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viernes, 14 de agosto de 2026

El respeto a la legalidad que se exige a los ciudadanos es exigible de manera aun más estricta a los políticos

Escribe José Luis González Quirós que el respeto a la legalidad que se exige a los ciudadanos es exigible de manera aun más estricta a los políticos, pero es muy frecuente oír que los políticos consideren las leyes como una traba y ver como maniobran para situarse por encima de cualquier limitación legal y, si esto se hace con normas escritas, cabe suponer lo que puede pasar con lo que solo son hábitos morales o tradiciones institucionales.
Si se prohibe cuanto no nos guste, pronto no habrá más que cosas prohibidas y cosas obligadas, la perfecta dictadura de una inverosímil mayoría moral, siempre encantada de conocerse. En las sociedades contemporáneas existe un riesgo muy real en limitar las libertades porque la mayoría de los ciudadanos no concede un valor moral preciso a la libertad, en la medida en que siente que la posee. La restricción de las libertades con la conformidad pasiva de los ciudadanos puede conducir a sociedades muy eficientes desde un punto de vista de la asignación de recursos, pero sin el menor respeto a la libertad civil e individual. 
La política no debería hacerse con eslóganes, con verborrea y eufemismos, con engaños y promesas absurdas; exige estudios y estrategias bien fundadas, altruismo, piedad y buena intención, cualidades que más que dar por supuestas, habría que saber exigir a los políticos. Cuando no se hace eso, el poder se gana de manera inmerecida y se frustran las expectativas de los electores. No sirve de nada ocultar lo que se piensa y, la mayor parte de las veces, si se oculta es porque o no se sabe o porque es preferible que no se sepa.

domingo, 8 de agosto de 2021

Nuestra época necesita eslóganes que le exima de pensar

Charles Moeller

Nuestra época no necesita libros. No los lee, o los lee mal, porque se le antojan largos y difíciles, dice Charles Moeller. Nuestra época necesita eslóganes consistentes que le eximan de pensar. Tiene miedo de hacerlo. No quiere ser libre. Si algo desea, acaso sin saberlo, es que venga alguien que le prometa salud, que arranque su vida de la destrucción.
Existen libros eternos que es menester salvar. Inmortales; más solo si reviven en nuestras almas. Moeller se pregunta si reviven en el alma de esta generación, si nuestros jóvenes se interrogan, con Sócrates, sobre la sabiduría. Se pregunta incluso si conocen a Sócrates, si Sócrates es para ellos algo más que un nombre, algo más que un muerto…..Tampoco sabemos a ciencia cierta si la angustia de Hamlet despierta en ellos un eco fraternal. Si lloran con los que lloran, si se alegran con los que ríen.



martes, 30 de julio de 2019

Las ideologías están muertas


Las ideologías,y en grado sumo la ideología marxista, ya están muertas, pero de ellas ha sobrevivido lo “políticamente correcto”; una ideología sin metafísica ni filosofía que lo respalde, que se reduce a ser una forma de matar el pensamiento sustituyéndolo con epítetos peyorativos.

La ideología se calificó como un pensar que ha terminado de pensar. Un conjunto de pensamientos muertos que ya no piensan, sino que, por el contrario, repiten obsesivamente eslóganes y consignas. Lo políticamente correcto, afirma Giovanni Sartori, no es ni siquiera heredero de un pensamiento. Se limita a ser una guerra donde se combate a base de epítetos que eliminan las palabras “incorrectas”, declaradas incorrectas.