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domingo, 1 de marzo de 2026

No se puede vivir sin ilusiones

“La patria del hombre son sus ilusiones. La vida es siempre anticipación y porvenir. Somos proyectos. El hombre es, sobre todo, futuro. Ahí se engarzan los pequeños objetivos, las metas y tantos afanes como jalonan su recorrido. Y para que éstos salgan adelante, es necesario que sean concretos, bien delimitados, con unos perfiles nítidos, sin intentar abarcar demasiado. Después, manos a la obra. La vida es como un bracear de uno mismo con la realidad”, escribe Enrique Rojas Montes, catedrático de psiquiatría. “La madurez implica vivir instalado en el presente, teniendo digerido el pasado y estando abierto hacia el porvenir, que es la dimensión más importante de la temporalidad.”
Para el profesor Rojas “no se puede vivir sin ilusiones. Y para que éstas salgan es necesario tener un afán de superación permanente. Ahí está la esencia de muchas vidas ejemplares. Siempre fuertes, a pesar de la adversidad.”……“Nos hospedamos en el presente, pero con tal fugacidad, que toda travesía personal no es otra cosa que una ecuación entre pasado y futuro. Ésa es la dialéctica de cada recorrido biográfico, nos apoyamos en el pasado, habiéndolo asumido y aceptado, con todo lo que ello comporta; pero vivimos empapados de porvenir, llenos de proyectos concretos, precisos, realistas, bien dibujados y no exentos de ilusión y entusiasmo. Para programar la vida hacen falta esos dos componentes, ilusión y entusiasmo. Uno y otro destilan alegría de vivir, afán de superación permanente, capacidad para remontar los reveses, deseos de llegar a ser uno mismo.”

miércoles, 26 de enero de 2022

Un mundo basado en la incertidumbre estructural

Un mundo basado en la incertidumbre estructural, en la temporalidad imprevisible, en el a corto plazo, en la pura urgencia, en la renovación continua, en ese mundo, los lazos emocionales de los sujetos no pueden consolidarse, la propia vida carece de una mínima estructura de unidad, la biografía es un agregado deshilachado de la que apenas puede construirse un relato. “¿Cómo puede un ser humano desarrollar un relato de su identidad e historia vital en una sociedad compuesta de episodios y fragmentos? Las condiciones de la nueva economía se alimentan de una experiencia que va a la deriva en el tiempo. Diría que el capitalismo del corto plazo amenaza con corroer su carácter, en especial aquellos aspectos del carácter que unen a los seres humanos entre sí y brindan a cada uno de ellos una sensación de un yo sostenible”,escribe Richard Sennett, sociólogo estadounidense.

Son “vidas líquidas”, en la metáfora de Zygmunt Bauman, unas vidas fluctuantes que han perdido todos los asideros, que se deslizan siempre sobre arenas movedizas, que no cuentan con ningún tipo de sólida seguridad, que sobreviven siempre al borde del riesgo continuo. “En resumidas cuentas, la vida líquida es una vida precaria y vivida en condiciones de incertidumbre constante, manifiesta Bauman.