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sábado, 17 de agosto de 2019

Toda historia es historia contemporánea

Marc Bloch
El historiador francés Marc Bloch creía en las relaciones que entablan en la historia el pasado y el presente. Consideraba que la historia no sólo tiene que permitir “comprender el presente a través del pasado”,actitud tradicional, sino también “comprender el pasado mediante el presente”.


La idea de que la historia esté dominada por el presente descansa en gran parte en una célebre frase del historiador italiano Benedetto Croce, quien declara que “toda historia” es “historia contemporánea”. Croce quiere decir con eso
Benedetto Croce
que “por lejano que parezcan cronológicamente los hechos que la constituyen, la historia está siempre referida en realidad a la necesidad y a la situación presente, donde repercuten las vibraciones de esos hechos”. Croce cree que desde el momento en que los acontecimientos históricos pueden ser repensados constantemente, no están “en el tiempo”; la historia es “el conocimiento del eterno presente”. 

miércoles, 26 de diciembre de 2018

La historia es la ciencia de los hombres en el tiempo.


Al historiador francés Marc Bloch no le gustaba la definición de la historia como “ciencia del pasado”, y consideraba “absurda la idea misma de que el pasado en cuanto tal pudiera ser objeto de ciencia”. Proponía definir a la historia como “la ciencia de los hombres en el tiempo”.

La historia es historia humana, y Paul Veyne subraya que “una diferencia enorme” separa la historia humana de la historia natural y es que “el hombre delibera, la naturaleza no; la historia humana se convertiría en un no sentido si nos olvidamos del hecho de que los hombres tienen objetivos, fines, intenciones”. 

sábado, 31 de marzo de 2018

La historia es un arma en el debate político de hoy en día.

Marc Bloch
La historia existe, luego es necesaria. La gente la escribe y la lee, por tanto cumple razonablemente bien su cometido. Como decía el  historiador Marc Bloch: “Incluso si hubiera que considerar a la historia incapaz de otros servicios, por lo menos podría decirse en su favor que distrae”. Simplemente se trata de hacer ver que la historia no tiene, ni puede tener, por decirlo con un vocabulario jurídico, el carácter probatorio que se le atribuye, incluso en los períodos mejor estudiados y documentados.


Como escribió el historiador Collingwood, el pasado, tan solo como pasado, es absolutamente incognoscible, “solo
Robin George Collingwood
puede conocerse como algo que se conserva de modo residual en el presente”. “No se puede esperar nunca una verificación teóricamente suficiente de ningún hecho pasado”, escribió Ducasse. "Por eso el historiador no estudia el pasado, porque el pasado como tal no existe ni es posible experimentarlo directamente. Lo más que puede aspirar es a estudiar los vestigios del pasado".

La importancia que se le confiere a la historia no nace de un noble amor al conocimiento; es un arma, en el mejor de los casos un argumento acalorado, a veces el principal, en el debate político de hoy en día.