El argumento debe dar la impresión de tener algo especial. Ese algo especial es fundamental. Lo aportan la intriga, los actores o los efectos especiales, pero la posproducción y el marketing tienen la función de amplificarlo y multiplicarlo.
![]() |
| San Agustín. |
![]() |
| Réplica de la prensa de Gutenberg y de los tipos móviles. |
Una vez suprimida la medicación, escribe Smith, pedí a Don que escribiera una lista de las cosas que le gustaba hacer cuando no estaba deprimido. Le encargué luego, específicamente, que se dedicara por lo menos a dos de aquellas actividades cada semana, que se obligara a ello, si era necesario, por más deprimido que se sintiera. Además, cada vez que tuviese la impresión de que cometía algún error en su trabajo o en la vida social, no debía incurrir de nuevo en su pasado hábito de huir de la situación demorándose en sus sentimientos de depresión y buscando la soledad o encerrándose en su casa. Al contrario, debía terminar lo que estaba haciendo o continuar la actividad en la que estuviese ejercitándose, aunque su reacción inmediata le empujara a abandonarlo todo. La ejecución de ese programa terapéutico permitió a Don librarse, en cuatro semanas, de su depresión crónica de cinco meses.![]() |
| Noam Chomsky |
![]() |
| elecciones |
En el libro Los guardianes de la libertad (1988), escrito junto a Edward S. Herman (profesor de finanzas y analista de los medios de comunicación), Chomsky formula y sistematiza esta idea. Los dos autores describen un modelo de propaganda que se aplica a los medios de comunicación estadounidenses, pero que, en palabras de los propios autores, puede extenderse a cualquier otra nación que comparta el sistema económico de los Estados Unidos. El modelo parte de los siguientes supuestos, los medios privados pertenecen a empresas interesadas, ante todo, en vender un producto (lectores o audiencia) a otras empresas (las que pagan por hacer publicidad), cuyo interés es, asimismo, la venta de otros productos. Los medios, por lo tanto, ocultan bajo un supuesto fin social (completamente pervertido), el de la información, su verdadero objetivo, mediar entre una demanda y una oferta en la que el público es simplemente el producto. La teoría se enriquece con una lista de cinco filtros, que determinan qué noticias se publican o emiten y cuáles no, y qué tratamiento concreto reciben las que se