Marco Aurelio en su obra Pensamientos cuenta las pequeñas virtudes que hereda de sus mayores. “De mi abuelo heredé un carácter afable y poco dado a la cólera. De mi padre, la modestia y la hombría, que son las virtudes que mejor recuerdo de él. De mi madre, en cambio, heredé la religiosidad, la generosidad y una tendencia a no obrar mal, a ni siquiera pensar mal; y también a llevar una vida frugal y poco apegada a las riquezas. De mi bisabuelo heredé la costumbre de no discutir en público y de frecuentar los mejores maestros, consciente de que en tales asuntos no conviene reparar en gastos.” Marco Aurelio podría haber enumero títulos, patrimonios, parentescos ilustres, dignidades casi divinas, honores, victorias militares. Se fijó en virtudes cotidianas de sus antepasados por considerarlas su mejor herencia.
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miércoles, 26 de agosto de 2026
Las virtudes cotidianas
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lunes, 29 de julio de 2024
La gnosis es una lucha, una agonía desesperada
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martes, 27 de diciembre de 2022
Escapar de las filas de los dementes
jueves, 10 de febrero de 2022
El poder del ejemplo
Cuenta Gibbon en La historia de la decadencia y caída del Imperio romano que, cuando en Roma existía el poder absoluto, en tiempos de los emperadores, dado que en cada ser humano prima siempre un carácter, con cada emperador subía al trono una pasión, que por lo general era un vicio. Con Tiberio subió la perfidia, con Calígula la crueldad, con Claudio la pusilanimidad, con Nerón el narcisismo criminal, con Galba la avaricia, con Otón la vanidad, y así se sucedían en el trono los vicios, hasta que llegó Vitelio y con él se extendió sobre Roma la enfermedad de la gula. Pero un día llegó al trono Nerva, y con él se impuso la moderación, lo sucedió Trajano y con él ascendió la justicia, lo sucedió Adriano y con él reinó la tolerancia, llegó Antonino Pío y con él la bondad, y finalmente con Marco Aurelio gobernó la sabiduría, de modo que así como se habían sucedido los vicios, durante un siglo se sucedieron las virtudes en el trono de Roma. Tal era en aquellos tiempos, al parecer, el poder del ejemplo, el peso pedagógico de la política sobre la sociedad. En nuestro tiempo el poder del ejemplo lo tienen los medios de comunicación, son ellos los que crean y destruyen modelos de conducta.
sábado, 18 de abril de 2020
Restar importancia a los problemas
San Agustín, nos instan a regocijarnos y estar contentos porque la vida es corta, el sufrimiento es temporal y nuestro verdadero hogar es el cielo, donde nuestra recompensa será grandiosa. Muchos filósofos seculares, como el estoico Marco Aurelio, nos exhortan a ser valerosos y serenos, porque desde el punto de vista de la eternidad los afanes humanos son insignificantes y no hay recuerdo o dolor que nos acompañe en el olvido de la tumba. Independientemente de cuál sea nuestro punto de vista en cuestiones tan trascendentales, podemos al mismo tiempo admirar la fortaleza íntima y apreciar la sabiduría de quienes consiguen restar importancia a sus problemas, pues al hacerlo no sólo mejoran y alegran su vida sino también las vidas de quienes les rodean.
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