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sábado, 31 de mayo de 2025

Las barreras dentro de la UE equivalen a aranceles del 45% sobre los bienes manufacturados y de un 110 % sobre los servicios

Mario Draghi
En un discurso ante el Parlamento Europeo, Draghi señaló una estadística llamativa del FMI; las barreras internas dentro de la UE equivalen a aranceles efectivos del 45% sobre los bienes manufacturados y de un asombroso 110 % sobre los servicios.Estos niveles han significado que el comercio entre los miembros de la UE es sólo la mitad del que se da en los Estados Unidos, lo que crea un obstáculo para el crecimiento económico y da como resultado la pérdida de competitividad.
Mario Draghi cree que Europa debería centrarse menos en los aranceles externos y más en eliminar las numerosas barreras que aún existen para el comercio interno entre sus miembros. Hacerlo impulsaría la economía y la industria logística, pero algunos creen que corre el riesgo de deshacer los avances logrados en materia de sostenibilidad.
El plan antiaranceles de Pedro Sánchez es, en realidad, proaranceles, ya que mantiene todas las trabas, impuestos y aranceles internos y solamente ofrece a las empresas la ayuda innecesaria de endeudarse y participar en más comités absurdos e innecesarios, manifiesta el profesor Daniel Lacalle.
Se debería exigir a las autoridades nacionales y europeas que levanten las barreras internas y que reduzcan sus aranceles y trabas al comercio.En realidad, lo que exige la Administración Trump de la Unión Europea es prácticamente equivalente a lo que piden las organizaciones empresariales, Mario Draghi o Letta, y que necesitan las empresas europeas y españolas para competir y crecer como merecen.

miércoles, 19 de marzo de 2025

La idea de Europa

El rapto de Europa de François Boucher

La idea de Europa nació en la Antigua Grecia, donde se contrastaba con una Asia despótica y bárbara. Tras la caída del Imperio romano, el sueño de la reunificación europea apareció de forma recurrente. En la Edad Media, se concretó en la unión de la cristiandad contra el islam. En los siglos XVII y XVIII, mientras las guerras de religión e imperiales hacían estragos, surgieron ideas seculares. En 1712 el abad de Saint-Pierre abogó por una “unión europea”, y en 1795 Immanuel Kant propuso algo parecido en su obra La paz perpetua.
El siglo XIX añadió la idea de las culturas y los pueblos intrínsecamente europeos. Ese nacionalismo se tradujo en más guerras y, en su sentido de culpabilidad posterior, llamamientos a la unidad europea. El movimiento europeo moderno se inició después de la I Guerra Mundial. Algunos de sus fundadores la consideraban una forma de que Europa compitiera con América y la Unión Soviética, lo que implicaba que Rusia no podría unirse nunca. Ni tampoco, según creían algunos, podría hacerlo Gran Bretaña, que se identificaba más con su imperio que con Europa. Cuando un primer gobierno europeo federal finalmente llegó tras la II Guerra Mundial, su misión fue política y económica; hacer que Europa occidental estuviera tan integrada como para que sus Estados no se enfrentaran de nuevo y fuera tan rica como para eludir el comunismo. La pertenencia estaba dictada por las circunstancias de la Guerra Fría, y no tanto por preocupaciones filosóficas insustanciales.
El filósofo europeo del siglo XX, Ludwig Wittgenstein creyó en algún momento que el lenguaje debe referirse a cosas diferenciadas del mundo real, y que la filosofía debería aspirar a hacerlo exacto, como una ciencia. Más tarde, llegó a la conclusión de que eso era absurdo. Las palabras no pueden ser definidas con precisión; sus límites son difusos. Su significado radica en la forma en que las personas las usan para conseguir lo que quieren.
Lo mismo ocurre con la palabra Europa. Los sentimientos de los europeos sobre quién merece estar en la Unión Europea depende de los problemas sobre los que estén discutiendo. La unión monetaria y los conflictos sobre el principio de legalidad son cuestiones de instituciones y cultura, y centran la atención en las distintas identidades e historias de los europeos. Pero los mayores desafíos actuales (la guerra de Ucrania, la competencia con China, el aumento de la migración en el Mediterráneo, la gestión del cambio climático) son geopolíticos. Esto ha hecho que Europa vuelva su mirada a la geografía. Es posible que los franceses y los albanos no estén totalmente de acuerdo en los rasgos civilizadores que los caracteriza, pero saben que comparten el mismo trozo de roca euroasiática. En estos momentos, eso parece más importante.

Referencia:The Economist (30/9/2023)


viernes, 1 de marzo de 2024

Hay personas que prefieren la igualdad en la servidumbre a la desigualdad en la libertad

Tocqueville

Puesto que libertad e igualdad siempre compiten, el creciente peso de la segunda puede llevarnos a aceptar distintas formas de coerción, más o menos encubiertas, “propiciando que las personas prefieran la igualdad en la servidumbre a la desigualdad en la libertad”. Una cuestión, esta, que no ha perdido un ápice de vigencia. (de Tocqueville, Alexis)

miércoles, 24 de mayo de 2023

Descubrió cómo competir exitosamente con Occidente

El algodón y el textil fueron la clave de la “edad dorada” de Estados Unidos. Todavía en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial el algodón en rama del Sur representaba el 25 por ciento de las exportaciones estadounidenses. Sin embargo, la mayor parte de la producción textil norteamericana era para el consumo interno. En 1910, Gran Bretaña tuvo unas exportaciones netas de productos de algodón por valor de 453 millones de dólares, mientras que el valor de las de Estados Unidos fue solo de 8,5 millones de dólares. Pero quizá el dato más sorprendente de todos sea que el segundo gran exportador mundial de productos de algodón en aquella época era un país no occidental, el primer miembro del “resto del mundo” que descubrió cómo competir exitosamente con Occidente. Ese país era Japón.

lunes, 1 de agosto de 2022

El socialismo es un sistema que redunda en el caos


Profesor von Mises

En una sociedad libre, manifiesta el profesor von Mises, la propiedad privada de los medios de producción está al servicio del mercado. Los beneficiarios directos de las empresas y comercios son todos aquellos que adquieren sus productos y utilizan sus servicios. Y, junto con el incentivo de las pérdidas y las ganancias y la libertad para competir que el mercado implica, la existencia de la propiedad privada garantiza una siempre creciente oferta de productos para todos. La mayor y más original contribución al pensamiento económico que hiciera Mises fue la de demostrar que el socialismo no solamente elimina el incentivo que proporcionan las ganancias y las pérdidas y la libertad de competir junto con la propiedad privada de los medios de producción, sino que torna imposible el cálculo económico, y en consecuencia es un sistema que redunda en el caos. Por socialismo entendemos a la abolición del sistema de precios y la división del trabajo; y la concentración de todo el proceso de toma de decisiones en manos de una junta de planificación centralizada o dictador supremo.



El profesor von Mises logró demostrar que el proceso de mercado implica la existencia de un sistema económico planificado de manera racional mediante la combinación de los esfuerzos basados en el interés propio de todos aquellos que participan en él. El fracaso del socialismo, probó Mises, se debe al hecho de que el mismo no representa una planificación económica, sino su destrucción, dado que la misma solamente puede existir en el marco de una sociedad libre y del sistema de precios. Demostró también que la competencia que tiene lugar en el proceso de mercado es de una naturaleza totalmente distinta a la que observamos por ejemplo en el reino animal. No se trata de una competencia por los escasos medios de subsistencia que suministra la naturaleza, sino una competencia por la creación de una nueva y adicional riqueza, de la cual todos se benefician.

jueves, 8 de agosto de 2019

Nestlé tiene la posibilidad de desarrollar una nutrición personalizada


A la orilla norte del lago Leman, el gigante alimentario Nestlé tiene su sede y sus laboratorios de investigación.Fundada en 1866 como fabricante de leche de fórmula para bebés, Nestlé compite en este momento en prácticamente todas las secciones del supermercado. Sus ventas anuales superan los 100.000 millones cada año, con beneficios superiores a los 10.000 millones, lo que da a Nestlé una acumulación grande de riqueza. Cada año lleva a cabo más de setenta ensayos clínicos, publica doscientos artículos revisados por especialistas, solicita ochenta patentes y emprende trescientas colaboraciones con universidades, proveedores e instituciones privadas de investigación.

MichaelMoss,periodista estadounidense galardonado con el Premio Pulitzer, escribe que los alimentos que la gente compra en el supermercado están tan perfectamente diseñados para potenciar el consumo excesivo que a los científicos de Nestlé, con toda su tecnología espectacular y sus conocimientos profundos sobre ciencia alimentaria, les resulta imposible encontrar soluciones viables para salvar el mundo de la obesidad o de cualquier otro trastorno derivado de los alimentos procesados. Y añade que con una mano, Nestlé comercializa productos que nos engordan… y con la otra nos vende otros productos para tratar a aquellos que se han pasado de la raya.


“Los costes médicos se están disparando, dice Lluís
Lluis Carantell
Cantarell de Nestlé, y los medicamentos farmacológicos no son las soluciones más eficientes para las enfermedades crónicas. Tenemos la posibilidad de desarrollar una nutrición personalizada con un enfoque científico, utilizando los test médicos y todo lo que la farmacia emplea cuando desarrolla medicamentos. Nestlé, con su larga tradición, podría ser crucial para romper este paradigma”.

domingo, 31 de marzo de 2019

Los conceptos de élite, aristocracia, meritocracia, excelencia y competencia se han convertido en España en graves blasfemias


Alfonso Lazo escribía en un artículo en el Diario de Sevilla: “Los conceptos de élite, aristocracia, meritocracia, excelencia y competencia se han convertido en España en graves blasfemias que atentan contra la moral obligatoria de la igualdad por abajo. Espero de los más insumisos de los jóvenes que sean capaces de romper el tabú. Sentir orgullo de ser los mejores, competir noblemente, esforzarse, agruparse, celebrar las victorias, puesto que esos sentimientos y actitudes lejos de ser innobles caracterizan la nobleza de espíritu. Son precisamente los tiempos de barbarie y decadencia los que forjan las nuevas aristocracias que han de llegar”.

lunes, 13 de agosto de 2018

Las mujeres han trabajado siempre.


A finales del siglo XIX y principios del XX, las mujeres se unieron para exigir el derecho a la propiedad privada y a la herencia, el derecho de libre creación de empresas, el derecho a pedir préstamos, el derecho al trabajo, la igualdad salarial y, en definitiva, la posibilidad de mantenerse a sí mismas, de manera que no tuvieran que casarse por dinero, sino que pudieran hacerlo por amor.

Las mujeres no empezaron a trabajar en los años sesenta o durante la Segunda Guerra Mundial. Las mujeres han trabajado siempre. Lo que ha ocurrido en las últimas décadas es que las mujeres han cambiado de trabajo. Han pasado de trabajar en el hogar a ocupar puestos en el mercado laboral, comenzando a recibir una remuneración por su esfuerzo. Han pasado de trabajar como enfermeras, cuidadoras, profesoras y secretarias a competir con los hombres en calidad de médicas, abogadas y biólogas marinas. Esto supone un cambio social y económico enorme; la mitad de la población ha trasladado el grueso de su actividad de la esfera doméstica al mercado.