Mostrando entradas con la etiqueta actividades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividades. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de octubre de 2025

Podemos elegir la clase de día que queremos pasar


Cuando elegimos amar el trabajo que desempeñamos, todos los días podemos alcanzar el máximo de felicidad, sentido y satisfacción. ¿Eso es importante?, se pregunta Harry Paul en su libro Fish. Es increíblemente importante, responde Paul, sobre todo si pensamos que buena parte de la población dedica el 75 por ciento de su vida adulta, durante la vigilia, a actividades relacionadas con el trabajo. Prepararse para ir al trabajo, dirigirse al trabajo, trabajar, pensar en el trabajo y relajarse después del trabajo. Si le dedicamos tanto tiempo, deberíamos poder disfrutar con ello y sentirnos llenos de energía. Sin embargo hay demasiada gente que dedica todos ese tiempo al trabajo a cambio de satisfacer sus necesidades en otra parte; “gracias a Dios que es viernes” sigue siendo una forma de vida para mucha gente.
Podemos venir de mal humor y tener un día deprimente. Podemos mostrarnos antipáticos e irritarnos con los compañeros y los clientes. O traer una actitud alegre y desenfadada y pasar un día fantástico. Podemos elegir la clase de día que queremos pasar.

sábado, 13 de abril de 2024

El mercado

El mercado, ese que nadie sabe dónde está ni quién lo rige, pero al que políticos y economistas profesan un respeto casi sagrado. El diccionario de la Real Academia Española lo define como el “conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público”. El mercado es un ente especializado en producir cosas por las que la gente está dispuesta a pagar. Si es competitivo, si cuenta con muchos vendedores que compiten entre sí para atraer a los clientes, ese mercado garantiza la eficiencia productiva y, además, a buen precio; todo porque la presión por ser eficiente es tan brutal que cualquier error puede hacer que el cliente elija a la competencia. Otra peculiaridad de ese mercado es que tiene una facilidad pasmosa para adivinar qué quiere la gente. Aunque otros dirán que no es tal capacidad, sino una capacidad no menos asombrosa de manipular a las personas y hacerlas desear cosas que no sirven para nada. Lo que es innegable es que en cuanto detecta que hay demanda de algo, produce más de ese producto.

jueves, 27 de abril de 2017

Sus actividades no se consideraban ya delictivas, sino simplemente negocios.


A algunos empresarios les ocurre lo mismo que a Wennerström, personaje de “Los hombres que no amaban a las mujeres” escrita por Stieg Larsson: “Wennerström se dedicaba al fraude con tal magnitud que sus actividades no se consideraban ya delictivas, sino simplemente negocios”.

jueves, 27 de octubre de 2016

La gente se siente más realizada en el trabajo.

La gente está más contenta, se siente más realizada por lo que está haciendo, cuando está en el trabajo que durante sus horas de ocio. En  el tiempo libre se tiende a estar aburridos y ansiosos, escribe Nicholas Carr. Y, sin embargo, no gusta estar en el trabajo. Allí se expresa un intenso deseo de estar en otro lado. 

“Tenemos;dice Csikszentmihalyi y LeFevre, la situación paradójica de personas que tienen sentimientos mucho más positivos en el trabajo que fuera de él, y que no obstante dicen que querrían estar haciendo otra cosa cuando están trabajando, no cuando están fuera de él”.

Csikszentmihalyi y LeFevre descubrieron en sus experimentos que la gente se deja llevar por convenciones sociales, en este caso, la asentada idea de que estar de ocio es más deseable, y conlleva un mayor estatus, que estar en el trabajo,en lugar de por sus sentimientos verdaderos. “No hace falta decir, concluyen los investigadores, que tal ceguera ante la realidad de las cosas probablemente acarree consecuencias desafortunadas tanto para el bienestar individual como para la salud de la sociedad. La gente tratará de hacer más actividades que proporcionan las experiencias menos positivas y evitará las actividades que son fuente de sus sentimientos más positivos e intensos”.

Muchos empleos son grises e incluso degradantes, y muchas aficiones y pasatiempos son estimulantes y nos satisfacen. Pero un empleo impone una estructura sobre nuestro tiempo que perdemos cuando estamos a nuestras anchas. En el trabajo nos empujan a participar en todo tipo de actividades que los seres humanos consideran bastante satisfactorias. Somos más felices cuando estamos
absorbidos por una tarea difícil, una tarea que tiene metas claras y que nos obliga no sólo a ejercitar nuestro talento, sino a estirarlo, dice Nicholas Carr. Nos sumergimos tanto en el flujo de nuestro trabajo, por usar el término de Csikszentmihalyi, que obviamos las distracciones y trascendemos la ansiedad y las preocupaciones que asolan nuestra vida cotidiana.


Csikszentmihalyi
Cuando no estamos trabajando, no obstante, nuestra disciplina vacila y nuestra mente se disipa con mucha frecuencia. Puede que anhelemos el fin de la jornada laboral para poder empezar a gastar la paga y pasarlo bien, pero la mayoría de nosotros malgasta sus horas de ocio. Desconectados de cualquier foco externo, nuestra atención se vuelve hacia nosotros mismos, y terminamos encerrados en lo que Emerson llamó la cárcel de la conciencia de uno mismo. “Los empleos, incluso los cutres, son en realidad más fáciles de disfrutar que el tiempo libre”, dice Csikszentmihalyi.

La gente tratará de hacer más actividades que proporcionan las experiencias menos positivas y evitará las actividades que son fuente de sus sentimientos más positivos e intensos

Cuando no estamos trabajando, no obstante, nuestra disciplina vacila y nuestra mente se disipa con mucha frecuencia

Los empleos, incluso los cutres, son en realidad más fáciles de disfrutar que el tiempo libre