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viernes, 23 de noviembre de 2018

Correo basura.

A un precio de 500 dólares por cada millón de nombres se puede montar una lista de correo que con una respuesta positiva de sólo 1 por cada 100.000 puede ser rentable, frente a la proporción de 1 por cada 100 del correo basura de papel. 

Por otra parte, lejos de ser una perversión del concepto ciberlibertario, el correo basura nace directamente de sus principios más básicos. Toffler, Dyson, Barlow y demás especifican claramente que la gran característica definitoria de internet es la libertad de expresión ilimitada y no sujeta a norma alguna; esto no sólo incluye, sino que afecta por encima de todo a la actividad económica. Por supuesto, cuanto más correo basura se envíe, menos eficaz será, pero su sobreabundancia anima a los expertos en marketing cibernético a redoblar sus esfuerzos y mandar cada vez más copias del mismo mensaje. De este modo se inicia una
perfecta carrera hacia el abismo, y la red completamente atascada por el exceso de correo basura se convierte en la trágica culminación de la utopía ciberlibertaria. Por desgracia, este problema es difícil de solucionar, opina Andrew Potter, pero habrá que intentarlo si queremos que internet siga siendo viable. Los fanáticos del ciberanarquismo se niegan a aplicar una normativa para controlar el correo basura, con el argumento de que acabaría con la ilimitada libertad de internet.

miércoles, 6 de junio de 2018

Si algo enseña el arte es el carácter privado de la condición humana.

Si algo enseña el arte es el carácter privado de la condición humana. El arte, la iniciativa privada más antigua, y más literal, despierta en el ser humano, consciente o inconscientemente, un sentido de unicidad, de individualidad, de separación, que lo convierte, de animal social, en un yo independiente. Se pueden compartir
Rainer Maria Rilke.
muchas cosas, una cama, un trozo de pan, determinadas convicciones, una amante, pero no un poema. El poeta Joseph Brodsky manifiesta que una obra de arte, especialmente una obra literaria, y en concreto un poema, nos invita a una conversación íntima y entabla con cada uno de nosotros una relación directa, sin intermediarios.


Una novela o un poema no constituyen un monólogo, sino
una conversación entre el escritor y el lector, una conversación íntima, al margen de los demás. Y en el curso de esta conversación, el escritor, al margen de su mayor o menor grandeza, se halla en igualdad con el lector, y a la inversa. Tal igualdad es la igualdad de la conciencia. Permanece en una persona toda su vida, en forma de recuerdo, difuso o nítido; y tarde o temprano, para bien o para mal, condiciona su conducta.

Joseph Brodsky tiene la certeza de que, para alguien familiarizado con la obra de Dickens, matar en nombre de una idea resulta un poco más problemático que para quien no ha leído nunca a Dickens. Y hablo, dice Brodsky precisamente de leer a Dickens, Sterne, Stendhal, Dostoievski, Flaubert, Balzac, Melville, Proust o Musil; es decir, hablo de literatura, no de alfabetismo o educación. Una persona cultivada, tras leer algún tratado o folleto político, puede ser sin duda capaz de matar a un semejante y sentir incluso un rapto de convicción. Lenin era una persona culta, Stalin era una persona culta, Hitler también lo era; y Mao Zedong incluso escribía poesía. Sin embargo, el rasgo que todos estos hombres tenían en común consistía en que su lista de sentenciados a muerte era más larga que su lista de lecturas.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Liberarse de la depresión.


La experiencia clínica acumulada en el tratamiento de enfermos de depresión temporal o prolongada sugiere que es más eficaz ayudar a la persona deprimida a moverse otra vez y a establecer de nuevo contacto con experiencias positivas de la vida, que empeñarse en remontar el curso de la depresión en busca de sus orígenes, dice el profesor y psicólogo Manuel J. Smith.

Una vez suprimida la medicación, escribe Smith, pedí a Don que escribiera una lista de las cosas que le gustaba hacer cuando no estaba deprimido. Le encargué luego, específicamente, que se dedicara por lo menos a dos de aquellas actividades cada semana, que se obligara a ello, si era necesario, por más deprimido que se sintiera. Además, cada vez que tuviese la impresión de que cometía algún error en su trabajo o en la vida social, no debía incurrir de nuevo en su pasado hábito de huir de la situación demorándose en sus sentimientos de depresión y buscando la soledad o encerrándose en su casa. Al contrario, debía terminar lo que estaba haciendo o continuar la actividad en la que estuviese ejercitándose, aunque su reacción inmediata le empujara a abandonarlo todo. La ejecución de ese programa terapéutico permitió a Don librarse, en cuatro semanas, de su depresión crónica de cinco meses.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Vicente de Paúl, organizador prudente y realista.

San Vicente de Paul 
San Vicente de Paúl trató de organizar la caridad a escala de la ciudad y acabar así con la mendicidad y el abandono espiritual y corporal de los pobres. Consiguió atraer a ella a los magistrados de la ciudad, al obispo, a los dos cabildos de canónigos, a los concejales del municipio y a los burgueses y comerciantes principales de la villa. En una reunión celebrada en el ayuntamiento se expusieron los proyectos de Vicente. Vicente proponía, en sustancia, la fundación de dos asociaciones de caridad, una de hombres y otra de mujeres. Las líneas generales del proyecto preveían, ante todo, la redacción de una lista de todos los pobres avecindados en la ciudad, que resultaron ser 300, y la creación de un fondo de socorro constituido por los donativos voluntarios que el clero y los ciudadanos acomodados
 se comprometían a dar anualmente por el importe de determinadas multas, que se destinaría a tan buena obra; por los derechos de entrada de todos los oficios de la villa y por las cuestaciones que las señoras de la Caridad realizarían todos los domingos. Los pobres acudirían los domingos a la iglesia de San Nazario a oír misa y, eventualmente, a confesarse y comulgar. Después de la misa, todos ellos recibirían pan y dinero en proporción a sus cargas familiares, excepto los que fueran sorprendidos mendigando durante la semana. A los pobres transeúntes se les daría alojamiento por una noche y al día siguiente se les despediría con una limosna de dos sueldos. Los vergonzantes serían socorridos discretamente por las señoras con alimentos y con medicinas si estaban enfermos. A los que fueran capaces de trabajar se les proporcionaría sólo el complemento necesario para suplir la insuficiencia de sus cortos salarios, pues la asociación no quería fomentar la holgazanería. Los miembros de las cofradías se reunirían una vez por semana para revisar la lista de los pobres, borrar a los que hubieran salido de la miseria y decretar las sanciones oportunas contra los indignos o los que hubieran infringido el reglamento. El proyecto funcionó. Para los primeros gastos se reunió la 
cantidad de 200 escudos. En menos de tres semanas, la máquina estaba en pleno rendimiento. Cada domingo se distribuían 1.200 libras de pan, 18 o 20 libras en metálico, 12 o 15 libras a las damas para los pobres vergonzantes, 100 o 120 libras a los farmacéuticos por sus medicinas, 20 libras al cirujano, 4 libras mensuales a las mujeres que servían a los enfermos, 20 libras a los oficiales encargados de impedir a los mendigos forasteros detenerse en la villa, sin contar la ropa, la leña y el carbón, que suponían una suma considerable. Uno puede extraviarse, quizá, de esta mezcla de caridad organizada y policía de buenas costumbres. Vicente de Paúl no era un soñador, sino un organizador prudente y realista. Su corazón, dolorido por la miseria, no le impedía valorar las exigencias del orden público ni desconocer los mil disfraces de la picaresca.

martes, 17 de octubre de 2017

El poder y la política se están separando.

El poder y la política se están separando. El poder actual existe en el espacio global y extraterritorial, pero la política, que tiene que unir los intereses públicos y privados, sigue siendo local, e incapaz de actuar a un nivel planetario. Sin control político, el poder se convierte en una importante fuente de incertidumbre, mientras que los políticos se vuelven irrelevantes para responder a la mayor parte de los problemas y temores de la gente, dice Zygmunt Bauman. Incluso las fronteras nacionales, que antes tenían un emplazamiento geográfico están ahora en aeropuertos, alejados de los límites del territorio y, de manera aún más significativa, se encuentran en las bases de datos, que pueden no encontrarse siquiera dentro del país en cuestión.

la política, que tiene que unir los intereses públicos y privados es incapaz de actuar a un nivel planetario
Siguiendo con este ejemplo, el tema de las fronteras móviles provoca una gran incertidumbre en muchas personas. Es ese momento de ansiedad que uno siente al caminar por el aeropuerto, sin saber exactamente en qué jurisdicción se encuentra o quién puede estar leyendo sus datos personales, especialmente aquellos que pertenecen a una población sospechosa. Y si tiene la mala suerte de ser detenido o descubre que ha sido incluido en una lista de personas que no están autorizadas a volar, le resulta difícil saber qué debe hacer.

Sin control político, el poder se convierte en una importante fuente de incertidumbre, mientras que los políticos se vuelven irrelevantes para responder a la mayor parte de los problemas y temores de la gente