta paneles solares, pasando por videojuegos o instrumentos médicos.

El mayor fabricante de semiconductores del mundo, TSMC, en Hsinchu (Taiwán)

Antes de esta última crisis,la BBC había conversado con Craig Addison, el periodista que acuñó el término con la publicación de su libro Silicon Shield: Taiwan's Protection Against Chinese Attack ("El escudo de silicio: la protección de Taiwán contra un ataque de China”). La posición de Taiwán como principal fabricante mundial de chips semiconductores avanzados actúa como elemento disuasorio de una acción militar de China. El impacto de una guerra en esta parte del mundo sería tan grande que China pagaría un precio muy alto, incluido un daño severo a su propia economía. El gigante asiático, como el resto de la economía mundial, depende de los chips supersofisticados fabricados en Taiwán. Estas pequeñas piezas están elaboradas con semiconductores, es decir, circuitos integrados fabricados generalmente con silicio. El hecho de que el gobierno chino no haya podido seguir adelante con su intención declarada de tomar Taiwán por la fuerza si es necesario muestra que el "escudo de silicio" está funcionando. Si Taiwán no fuera un proveedor tan importante de tecnología para el mundo, es posible que China ya hubiera adoptado medidas para ocupar el territorio.Es difícil creer que Estados Unidos se sentaría y dejaría que China se apoderara de Taiwán por la fuerza.Además de la disrupción masiva que traería a la cadena de suministro global de alta tecnología y a la propia economía estadounidense, una invasión le daría a China el control sobre las fábricas de chips más avanzadas del mundo.Y el gigante asiático se apoderaría de las armas bélicas avanzadas que Washington ha vendido a Taipéi a lo largo de los años.¿Alguien cree que Estados Unidos se va a cruzar de brazos y dejar que eso pase?


martes, 6 de septiembre de 2022

El PNV rindió a Franco servicios relevantes

Cuentan los historiadores que los separatistas del Partido Nacionalista Vasco (PNV) rindieron a Franco servicios no por involuntarios menos relevantes. Ante los reveses del Frente Popular, y sobre todo después del bombardeo de Guernica, negociaron con los fascistas italianos una rendición separada; entregaron intacta la industria pesada de Bilbao; sabotearon el esfuerzo bélico de sus aliados y se rindieron en Santoña.

martes, 2 de agosto de 2022

Los hombres más ricos del mundo producen tecnología o servicios, pero no materias primas

Mientras hace 50 años la agricultura y las materias primas representaban 30% del producto bruto mundial, en la actualidad representan una cifra muchísimo menor y todo indica que su peso en la economía mundial seguirá decreciendo. Según el Banco Mundial, hoy en día la agricultura representa 3% del producto bruto mundial, la industria, 27%, y los servicios, 70 por ciento. Cada vez más, estamos yendo de una economía global basada en el trabajo manual a una sustentada en el trabajo mental. Por eso no es casual que empresas como Google o Apple tengan un producto bruto mayor que el de muchos países. Ni tampoco es casual que pequeños países que no tienen materias primas, como Singapur, Taiwán o Israel, tengan economías muchísimo más prósperas que las de países riquísimos en petróleo, como Venezuela, Ecuador o Nigeria; o que los hombres más ricos del mundo sigan siendo empresarios como Bill Gates, Carlos Slim o Warren Buffet, que producen tecnología o servicios, pero no materias primas.


miércoles, 4 de mayo de 2022

La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho

En su obra La riqueza de las naciones, Adam Smith dice que ningún individuo pretende promover el interés público, ni sabe en qué medida lo promueve… al dirigir su industria de tal manera que su producción tenga el mayor valor posible, busca sólo su beneficio personal, y en esto, como en muchas otras circunstancias, le conduce una mano invisible para promover un fin que no formaba parte de sus intenciones. Al buscar su propio interés, con frecuencia promueve el de la sociedad de forma más eficaz que cuando se propone hacerlo de modo consciente. Nunca he visto hacer tanto bien a quienes dicen dedicarse al bien público. La idea contribuye a explicar por qué los mercados libres han sido tan importantes en el desarrollo de las complejas sociedades modernas.
Socava de forma muy seria las pretensiones de quienes piensan que la economía puede dirigirse mejor desde arriba, con los gobiernos decidiendo lo que debe producirse. La mano invisible subraya el hecho de que son los consumidores, pero hay varias condiciones importantes. Smith fue bastante cuidadoso y distinguió entre el interés propio y la pura codicia egoísta. Es una cuestión de interés propio tener un marco de leyes y regulaciones que nos protejan, como consumidores, de un trato injusto. Esto incluye los derechos de propiedad, la defensa de las patentes y los derechos de autor y las leyes de protección laboral. La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho.

sábado, 28 de agosto de 2021

La España del siglo XVIII


En la España del siglo XVIII las malas cosechas vuelven de tanto en tanto con su inevitable cortejo de hambre, epidemias y muerte, robando así los años malos mucho del crecimiento de los buenos. La viruela, el cólera, el tifus o la fiebre amarilla han sustituido a la peste, pero no matan menos que ella. La higiene y la medicina no han mejorado. La vacuna solo llega a finales de siglo. La emigración continúa siendo la única válvula de escape. Porque, aunque las cosechas aumentaron, la técnica era la misma y los rendimientos también. Nuevos campos y nuevos cultivos, como la patata, permitieron alimentar más bocas. Pero cuando la población siguió creciendo, la agricultura se reveló incapaz de igualar su ritmo. Los precios empezaron entonces a subir, pero nadie estaba dispuesto a destinar capital a la tierra. Unos, los que la cultivaban, porque no lo tenían, y si lo pedían, podían perderlo todo, pues carecían de seguridad en la posesión de unas fincas que arrendaban a corto plazo. Otros, los que la poseían, nobles y clérigos en su mayoría, porque preferían destinar su dinero al lujo y la ostentación que les exigía su mentalidad aristocrática. Solo en Cataluña, donde los arrendamientos a largo plazo permitían al labrador arriesgar su dinero en la tierra, la agricultura empezó a progresar. Los rendimientos crecieron y una parte de ellos se invirtieron en manufacturas rurales que miraban al mercado americano. La mano de obra abundante, la proximidad de los puertos y el beneficio fácil hicieron el resto. La industria catalana creció y se diversificó. Del aguardiente se saltó al algodón. Llegaron máquinas inglesas y los productos bajaron su precio y aumentaron su calidad. En el resto del país el atraso agrario frenaba el despertar de la industria. Con excepción de los arsenales y las manufacturas de lujo crecidas a los pechos del Estado, no hubo industrialización, escribe el historiador Luis  Íñigo Fernández. 



El comercio colonial,dice Íñigo Fernández, libre al fin de la tiranía de las flotas, despega. Sus importantes beneficios enjugan el cuantioso déficit de la balanza de pagos, fruto de la compra de manufacturas y la venta de materias primas. Pero la libertad sola no basta. La agricultura y la industria no son capaces de producir más y más aprisa. Solo los catalanes aprovechan la oportunidad. En el resto del país, los barcos parten llenos de productos extranjeros que los españoles se limitan a revender.

martes, 16 de junio de 2020

Relocalización industrial



Alemania, Corea del Sur o Taiwán demuestran que es posible combinar innovación con una industria próspera. Siguiendo su camino y desvelados por el Covid-19, los Estados Unidos y Japón ya incitan a sus campeones industriales a salir de China, a diversificar sus suministradores y repatriar las actividades de alto valor añadido.

Nicolas Baverez
Según el ensayista francés Nicolas Baverez, una relocalización industrial de éxito depende de dos factores: 1- hay que evitar la trampa del retorno a una economía autárquica y administrada por los poderes públicos 2- Se debe desplegar una verdadera estrategia industrial donde se establezcan como criterios claves de la relocalización la competitividad, la innovación y la inversión adecuada.


La existencia de un entorno favorable al sector privado, bien nutrido de profesionales con cualificaciones elevadas, con buenas infraestructuras y una base de centros de investigación y pequeñas y medianas empresas saludables. Combinados, estos factores actúan como un “acceso directo” para los inversos y grandes actores industriales que se plantean la relocalización de parte de sus actividades industriales.

miércoles, 4 de marzo de 2020

Repatriación de la producción

Presidente Trump
Según señala un informe de Bank of America Merrill Lynch, un 83% de las empresas de EEUU tienen planes de relocalización. En los últimos 3 años 153 empresas han vuelto a los Estados Unidos, mientras que 208 lo han hecho en la Unión Europea. Una de las mayores consignas del Presidente Trump es detener la marcha de empresas a países como Méjico o China. Un informe de la EAE Business School justifica este movimiento de repatriación de la producción con dos motivos: los costes, especialmente el hecho de que los gastos salariales emergentes han subido y que los propios clientes de estas empresas les piden que hagan volver sus industrias para mejorar sus servicios.



Firmas del tamaño de Adidas, General Motors, Nike, Apple o Caterpillars también están emprendiendo procesos de relocalización. El informe de Bank of America afirma que el 80% de las empresas tienen planes para llevar a cabo este proceso y evaluar resultados entre 2021 y 2022. Los motivos que destacan para el caso americano son los costes y, especialmente, la mayor accesibilidad de la robotización. Con una producción automatizada los costes de hacerlos en China, Vietnam, Etiopía o Noruega son los mismos por lo que ¿para qué llevarse las fábricas fuera?, confirma un informe elaborado por el periódico digital El Confidencial. Se espera que el número de robots instalados en la cadena mundial de producción se duplique para 2025 llegando a los 5 millones "lo que ya no hace tan atractiva la deslocalización".

miércoles, 22 de enero de 2020

Las artes industriales o decorativas durante el siglo XIX



El cambio que sufren las artes industriales o decorativas durante el siglo XIX es de gran importancia, por cuanto no se trata ya de conseguir obras de calidad artística como hasta entonces, sino de producir obras que encuentren fácil comercio por su bajo precio. Ya no van a servir únicamente para los artistas y artesanos puedan plasmar en ellas su ingenio y valía, escribe Ballesteros Arranz, sino que se industrializa su producción para satisfacer las necesidades de la pujante burguesía que ahora se desarrolla. La industria adelanta a pasos agigantados, sobre todo en Inglaterra y Francia, países a los que España trata de imitar a pesar de su retraso en el desarrollo Industrial.

lunes, 30 de diciembre de 2019

La reducción individual de trabajo por parte de la máquina estimula la demanda de trabajo a largo plazo



En su obra La riqueza de las naciones (1776), el texto fundacional del liberalismo económico, Adam Smith elogiaba la gran variedad de “máquinas bonitas” que estaban instalando los fabricantes para “facilitar y abreviar el trabajo”. Al permitir que “un hombre haga el trabajo de muchos”, predijo, la mecanización daría un gran empuje a la productividad industrial. Los propietarios de fábricas tendrían más beneficios, que entonces invertirían en aumentar sus operaciones, construirían más industrias, comprarían más máquinas, contratarían más empleados. Cada reducción individual de trabajo por parte de la máquina, lejos de ser nociva para los trabajadores, estimularía en realidad la demanda de trabajo a largo plazo. Otros pensadores abrazaron y continuaron el análisis de Smith. Gracias a la mayor productividad producida por equipos que reducen el trabajo físico, predijeron, se multiplicarían los empleos, subirían los salarios y bajarían los precios de los bienes. Los trabajadores tendrían dinero extra en sus bolsillos, que usarían para comprar bienes de los productores que les daban trabajo. Esto proporcionaría incluso más capital para la expansión industrial. De este modo, la mecanización contribuiría a desencadenar un círculo virtuoso, el cual aceleraría el crecimiento económico de la sociedad, aumentaría y distribuiría su riqueza, y ofrecería a sus gentes lo que Smith había denominado “comodidad y lujo”.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Violar el primer principio de asociación

Thomas Jefferson
Thomas Jefferson, en un discurso dado el 4 de marzo de 1801 manifestó que “quitarle a uno, porque se considera que su propia diligencia y la de sus padres ha logrado mucho, para darle a aquellos, o a los padres de aquellos, que no han hecho uso de la misma laboriosidad y habilidad, es violar arbitrariamente el primer principio de asociación, la garantía para todo el mundo del libre ejercicio de su industria y de los frutos que ésta le proporcione”. Jefferson dijo eso, y los norteamericanos lo vivieron.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Europa actúa a la americana, aunque le cueste reconocerlo


Europa actúa a la americana. Las familias europeas toman Kellog’s en el desayuno y comen Oscar Mayers a la hora de cenar, pero en el intermedio, de la mañana a la noche, reciben impactos mediáticos, discusiones éticas y sanitarias, órdenes financieras, programas de software, idolatrías y mercancías norteamericanas. El mercado cultural europeo es ya un mercado de negocios a la americana; las industrias editoriales y cinematográficas, las emisoras de radio y televisión, asumen los prototipos de espacios americanos, y los jóvenes trabajan o se divierten con patrones transportados desde allá. En Europa los asesinos matan ya en los McDonald’s como en Estados Unidos y los viajantes europeos dormirán cada vez más en alguno de los cientos de Holiday Inn o Ramada que se están abriendo junto a las antiguas cañadas. La cultura pragmática a la americana induce a la supresión de las asignaturas de humanidades de los planes de estudio antes o dentro de la universidad. Los másters son americanos o inspirados en Estados Unidos. Los jóvenes sueñan en culminar su preparación en USA mientras la universidad europea ha tomado una deriva empresarial a su semejanza.

lunes, 8 de abril de 2019

Como si muertos los sueños, sólo quedaran los apetitos


La ciencia anda desenfrenada en su afán de saber, sin la menor sujeción a una ética; la técnica anda desenfrenada en su tarea de dominar el mundo, sin la menor sujeción a una ética; y la industria anda desenfrenada en su labor de transformar la materia universal en bienes de consumo, sin preguntarse siquiera qué es necesario, qué es útil, qué es superfluo, qué es dañino, qué cosas nos hacen más civilizados, qué cosas nos hacen más pasivos más bárbaros. Basta que puedan ser anunciadas o vendidas para que las máquinas se desvelen produciendo, los televisores se desvelen anunciando y los supermercados se desvelen vendiendo, en un carnaval derrochador, irreflexivo y frenético. Como si, muertos los sueños, sólo quedaran los apetitos. Como si sólo fuera deseable y confiable lo que ha sido concebido y producido por la técnica humana, dice Ospina.  

viernes, 29 de marzo de 2019

El misterioso afán del capital.

Ernesto Cardenal
Ernesto Cardenal, en uno de esos poemas dice que hay empresas que hoy se venden como las celosas guardianas de la salvación del hombre, y que en otros momentos se han mostrado menos gentiles, como cierta productora de preservativos que también fabricaba otra sustancia sintética, napalm. Lo más importante es que ya no sabemos muy bien dónde están los amigos del género humano. La industria, dice William Ospina, tan generosa a veces en cosas gratas y útiles, es completamente ciega de corazón a la hora de tomar sus decisiones. Hace el bien y el mal con la misma pasmosa intensidad, porque lo único que la gobierna es el misterioso afán del capital que, como el cáncer, sólo sabe crecer y proliferar a expensas del organismo que lo nutre.

martes, 14 de agosto de 2018

Los ochenta.

Al llegar los años ochenta, las medidas de austeridad y energías alternativas tomadas por los países tecnificados frenaron la escalada del precio del petróleo. En 1982, el crudo había bajado a 25 dólares el barril. El mundo era distinto. La industria ya no era el sector predominante, sino los servicios. La producción se abarató a costa de la racionalización de los sistemas y la introducción de nuevas tecnologías, entre ellas la robótica y la informática. Las máquinas sustituyeron a los hombres, como ya había ocurrido en la época de la primera Revolución Industrial. El problema del paro ya no habría de ser resuelto del todo, pero el aumento de los servicios, cada vez más desarrollados y más diversificados, compensó en parte el problema de mano de obra, requiriendo nuevos tipos
de empleados. El mundo occidental volvió a vivir épocas de empleado a partir de los años ochenta. Los países pobres ya no se recuperarían nunca del todo.

lunes, 22 de enero de 2018

Trusts

Los hombres de los trusts ofrecen la imagen moderna del señor que oprime a los simples mortales y burla el interés público. La solución aplicada por los partidos de izquierda no ha consistido en disolver los trusts, sino en transferir al Estado el control de ciertas ramas de la industria o de ciertas empresas desmesuradas. Abandonemos la objeción clásica, dice el filósofo y sociólogo francés Raymond Aron, la nacionalización no suprime, sino que a menudo acentúa los inconvenientes económicos del gigantismo. La jerarquía técnico-burocrática, en que se integra a los trabajadores, no se modifica por un cambio aportado al estatuto de propiedad. El director de las Fábricas Nacionales Renault, el de los Yacimientos de Carbón Franceses no son menos capaces de sugerir a los gobernantes decisiones favorables a su empresa. La nacionalización elimina, es verdad, la influencia política cuyo ejercicio en la sombra se reprochaba a los magnates de la industria y que han ejercido a veces. Los medios de acción que pierden los dirigentes de los trusts, pasan a los dueños del Estado. Las responsabilidades de éstos tienden a crecer a medida que decrecen las de los detentadores de los medios de producción. Cuando el Estado permanece democrático se arriesga a ser, a la vez, extenso y débil. Cuando un equipo se apodera del Estado, reconstituye y acaba en su provecho la combinación entre fuerza económica y fuerza política que la izquierda reprochaba a los trusts.



Raymond Aron
Las nacionalizaciones, tal como se han practicado tanto en Francia como en Gran Bretaña y Rusia, opina Raymond Aron, no protegen al trabajador contra sus jueces, ni al consumidor contra el trust; eliminan a los accionistas, a los miembros de los consejos de administración, a los financieros, a quienes tenían una participación más teórica que real en la propiedad o que, por el manipuleo de los títulos, llegaban a influir en el destino de las empresas.