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jueves, 7 de agosto de 2025

Los impuestos causan daño sobre la economía

El economista estadounidense Arthur B. Laffer, una de las voces liberales más importantes de las últimas décadas, tiene claro que la insistencia en subir impuestos a los ricos no solo genera distorsiones en indicadores como el emprendimiento, la inversión, el crecimiento o la creación de empleo, sino que, además, puede terminar reduciendo los ingresos fiscales en relación con un entorno de impuestos más bajos."Los impuestos alteran los incentivos y, cuando se elevan, el sector privado reacciona de distintas maneras para esquivar el castigo y reducir su impacto. Ponemos impuestos al tabaco y al alcohol porque todo el mundo entiende que ello contribuye a reducir su consumo. Pues bien, si le ponemos impuestos a las empresas y a los trabajadores, ocurre exactamente lo mismo y la gente emprende menos y trabaja menos”.
“Obviamente, dice Laffer, esos tributos se imponen para obtener recursos públicos, es decir, ingresos tributarios que financien los programas y ayudas decididas por el gobierno. Pero, como los impuestos causan daño sobre la economía, lo que tenemos que hacer es rediseñar la fiscalidad, para que sea menos obstruccionista y favorezca el crecimiento”.

miércoles, 23 de abril de 2025

En un sistema socialista la sociedad iría empobreciéndose

El presidente de Argentina Javier Milei, impartió una conferencia en la Universidad de Standford ante los estudiantes del Instituto Hoover.Explicó Milei, que el principal argumento de Ludwig Heinrich Edler von Mises contra el socialismo es aquel que señala que, dada la ausencia de precios (los cuales, expuso, informan sobre intercambios de derechos de propiedad) o la distorsión de los mismos como consecuencia de la intervención estatal, en un sistema socialista de planificación central el cálculo económico sería imposible, por lo que la sociedad iría empobreciéndose dada la ineficiente distribución de los recursos que de ello se derivaría. Por eso, explicó, allí donde se aplica el socialismo resulta ser un fracaso en todos los aspectos. Hizo referencia a la incompatibilidad de incentivos que se generan bajo un régimen socialista, puesto que las personas encontrarían que pese a su esfuerzo por prosperar el Estado impediría que se apropiasen del fruto de su trabajo, por lo que llevaría a muchos a concluir que no tiene sentido trabajar, llevando en última instancia a impedir la innovación y el progreso. Por todo ello, como expresó en varias ocasiones, para Milei "la intervención genera daño”.
El presidente definió qué es el mercado "un proceso de cooperación social donde se intercambian derechos de propiedad voluntariamente". Por ello si algo es voluntario no puede haber ningún fallo de mercado en el propio intercambio (lo cual, no obstante, no implica que no pueda haber errores de cálculo). Por eso mismo, el único agente que fuerza la realización de transacciones involuntarias es el Estado, por lo que sólo pueden existir los fallos del Estado, incidiendo además en que, en tanto que el mercado somos nosotros, no deberíamos aceptar que un tercero (el Estado) que no conoce nuestras necesidades ni preferencias nos obligue a efectuar ciertos intercambios y nos diga que estamos equivocados. Respecto a qué es lo que garantiza el crecimiento económico de una sociedad, Milei explicó que los trabajos de Angus Maddison le hicieron ver que, si desde la Revolución industrial el PIB per cápita (que permaneció prácticamente constante durante 1.800 años) creció unas diez veces al mismo tiempo que la población se incrementó otras siete, frente a lo que se creía, la interpretación de Adam Smith al respecto sería la correcta, en lugar de la de Malthus, pues ese proceso mediante el cual más gente se incorporó al mercado y, al mismo tiempo, aumentó la productividad, implicó la presencia de rendimientos crecientes.
Si bien el análisis macroeconómico previo empleaba modelos de naturaleza intertemporal en los que la tasa de interés era determinada por la interacción entre ahorro e inversión, Keynes introdujo una función en la que el consumo dependía del ingreso y eliminó el factor temporal. En consecuencia, se comenzó a considerar que en el mercado de bienes se determinaban los ingresos (en lugar del interés), con los que se determinaría a su vez la demanda de trabajo, la cual, contrapuesta a la oferta de trabajo, llevaría a determinar el salario. El problema de todo ello, indicó Milei, es que faltaba una explicación correcta sobre la determinación de los precios y el interés, porque, de hecho, se comenzó a considerar que el interés se determina en el mercado de dinero (algo que calificó de "delirante" y de "locura", porque el interés existe en la medida en que existe el tiempo, no por la existencia de dinero) y que los precios expresan un margen sobre los salarios (destruyendo así la teoría del valor).

domingo, 20 de octubre de 2024

Ante la ausencia de derechos de propiedad, no existe incentivo por conservarlos

De los millones de bisontes que cubrían las Grandes Llanuras cuando Lewis y Clark se embarcaron en su aventura, hasta que a finales del siglo XIX su población había caído en picado. Los economistas argumentan que la vida salvaje en general, y la del bisonte en particular, estaba sujeta a esta tragedia debido a que no eran propiedad de nadie; aunque alguien se abstenga de cazar un animal o pescado, cualquier otro lo hará. Esta es la razón por la que los balleneros cazaban ballenas en exceso, por la que los cazadores mataban pájaros tan solo por su plumaje y prácticamente exterminaron a numerosas especies a principios del siglo XX, y por la que los pescadores consumieron los saltos del salmón en el río Columbia. Ante la ausencia de derechos de propiedad, no existe incentivo por conservarlos. (El no tan salvaje Oeste de Terry Lee Anderson y Peter Jensen Hill)

martes, 17 de septiembre de 2024

El incentivo monetario acabó con el verdadero incentivo


En Suiza, se llevó a cabo un estudio económico antes de uno de sus numerosos referéndums. Versaba sobre si se debían almacenar o no residuos nucleares; los científicos estaban interesados en saber lo que pensaba la gente acerca de este tema. Fueron puerta a puerta con sus cuestionarios. ¿Se imaginaban una planta de residuos nucleares en su vecindario? El 50 por ciento respondió que si. Desde luego, la gente lo consideraba peligroso y sabía que haría bajar el precio de su vivienda, lo cual no les gustaba. No obstante, la planta tenía que construirse en alguna parte, en eso estaban de acuerdo. Así que si las autoridades consideraban que había que edificarla allí, entonces sentían la responsabilidad cívica de aceptarlo. Como buenos ciudadanos suizos. Cuando, por otro lado, se les preguntaba si aceptarían la planta nuclear en su vecindario a cambio de una suma relativamente grande de dinero por las molestias (el equivalente a seis semanas de salario para un trabajador normal), entonces solo el 25 por ciento respondió afirmativamente. Querían ser buenos ciudadanos; pero ya no se les pedía eso. El incentivo monetario acabó con el verdadero incentivo.
Introducir un incentivo económico bajo la suposición de que lo que nos mueve a las personas son las fuerzas económicas. Entonces, el incentivo acaba por hacer desaparecer al resto de las fuerzas motivadoras que viven en nosotros, manifiesta Katrine Marçal. 

lunes, 27 de noviembre de 2023

Incentivo

Un incentivo es una bala, una palanca, una llave. Con frecuencia se trata de un objeto minúsculo con un poder sorprendente para cambiar una situación. Aprendemos a responder a incentivos, ya sean positivos o negativos, desde el comienzo de nuestras vidas.Un incentivo es, sencillamente, un medio de exhortar a alguien a hacer más algo bueno, y menos algo malo. Pero la mayor parte de los incentivos no surgen de forma natural. Alguien,un economista, un político o un padre, tiene que inventarlos. Existen tres clases de incentivos, económicos, sociales y morales. A menudo un mismo plan de incentivos incluirá los tres tipos.
En lo que al crimen se refiere, las personas también responden a incentivos morales (no desean hacer algo que consideran incorrecto) e incentivos sociales (no quieren que otros les vean hacer algo incorrecto). En el caso de determinados tipos de mala conducta, los incentivos sociales resultan enormemente poderosos.
La extraña y poderosa naturaleza de los incentivos. Un ligero pellizco puede producir resultados drásticos y a menudo imprevistos. Thomas Jefferson lo percibió al reflexionar acerca del minúsculo incentivo que condujo a los incidentes de la Fiesta del Té de Boston y, a su vez, a la Revolución americana: “La disposición de causas y consecuencias de este mundo es tan inescrutable que un impuesto de dos peniques sobre el té, aplicado injustamente en una parte aislada, cambia la condición de todos sus habitantes”.
Referencia: Freakonomics de Stephen J. Dubner y Steven Levitt


sábado, 11 de noviembre de 2023

Stock options

En los mercados financieros los incentivos están distorsionados, y a menudo de forma exagerada. Un importante ejemplo de distorsión de los incentivos es la forma como se paga a muchos ejecutivos, las stock options. En el sector financiero, una fracción importante de la retribución consiste en bonus, que se calculan en función de los ingresos generados. Los defensores de ese tipo de retribución aducen que constituye un poderoso estímulo para que los ejecutivos trabajen duro. Ese argumento es falso pues los ejecutivos encuentran medios para que les paguen bien incluso cuando la empresa lucha para mantenerse a flote. Se ha visto que existe poca relación entre lo que cobran y lo que rinden; el hecho salió a la luz cuando hubo ejecutivos de empresas con récord de pérdidas que obtuvieron bonus de millones de dólares. Algunas empresas llegaron incluso a cambiar el nombre de esos bonus y en lugar de llamarlos de rendimiento los llamaron de retención. Pero lo cierto es que, se llamen como se llamen, esas pagas son altas cuando el rendimiento es bueno y también cuando es malo. En muchos sectores en los que se había probado la “retribución según resultados”, se abandonó hace tiempo.Los ejecutivos a los que se les pagaba con stock options tenían un incentivo para hacer todo lo posible a fin de que el precio de las acciones de su empresa subiera, incluida la contabilidad creativa. Cuanto mayor era el precio de las acciones, mejor se consideraba su trabajo. Sabían que cuanto más altos fueran los beneficios declarados, más alto sería también el precio de las acciones, y sabían que engañar a los mercados era fácil. Y una de las formas más fáciles de aumentar los beneficios declarados era manipular la cuenta de resultados, quitando pérdidas potenciales con una mano y añadiendo ingresos por beneficios con la otra. Los inversores y los reguladores habían sido advertidos, pero está claro que no habían aprendido la lección. La contabilidad creativa estaba detrás de muchos escándalos relacionados con la burbuja punto com de finales de los años noventa.

viernes, 7 de julio de 2023

El interés propio es la fuerza más poderosa de la economía

Los ciudadanos tienden a esforzarse menos en su trabajo cuando los impuestos aumentan. Una mayor carga fiscal sobre los ingresos adicionales se traduce en menores incentivos para trabajar horas extra. Las personas responden a las recompensas potenciales. Ésa es la regla más básica de la economía. Llámelos como quiera, los incentivos son lo que hace que la gente trabaje duro. El interés propio es la fuerza más poderosa de la economía.


lunes, 1 de agosto de 2022

El socialismo es un sistema que redunda en el caos


Profesor von Mises

En una sociedad libre, manifiesta el profesor von Mises, la propiedad privada de los medios de producción está al servicio del mercado. Los beneficiarios directos de las empresas y comercios son todos aquellos que adquieren sus productos y utilizan sus servicios. Y, junto con el incentivo de las pérdidas y las ganancias y la libertad para competir que el mercado implica, la existencia de la propiedad privada garantiza una siempre creciente oferta de productos para todos. La mayor y más original contribución al pensamiento económico que hiciera Mises fue la de demostrar que el socialismo no solamente elimina el incentivo que proporcionan las ganancias y las pérdidas y la libertad de competir junto con la propiedad privada de los medios de producción, sino que torna imposible el cálculo económico, y en consecuencia es un sistema que redunda en el caos. Por socialismo entendemos a la abolición del sistema de precios y la división del trabajo; y la concentración de todo el proceso de toma de decisiones en manos de una junta de planificación centralizada o dictador supremo.



El profesor von Mises logró demostrar que el proceso de mercado implica la existencia de un sistema económico planificado de manera racional mediante la combinación de los esfuerzos basados en el interés propio de todos aquellos que participan en él. El fracaso del socialismo, probó Mises, se debe al hecho de que el mismo no representa una planificación económica, sino su destrucción, dado que la misma solamente puede existir en el marco de una sociedad libre y del sistema de precios. Demostró también que la competencia que tiene lugar en el proceso de mercado es de una naturaleza totalmente distinta a la que observamos por ejemplo en el reino animal. No se trata de una competencia por los escasos medios de subsistencia que suministra la naturaleza, sino una competencia por la creación de una nueva y adicional riqueza, de la cual todos se benefician.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

China ha ideado un método para evitar el fraude fiscal


Hace más de una década en China idearon un método para evitar el fraude fiscal. Querían que los comercios pagaran sus impuestos y crearon unas máquinas registradoras precintadas que el Gobierno entregaba a los comercios y cada vez que se hacía una transacción quedaba grabada y se pagaban impuestos.El problema era cómo lograr que la gente pidiera su recibo, ya que no hay incentivos para ello. Y la solución fue muy simple, cada recibo era un "rasca y gana", el cliente rascaba su recibo y podía recibir un suculento premio económico. El sistema empezó en 1998 en una ciudad, en 2002 ya funcionaba en 80 ciudades y hoy en día en prácticamente todo el país. El sistema de lotería ha ayudado mucho a reducir la evasión fiscal y por tanto la recaudación de China ha aumentado espectacularmente.

miércoles, 20 de febrero de 2019

El problema de los esquemas socialistas es que no funcionan.


A nadie le gustan las implicaciones morales del capitalismo y nadie cree que sea completamente justo el modo en que se distribuyen los beneficios en él. Se puede argumentar que los esquemas socialistas de distribución son más justos en un sentido moral. El problema principal que tienen es que no funcionan, dice Francis Fukuyama. Esto último no es algo que se puede determinar teóricamente o a priori. Joseph Schumpeter escribía en 1943 que no había ninguna razón por la cual la organización económica socialista no pudiera ser tan eficiente como el capitalismo. Rechazó las advertencias de Hayek y von Mises de que las juntas centrales de planificación tendrían que afrontar problemas de una complejidad inmanejable, subestimó gravemente la importancia de los incentivos que motivan a las personas a
producir e innovar, y predijo sin acierto que la planificación centralizada reduciría la incertidumbre económica. Nada de esto se hubiera podido comprobar sin la experiencia de las sociedades socialistas en el mundo real que intentaron sin éxito organizar sus economías conforme a principios socialistas. Si la Unión Soviética hubiera entrado en una era de crecimiento con dos dígitos en las décadas de 1970 y 1980, y Europa y Estados Unidos se hubieran estancado, nuestras ideas de los méritos normativos respectivos del capitalismo y del socialismo hubieran sido muy diferentes. Por tanto, el argumento normativo depende obvia y crucialmente de la evidencia empírica. El aserto normativo de que la democracia liberal es el mejor régimen disponible depende entonces no solo de la creencia en la idoneidad de sus instituciones políticas y morales, sino también de la verificación empírica de su viabilidad.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Muchas de las familias más pobres del mundo lo son simplemente porque carecen de derechos legales sobre su propiedad.

 Hernando de Soto Polar
¿Son los pobres en realidad tan pobres como pensamos? El economista peruano Hernando de Soto Polar ha argumentado que muchas de las familias más pobres del mundo lo son simplemente porque carecen de derechos legales sobre su propiedad. Una familia puede haber vivido durante años en la misma chabola de las favelas de Río de Janeiro, pero como sólo tiene sobre ella un derecho de propiedad informal y entre los pobres los derechos jurídicos no están plenamente desarrollados, se encuentra a merced de los delincuentes y vigilantes locales (que pueden intentar robar o destruir su hogar) o el gobierno (que puede intentar desalojar a los chabolistas). La solución, sostiene De Soto,
Casas en la Favela do Prazeres
es otorgar a estas personas derechos legales sobre sus propiedades. De esa forma no sólo tendrán un incentivo para cuidar más de ellas, sino que podrán obtener créditos utilizando sus hogares como garantía. El economista argumenta que el valor total de las viviendas de los pobres en los países en vías de desarrollo es noventa veces el total de la ayuda exterior que estos países recibieron en los últimos treinta 



Edmund Conway cuenta que el hecho de que vastas extensiones del norte de África sean desérticas no se explica sólo por el clima o las condiciones de los suelos, pues con cierta cantidad de trabajo duro e inversión tales áreas podrían volver a convertirse en pastos. La razón para ello es que la tierra la utilizan los nómadas y sus rebaños, que tienen pocos incentivos para cuidar de ella pues después de un tiempo continuarán su camino. El resultado con frecuencia es la desertización debida al pastoreo excesivo. Los gobiernos, por tanto, no sólo deben asegurarse de que sus ciudadanos respeten las leyes y los contratos, sino también instaurar leyes apropiadas que garanticen que las personas contribuyen a la prosperidad de la economía.

martes, 28 de agosto de 2018

Cuando un hombre es situado de por vida a la cabeza de la organización social, ha de ser un símbolo y no un jefe.


Simone Weil,
Simone Weil, filósofa francesa, escribe que cuando un hombre es situado de por vida a la cabeza de la organización social, ha de ser un símbolo y no un jefe, como ocurre con el rey de Inglaterra; además, es preciso que las formas sociales limiten su libertad más estrechamente que la de cualquier hombre del pueblo. De esa forma, los jefes efectivos, aunque sean jefes, tienen a alguien por encima de ellos; por otro lado, para no romper la continuidad, también pueden ser sustituidos, y así recibir cada uno de ellos su indispensable ración de obediencia. Quienes someten a las masas humanas por la violencia y la crueldad las privan a un tiempo de dos alimentos vitales, la libertad y la obediencia; pues pierden su poder de acordar consentimiento interior a la autoridad que padecen. Quienes favorecen un estado de cosas tal que el incentivo del beneficio sea el móvil principal para los hombres sustraen a éstos a la obediencia, pues el consentimiento, su principio, no es algo que se pueda vender.

miércoles, 3 de enero de 2018

Empleados flotantes, desapegados, flexibles y sin ataduras.

Arlie Russell Hochschild 
Después de haber pasado varios años observando bien de cerca el cambiante entramado laboral en los sectores más avanzados de la economía estadounidense, Arlie Russell Hochschild ha descubierto y documentado ciertas tendencias con asombrosas similitudes con las de Europa, descritas detalladamente por Luc Boltanski y Eve Chiapello como parte del “nuevo espíritu del capitalismo”. Y el más trascendente entre esos hallazgos es la decidida preferencia de los empleadores por los empleados flotantes, desapegados, flexibles y sin ataduras, empleados “generales” (del tipo “todo terreno” y no los especializados y sujetos a una capacitación específica y restrictiva) y en definitiva descartables. En palabras del propio Hochschild: Un nuevo término, “lastre cero”, viene circulando silenciosamente por Silicon Valley, corazón de la revolución informática de los Estados Unidos. Originalmente se aplicaba al movimiento sin rozamiento de un objeto, como un rulemán o una bicicleta. Más tarde fue empleado para referirse a los empleados que, sin importar los incentivos económicos, cambiaban de empleo con total facilidad. En la actualidad se ha convertido en sinónimo de “sin compromisos u obligaciones”. Un empleado informático puede referirse a un colega elogiosamente diciendo que tiene “cero lastre”, vale decir, que está disponible para aceptar tareas extra, responder a situaciones de emergencia, o ser reasignado y reubicado en cualquier momento. Según Po Bronson, investigador de la cultura del Silicon Valley: “El lastre cero es lo óptimo. A algunos postulantes les han llegado incluso a preguntar por su ‘coeficiente de lastre’”.



El empleado ideal sería una persona que no tenga lazos, compromisos ni ataduras emocionales preexistentes y que además las rehúya a futuro. Una persona dispuesta a aceptar cualquier tarea y preparada para reajustar y reenfocar instantáneamente sus inclinaciones, abrazar nuevas prioridades y abandonar las ya adquiridas lo antes posible. Una persona acostumbrada a un entorno en el que “acostumbrarse”, a un empleo, a una habilidad, o a una determinada manera de hacer las cosas, no es deseable y por lo tanto es imprudente. Finalmente, una persona que deje la empresa cuando ya no se la necesita, sin queja ni litigio. Una persona, en definitiva, para quien las expectativas a largo plazo, las carreras consolidadas y previsibles y toda otra forma de estabilidad resulten todavía más desagradables y atemorizantes que la ausencia de ellas, escribe Zygmunt Bauman.

viernes, 10 de noviembre de 2017

La agencia de viajes se ha convertido en un prescriptor obsoleto.

Un reciente estudio ha demostrado que el prescriptor con mayor influencia en la toma de decisiones a la hora de elegir un hotel era los comentarios de desconocidos en Internet que se habían alojado en el hotel. Damos más credibilidad a un desconocido que a la agencia de viajes. ¿Por qué? Pues porque no sabemos hasta qué punto la agencia tiene un incentivo por parte de ese grupo hotelero. Internet ha convertido en  prescriptor obsoleto a la agencia de viajes.