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miércoles, 5 de noviembre de 2025

El racionalismo humano convirtió el mundo en un infierno

“Sociedad líquida es una sociedad en la que prima la desvinculación de las relaciones personales, de las relaciones de amistad, una sociedad sin compromisos en donde el placer es el principio que rige la vida moral, la vida activa y en donde la conveniencia, la ganancia y el cinismo son los ejes principales de la vida de las personas. Es algo líquido porque no hay nada que permanezca en el tiempo, todo es cambiante y puede transformarse en algo nuevo. Esto hace que los hombres vivan una vida sin ningún tipo de arraigo y de estabilidad. Por esto las personas tienen delante suyo toda una serie de posibilidades, en las que piensan que pueden ser o actuar como les parezca mejor o más conveniente”, manifiesta Stefano Abbate,en Filosofía Social.
“Todos los grandes sueños de progreso, de democracia, de grandes revoluciones y transformaciones quedaron sepultados debajo de las trincheras de las guerras mundiales y los campos de concentración, añade Abbate. En ese sentido el racionalismo humano convirtió el mundo en un infierno. Esta profunda decepción es la semilla de nuestro tiempo, en donde lo humano se convierte en algo pasajero, sin ningún tipo de dignidad y por esto vivimos las consecuencias de un tiempo tan degradado, en donde no hay ningún tipo de lealtad ni de fidelidad. Todo es cambiante y esto genera un mundo simbólico posmoderno muy degradado en el sentido de que el hombre no tiene ningún tipo de lugar para poder descansar, en sentido anímico y espiritual más que material.”


martes, 6 de mayo de 2025

Habilidades que un emprendedor

Escribe Robert T. Kiyosaki que “hay cuatro habilidades que un emprendedor debe tener o aprender. Estas son ventas, contabilidad, inversiones y liderazgo”. También decía que “si un emprendedor avanza con dificultad, la razón casi siempre es su debilidad en una o más de estas habilidades”. “La mayoría de nosotros conocemos empresarios que fracasan o tienen dificultades económicas porque sus estados financieros no estaban en orden o porque despilfarraron el dinero, en lugar de reinvertir sus ganancias”.  
“La habilidad para vender es la más importante de las cuatro. He conocido a mucha gente que tiene grandes ideas pero es incapaz de venderlas o vender sus productos. Sin ventas, no hay necesidad de las otras tres habilidades, pues no hay oportunidad de usarlas.” “Una de las razones por las que muchos empresarios fracasan es que simplemente no tienen la capacidad de construir un equipo que haga hasta lo imposible por hacer de su negocio un éxito.”

jueves, 29 de febrero de 2024

Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado

En la vida todos dependemos de otras personas, y especialmente de un sinnúmero de extraños que producen todo lo que tenemos a nuestra disposición. Pocos podríamos cultivar el alimento que necesitamos para vivir, mucho menos construir un lugar en el que vivir o producir cosas como ordenadores o automóviles. Otras personas tienen que crear todas esas cosas para nosotros, y los incentivos económicos son esenciales para ello. Los precios son el núcleo de los incentivos en una economía de mercado.Se dice que el último presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, preguntó lo siguiente a la primera ministra británica, Margaret Thatcher: «¿Cómo se las arregla usted para que la gente tenga alimentos?». Le respondió que ella no tenía que hacer nada, pues los precios se encargaban de aquello. El pueblo británico estaba mejor alimentado que el de la Unión Soviética, a pesar de que los británicos no habían producido suficiente alimento para subsistir más de un siglo. Los precios les traían alimentos de otros países, escribe Thomas Sowelle, economista y teórico social estadounidense, miembro distinguido de la Hoover Institution de la Universidad Stanford.   
China, dice Sowelle, donde a comienzos del siglo XXI, los comunistas, que continúan gobernando, ya permitían que el libre mercado operara en gran parte de la economía. A pesar de que en China vive una quinta parte de la población mundial, sólo cuenta con un 10 por ciento de la tierra cultivable del mundo, de manera que alimentar a su población podría continuar siendo el problema crítico que alguna vez fue, aquellos tiempos en los que cada hambruna recurrente segaba la vida de millones de personas. En la actualidad, los precios atraen alimento de otros países. El alimento de China proviene del exterior, de Sudamérica, de Estados Unidos y de Australia.
Los precios no son simplemente un medio para transferir dinero, sino que su función principal es brindar incentivos que afecten al comportamiento en el uso de los recursos, y de los productos que resultan de éstos. Los precios no solamente orientan a los consumidores, sino también a los productores.El sistema económico del libre mercado es comúnmente considerado un sistema de lucro, pero en realidad se trata de un sistema de ganancias y pérdidas, y las pérdidas son tan importantes como el lucro para la eficiencia de la economía, porque informan a los productores de lo que deben dejar de hacer, de lo que deben dejar de producir, de dónde deben dejar de asignar recursos, de en qué deben dejar de invertir. Las pérdidas fuerzan a los productores a dejar de producir lo que los consumidores ya no quieren.

lunes, 27 de febrero de 2023

Efecto pintalabios

Leonard Lauder, presidente de Estée Lauder, comentó que tras los atentados del 11-S en 2011 las ventas de pintalabios crecieron un 11 %. En España pasó algo parecido tras la crisis de 2008 con un aumento de 6% en la venta de estos productos. El “efecto pintalabios” ha ido moldeando su significado a lo largo de los años, pero siempre ha estado estrechamente ligado a los periodos más complicados de la economía mundial.
El mundo del lujo tiene un valor capital en la economía mundial. Supone un refugio porque no le afecta la inflación, que puede repercutir al cliente, o tiene márgenes suficientes de ganancia. Hay quien invierte en bolsa, hay quien invierte en bolsos, relojes o joyas. Hay un fondo dedicado a este tipo de bienes, el S&P Global Luxury donde se encuentran empresas como LVMH, Hermés, Estée Lauder, Mercedes-Benz, Nike o Ferrari… hasta un total de 80 compañías dedicadas a la producción o distribución de bienes de lujo.



miércoles, 19 de enero de 2022

La foire sur la place


El afán de ganancia, lo que Romain Rolland llama “la foire sur la place”, el sentido comercial que impera en las universidades y entre los artistas. Y por debajo de todo, entre la juventud una curiosa atmósfera de depresión.  No es otra causa que el eco de la derrota, porque cada derrota tiene en principio el poder de confundir de alguna manera a un pueblo en su confianza. Durante semanas, meses y años, los jóvenes han realizado el esfuerzo máximo por conseguir un objetivo. Han dado lo mejor de sí mismos sin obtener provecho alguno. Han sido machacados y destrozados por algún poder superior, y eso produce naturalmente un shock. Se preguntan, ¿para qué fuimos valientes?, ¿para qué nos hemos esforzado?, ¿para qué hemos dado lo mejor y el máximo de nuestra alma? Y eso crea una atmósfera de depresión e inseguridad, escribe Stefan Zweig. La juventud necesita, y así lo percibe Maurice Barrès, algo así como ímpetu e impulso.


lunes, 26 de octubre de 2020

La recta intención, la transparencia y la búsqueda de buenos resultados son compatibles


"El pensamiento cristiano no se opone por principio a la perspectiva de la ganancia, sino a la ganancia a cualquier precio, a la ganancia que olvida al hombre, que lo esclaviza, que lo reduce a una cosa más entre otras cosas, a una variable de un proceso que no puede controlar o al que no puede oponerse de ninguna manera”. El Papa Francisco lo recordó en las palabras dirigidas a las personas que trabajan en la Caja de Depósitos y Préstamos, una institución financiera italiana controlada principalmente por el Ministerio de Economía.



“Pensemos, dijo el Papa, en algunos fenómenos que tienen repercusiones muy importantes, como el declive de ciertas formas de producción, que necesitan ser renovadas o transformadas radicalmente. Pensemos en los cambios que se han producido en la forma en que se compran y venden los bienes, con el peligro de concentrar el intercambio y el comercio en manos de unas pocas entidades de dimensión mundial”. Frente a estos riesgos es necesario no ceder a la corrupción sino mantener en la gestión de los negocios “una conducta leal y límpida”. “Se trata, subraya el Papa, de identificar y seguir con valentía líneas de acción respetuosas, más aún, promotoras de la persona humana y de la sociedad”. “En el ejercicio de las propias responsabilidades es necesario saber distinguir el bien del mal.En efecto, incluso en el campo de la economía y las finanzas, la recta intención, la transparencia y la búsqueda de buenos resultados son compatibles y no deben separarse nunca”.


viernes, 19 de julio de 2019

La dignidad humana se expresa también en el mundo del trabajo


La dignidad de la criatura humana es el criterio adecuado para juzgar los verdaderos progresos de la sociedad, del trabajo, de la ciencia, y no al revés. Y la dignidad del hombre se expresa en todo su quehacer personal y social; de modo particular, en el campo del trabajo, donde se realiza. Dignidad de la persona que trabaja, y a la que se falta cuando se la estima sólo en lo que produce, cuando se considera el trabajo como mera mercancía, valorando más la obra que el obrero, el objeto más que el sujeto que la realiza, dice Juan Pablo II, cuando se le utiliza como elemento para la ganancia, estimándolo sólo en lo que produce.

Es necesario examinar si las estructuras, el funcionamiento, los ambientes de un sistema económico, son tales que comprometen la dignidad humana de cuantos en él despliegan su propia actividad, dice Juan XXIII en la encíclica Mater et Magistra. Hemos de tener presente que el criterio supremo en el uso de los bienes materiales debe ser el de facilitar y promover el perfeccionamiento espiritual de los seres humanos, tanto en el orden natural como en el sobrenatural, comenzando, como es lógico, por aquellos que los producen, añade Juan XXIII.

lunes, 1 de julio de 2019

Rodrigo de Bastidas lleva al Caribe el capitalismo comercial


Rodrigo de Bastidas, originario del barrio de Triana en Sevilla, lleva al Caribe el capitalismo comercial y no los ingleses y los holandeses como afirma algún periodista en la radio. Hombre con visón más comercial que exploratoria, en 1500 firmó unas novedosas capitulaciones que establecían las llamadas “Sociedades de Armada”, con las que se pretendía que los comerciantes, en vez de entregar mercaderías en adeudo y a precios inflados, participasen en las expediciones costeándolas, asumiendo gastos y riesgos y, por tanto, ganancias o pérdidas.

sábado, 21 de julio de 2018

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados Unidos?

¿Por qué el socialismo no ha conseguido triunfar en Estados
Werner Sombart
Unidos? Todo parecía destinar a Estados Unidos a ser la auténtica patria del socialismo. Industrialización precoz, ausencia de jerarquías, culto a la igualdad etc; y sin embargo, jamás el socialismo ha salido allí de círculos muy estrechos. Se han dado muchas razones para explicar este hecho. La explicación más evidente la dio el sociólogo alemán Werner Sombart cuando dijo que no hay utopía socialista que aguante el régimen de filetes de vaca y pasteles de manzana de la dieta norteamericana.

Vemos en todo americano, desde el chico de los periódicos, una inquietud, un ansia y una fuerza que le impele hacia arriba, a lo más alto, por encima de todos los demás. En la vida del norteamericano, por lo tanto, el ideal no es la vida cómoda, ni la armonía de una personalidad centrada en sí misma, sino ese llegar más lejos. Sólo así se explica la
rapidez, la ambición incesante, la competencia desconsiderada en todos los terrenos. Ya que si cada uno está detrás del éxito, todos tienen que mirar por situarse de primeros. Empieza el steeple chase (carrera de obstáculos), la caza de la suerte, como acostumbramos a llamarla de manera poco profesional. Un steeple chase que se diferencia de las demás carreras en que la meta no está fija, sino que se aleja cada vez más ante el corredor. La llamábamos antes ambición incesante, pero sería más exacto llamarla ambición sin fin. Toda ambición basada en la cantidad tiene que carecer de fin, ya que en sí misma la cantidad carece de límites.

Dice Werner Sombart que el rechazo de toda reglamentación desde arriba, de toda intervención de la autoridad, es decir, la doctrine of non-interference by governement with the citizens, nació en los hombres de 1776 de un espíritu meramente doctrinal, ideal-racional. Pero en realidad un norteamericano moderno poca atención presta a aquellos nobles principios de los framers of the constitution, en la medida en la que no interfieren demasiado en su vida cotidiana de una manera determinante. Si el norteamericano se sigue aferrando tanto al principio del laissez-faire, ello es así porque siente por instinto que éste es el único principio válido para todo aquel que desea el éxito a cualquier precio.

El éxito significa para el norteamericano medio, en primer lugar, llegar a ser rico. Esto lo explica el hecho de que este afán incesante que reconocemos en el carácter popular norteamericano se orienta sobre todo hacia la vida económica.

Surge una sobrevaloración de la economía entre las masas mismas porque se cree poder llegar a la meta deseada más rápidamente de esta manera. La manera es la economía entendida en el sentido de la economía capitalista, cuyo símbolo es el título-valor que se negocia en bolsa. Mediante la participación en la especulación de fondos y de mercancías la multitud intenta, pues, participar en la rueda de la fortuna en la que se juegan grandes ganancias. No hay otro país en el mundo en el que las masas participen tanto en las fuerzas de la especulación como en los Estados Unidos; no hay país en el que una parte mayor de la población haya saboreado tanto la fruta capitalista, afirma Werner Sombart.

martes, 5 de junio de 2018

Subsidio.


En el libre mercado, la riqueza solo es producto de las elecciones voluntarias de todos los individuos, en la medida en que las personas se dan servicio entre sí. Pero la posibilidad del subsidio gubernamental permite un cambio, abre el paso a una asignación de la riqueza de acuerdo con la habilidad de una persona o grupo para controlar el aparato del Estado. El subsidio del gobierno crea un proceso distinto de distribución (no una “redistribución”, como alguien se sentiría tentado a decir). 

Murray Rothbard
En primer lugar, dice Murray Rothbard, con los subsidios las ganancias se apartan de la producción y el intercambio y se determinan independientemente. En la medida en que se produce esta distribución, por tanto, la asignación de ganancias se distorsiona alejándose del servicio eficiente a los consumidores. Por tanto, podemos decir que todos los casos de subsidio, añade Rothbard, penalizan coercitivamente la eficiencia en beneficio de los ineficientes. Consecuentemente, los subsidios prolongan la vida de empresas ineficientes a costa de las eficientes, distorsionan el sistema productivo y dificultan la movilidad de los factores de las ubicaciones menos productivas a las más productivas. Dañan significativamente al mercado e impiden la completa satisfacción de los deseos de los consumidores.

sábado, 2 de septiembre de 2017

La dinámica esencial del motor que impulsa el libre mercado fue analizada por Adam Smith.

Adam Smith.
Casi un siglo antes de la gran obra de Marx, la dinámica esencial del motor que impulsa el capitalismo (el libre mercado) fue analizada por el economista escocés Adam Smith. En la época en que escribía La riqueza de las naciones (1776), muchas de las condiciones que permitirían el florecimiento del capitalismo de libre mercado ya estaban establecidas. El crecimiento del comercio interior y exterior había dado lugar a un espíritu empresarial y a una generación de comerciantes que llevó a Gran Bretaña mucha de la riqueza que alimentaría las nuevas fábricas de la revolución industrial. 

El profesor e historiador Ben Dupré cuenta que al mismo tiempo, se estaba formando una clase de trabajadores sometidos, quisieran o no, a discrecionalidad salarial, con campesinos desplazados en masa por el hundimiento de las tierras gestionadas feudalmente. El último obstáculo en el avance de la transformación económica era la abundancia de monopolios y los controles de precios todavía impuestos por el Estado. Smith radicó en comprender que, en un
competencia
mercado donde se da rienda suelta a la iniciativa, a la competencia y a la motivación de la ganancia personal, la dinámica de la oferta y la demanda garantizará que los productores generen bienes y servicios que los consumidores desean comprar, a un precio que ofrece un beneficio razonable pero no excesivo sobre su inversión. El sistema así concebido se autorregula de manera natural, en tanto las variables como el coste, el precio y el beneficio se determinan como funciones del sistema como un todo y no pueden ser manipuladas, sin dañar el propio sistema, ni por las partes de una transacción ni por una tercera parte (como el gobierno) ajena a ella. Eso significa que la política y la economía son esencialmente distintas y que los políticos no deberían interferir en cuestiones económicas.



Aunque Smith sostenía que el mercado libre era el mecanismo más eficaz para coordinar la actividad económica, concedía también que el Estado tenía un papel más allá de limitarse a facilitar el comercio. La cuestión de si algunas necesidades de la sociedad, como el transporte y la educación, las suministra mejor el Estado o la iniciativa privada ha sido objeto de un enconado debate desde entonces.