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jueves, 27 de abril de 2023

El argumento debe dar la impresión de tener algo especial

El argumento debe dar la impresión de tener algo especial. Ese algo especial es fundamental. Lo aportan la intriga, los actores o los efectos especiales, pero la posproducción y el marketing tienen la función de amplificarlo y multiplicarlo.

miércoles, 1 de marzo de 2023

Nada deja una impresión mayor que la conciencia de que alguien ha trascendido el sufrimiento

Nada deja una impresión mayor, más duradera, en otra persona, que la conciencia de que alguien ha trascendido el sufrimiento, que ha trascendido la circunstancia y está encarnando y expresando un valor que inspira, ennoblece y eleva la vida. Lo que más importa es el modo en que respondemos a lo que experimentamos en la vida. Victor Frankl dice que hay tres valores fundamentales en la vida, el de la experiencia, o de lo que nos sucede; el creador, o de lo que aportamos a la existencia, y el actitudinal, o de nuestra respuesta en circunstancias difíciles.

jueves, 17 de octubre de 2019

San Agustín, pionero del estudio del tiempo psicológico

San Agustín.
San Agustín entendió la actividad de la mente como fundamento de la medida temporal. Consideró el problema de medir el tiempo que tarda una voz en emitir un único sonido. Es evidente que, antes de que empiece el sonido, no podemos medir el tiempo que va a tardar, pero cuando ya se ha producido, ¿cómo podemos medirlo si ya no existe? Tampoco podemos medirlo en el presente si entendemos el presente como un instante indivisible, en realidad momentáneo y sin duración.



San Agustín, escribe Gerald James Whitrow, llegó a la conclusión de que podemos medir el tiempo sólo si la mente tiene el poder de retener para sí la impresión que dejan las cosas a su paso, incluso después de que se hayan ido. En otras palabras, no medimos las cosas en sí mismas, sino más bien algo que permanece fijado en la memoria. Es la impresión que deja en la mente el paso de los acontecimientos lo que medimos, pues después de que sucedan sólo queda esta impresión. La mente tiene el poder de adentrarse en el futuro por medio de la previsión y en el pasado por medio de la memoria. En el presente sólo existe la atención del alma, mediante la cual el futuro se hace pasado y sólo cuando la disminución constante del futuro del sonido se ha convertido completamente en pasado, la mente puede medirlo en términos de algún modelo preconcebido. San Agustín no explicó cómo la mente puede ser un cronómetro preciso en la datación de acontecimientos externos, pero como pionero del estudio del tiempo psicológico está en primera línea de los que han contribuido a la comprensión de nuestro sentido del tiempo.

lunes, 12 de noviembre de 2018

La aparición de la imprenta.

A mediados del siglo XV tuvo lugar una invención técnica decisiva, que produjo enormes efectos en el futuro desarrollo del arte, la imprenta. La impresión de grabados precedió a la de libros en varias décadas. Se trataba del mismo método que se desarrolló más tarde para imprimir las letras. Se tomaba un trozo de madera y con un objeto punzante se extraía todo aquello que no debía aparecer en el grabado. El resultado era semejante al de los sellos de caucho que empleamos hoy, y el principio de imprimir sobre papel era prácticamente el mismo. Se cubría la superficie con tinta de imprimir hecha con aceite y negro de humo y se presionaba sobre la página. Podían hacerse gran cantidad de reproducción de cada grabado antes de que éste se gastara. Esta sencilla técnica de reproducción de dibujos se llama grabado en madera o xilografía. Era un procedimiento muy barato y pronto se hizo popular. Varios tacos de madera juntos podían ser usados para pequeñas series de dibujos que se reunían formando un libro; los grabados en madera, así como los libros formados con series de ellos, pronto se pusieron a la venta en las ferias populares. Por el mismo procedimiento se hicieron naipes, dibujos humorísticos y estampas para usos devotos.
Réplica de la prensa de Gutenberg y de los tipos móviles.
Cuando Gutenberg realizó su gran invento de usar letras movibles reunidas en un molde en vez de un conjunto de tacos de madera, los libros compuestos con series de éstos se volvieron obsoletos. Pero pronto se hallaron procedimientos para combinar textos impresos con grabados en madera para ilustrarlos, y muchos libros de la segunda mitad del siglo XV se hicieron así. Los grabados se convirtieron en otro medio gracias al cual los artistas europeos aprendían unos de otros sus ideas. En aquella época no se consideraba deshonroso tomar una idea o una composición de otro artista, y muchos de los maestros más humildes utilizaban los grabados a modo de modelos que copiar. Del mismo modo que la invención de la imprenta facilitó el intercambio de ideas, sin el cual la Reforma nunca hubiera podido extenderse, así también la impresión de imágenes aseguró el triunfo del arte del Renacimiento italiano en el resto de Europa, cuenta Gombrich.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Liberarse de la depresión.


La experiencia clínica acumulada en el tratamiento de enfermos de depresión temporal o prolongada sugiere que es más eficaz ayudar a la persona deprimida a moverse otra vez y a establecer de nuevo contacto con experiencias positivas de la vida, que empeñarse en remontar el curso de la depresión en busca de sus orígenes, dice el profesor y psicólogo Manuel J. Smith.

Una vez suprimida la medicación, escribe Smith, pedí a Don que escribiera una lista de las cosas que le gustaba hacer cuando no estaba deprimido. Le encargué luego, específicamente, que se dedicara por lo menos a dos de aquellas actividades cada semana, que se obligara a ello, si era necesario, por más deprimido que se sintiera. Además, cada vez que tuviese la impresión de que cometía algún error en su trabajo o en la vida social, no debía incurrir de nuevo en su pasado hábito de huir de la situación demorándose en sus sentimientos de depresión y buscando la soledad o encerrándose en su casa. Al contrario, debía terminar lo que estaba haciendo o continuar la actividad en la que estuviese ejercitándose, aunque su reacción inmediata le empujara a abandonarlo todo. La ejecución de ese programa terapéutico permitió a Don librarse, en cuatro semanas, de su depresión crónica de cinco meses.

martes, 10 de octubre de 2017

Nuestras ideas y nuestras preferencias pueden ser controladas a través de los medios de comunicación.

Noam Chomsky
Cada vez que Noam Chomsky se refiere al sistema de poder activo en las democracias occidentales reitera que quien ostenta el poder, en la gran mayoría de casos, no hace lo que tendría que hacer. Lo que dice la teoría, simplificando un poco, es que en democracia representativa una comunidad elige a algunos de sus miembros y delega en ellos el poder para ejercer ciertas funciones y tomar algunas decisiones. Esta delegación de poder se convierte en una competición democrática, las elecciones, en las que el pueblo, mediante su derecho a voto, escoge entre una serie de candidatos, que se supone que están capacitados para ejercer el poder. El juego se complica, sin embargo, porque las oligarquías que, según Chomsky, gestionan el poder sin las limitaciones que un verdadero orden democrático debería imponer, tienen los medios económicos y políticos para fabricar el consenso. “Fabricar el consenso” significa aquí modelarlo, crearlo incluso; crear,
elecciones
por ejemplo, la impresión difusa de que una guerra es necesaria y tiene un amplio consenso popular. Pero si los votantes, los principales actores de la democracia, tuvieran realmente la capacidad de entender cuáles son las consecuencias de su voto, de aquello que avalan con él, no podrían estar de acuerdo con estas ideas impuestas, sobre todo porque perjudican a sus propios intereses. 

En el libro Los guardianes de la libertad (1988), escrito junto a Edward S. Herman (profesor de finanzas y analista de los medios de comunicación), Chomsky formula y sistematiza esta idea. Los dos autores describen un modelo de propaganda que se aplica a los medios de comunicación estadounidenses, pero que, en palabras de los propios autores, puede extenderse a cualquier otra nación que comparta el sistema económico de los Estados Unidos. El modelo parte de los siguientes supuestos, los medios privados pertenecen a empresas interesadas, ante todo, en vender un producto (lectores o audiencia) a otras empresas (las que pagan por hacer publicidad), cuyo interés es, asimismo, la venta de otros productos. Los medios, por lo tanto, ocultan bajo un supuesto fin social (completamente pervertido), el de la información, su verdadero objetivo, mediar entre una demanda y una oferta en la que el público es simplemente el producto. La teoría se enriquece con una lista de cinco filtros, que determinan qué noticias se publican o emiten y cuáles no, y qué tratamiento concreto reciben las que se
publican. Estos son los filtros, ordenados de más fuerte a menos fuerte: la propiedad del medio (habitualmente,grandes corporaciones): quién financia al medio (la publicidad, por ejemplo): las fuentes de las noticias (departamentos de prensa de gobiernos o empresas, por ejemplo): el Flak, que es como se denominan las respuestas sistemáticas de grupos de interés ante la línea editorial de los medios (por ejemplo, retirando publicidad, o mediante quejas formales, o mediante demandas legales); y, finalmente, el miedo (cuando se escribió el libro, sus autores identificaron el miedo con el anticomunismo, y en ediciones sucesivas, a partir del atentado del 11S, lo han actualizado como miedo al terrorismo). Los tres primeros filtros se derivan del análisis de los mercados, mientras que los dos últimos son más específicos de la realidad concreta de los Estados Unidos. Este modelo que explica cómo los supuestos guardianes de la libertad fabrican un consenso constituye, en fin, un ejemplo de cómo nuestras ideas y nuestras preferencias pueden ser controladas a través de los medios de comunicación.