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miércoles, 22 de octubre de 2025

El problema de la humanidad


Daniel Cohen ha comprobado que el impulso que la pandemia de COVID-19 ha dado a la disgregación, con el confinamiento y el teletrabajo, además de favorecer la posverdad con las fake news. Un dato significativo a este respecto es que, en 
Francia, los municipios con menor índice de vacunación eran los de menor participación política. En cuanto al cambio climático, existe una relación entre redes y emociones negacionistas, dado que las emociones que entran en juego en el negacionismo del cambio climático son las mismas que provocan las redes sociales.
Como profetizó Keynes, señala Daniel Cohen, el problema de la humanidad no será, a la larga, el problema económico. El reto del siglo (al que hay que resistir) está en la digitalización de las relaciones humanas. Por ejemplo, en la enseñanza (pero no solo), que no puede sustentarse en los vídeos; las neuronas espejo, que son la base de la empatía, parecen desconectarse ante un video. Las relaciones humanas presenciales son imprescindibles. Un ser humano ante otro ser humano piensa que el otro sabe o cree saber lo que él siente; algo que desaparece en la sociedad digital.Cohen propone la recuperación de las viejas instituciones inclusivas (sindicatos, partidos, periódicos) o de otras que hagan su papel. Y recuerda el sano interclasismo, el mestizaje social que, frente a las apariencias, propiciaban los partidos políticos, que podían hacer coincidir al obrero y el profesor de izquierdas, o al burgués y el campesino de derechas. Hay que luchar contra la doble tendencia separadora de la sociedad digital, que, por un lado, nos aparta del mundo real y, por otro, destruye nuestras relaciones personales, manifiesta Cohen.

jueves, 14 de noviembre de 2024

El periodismo tiene la misión de buscar la verdad y hacerla pública

Tendemos a escuchar únicamente lo que queremos y bloqueamos o convertimos en ruido todo aquello que contradice nuestras creencias (Rubio & Sapag, 2014). En ese sentido, ante los millones de narrativas en competición que pone a nuestro alcance Internet, el cerebro del sujeto recurre a esos instintos primarios de supervivencia que se ven reforzados por cajas de resonancia donde cada instinto busca su acomodo. El periodismo, como la ciencia, tiene la misión de buscar la verdad y hacerla pública, de ahí que cause dolor y hasta rechazo social. Para entender la comunicación del siglo XXI es importante resaltar el hecho de que la opinión pública no busca la verdad, sino aquello que confirme sus creencias previas. (Elías, 2018) En este escenario encuentra su razón de ser el fenómeno de las “noticias falsas” o fake news, que han trastocado el normal desarrollo de procesos electorales, la reputación de políticos, Estados y empresas, así como la credibilidad de los medios de comunicación, en muchas ocasiones cooperadores involuntarios y necesarios en la propagación de las noticias falsas (Ríos, 2017). La meta de este fenómeno no consiste únicamente en lograr una gran penetración o popularidad entre el público, sino que pretende también despojar a los medios dominantes de la posición de autoridad que han disfrutado, buscando que sus opiniones pierdan valor a la hora de construir la opinión pública e influir en las creencias mayoritarias que son compartidas por la sociedad (González Pascual, 2017).

sábado, 23 de marzo de 2024

Se inventan historias todo el tiempo, ya no existe la verdad

Anthony C. Grayling señala que “desde la filosofía, las raíces de la posverdad se encuentran en el posmodernismo y el relativismo. Todo es relativo. Se inventan historias todo el tiempo, ya no existe la verdad”. Se puede ver cómo esto derivó directamente en la posverdad. Esto ha abierto la puerta sin querer a un tipo de política que no se crea problemas con la evidencia. Si el periodismo trabaja con construcciones de acontecimientos y no con verdades, la posverdad pone el foco en debilitar los datos y las evidencias. Por su parte, el filósofo Darío Sztajnszrajber sostiene que la posverdad opera en un escenario donde “aunque la verdad no exista se generan consensos muy direccionados desde ciertos estratos de poder para establecer que determinadas ideas pasan como si fuesen verdaderas. Todo el mundo sabe que está todo armado, pero todo el mundo necesita y quiere creer en eso igualmente”. La posverdad no solamente es mentira, sino que se construye con fake news de las que no importa su falsedad porque operan como reafirmación de aquello que las audiencias previamente han incorporado como verdadero. De forma puntual, operan más en el plano emocional que en el racional, tiene sustento más en los sentimientos construidos previamente que en los hechos contrastables, manifiesta Leonardo Murolo.

jueves, 8 de febrero de 2024

Se convierte en enemigo público de la sociedad quien vulnera la libertad de expresión

El filósofo estadounidense Noam Chomsky dice que “si no creemos en la libertad de expresión de aquellos que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”. Sin embargo, para la jurista Sánchez de Lara existe el peligro de abusar de la libertad de expresión, mediante la manipulación que suponen las fake news y la falta de control de las grandes plataformas. Sánchez de Lara pone como  ejemplo un bot de inteligencia artificial de  Microsoft que, en 2016, comenzó a actuar con otros perfiles en las redes y en 16 horas se convirtió, en manos de los haters, en nazi, antisemita y homófobo. Sánchez de Lara afirma que “se convierte en enemigo público de la sociedad quien vulnera la libertad de expresión, prohibiéndola; pero también quien hace un mal uso de ella o se excede, con malicia, dolo, mala fe”. Y debe encontrarse con “el reproche y el castigo social”.

martes, 17 de septiembre de 2019

La maquinaria publicitaria del Partido Comunista china se ha puesto en marcha


La maquinaria publicitaria del Partido Comunista Chino se ha puesto en marcha para hacer frente a la información proveniente de Hong Kong sobre las protestas, y así influenciar la opinión pública internacional. 

Numerosos embajadores en más de 70 países del mundo escribieron artículos en los periódicos para reivindicar los hechos de Hong Kong como un “asunto interno de China”, y advertir a Occidente que se abstuviera de activar una nueva “revolución de color”. 


Si bien Facebook, Twitter e Instagram están censuradas en China, a mediados de junio aparecieron de la nada cientos de cuentas desde donde se comentaba, con fotos y juicios, lo que sucedía en Hong Kong, etiquetando a los jóvenes manifestantes como “violentos revoltosos”, “alimañas”, “mierda de rata”.

Manifestaciones en Hong Kong.
Los medios de Estado crearon fake news. Por ejemplo, una manifestación de padres de Hong Kong, en la que éstos defendían a sus hijos de las acusaciones de revuelta, fue presentada como una manifestación contra los “revoltosos”; la violencia de los pandilleros y mafiosos de Yuen Long contra los manifestantes, presentadas como una reacción espontánea de la población, ante los abusos y la violencia de los manifestantes; y que los “revoltosos” quieren destruir el bienestar de Hong Kong, basado en el principio de “un país, dos sistemas”. 

La actriz Liu Yifei, que encarna a Mulan en el filme de Disney
En apoyo de China, se sumaron algunas personalidades del espectáculo. La actriz Liu Yifei, que encarna a Mulan en el filme de Disney, próximamente en cartelera, ansiando cosechar  éxito en China, lanzó mensajes elogiando a la policía de Hong Kong. Como consecuencia, los jóvenes decidieron boicotear su película. El famoso actor Jackie Chan también quiso testimoniar a China su patriotismo, publicando la frase (sugerida por la TV estatal): “Soy un guardián de la bandera con cinco estrellas”, luego de que algunos manifestantes quitaran la bandera china en Victoria Harbour.

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Los americanos se han dejado convencer por el tuit de un desconocido?


El presidente estadounidense, Donald Trump, exige parar la investigación rusa del fiscal especial Robert Mueller y citó su presunto coste de 20 millones de dólares como una de las razones para hacerlo, abriendo una nueva línea de ataque a la pesquisa que afecta a su entorno. El exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani manifestó en una entrevista que "van a tener que explicar cómo demonios han derrochado 20 millones de dólares en una investigación que comienza sin ninguna prueba y acaba sin ninguna prueba”.

Los grandes medios y los políticos alegan que todas esas votaciones en las que el pueblo ‘ha votado mal’ han sido producto de la manipulación de las redes por parte de los rusos, que han esparcido las famosas ‘fake news’. ¿En serio? ¿De verdad? ¿Tan estúpidos nos creen? Es decir, escribe la periodista Candela Sande, que los americanos han descreído lo que les decían a todas horas la CBS, la ABC, el New York Times, el Washington Post o la CNN sobre lo terriblemente terrible que era Trump, pero se han dejado convencer por el tuit de un desconocido redactado en un mal inglés. Sí, seguro, suena súper verosímil, dice la periodista.