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martes, 14 de agosto de 2018

Los ochenta.

Al llegar los años ochenta, las medidas de austeridad y energías alternativas tomadas por los países tecnificados frenaron la escalada del precio del petróleo. En 1982, el crudo había bajado a 25 dólares el barril. El mundo era distinto. La industria ya no era el sector predominante, sino los servicios. La producción se abarató a costa de la racionalización de los sistemas y la introducción de nuevas tecnologías, entre ellas la robótica y la informática. Las máquinas sustituyeron a los hombres, como ya había ocurrido en la época de la primera Revolución Industrial. El problema del paro ya no habría de ser resuelto del todo, pero el aumento de los servicios, cada vez más desarrollados y más diversificados, compensó en parte el problema de mano de obra, requiriendo nuevos tipos
de empleados. El mundo occidental volvió a vivir épocas de empleado a partir de los años ochenta. Los países pobres ya no se recuperarían nunca del todo.

viernes, 27 de octubre de 2017

Ha habido mucha decadencia política.

Tribunal Constitucional del Reino de España.
El desarrollo económico no se logra solo con buenas políticas económicas; es necesario que las personas vivan en un Estado que garantice la ley y el orden, los derechos de propiedad, el Estado de derecho y la estabilidad política antes de que pueda haber inversiones, crecimiento,transacciones financieras, comercio internacional, etc. Muchos de los problemas que afrontamos en la política del siglo XXI están relacionados con la falta de instituciones estatales fuertes en los países pobres.

Dice el profesor Fukuyama que en el siglo XXI los problemas
Somalia.
más típicos proceden de países como Somalia, Afganistán y Haití, países que carecen de instituciones de gobierno capaces de garantizar el Estado de derecho básico necesario para el desarrollo o la creación de instituciones democráticas. En el mundo desarrollado Europa afronta una importante crisis de su Estado de bienestar que afectará a las generaciones venideras, con una población en declive y prestaciones y derechos incosteables. Pero en el mundo en desarrollo hay una falta de capacidad estatal que impide el desarrollo económico y que sirve de caldo de cultivo para muchos problemas como los refugiados, la enfermedad y el terrorismo.
Con su libro “El orden político en las sociedades en cambio”, Samuel Huntington contribuyó a minar la versión original de la teoría de la modernización defendiendo una teoría de la decadencia política y arguyendo que la decadencia era igual de probable que el desarrollo. Ha habido mucha decadencia política en la última generación, y se requiere una exploración sistemática de sus razones.