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miércoles, 3 de junio de 2026

Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Sófocles habló en Atenas deleitándose en la libertad de pensamiento que le brindaba una política justa. Sin embargo, también advirtió del peligro de despreciar las leyes que son más antiguas que la ciudad, tan antiguas como el hombre. Hoy en día nos olvidamos que hay leyes tan antiguas como el hombre y nos desentendemos completamente de ello.
Podemos leer en el epitafio de los trescientos espartanos que dieron su vida defendiendo el paso de las Termópilas contra el invasor persa: “ Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes” ( Las guerras médicas de Heródoto). Sócrates condenado a muerte injustamente no intentará escapar. La ley de la ciudad, aunque aplicada injustamente, le inspiraba respeto, e incluso amor.


viernes, 27 de mayo de 2022

Nunca es demasiado tarde mientras el cansado corazón no deje de latir

Henry Wadsworth Longfellow

El Salmo de la vida de Henry Wadsworth Longfellow, el poema que este escribió para el cincuenta aniversario de la célebre promoción de graduados de 1825 del Bowdoin College, la universidad en la que se licenció. En el poema Longfellow anima a sus antiguos compañeros de clase, que en aquel tiempo ya eran mayores, a seguir activos, muy activos. Ah, nunca es demasiado tarde mientras el cansado corazón no deje de latir. Catón aprendió griego a los ochenta; Sófocles escribió su magnífico “Edipo”, y Simónides les arrebató el premio de poesía a sus iguales, cuando ambos contaban más de ocho decenios. Y Teofrastro con una decena de años más, empezaba a escribir “Caracteres morales”. El estribillo de “nunca es demasiado tarde” es sin duda tentador.

viernes, 10 de abril de 2020

El hombre nunca vencerá a la muerte

Sófocles


Sófocles, en su himno al hombre descubridor (periphrades aner), llama la atención de cómo el hombre puede dominar la naturaleza con sus invenciones (kratei mecharíais), mostrando su saber (sophia) por la increíble sutileza de sus técnicas (sophon ti to mechanoen technas huper elpid’ echon). Pero añade, con una precaución propia de un poeta, “aunque el hombre llegue a vencer la enfermedad, nunca vencerá a la muerte”. (Antigona, 332-66.)