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miércoles, 31 de enero de 2024

El papel de las empresas

A partir de principios del siglo XX la producción deja de ser la única preocupación de las sociedades. El crecimiento de las empresas había sido tal que, por primera vez en la historia, se plasma la necesidad de diferenciar entre las figuras del empresario y la de los dueños del capital. En este contexto, la empresa deja de ser exclusivamente una unidad de producción para convertirse en una unidad financiera y de decisión. El capital financiero surge de la necesidad de encontrar nuevas fuentes de financiación, ya que las empresas necesitaban un mayor volumen de capital para incorporar las innovaciones tecnológicas y para lograr la concentración del mercado en manos de grandes cárteles, trusts y holdings empresariales. Las necesidades de capital trajeron consigo el desarrollo del crédito bancario. Además, para conseguir los grandes capitales que las empresas necesitaban para poder ser viables, las personas se agrupaban, naciendo las Sociedades Anónimas.
En la actualidad, el papel de las empresas se ha vuelto mucho más complejo debido a fenómenos como la globalización o al avance incesante de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento. En la empresa de hoy en día, y principalmente en las de gran tamaño, las figuras del empresario y del dueño del capital están claramente definidas. La empresa actual integra un conjunto de factores de producción (recursos naturales, personas y capital), que han de ser organizados por el empresario y dirigidos para la obtención de unos objetivos empresariales, como asegurarse la obtención de un beneficio, pero sin olvidar su responsabilidad social con el entorno que la rodea y condiciona su actividad. se ha vuelto mucho más complejo debido a fenómenos como la globalización o al avance incesante de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento.

sábado, 18 de septiembre de 2021

Las semejanzas entre los yihadistas y el tecnocapitalismo


El filósofo francés Fabrice Hadjadj descubre inconfesables semejanzas entre el rigorismo de los yihadistas y el tecnocapitalismo, brazo económico de la posmodernidad. "Unos y otros promueven la instrumentalización del cuerpo humano, que es también su mercantilización, con miras a una finalidad bélica (militar o financiera). Puede ser el tráfico de órganos, las human enhancement technologies, la reducción de la vida a funciones separables, mejorables y convertibles en dinero, o el reclutamiento de jóvenes como cartuchos y carburante para el califato, el caso es que los cuerpos siempre acaban desembrados. El hombre-bomba y el hombre-máquina son hermanos”.


Fabrice Hadjadj

"El fundamentalismo tecnocientífico y el fundamentalismo religioso rechazan, cada uno a su manera, el orden de la cultura. Para unos, la innovación tecnológica tiene respuestas para todo; para otros, las tiene el Corán. Por consiguiente, lo que tenga que ver con la historia, las artes, la literatura o la música, lo que no es ni un artículo de consumo ni una práctica religiosa, sino una obra singular en la que se afirma el misterio de lo humano, ha de ser eliminado. Se destruye Palmira o se hace de ella un lugar de turismo. Se queman libros o se hace de ellos "objetos culturales". Son formas opuestas, pero confluyen para hacer ignorar toda verdadera cultura animi".

lunes, 25 de noviembre de 2019

Los mongoles demostraron un persistente celo internacionalista

Cuando los misiles estadounidenses echaron a los talibanes del poder en Afganistán, éstos compararon a los americanos con los  mongoles, de modo que asesinaron a millares de hazaras, los descendientes del ejército mongol que llevaban ocho siglos viviendo en Afganistán. Sin embargo la realidad histórica era otra. 
 Gengis Kan
Los mongoles abrieron el mundo a una nueva forma de comercio que no era sólo de artículos, sino también de ideas y conocimientos. Narra Jack Weatherford que llevaron mineros alemanes a China y médicos chinos a Persia; introdujeron desde lo más monumental hasta lo más trivial. Extendieron la utilización de alfombras y trasplantaron limones y zanahorias procedentes de Persia a China, al igual que hicieron llegar a Occidente los fideos, los naipes y el té de China. Trasladaron a un metalista parisino hasta las áridas estepas de Mongolia para que construyera allí una fuente, reclutaron en las filas de su ejército a un noble inglés para que actuara como intérprete e introdujeron en Persia la práctica china de la impresión de huellas digitales. Financiaron la construcción de iglesias cristianas en China, de templos y estupas budistas en Persia, y de escuelas del Corán musulmanas en Rusia. Los mongoles irrumpieron en el mundo como auténticos portadores culturales de civilización. 

Mapa de las conquistas de Gengis Kan

Los mongoles que heredaron el imperio de Genghis Khan impulsaron la movilización de productos y bienes de consumo por todo el mundo y la combinación de los mismos, dando así lugar a otros artículos totalmente nuevos y a invenciones sin precedentes. Cuando sus expertos ingenieros de China, Persia y Europa combinaron la pólvora china con los lanzallamas musulmanes, y aplicaron la tecnología de fundición de campanas europea, produjeron el cañón, un tipo de innovación tecnológica totalmente nuevo, del que saldría el vasto arsenal moderno de armas, desde las pistolas hasta los misiles. Si bien todos los artículos tuvieron su importancia, el impacto mayor fue el modo en que los mongoles supieron seleccionar y combinar las distintas tecnologías para crear híbridos insólitos. Los mongoles demostraron un persistente celo internacionalista en su empeño político, económico e intelectual.