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domingo, 1 de marzo de 2026

No se puede vivir sin ilusiones

“La patria del hombre son sus ilusiones. La vida es siempre anticipación y porvenir. Somos proyectos. El hombre es, sobre todo, futuro. Ahí se engarzan los pequeños objetivos, las metas y tantos afanes como jalonan su recorrido. Y para que éstos salgan adelante, es necesario que sean concretos, bien delimitados, con unos perfiles nítidos, sin intentar abarcar demasiado. Después, manos a la obra. La vida es como un bracear de uno mismo con la realidad”, escribe Enrique Rojas Montes, catedrático de psiquiatría. “La madurez implica vivir instalado en el presente, teniendo digerido el pasado y estando abierto hacia el porvenir, que es la dimensión más importante de la temporalidad.”
Para el profesor Rojas “no se puede vivir sin ilusiones. Y para que éstas salgan es necesario tener un afán de superación permanente. Ahí está la esencia de muchas vidas ejemplares. Siempre fuertes, a pesar de la adversidad.”……“Nos hospedamos en el presente, pero con tal fugacidad, que toda travesía personal no es otra cosa que una ecuación entre pasado y futuro. Ésa es la dialéctica de cada recorrido biográfico, nos apoyamos en el pasado, habiéndolo asumido y aceptado, con todo lo que ello comporta; pero vivimos empapados de porvenir, llenos de proyectos concretos, precisos, realistas, bien dibujados y no exentos de ilusión y entusiasmo. Para programar la vida hacen falta esos dos componentes, ilusión y entusiasmo. Uno y otro destilan alegría de vivir, afán de superación permanente, capacidad para remontar los reveses, deseos de llegar a ser uno mismo.”

sábado, 28 de marzo de 2020

Inglaterra es un país donde usted no habla de política


El periodista Augusto Assía contaba que Inglaterra es un país donde usted no habla de política a no ser que sea con sus amigos de la infancia, y esto solo si sabe usted que sus ideas son más o menos afines y la conversación no conducirá a ningún argumento acalorado. Con las amistades que no se remontan a más de veinte o veinticinco años, un inglés prefiere hablar de los pájaros, de viajes, de geografía o de ciencia. Cosas que, al revés de la política, unen, crean simpatía entre los interlocutores y van cimentando la mutua comprensión. Allá a los treinta años de conocerse y jugar al golf juntos, ya pueden preguntarse tímidamente: ¿A quién vota usted?

domingo, 24 de diciembre de 2017

Liberarse de la depresión.


La experiencia clínica acumulada en el tratamiento de enfermos de depresión temporal o prolongada sugiere que es más eficaz ayudar a la persona deprimida a moverse otra vez y a establecer de nuevo contacto con experiencias positivas de la vida, que empeñarse en remontar el curso de la depresión en busca de sus orígenes, dice el profesor y psicólogo Manuel J. Smith.

Una vez suprimida la medicación, escribe Smith, pedí a Don que escribiera una lista de las cosas que le gustaba hacer cuando no estaba deprimido. Le encargué luego, específicamente, que se dedicara por lo menos a dos de aquellas actividades cada semana, que se obligara a ello, si era necesario, por más deprimido que se sintiera. Además, cada vez que tuviese la impresión de que cometía algún error en su trabajo o en la vida social, no debía incurrir de nuevo en su pasado hábito de huir de la situación demorándose en sus sentimientos de depresión y buscando la soledad o encerrándose en su casa. Al contrario, debía terminar lo que estaba haciendo o continuar la actividad en la que estuviese ejercitándose, aunque su reacción inmediata le empujara a abandonarlo todo. La ejecución de ese programa terapéutico permitió a Don librarse, en cuatro semanas, de su depresión crónica de cinco meses.