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viernes, 23 de diciembre de 2022

No se trata de valentía, es que no tengo otra opción

Anthony Doerr, escritor estadounidense, Premio Pulitzer en 2015 con La luz que no puedes ver, escribe:—Cuando perdí la vista, Werner, la gente me decía que era valiente. Cuando mi padre se marchó, la gente me dijo que era valiente. Pero no se trata de valentía, es que no tengo otra opción. Me despierto y vivo mi vida, ¿acaso no haces tú lo mismo?

jueves, 23 de diciembre de 2021

Beneficios récord para otra crisis que se sacan de la manga

Jesús Antonio Fernández Olmedo escribe que las grandes navieras son las resultantes ganadoras de esta supuesta crisis de suministros. Beneficios récord para otra crisis que se sacan de la manga y que finalmente perjudica al consumidor. El fenómeno de concentración del capital continúa sin que le estorbe ni crisis, ni guerras, ni tensiones político sociales, ni ruptura de países, ni nada de nada. Es imparable, de momento, claro, mientras no haya un despertar en las personas que a su vez generen acuerdos sinceros.


En el futuro obreros independizados de las cúpulas políticas y sindicales tomarán su propio rumbo y el cambio real vendrá de abajo hacia arriba por una necesidad de construir un futuro acorde con nuevos valores y nuevas referencias de vida. Pero este tema será para otro momento, por ahora las cosas tendrán que ir a peor si queremos que mejoren.



viernes, 16 de marzo de 2018

Europa es un concepto que se basa en cimientos espirituales.

Jan Patočka se opuso en Praga al régimen comunista y sufrió por ello numerosas persecuciones; fue uno de los fundadores de la “Charta 77”. Murió trágicamente a consecuencia de un violento interrogatorio de la policía. Por su vida y su ejemplo se le ha denominado el Sócrates de Praga. Para Patočka, la conciencia de Europa se formó y desarrolló con la adquisición del concepto del “cuidado del alma”. En su opinión, el cuidado del alma es la formación interior del hombre, es decir, la formación de una conciencia sólida e inquebrantable. No se trata de una forma de intelectualismo abstracto, sino que es más bien “una aspiración a encarnar lo eterno en el tiempo y en el propio ser, y a la vez una aspiración a resistir al huracán del tiempo, a resistir a todos los peligros que comporta, a resistir cuando el cuidado del alma pone en peligro al hombre”. “La historia de Europa es en gran parte, al menos hasta el siglo quince, la historia de los intentos de ocuparse del cuidado del alma. Europa nació de este motivo, es decir, del cuidado del alma, y ha muerto porque se ha permitido que cayera nuevamente en el olvido el cuidado del alma”.


Escribe Patočka: “Sócrates es el primero que a la tiranía secreta y a la hipocresía de la antigua moral opone la idea de que el hombre orientado, en el pleno sentido del término, a la búsqueda de la verdad, el hombre que examina lo que es bueno, sin saber él mismo lo que es positivamente bueno, pero rechazando simplemente las falsas opiniones, necesariamente parecerá el peor y más nocivo de los hombres, cuando en realidad es el mejor; y, por el contrario, el que adopta la postura de la masa parecerá el mejor, cuando en realidad su esencia más profunda representa lo peor, y el conflicto inevitable entre estos dos acabará por fuerza con la destrucción del hombre del bien”.

Patočka: “La aparición de la filosofía, su irrupción en la realidad, no significa que a partir de ese momento se convierta en una fuerza dirigente de la realidad. La filosofía nunca fue una fuerza dirigente. La filosofía es la reflexión. Incluso tras el despertar representado por la aparición de la reflexión, los hombres siguen cediendo al sueño, siguen viviendo en el mito. Platón lo sabe, y es una de las razones que le inducen a crear a su vez mitos, mitos nuevos (aunque hay otras razones más profundas). Pero el hecho es que, debido a la aparición de la filosofía, la vida no filosófica también se ve obligada de algún modo a enfrentarse consigo misma, se ve obligada a reflexionar, y este mero hecho hace que asimile algunos elementos de la filosofía. Esto determinó la especificidad de Europa. Solamente en Europa nació la filosofía, en el sentido de ese despertar por el que el hombre se libera de la tradición para entrar en el presente del universo; solamente en Europa o, para ser más
precisos, en lo que fue el germen de Europa, en Grecia”. “Se habla continuamente de Europa en sentido político, pero se olvida la cuestión de saber qué es realmente, y de dónde nació. Queremos hablar de la unificación de Europa, pero ¿acaso Europa es algo que pueda unificarse? ¿Se trata de un concepto geográfico o puramente político? No; y si queremos abordar la cuestión de nuestra situación actual, debemos comprender ante todo que Europa es un concepto que se basa en cimientos espirituales, y de este modo se entiende qué significa esta pregunta”.