Nietzsche fallecido en 1900 tras doce años de demencia, fue en materia filosófica el mayor y más declarado enemigo de la cristiandad surgido a finales del siglo XIX; convencido de que el cristianismo se hallaba en ruinas, defendió la “voluntad de poder” de Schopenhauer, en la seguridad de que solo el fuerte debería sobrevivir. Mantenía, además, que la caridad cristiana únicamente servía para fomentar la supervivencia del débil y del mediocre. Su obra más importante, Así habló Zaratustra, desarrollaba el concepto del superhombre u hombre superior, capaz de doblegar la debilidad humana y vencer la sumisión. En Más allá del bien y del mal preconizaba como fundamento de la moral el axioma de que “nada es verdad; todo está permitido”, e insistía en su lucha contra el débil argumentando que el sufrimiento de los esclavos es insignificante porque “casi todo lo que denominamos una cultura superior se basa en la espiritualización y la divinización de la crueldad”. No resulta sorprendente que muchos hayan visto en la filosofía nietzscheana una de las condiciones previas a la aparición del nazismo. El cardenal Mindszenty dijo acerca de Hitler y del Tercer Reich que “el precursor de tan horrible reinado fue Nietzsche, quien proclamó que Dios ha muerto y que todos deberíamos superar los anticuados conceptos del bien y el mal. ¡Y qué vidas tan magníficas han protagonizado estos seres humanos que prescindieron de Dios!”.
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sábado, 18 de julio de 2026
Nietzsche fue en materia filosófica el más declarado enemigo de la cristiandad
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domingo, 12 de mayo de 2024
Olvidar es una función normal del cerebro
El cerebro a veces nos juega malas pasadas dejándonos en la estacada. Te encuentras a algún conocido y eres incapaz de recordar su nombre, o cuando en medio de una conversación se te olvida lo que ibas a decir. Olvidamos nombres, fechas o perdemos cosas, como las llaves o las gafas. Podría no ser nada o ser un síntoma habitual que caracteriza los procesos de deterioro cognitivo. En muchas ocasiones esos olvidos no tienen que ver con el deterioro cognitivo sino con una función natural del cerebro que interrumpe el pensamiento y nos hace perder el hilo. Mucha gente suele creer que tiene deterioro cuando aparecen estos lapsus de pensamiento, pero no siempre es así. “Todos tenemos momentos en los que el nombre o el título de una película está justo en la punta de la lengua, pero esos eventos son diferentes de los tipos de lapsus que pueden ser señales de advertencia de demencia”, apuntan expertos en geriatría del Johns Hopkins Medicine.
“Olvidar es una función normal del cerebro, es algo fisiológico porque si lo recordáramos todo sería un grandísimo problema”, asegura Alberto Villarejo, del grupo de Neurología de la Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología. Así lo confirmaba el trabajo realizado por el neurocientífico Adam Aron, de la Universidad de California, en San Diego, en colaboración con la Universidad de Oxford en el que se establece la conexión entre el núcleo subtalámico (un parte del cerebro medio que se activa cuando es necesario detener la acción que estamos haciendo) y el olvido de lo que estábamos a punto de decir después de un evento inesperado. Los investigadores creen que podría tratarse de una función de adaptación del cerebro. Este mecanismo para detener la acción y el pensamiento, podría haber evolucionado hace mucho tiempo como una manera de “resetear” nuestra cognición y permitir que se centre en algo nuevo.
El olvido de lo que estábamos a punto de decir puede deberse a que "un acontecimiento inesperado borra lo que estábamos pensando". Puede ser un ruido, como el teléfono, el timbre de la puerta, el ladrido de un perro, o el llanto de un niño... También por alguien que pasa muy cerca nuestro y nos sobresalta. Ante este imprevisto, el cerebro se para en seco y todos sus pensamientos cesan momentáneamente para valorar la gravedad o importancia de ese evento distractor. Es un sistema de frenado natural o lo que los psicólogos llaman, el 'descarrilamiento del tren de pensamiento’."No recordar dónde se ha dejado el móvil no es un problema de memoria, sino que uno lo deja cuando estaba haciendo otra tarea y lo hace de modo inconsciente”, apunta el Dr. Villarejo.
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sábado, 21 de enero de 2023
El poder absoluto acaba necesariamente en demencia
Cualquier forma de Estado limitado es posible sólo en una sociedad que cree en Dios. Si no, el Estado ocupa el lugar de Dios y ya no tiene límites. El poder absoluto del Rey Sol parece ridículo en comparación con el dictador ateo contemporáneo al que de verdad se le aplican las palabras de Lord Acton: el poder absoluto corrompe de manera absoluta. Es demasiado poco. El poder absoluto acaba necesariamente en demencia, escribe Nicolae Steinhardt.
martes, 14 de julio de 2020
La sangre es una savia que perdura más allá de la muerte
La familia actual, así lo explica la sociología familiar, es una forma vital centrada en los hijos. No es el sistema de parentesco, ni la pareja, sino los hijos los que representan el centro de la familia. Uno sigue siendo padre de sus hijos, aunque estos hayan abandonado la casa paterna y hayan fundado una familia propia hace ya mucho tiempo, y uno sigue siendo toda la vida hijo de sus padres, aunque estos sufran debilidad senil y demencia. La “sangre es una savia totalmente peculiar”, vincula incluso en la separación y perdura más allá de la muerte.
Las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos poseen el peso antropológico de un vínculo natural que ninguna rescisión a causa de un arbitrio anímico o por un acuerdo en pareja puede romper, escribe el sociólogo Heinz Bude.
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lunes, 12 de agosto de 2019
El culto a la obediencia militar y a las armas de destrucción masiva son las dos grandes locuras de la época moderna
El conocido físico y matemático ingles Freeman Dyson está convencido que “cualquier sociedad que convierte en ídolos a sus soldados está infectada de una demencia colectiva y tiene gran probabilidad de llegar finalmente a un sufrimiento enorme.El poder militar nunca debe confundirse con la virtud moral, y a los jefes militares nunca se les deben confiar armas de destrucción ilimitada”. Y añade que “el culto a la obediencia militar y a las armas de destrucción masiva son las dos grandes locuras de la época moderna. El culto a la obediencia llevó a Alemania a la degradación moral y al desmembramiento”.
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sábado, 5 de mayo de 2018
En cada línea de los escritos de Fourier se adivina el alma enferma de un hombre.
Ludwig von Mises manifiesta que si la sexualidad es para el hombre fuente de la mayor felicidad, puede tornarse igualmente en origen de dolor y, finalmente, su desaparición revela al que envejece el destino efímero a que está sometido todo lo que es humano. Al ofrecerse a veces al hombre y otras veces al rehusársele, la sexualidad parece jugar con él, al darle sucesivamente felicidad o miseria y no dejarle jamás en reposo.![]() |
François Marie Charles Fourier |
François Marie Charles Fourier fue víctima de una psicosis grave. En cada línea de sus escritos se adivina el alma enferma de un hombre cuya vida sexual estaba enteramente desordenada. Es lamentable que no se haya estudiado hasta ahora su vida con los métodos que nos permite el psicoanálisis. Si sus obras, impregnadas de la demencia más absurda, han encontrado gran difusión y la aprobación más completa, lo deben precisamente a la imaginación enfermiza que pinta con voluptuosa insistencia los goces del amor que esperan a la humanidad en el paraíso del falansterio.
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martes, 30 de enero de 2018
Nación y nacionalismo.
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| Tom Nairn |
Un estudioso tan simpatizante del nacionalismo como Tom Nairn escribe que el nacionalismo es la patología de la historia moderna del desarrollo, tan inevitable como la neurosis en el individuo, con la misma ambigüedad esencial que ésta, una capacidad semejante intrínseca para llevar a la demencia, arraigada en los dilemas de la impotencia que afectan a la mayor parte del mundo (el equivalente del infantilismo para las sociedades), y en gran medida incurable.
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| Ben Anderson |
El profesor Benedict Anderson define la nación como una comunidad política imaginada como inherentemente limitada y soberana. Es imaginada porque aun los miembros de la nación más pequeña no conocerán jamás a la mayoría de sus compatriotas, no los verán ni oirán siquiera hablar de ellos, pero en la mente de cada uno vive la imagen de su comunión.
Seton-Watson, en su libro Nations and States dice que“ sólo puedo decir que una nación existe cuando un número considerable de miembros de una comunidad consideran formar parte de una nación, o se comportan como si así ocurriera”. Aquí podríamos traducir, añade Anderson, “consideran” por “imaginan”. La nación se imagina limitada porque incluso la mayor de ellas, que alberga tal vez a mil millones de seres humanos vivos, tiene fronteras finitas, aunque elásticas, más allá de las cuales se encuentran otras naciones. Se imagina soberana porque el concepto nació en una época en que la Ilustración y la Revolución estaban destruyendo la legitimidad del reino dinástico jerárquico.
Por último, termina Anderson, se imagina como comunidad porque, independientemente de la desigualdad y la explotación que en efecto puedan prevalecer en cada caso, la nación se concibe siempre como un compañerismo profundo, horizontal. En última instancia, es esta fraternidad la que ha permitido, durante los últimos dos siglos, que tantos millones de personas maten y, sobre todo, estén dispuestas a morir por imaginaciones tan limitadas.
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