Mostrando entradas con la etiqueta reunificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reunificación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de marzo de 2025

La idea de Europa

El rapto de Europa de François Boucher

La idea de Europa nació en la Antigua Grecia, donde se contrastaba con una Asia despótica y bárbara. Tras la caída del Imperio romano, el sueño de la reunificación europea apareció de forma recurrente. En la Edad Media, se concretó en la unión de la cristiandad contra el islam. En los siglos XVII y XVIII, mientras las guerras de religión e imperiales hacían estragos, surgieron ideas seculares. En 1712 el abad de Saint-Pierre abogó por una “unión europea”, y en 1795 Immanuel Kant propuso algo parecido en su obra La paz perpetua.
El siglo XIX añadió la idea de las culturas y los pueblos intrínsecamente europeos. Ese nacionalismo se tradujo en más guerras y, en su sentido de culpabilidad posterior, llamamientos a la unidad europea. El movimiento europeo moderno se inició después de la I Guerra Mundial. Algunos de sus fundadores la consideraban una forma de que Europa compitiera con América y la Unión Soviética, lo que implicaba que Rusia no podría unirse nunca. Ni tampoco, según creían algunos, podría hacerlo Gran Bretaña, que se identificaba más con su imperio que con Europa. Cuando un primer gobierno europeo federal finalmente llegó tras la II Guerra Mundial, su misión fue política y económica; hacer que Europa occidental estuviera tan integrada como para que sus Estados no se enfrentaran de nuevo y fuera tan rica como para eludir el comunismo. La pertenencia estaba dictada por las circunstancias de la Guerra Fría, y no tanto por preocupaciones filosóficas insustanciales.
El filósofo europeo del siglo XX, Ludwig Wittgenstein creyó en algún momento que el lenguaje debe referirse a cosas diferenciadas del mundo real, y que la filosofía debería aspirar a hacerlo exacto, como una ciencia. Más tarde, llegó a la conclusión de que eso era absurdo. Las palabras no pueden ser definidas con precisión; sus límites son difusos. Su significado radica en la forma en que las personas las usan para conseguir lo que quieren.
Lo mismo ocurre con la palabra Europa. Los sentimientos de los europeos sobre quién merece estar en la Unión Europea depende de los problemas sobre los que estén discutiendo. La unión monetaria y los conflictos sobre el principio de legalidad son cuestiones de instituciones y cultura, y centran la atención en las distintas identidades e historias de los europeos. Pero los mayores desafíos actuales (la guerra de Ucrania, la competencia con China, el aumento de la migración en el Mediterráneo, la gestión del cambio climático) son geopolíticos. Esto ha hecho que Europa vuelva su mirada a la geografía. Es posible que los franceses y los albanos no estén totalmente de acuerdo en los rasgos civilizadores que los caracteriza, pero saben que comparten el mismo trozo de roca euroasiática. En estos momentos, eso parece más importante.

Referencia:The Economist (30/9/2023)


sábado, 1 de febrero de 2025

Mittelstand

John Kampfner en su libro Por qué los alemanes lo hacen mejor. Notas sobre la primera economía europea escribe que “ningún país ha causado tanto daño en tan poco tiempo” y que “ningún país ha conseguido tan buenos resultados en tan poco tiempo”, el autor sostiene que “Alemania se mantiene firme como bastión del decoro y la estabilidad”, que, “en comparación con las alternativas que se ofrecen en Europa y más allá, tienen muchos motivos de orgullo” y que “la Alemania actual es la mejor que ha conocido el mundo”.Si ha habido una coyuntura que haya puesto a prueba al país, esta fue la de la reunificación. Proceso cuyo mayor error le parece a Kampfner el de no haber sabido encontrar a más personas del Este capaces de ocupar puestos de responsabilidad. Una excepción a esa integración de personas del Este es Angela Merkel, “ella ha sido la personificación del profundo anhelo de estabilidad del país”. La fiabilidad y la prudencia han sido dos de las características dominantes de la vida en la Alemania actual, y ambas las ha personificado esta mujer que ocupará un lugar en la historia mucho más destacado que la mayoría de sus homólogos europeos y occidentales. Merkel jugó un papel importante en “uno de los momentos más extraordinarios de la rehabilitación de Alemania después de la guerra”, la crisis de los refugiados de septiembre de 2015, cuando la espontánea solidaridad de la gente hizo que Alemania mostrara su mejor cara. “Ningún país manifestó ni por asomo una generosidad equiparable”. 
Si en algo destaca Alemania es en su milagro económico, basado en la economía social de mercado, síntesis entre la libertad de mercado y la protección social. Esta economía se basa, a su vez, en el llamado Mittelstand (la clase media); las empresas medianas, que ocupan a las tres cuartas partes de la fuerza de trabajo alemana, generan más de la mitad de su producto económico. El Mittelstand se caracteriza por la vinculación regional, los lazos familiares (las empresas familiares generan alrededor del 80% del PIB alemán), responsabilidad social y el acento en la especialización (muchos de los empresarios más exitosos han ideado un solo producto). Otro aspecto destacado de la economía alemana es la presencia por ley de los trabajadores (elegidos habitualmente por la vía sindical) en los consejos de administración. Esa participación tiene efectos neutros o muy positivos según todos los criterios de evaluación del éxito empresarial; y contar con sindicatos fuertes y canales de participación regulados es preferible a una representación de los trabajadores más débil y airada, y menos predecible. “Los alemanes no ven ninguna contradicción entre el éxito económico y la cohesión social… Cuando en Alemania se convoca una huelga, se trata invariablemente de un último recurso, y la mayoría suelen desembocar en un compromiso”. La cohesión social, plasmada como tal en documentos oficiales del Ministerio del Interior (en qué otro país ocurriría algo así, se pregunta el autor), tiene otras facetas. Además de las tradicionales coaliciones de gobierno (de socialdemócratas y conservadores o de liberales, verdes y socialdemócratas), algo que parece anecdótico y, a primera vista, un inconveniente, como los limitados horarios de las tiendas, es la manifestación de un orden de prioridades más equilibrado, con la vida comunitaria como eje social.

jueves, 26 de mayo de 2022

La unidad de las dos Alemanias

Hans Modrow y Helmut Kohl

El 19 de diciembre de 1989 en Dresde se reunieron Helmut Kohl y Hans Modrow, el nuevo primer ministro de la RDA. En una gran manifestación frente a las ruinas de la Frauenkirche, Kohl fue vitoreado por la multitud. Embargado por la emoción, pero sin abandonar la prudencia, en su discurso declaró que el objetivo de su política era la unidad alemana, y añadió: «si la hora histórica lo permite». La multitud lo ovacionó.En el periodo anterior a las primeras elecciones libres al parlamento de la RDA, celebradas en marzo de 1990, las manifestaciones que se producían en el país fueron adquiriendo cada vez más el carácter de mítines electorales. Helmut Kohl aprovechó todas estas ocasiones para apoyar sin tapujos al partido hermano del CDU en la RDA. Al final, y para sorpresa de muchos, en las elecciones al parlamento de la RDA el CDU se impuso al SPD. El gabinete encabezado por Lothar de Maizière, el nuevo primer ministro de la RDA, se impuso como objetivo prioritario la pronta reunificación.En mayo, la RFA y la RDA acordaron la unión monetaria, económica y social.

El 1 de julio de 1990, cuando entró en vigor la unión monetaria, económica y social, Kohl dijo en un discurso televisivo: “A los alemanes de la RDA les puedo decir lo mismo que he dicho al primer ministro De Maizière. A nadie le irá peor que antes, y a muchos les irá mejor. Sólo la unión monetaria, económica y social concede la oportunidad, e incluso la garantía, de que las condiciones de vida mejoren de forma rápida y profunda”. El 3 de octubre de 1990 fue la fecha de la reunificación de Alemania. El 2 de diciembre Kohl ganó las primeras elecciones libres de toda Alemania desde 1932. Sin embargo, ahora se puso de manifiesto la auténtica realidad económica. La ruina de la RDA era aún mayor de lo que podría haber imaginado el mayor pesimista. Las carreteras y las vías ferroviarias eran deficientes o estaban podridas, la construcción de casi tres cuartas partes de las viviendas databa de los primeros años de la RDA, la productividad sólo llegaba a un tercio del nivel de productividad del oeste, no se disponía ni de capital ni de bienes industriales destacables.Durante los trece primeros años se prestó a la RDA la enorme suma de más de 1.250 millardos de euros.

martes, 2 de junio de 2020

China amenaza con atacar a Taiwán



China atacará a Taiwán si no hay otras formas de evitar la independencia, aseguró el general Li Zuocheng, jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto y miembro de la Comisión Militar Central. Efectivamente, el militar aseguró que "si se pierde la posibilidad de la reunificación pacífica, el Ejército Popular de Liberación con toda la nación, incluido el pueblo de Taiwán, tomará todas las medidas necesarias para destruir tramas o acciones separatistas”.

Buques de guerra chinos 
Aunque China nunca ha renunciado al uso de la fuerza con Taipei, es raro que un alto oficial militar, tan cercano al presidente Xi Jinping, quien es el comandante en jefe y jefe de la Comisión Militar Central, haga declaraciones explícitas. Más aún, en medio de las presiones que recaen sobre China después de la ley de seguridad nacional confeccionada a medida para Hong Kong y las tensiones con la India. Entretanto,Taiwán no tardó en responder: que el pueblo "nunca optará por la dictadura o se inclinará ante la violencia", aclaró un comunicado del Consejo de Taiwán para las relaciones con China. En el mismo texto, especificó que la República de China, el nombre oficial de Taipei es un país soberano que "nunca ha sido parte de la República Popular en términos históricos o de derecho internacional. La fuerza y las decisiones unilaterales no resuelven los problemas”. China intensificó su agresividad hacia la isla desde el ascenso al poder de la presidente Tsai Ing-wen, acusada de separatismo.

viernes, 16 de noviembre de 2018

¿Por qué la frontera irlandesa es la mayor lucha del brexit?

Dara Doyle en Bloomberg escribe que la ausencia de controles fronterizos entre las dos “Irlandas” es un símbolo poderoso del proceso de paz de la región, que puso fin a la violencia. Un regreso a los puntos de control y las cámaras de vigilancia arriesga provocar odios antiguos. Por otra parte la isla de Irlanda en muchos aspectos funciona como una economía integrada, con cadenas de suministro que cruzan la frontera.

La UE no quiere que Irlanda del Norte se utilice como puerta trasera para que los productos que no cumplen con los estándares ingresen al mercado único. Se necesitarán controles en los puertos británicos para garantizar que dichos productos no se envíen a Irlanda del Norte y luego se transporten al sur y al mercado único.


El Reino Unido dice que la UE quiere anexar a Irlanda del Norte, e incluso algunos murmuran que el gobierno irlandés está tratando de unificar la isla disimuladamente. E incluso si a la primera ministra británica, Theresa May, le gustara el plan, su debilidad política complica las cosas. Ella se ha mantenido en el poder con el DUP, un partido de Irlanda del Norte que considera que Belfast es por excelencia tan británico como Londres. El DUP está amenazando con vetar cualquier acuerdo que establezca barreras con el continente.


Existe la posibilidad de que el Reino Unido salga del bloque sin un acuerdo. En la práctica, eso podría significar aranceles sobre bienes comercializados entre la UE y el Reino Unido, grandes esperas en puertos, aviones en tierra y tal vez incluso escasez de alimentos y medicamentos en Gran Bretaña. los irlandeses quieren, más que nadie, evitar que el Reino Unido se derrumbe.

Martin McGuinness dijo que había apoyado las iniciativas para un plebiscito acerca de una Irlanda unida. Pero para que eso suceda, Gran Bretaña debe considerar que es probable que Irlanda del Norte optaría por la reunificación. También hay poco interés en Londres o Dublín para una votación ya que ambas partes temen que podría poner en peligro la frágil paz de la región.

jueves, 4 de enero de 2018

El uso de armas nucleares sería el comodín en la guerra de Corea del Norte.

César Augusto
Octavio César Augusto era hombre prudente. Solía decir que en la guerra como en la política nada conviene menos que la precipitación y la temeridad. Repetía el adagio griego: “Festina lente”. (Apresúrate lentamente). Y su norma era que sólo debe emprenderse una guerra o librar una batalla cuando se puede esperar más provecho de la victoria que perjuicio de la derrota porque, añadía: “El que en la guerra aventura mucho para ganar poco, se parece al hombre que pescara con anzuelo de oro, de cuya pérdida no podría compensarle ninguna presa”.


El 25 de junio, Corea del Norte, apoyada por la Unión Soviética y China, invadió al Sur. Y Estados Unidos envió a sus fuerzas para ayudar a Corea del Sur a repeler "la invasión de los comunistas”.Con la ayuda de Washington, Seúl, la capital surcoreana, fue recuperada en dos meses. Pero entonces China, alarmada con la decisión de Estados Unidos de movilizar a sus fuerzas hacia el norte para perseguir la reunificación de la península, intervino en el conflicto. Entonces todas las partes comenzaron a hablar de usar armas atómicas y bombas nucleares. Pronto, lo que empezó como una batalla para reunificar Corea amenazó con convertirse en una tercera guerra mundial nuclear. "Hubo unos tres millones de coreanos muertos, 100.000 huérfanos, unos diez millones de desplazados y una completa devastación", le dice a la BBC Sue Terry, exanalista de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) de asuntos de Corea y profesora de la Universidad Nacional de Seúl.

Hoy, 64 años después, ambos países siguen técnicamente en guerra. Con las crecientes hostilidades en la región, y las tensiones entre el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente estadounidense, Donald Trump, algunos expertos creen que bastaría un error de cálculo para reanudar esta guerra.
Kim Jong-un
"La zona desmilitarizada (que divide a ambas Coreas) es una de las áreas más fuertemente armadas del mundo", le dice a la BBC David Maxwell, coronel retirado del ejército de Estados Unidos y analista del Centro de Estudios para la Seguridad de la Universidad de Georgetown. Maxwell considera que las recientes pruebas nucleares de Corea del Norte y sus lanzamientos de misiles incrementan cada vez más las probabilidades de un ataque preventivo de Estados Unidos.

"Cuando Kim Jong-un y sus cerca de 5.000 allegados de la elite norcoreana que lo rodea se den cuenta de que tienen poco tiempo para salir del país, no tendrían ninguna razón para no usar misiles nucleares y eliminar a varios cientos de miles de estadounidenses” "Y ese es el escenario más probable en el que usaría el tipo de misil que los norcoreanos probaron hace unas semanas", asegura el experto de la Universidad de Angelo State. El uso de armas nucleares sería el comodín en esta guerra. Pero incluso si no se utilizan, una guerra convencional en esta región no tendría precedentes.Y veríamos una enorme pérdida de vidas.