Mostrando entradas con la etiqueta producir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta producir. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de octubre de 2026

Cuando la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio

Leonard Hobhouse
La obra principal de Leonard Hobhouse, llamada Liberalismo, se consagra a constatar la idea de que, si bien el laissez faire fomentó el crecimiento de la riqueza, trajo consigo su concentración en pocas manos, paro y salarios misérrimos, por lo que considera inevitable la acción de un gobierno vigilante, regulador de las relaciones económicas, así le corresponde: Velar para que las condiciones económicas del hombre normal, sean tales que pueda alimentar, vestir u ofrecer un hogar a su familia y a él mismo, por medio de un trabajo remunerado. El derecho a trabajar y el derecho a un salario suficiente son tan respetables como el derecho de propiedad y otros derechos del hombre, no es responsable de que exista una superproducción en su industria, o de que, producto acaso de largos años de práctica, haya surgido algún procedimiento que desvalorice su oficio.
Ayn Rand
La escritora de origen ruso Ayn Rand, seudónimo de Alisa Zinóvievna Rosenbaum (1905-1982),representa el pensamiento libertario más combativo e independiente, sus reflexiones anticolectivistas, mil veces reproducidas, tiene un cierto aire lapidario y, desde luego, efectivo. “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”. (La rebelión de Atlas, 1959).

martes, 12 de mayo de 2026

Los consumidores quieren ser tratados como individuos y no como parte de una masa

Hoy en día los consumidores socioconscientes quieren ser tratados como individuos y no como parte de una masa. McDonalds y Burger King no están diseñados para ofrecer este tipo de servicio. Las hamburguesas, los batidos y las patatas fritas son producidos masivamente en cadenas altamente sofisticadas y computerizadas, hora tras hora, y la gente que está sirviendo al otro lado del mostrador queda rebajada al estatus de simples robots. Este método masificado y esterilizado de servir comidas produce indigestión a los ciudadanos que actúan por motivaciones individuales internas, incluso cuando tienen hambre, escribe William Meyers en Los creadores de imagen.

viernes, 25 de julio de 2025

Siempre va en interés del consumidor comprar de la forma más barata posible

Cuando se pidió a Milton Friedman que testificase ante el Comité del Déficit Comercial de Estados Unidos en 1999, se puso una corbata con motivos de Adam Smith, lo que motivó el siguiente diálogo: Comisionado D’Amato: Dr. Friedman, quiero que quede registrado que usted lleva una corbata con alusiones a Adam Smith. Sr. Friedman: Sí. Como sabe, Adam Smith fue el primero en afirmar que siempre va en interés del consumidor comprar lo que podemos comprar de la forma más barata posible. Y también sabe que dijo que los hombres de negocios rara vez se reúnen a cenar sin intención de conspirar contra el público. Comisionado D’Amato: Creo que Adam Smith estaría satisfecho de que usted lleve esta corbata hoy. Mi pregunta es¿Qué cree que pensaría Adam Smith sobre la Organización Mundial del Comercio? Sr. Friedman: En mi opinión, que la mejor política que podemos seguir consiste en eliminar unilateralmente las restricciones comerciales por nuestra parte.
Para Adam Smith una política proteccionista reduce la prosperidad global, ya que desvía la mano de obra y el capital escasos de la nación hacia la fabricación de “objetos que se pueden comprar más barato de lo que se pueden fabricar en el país. El valor de su producción anual sin duda se reduce cuando le impide fabricar bienes que, evidentemente, son de mayor valor que el producto que se ha forzado producir”. 
Con “celo y unanimidad”, agrega Smith, “los fabricantes se defienden de cualquier ley que haga probable el aumento del número de rivales en el mercado interior”. Smith afirma que el libre comercio promueve la prosperidad de una nación, llevando a sus productores a especializarse en aquellos productos en los que tenían “algún tipo de ventaja”.
Referencia: El choque de ideas económicas (Lawrence H. White)

martes, 8 de julio de 2025

Eran muchos y siempre tenían buen apetito

Los medios de comunicación hablan del “apetito” de políticos miembros del Partido Socialista. “Pero, de cualquier manera, ni los cerdos ni los perros producían nada comestible mediante su propio trabajo; eran muchos y siempre tenían buen apetito”, escribe  George Orwell en Rebelión en la Granja.

sábado, 28 de junio de 2025

El calentamiento global será negativo en la agricultura del Tercer Mundo, y beneficioso en las granjas del primer mundo

La disponibilidad de alimentos ha aumentado drásticamente en las últimas cuatro décadas. El promedio de calorías disponibles por persona en los países en desarrollo ha experimentado un incremento del 40%. Del mismo modo, la proporción de personas desnutridas ha descendido desde un 50% hasta menos de un 17%. La ONU espera que estas tendencias positivas se mantengan al menos hasta 2050 con otros veinte puntos porcentuales en aumento de calorías y con la caída de la desnutrición hasta menos del 3%. No obstante, un 3% en 2050 sigue suponiendo 290 millones de personas, y es motivo suficiente para generar una preocupación a nivel mundial. Y no es que vayan a pasar hambre porque no podamos producir suficientes alimentos. Lo harán porque son pobres y no pueden crear una demanda para la producción extra de alimentos.
El calentamiento global, en general, tendrá un impacto negativo en la agricultura del tercer mundo, mientras que en las granjas del primer mundo resultará beneficioso. Esto se debe a que los incrementos de la temperatura son buenos para los granjeros de las latitudes más altas, en las que un clima más cálido alargará las temporadas de crecimiento, multiplicará las cosechas y obtendrá más producción. Para los agricultores de los países tropicales, normalmente países del tercer mundo, las temperaturas más altas significarán una menor productividad agrícola. Sin embargo, en ambos casos el CO2 supone un factor positivo, ya que actúa como fertilizante, acelerando el crecimiento de los cultivos en todas las zonas.La mejora en las plantaciones, la tecnología y el aumento de tierra cultivable hará que en dichos lugares pueda incluso alcanzarse un aumento de la producción de hasta un 270% a lo largo del siglo.
A día de hoy hay unos 800 millones de personas desnutridas en el planeta. Durante este siglo la población aumentará en unos tres mil millones de personas, y, sin embargo, es muy probable que terminemos con menos desnutridos, unos 136 millones (o 108 millones sin el calentamiento global).
Referencia: En frío (Bjørn Lomborg)

sábado, 13 de abril de 2024

El mercado

El mercado, ese que nadie sabe dónde está ni quién lo rige, pero al que políticos y economistas profesan un respeto casi sagrado. El diccionario de la Real Academia Española lo define como el “conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público”. El mercado es un ente especializado en producir cosas por las que la gente está dispuesta a pagar. Si es competitivo, si cuenta con muchos vendedores que compiten entre sí para atraer a los clientes, ese mercado garantiza la eficiencia productiva y, además, a buen precio; todo porque la presión por ser eficiente es tan brutal que cualquier error puede hacer que el cliente elija a la competencia. Otra peculiaridad de ese mercado es que tiene una facilidad pasmosa para adivinar qué quiere la gente. Aunque otros dirán que no es tal capacidad, sino una capacidad no menos asombrosa de manipular a las personas y hacerlas desear cosas que no sirven para nada. Lo que es innegable es que en cuanto detecta que hay demanda de algo, produce más de ese producto.

domingo, 7 de abril de 2024

Causa necesaria

Hobbes no considera que exista más que una única causa, la causa necesaria. Ello garantiza que, una vez conocida esta última, se puede deducir el efecto que se producirá, y viceversa, conocido el efecto, estaremos en condiciones de remontarnos a la causa que lo produce. De todas maneras, Hobbes, en este punto, es cauto a la hora de calibrar el conocimiento que podemos extraer y afirma que dicho conocimiento es del tipo “si esto es, aquello es; si esto ha sido, aquello ha sido; si esto va a ser, aquellos será”.Si todo lo que existe es corpóreo se infiere que tiene una causa que le ha transmitido el movimiento que lo produjo en primer término.


viernes, 15 de marzo de 2024

¿Podemos producir paz?

Günther Ludwig: “Mi intención ha sido establecer una diferencia clara entre la construcción de, por ejemplo, un puente (que es perfectamente accesible a la física o a la ciencia) y la construcción de algo como la paz (para lo que no bastan los esfuerzos de la física ni de la ciencia). Para tener paz se necesitan otro tipo de esfuerzos. ¿Podemos hacer tales esfuerzos? ¿Podemos producir paz? Quizá no. Quizá debamos comportarnos de una manera determinada y acaso entonces la paz sea un don.”

miércoles, 13 de marzo de 2024

Que cada hombre tiene su precio alcanza un sentido literal en la sociedad de nuestros días

Miguel Delibes escribe en La naturaleza amenazada que “la idea de Dios, y aun toda aspiración espiritual, es borrada en las nuevas generaciones (seguramente porque la aceptación de estos principios no enalteció a las precedentes) mientras los estudios de humanidades sufren cada día, en todas partes, una nueva humillación. Es un hecho que las facultades de letras sobreviven en los países más adelantados con las migajas de un presupuesto que absorben casi íntegramente las facultades y escuelas técnicas. En este país se habla ahora de suprimir la literatura en los estudios básicos, olvidando que un pueblo sin literatura es un pueblo mudo, porque, al distraer unas horas al alumnado, distancia la consecución de unas cimas científicas que, conforme a los juicios de valor vigentes, resultan más rentables. Los carriles del progreso se montan, pues, sobre la idea del provecho, o lo que es lo mismo, del bienestar.” 
“El dinero se erige en símbolo e ídolo de una civilización. El dinero se antepone a todo; llegado el caso, incluso al hombre. Con dinero se montan grandes factorías que producen cosas y con dinero se adquieren las cosas que producen esas grandes factorías. El hecho de que esas cosas sean necesarias o superfluas es accesorio. El juego consiste en producir y consumir, de tal modo que en la moderna civilización no sólo se considera honesto sino inteligente gastar uno en producir objetos superfluos y emplear noventa y nueve en persuadirnos de que nos son necesarios. Ante la oportunidad de multiplicar el dinero, los valores que algunos seres aún respetamos son sacrificados sin vacilación. Entre la supervivencia de un bosque o una laguna y la erección de una industria poderosa, el hombre contemporáneo no se plantea problemas, optará por la segunda. Encarados a esta realidad, nada puede sorprendernos que la corrupción se enseñoree de las sociedades modernas. El viejo y deplorable aforismo de que cada hombre tiene su precio alcanza así un sentido literal, de plena y absoluta vigencia, en la sociedad de nuestros días. Esta tendencia arrolladora del progreso se manifiesta en todos los terrenos. Yo recuerdo que allá por los años cincuenta, un ridículo concepto de la moral llevó a este país a la proscripción de las playas mixtas y la imposición del albornoz en los baños públicos para preservar a los españoles del pecado. Se trataba de una moral pazguata y atormentada, de acuerdo, pero era la moral que oficialmente prevalecía. Fue suficiente, empero, el descubrimiento de que el desnudismo aportaba divisas para que se diera paso franco a la promiscuidad soleada y al bikini. El dinero triunfaba también sobre la moral.”

jueves, 29 de febrero de 2024

Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado

En la vida todos dependemos de otras personas, y especialmente de un sinnúmero de extraños que producen todo lo que tenemos a nuestra disposición. Pocos podríamos cultivar el alimento que necesitamos para vivir, mucho menos construir un lugar en el que vivir o producir cosas como ordenadores o automóviles. Otras personas tienen que crear todas esas cosas para nosotros, y los incentivos económicos son esenciales para ello. Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado.Se dice que el último presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, preguntó lo siguiente a la primera ministra británica, Margaret Thatcher: «¿Cómo se las arregla usted para que la gente tenga alimentos?». Le respondió que ella no tenía que hacer nada, pues los precios se encargaban de aquello. El pueblo británico estaba mejor alimentado que el de la Unión Soviética, a pesar de que los británicos no habían producido suficiente alimento para subsistir más de un siglo. Los precios les traían alimentos de otros países, escribe Thomas Sowelle, economista y teórico social estadounidense, miembro distinguido de la Hoover Institution de la Universidad Stanford.   
China, dice Sowelle, donde a comienzos del siglo XXI, los comunistas, que continúan gobernando, ya permitían que el libre mercado operara en gran parte de la economía. A pesar de que en China vive una quinta parte de la población mundial, sólo cuenta con un 10 por ciento de la tierra cultivable del mundo, de manera que alimentar a su población podría continuar siendo el problema crítico que alguna vez fue, aquellos tiempos en los que cada hambruna recurrente segaba la vida de millones de personas. En la actualidad, los precios atraen alimento de otros países. El alimento de China proviene del exterior, de Sudamérica, de Estados Unidos y de Australia.
Los precios no son simplemente un medio para transferir dinero, sino que su función principal es brindar incentivos que afecten al comportamiento en el uso de los recursos, y de los productos que resultan de éstos. Los precios no solamente orientan a los consumidores, sino también a los productores.El sistema económico del libre mercado es comúnmente considerado un sistema de lucro, pero en realidad se trata de un sistema de ganancias y pérdidas, y las pérdidas son tan importantes como el lucro para la eficiencia de la economía, porque informan a los productores de lo que deben dejar de hacer, de lo que deben dejar de producir, de dónde deben dejar de asignar recursos, de en qué deben dejar de invertir. Las pérdidas fuerzan a los productores a dejar de producir lo que los consumidores ya no quieren.

lunes, 15 de enero de 2024

Una economía socialista basada en la planificación centralizada está destinada a funcionar de manera defectuosa

Mises (economista austriaco de origen judío, historiador, filósofo y escritor liberal clásico que tuvo una influencia significativa en la escuela austriaca de economía y el moderno movimiento libertario) formuló una poderosa crítica al pensamiento socialista en su artículo de 1920. Los socialistas, afirmaba, no habían abordado el problema esencial que planteaba la escasez, elegir cómo producir. Habiendo abolido los mercados y, por tanto, los precios de los medios de producción, los encargados de dirigir una economía socialista iban a ser incapaces de combinar los recursos para producir bienes siguiendo una lógica económica. Sin poder calcular pérdidas o beneficios serían como navegantes sin brújula. En esas condiciones, el socialismo iba a generar despilfarro y privación, no prosperidad. Mises mantenía que una economía socialista basada en la planificación centralizada estaba destinada a funcionar de manera defectuosa. Abolir la propiedad privada de los medios de producción implica eliminar la competencia entre capitalistas, el mecanismo de mercado que revela los costes de los bienes y permite la formación de precios.

Ludwig von Mises

La historiadora Sheila Fitzpatrick ha descrito la forma en que el fracaso a la hora de estimar correctamente los precios de los alimentos, el vestido y la vivienda afectó la vida cotidiana en Rusia en la década de 1930; "con la transición a una economía de planificación centralizada al final de la década de 1920, la carestía de bienes se convirtió en un fenómeno endémico en la economía soviética. Un obrero de los Urales escribió que para conseguir pan en su ciudad había que hacer cola durante doce horas desde la una o las dos de la madrugada, y a veces más temprano aun. El pan no era el único producto escaso. La situación era igual de penosa en relación con otros alimentos básicos como la carne, la leche, la mantequilla o las verduras, por no mencionar otros productos de primera necesidad como la sal, el jabón, el queroseno o las cerillas. El pescado también desapareció, incluso en regiones que contaban con una importante industria pesquera. El vestido, el calzado y todo tipo de bienes de consumo eran aun más escasos que los alimentos básicos, y a menudo era imposible conseguirlos. Mientras tanto, la gente vivía en bloques comunitarios (normalmente una familia por habitación) y en barracones habilitados como dormitorios. Al establecer unos precios tan bajos que generaban escasez en las tiendas, y teniendo la capacidad de asignar los bienes escasos antes de que llegaran a aquéllas, los funcionarios podían comerciar de forma no oficial con el acceso a este tipo de bienes a cambio del acceso a otros bienes igualmente escasos.
Referencia:El choque de ideas económicas de Lawrence H. White

viernes, 21 de julio de 2023

No encuentro ninguna razón mejor que la avaricia para reclamar que merezco parte del patrimonio de otro

Escribe David Friedman que los liberales modernos sostienen que el progreso se debe a la legislación estatal, la limitación de horas de trabajo, la prohibición del trabajo infantil, la imposición de normas de seguridad y otras violaciones del principio del laissez-faire. Sin embargo, todo apunta a que la legislación siempre ha seguido al progreso en lugar de precederlo. Hasta que la mayoría de los trabajadores no disfrutó de una jornada laboral de diez horas, no fue políticamente posible legislarla.
Para los verdaderos igualitarios que consideran la igualdad como un fin en sí misma, esto no tiene justificación, dice Friedman. La herencia es desigual y, por tanto, injusta. Yo no simpatizo con esta opinión. No encuentro ninguna razón mejor que la avaricia para reclamar que “merezco” parte del patrimonio de otro, que no he ayudado a producir, cuando este muere. No encuentro un motivo más noble que la envidia por el que a alguien le pueda molestar la buena suerte del que recibe una herencia “no merecida”.


sábado, 31 de diciembre de 2022

Reconstruir una cultura y una ética de trabajo

Giorgia Meloni

"Si a la industria le va bien, a la nación también le va bien; entonces le toca a la política hacer una síntesis y asumir la responsabilidad de lo que se decide”. Así afirmó la primera ministra italiana Giorgia Meloni, al participar en la asamblea general de la central empresaria de la región del Véneto. “Pretendo asumir la responsabilidad por mis decisiones, aun cuando tengan costos electorales. Estamos dispuestos a hacer lo que es bueno para la nación y no para nosotros”. “Queremos reiterar que el gobierno tiene la intención de reconstruir una cultura y una ética de trabajo, y hacerlo junto con aquellos que hacen negocios y los que producen", concluye Meloni. 

viernes, 14 de octubre de 2022

Muchos gobiernos impiden el libre funcionamiento del mercado

Decía Adam Smith que el libre mercado actúa como una especie de mano invisible que conduce a cada empresa a producir lo que los consumidores quieren. A pesar de este principio básico de la economía, muchos gobiernos de todo el mundo introducen regulaciones o barreras que impiden el libre funcionamiento del mercado. A menudo, esas regulaciones responden a buenas intenciones. El problema es que las buenas intenciones no siempre bastan para garantizar buenos resultados y hay que sopesar cuidadosamente sus consecuencias. Es necesario recordar, dice Xavier Sala i Martín, profesor en la Universidad de Columbia,que los impuestos distorsionan los precios de mercado y conducen a la toma de decisiones equivocadas.



miércoles, 4 de mayo de 2022

La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho

En su obra La riqueza de las naciones, Adam Smith dice que ningún individuo pretende promover el interés público, ni sabe en qué medida lo promueve… al dirigir su industria de tal manera que su producción tenga el mayor valor posible, busca sólo su beneficio personal, y en esto, como en muchas otras circunstancias, le conduce una mano invisible para promover un fin que no formaba parte de sus intenciones. Al buscar su propio interés, con frecuencia promueve el de la sociedad de forma más eficaz que cuando se propone hacerlo de modo consciente. Nunca he visto hacer tanto bien a quienes dicen dedicarse al bien público. La idea contribuye a explicar por qué los mercados libres han sido tan importantes en el desarrollo de las complejas sociedades modernas.
Socava de forma muy seria las pretensiones de quienes piensan que la economía puede dirigirse mejor desde arriba, con los gobiernos decidiendo lo que debe producirse. La mano invisible subraya el hecho de que son los consumidores, pero hay varias condiciones importantes. Smith fue bastante cuidadoso y distinguió entre el interés propio y la pura codicia egoísta. Es una cuestión de interés propio tener un marco de leyes y regulaciones que nos protejan, como consumidores, de un trato injusto. Esto incluye los derechos de propiedad, la defensa de las patentes y los derechos de autor y las leyes de protección laboral. La mano invisible debe tener el respaldo del Estado de derecho.

lunes, 23 de marzo de 2020

Cuando se ven a sí mismos como pobres



Para Erich Fromm la cuestión respecto de si lo que se produce no podría llegar a bastar en algún momento, queda sofocada por un aumento verdaderamente arrollador de la producción y del consumo, y aunque la mayoría de los hombres en este sistema económico tienen mucho más de lo que necesitan, se ven a sí mismos como pobres, porque no logran seguir el ritmo y aprovechar la masa de bienes disponibles. De este modo, dice Fromm, se fortalece la pasividad, y también la envidia y la avidez, y finalmente el sentimiento de debilidad íntima, de impotencia, de sumisión. El hombre vive sólo como lo que tiene, no como lo que es.

martes, 11 de febrero de 2020

Promesas incumplidas



Pensemos en los daños que producen, en la civilización de la comunicación global, la inflación de promesas incumplidas. El honor de la palabra dada, la fidelidad a la promesa, no se deben comprar ni vender.

miércoles, 22 de enero de 2020

Las artes industriales o decorativas durante el siglo XIX



El cambio que sufren las artes industriales o decorativas durante el siglo XIX es de gran importancia, por cuanto no se trata ya de conseguir obras de calidad artística como hasta entonces, sino de producir obras que encuentren fácil comercio por su bajo precio. Ya no van a servir únicamente para los artistas y artesanos puedan plasmar en ellas su ingenio y valía, escribe Ballesteros Arranz, sino que se industrializa su producción para satisfacer las necesidades de la pujante burguesía que ahora se desarrolla. La industria adelanta a pasos agigantados, sobre todo en Inglaterra y Francia, países a los que España trata de imitar a pesar de su retraso en el desarrollo Industrial.

martes, 3 de diciembre de 2019

El bien común requiere la paz social



Escribe el Papa Francisco en su segunda encíclica Laudato si que el bien común requiere la paz social, es decir, la estabilidad y seguridad de un cierto orden, que no se produce sin una atención particular a la justicia distributiva, cuya violación siempre genera violencia. Toda la sociedad, y en ella, de manera especial el Estado, tiene la obligación de defender y promover el bien común. 

martes, 19 de noviembre de 2019

Para entender un acontecimiento histórico



Decía el historiador Tony Judt que entender un acontecimiento histórico exige que el historiador renuncie a un único marco y acepte la validez de varios a la vez. Esto produce mucha menos satisfacción inmediata, pero conduce a un logro mucho más perdurable.