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miércoles, 18 de febrero de 2026

Largo Caballero se lamentaba de que había socialistas que hablan contra todas las dictaduras

El partido que en proporción obtuvo más del Frente Popular fue el comunista que, por primera vez en su historia, formaba parte de una gran alianza. Dado que su verdadera cúpula se hallaba en Moscú y no en Madrid, los líderes del PCE viajaron a la Unión Soviética a mediados de enero para obtener las instrucciones finales. Dimitri Manuilsky, su supervisor de la Komintern, explicó una vez más que el séptimo congreso había ordenado una mera aceptación temporal del Bloque Popular (a saber, el Frente Popular), con fines electorales a corto plazo, mientras que el objetivo básico subsistía, “es decir, la dictadura del proletariado, el aplastamiento de la burguesía mediante la violencia, la ruptura de la colaboración de clases” y el establecimiento del modelo soviético. Era importante, les dijo, que se hiciera comprender a Largo Caballero la importancia del papel de los soviets revolucionarios, o su análogo funcional directo, en el proceso revolucionario español……El joven líder comunista Jesús Hernández anunció que los dos grupos estaban trabajando en un partido marxista revolucionario unido para lograr “la insurrección armada para la conquista del poder y la instauración de la dictadura del proletariado”. Durante las cuatro semanas que duró la campaña electoral, los líderes comunistas españoles ejecutaron con exactitud las líneas maestras de la Komintern, que aportó gran cantidad de fondos a la campaña que ayudaron a cimentar la nueva terminología de “Frente Popular”…….Largo Caballero, que ya tenía sesenta y seis años, había subrayado que los socialistas de izquierda no estaban separados del PCE por “ninguna diferencia grande. ¡Qué digo yo! ¡No hay ninguna diferencia!” y añadió que “el punto fundamental, la conquista del poder no se puede hacer con la democracia burguesa”. Largo Caballero se había lamentado de que “había incluso socialistas” que habían fracasado a la hora de percibir la belleza de una dictadura socialista-comunista y que todavía “hablan contra todas las dictaduras”.
El aumento pronunciado del desorden en marzo causó una natural alarma en las embajadas extranjeras, sobre todo en las de Gran Bretaña, Francia, Portugal y Alemania. En Francia, los periódicos conservadores comenzaron a especular cada vez más sobre la posibilidad de que en España estallase bien una revolución bien una guerra civil. El 2 de abril los embajadores de Argentina, Gran Bretaña, Alemania, Holanda y Suiza mantuvieron una reunión conjunta para discutir el asunto de la garantización del derecho de asilo, caso de que estallase una revolución violenta, una preocupación que pronto demostró ser presciente.

 

Referencia: El colapso de la República (Stanley George Payne)

martes, 20 de mayo de 2025

España en el abismo

Para la fundación NEOS, en el informe España en el abismo. La ruptura de España se hace realidad, lo que gobierna hoy en España no es una coalición parlamentaria convencional, sino un Frente Popular que incluiría a fuerzas de izquierda y formaciones nacionalistas con el objetivo, según el informe, de sustituir el sistema democrático liberal por un nuevo marco de poder basado en una hegemonía ideológica y territorial fragmentada. En este contexto, NEOS denuncia una sustitución de los contrapesos institucionales por una política de cesiones sistemáticas al independentismo catalán y vasco, así como un debilitamiento de la independencia judicial.
A juicio de los autores del informe, vamos hacia una posible autodeterminación de Cataluña y el País Vasco, el debilitamiento de la monarquía parlamentaria y la eventual conversión de España en una república confederal. Según NEOS, la acción del Gobierno se ha desarrollado en paralelo a una estrategia comunicativa que emplearía asuntos internacionales, como la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza o la relación con China, para desviar la atención de la opinión pública respecto a lo que consideran un deterioro institucional interno. La democracia ha sido sustituida por la simulación democrática, señala.
NEOS considera que el Estado no solo estaría experimentando una transformación institucional, sino también una modificación deliberada de las referencias culturales, sociales y morales que definen la identidad nacional. Bajo este término agrupan políticas públicas relacionadas con la memoria histórica, la identidad de género, la familia o la vida, que, según el informe, formarían parte de un proyecto más amplio para sustituir lo que consideran identidades naturales por construcciones ideológicas.En el ámbito territorial, la fundación señala fenómenos como la marginación del castellano en las escuelas catalanas o la normalización del uso de lenguas cooficiales en el Congreso como síntomas de una estrategia que busca, en su opinión, disolver la idea de España como nación común.

sábado, 24 de agosto de 2024

La circunstancia que hizo inevitable la guerra civil en España fue la guerra civil dentro del PSOE

Largo Caballero e Indalecio Prieto
José Antonio Primo de Rivera hacía el 14 de marzo de 1936 desde la Dirección General de Seguridad, donde se hallaba detenido acusado de ser el responsable político de diversos atentados cometidos por la Falange contra miembros de la izquierda, todo ello en el contexto de una espiral de violencia que también se había cobrado víctimas entre las filas falangistas. Decía Primo de Rivera a sus seguidores: En la propaganda electoral se dijo que la Falange no aceptaría, aunque pareciera sancionarlo el sufragio, el triunfo de lo que representa la destrucción de España. Ahora que eso ha triunfado, ahora que está el poder en las manos ineptas de unos cuantos enfermos, capaces por rencor de entregar la Patria entera a la disolución y a las llamas, la Falange cumple su promesa y os convoca a todos, estudiantes, intelectuales, obreros, militares, españoles, para una empresa peligrosa y gozosa de reconquista. No menos agresivas eran por aquel entonces las proclamas de Largo Caballero. El dirigente socialista, en un mitin en Cádiz celebrado el 24 de mayo, había vaticinado: Cuando el Frente Popular se derrumbe, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que… quiere decir la represión… de las clases capitalistas y burguesas. Cabe recordar que tanto Primo de Rivera como Largo Caballero eran, cuando pronunciaron sendos discursos, diputados al Congreso, con lo cual sus palabras no sólo ponen en evidencia la hostilidad extrema entre facciones políticas, sino también el desprestigio de la institución legislativa para encauzar el debate político.
El PSOE, a causa de las graves disensiones internas que acumulaba, se veía incapacitado para administrar su victoria electoral. Las luchas internas entre los seguidores de Prieto, que avalaba plenamente el programa de mínimos del Frente Popular, y los partidarios de Largo Caballero, que propugnaba la unidad de acción revolucionaria con los comunistas e, incluso, anarquistas, no menguaba sino que se acentuaba. La UGT se mostraba dispuesta a suscribir el pacto ofrecido por los confederales, mientras que las Juventudes Socialistas ya se habían fusionado con las comunistas. Este cúmulo de disparidades justifican que Salvador de Madariaga afirmara que “La circunstancia que hizo inevitable la guerra civil en España fue la guerra civil dentro del PSOE”.

lunes, 8 de abril de 2024

El dramático verano de 1936

En la zona controlada por el Frente Popular, en el dramático verano de 1936, comienza la persecución contra los que ellos consideraban enemigos de la revolución entre los que estaban las personas con ideología conservadora: empresarios, médicos, abogados, comerciantes, religiosos, etc. La persecución no solo se dio con el asesinato de personas, también se dirigió a la destrucción de gran parte del patrimonio civil, religioso, arquitectónico y pictórico; se perdieron para siempre obras de incalculable valor. El resultado fue una persecución sistemática contra el catolicismo y todo lo que ello significaba.La mayoría de las personas asesinadas en el territorio dominado por el Frente Popular lo fueron sencillamente por ser católicos o conservadoras. La simple condición de sacerdote, monja,el mero hecho de ser católico, era motivo para ser detenido y en nocturnidad asesinado. Este ambiente de sospecha sobre estas personas y no poder hacer nada por su libertad generó un clima de represión que obligó a esconderse a unos y a pasar la frontera a otros. El período de máxima represión fueron las primeras semanas de la revolución. En Cataluña, especialmente en Barcelona, las Patrullas de Control y los Comités de Defensa eran los encargados de detener a las personas sospechosas y de llevar a cabo los registros domiciliarios, aprovechando siempre el atardecer o la noche. En la mayoría de los casos hacían subir a los detenidos al camión, llamado posteriormente “fantasma” o de la “muerte”. Cuando estaban a pocos kilómetros fuera de Barcelona, los hacían bajar, los obligaban a caminar y los disparaban.

La persecución contra los religiosos venía apoyada por algunos diarios republicanos. Solidaridad Obrera escribía: “Las órdenes religiosas han de ser disueltas. Los obispos y cardenales han de ser fusilados. Y los bienes eclesiásticos han de ser expropiados….Se ha perseguido y exterminado a sacerdotes y religiosos únicamente porque lo eran. La destrucción de la Iglesia es un acto de justicia. Matar a Dios, si existiera, al calor de la revolución, cuando el pueblo, inflamado por el odio justo, se desborda, es una medida natural, muy humana”. Una de las consignas fue “que había que ahorcar a los frailes con las tripas de los curas”. En julio de 1936 se pasó del anticlericalismo de las izquierdas republicanas a la persecución desencadenada por las organizaciones obreras, sindicales y políticas basándose en una visión ideológica de exterminio de decenas de personas cuyo único delito era pertenecer a una clase social que debía perecer ineludiblemente y de haber concluido el conflicto con la victoria del Frente Popular, que hubiera significado la implantación de una dictadura comunista. Estas organizaciones e ideologías controlaban el poder, unas veces de hecho, como en Barcelona, y después legalmente, cuando en septiembre de 1936, Azaña encargó a Largo Caballero la formación de un gobierno, llamado “Gobierno de la Victoria”.


martes, 19 de diciembre de 2023

La desaparición del Estado de derecho en 1936 permitió alcanzar una virulencia que antes no había sido posible

Escribe el profesor e historiador Ángel David Martín Rubio que “algunos historiadores niegan rotundamente que a partir de febrero de 1936 y por parte del Frente Popular hubiese el propósito de pasar a la dictadura del proletariado, es decir, de implantar un régimen marxista. Se trata de una opinión y nada más, pues los documentos, los discursos y los artículos de la prensa izquierdista demuestran lo contrario. En julio de 1936, España se encontraba en un proceso revolucionario similar al soviético, si bien con la peculiaridad de que su principal motor no era el Partido Comunista sino el PSOE, dispuesto a llegar hasta donde no había podido en 1917 y 1934, haciendo ahora un uso combinado de la acción directa y de los cauces legales. Al tiempo, los comunistas se estaban sirviendo del Partido Socialista para llevar adelante sus propósitos, tal como hicieron antes en la URSS con los mencheviques y seguirían haciendo en España durante la guerra….. La propia evolución política de la República y de la España en guerra iba a provocar la marginación de los republicanos y la persecución directa a los anarquistas, desembocando en el protagonismo decisivo de las organizaciones marxistas de inspiración soviética. Primero, por la seducción que lo ocurrido en Rusia desde 1917 causaba en los fanáticos seguidores del socialista Largo Caballero, apodado por sus correligionarios como el Lenin español, y después porque la intervención soviética en la guerra acabará provocando una total dependencia de la zona llamada republicana”.

“Un análisis objetivo nos revela que el inicio de la persecución a los católicos se remonta a la primavera de 1931, cuando llegó al poder una coalición que coincidía en considerar a la religión como un obstáculo al progreso y un instrumento del régimen derrocado. La definitiva desaparición del Estado de derecho entre febrero y julio de 1936 lo que permitió a ese laicismo alcanzar una virulencia que antes no había sido posible. Los artículos de la Constitución de 1931 y las medidas tomadas con posterioridad demostraron que se pretendía elaborar un marco legal negando la existencia política, social y cultural de un amplio sector de la sociedad española y, además, consagrando esta exclusión en el plano jurídico. El paso siguiente sería la invasión de la esfera de la intimidad y hasta de la vida. La quema de conventos, la persecución religiosa legislativa y la eliminación masiva de eclesiásticos y seglares en la Revolución de octubre de 1934 y, sobre todo, a partir de julio de 1936.”


jueves, 15 de junio de 2023

La tragedia de la España republicana

Stanley George Payne escribe que “la tragedia de la España republicana fue que había una guerra civil interna y latente en sus filas mientras combatía en la gran Guerra Civil contra los nacionales. Existían cuatro fuentes de disensiones internas: 1) la extrema izquierda revolucionaria, que al principio intentó concentrarse en la revolución social y económica más que en los esfuerzos militares; 2) los nacionalismos vasco y catalán, que normalmente intentaron sacar el mayor provecho posible de la situación, hasta el punto de intentar negociar en secreto con potencias extranjeras la separación y la división de España; 3) la Internacional y el PCE, que no quisieron imponer un régimen comunista, pero desearon dominar la República tanto como les fuera posible, estableciendo en 1937 y 1938 una pequeña hegemonía, con la colaboración de Negrín; y 4) la creciente oposición, aunque prácticamente oculta, de los elementos más o menos moderados. Al principio solo eran los republicanos de izquierdas, y ya en 1938 cada vez más socialistas, que preferían una paz negociada y comenzaron a oponerse radicalmente a Negrín y los comunistas…….Desde el mismo comienzo del gobierno de la República, los líderes de los partidos republicanos se equivocaron a la hora de evaluar el alcance de la oposición a sus proyectos y a su forma de gobernar.El principal error fue el de suponer que el país podía gobernarse en exclusiva desde la izquierda en un régimen parlamentario y que la oposición de la derecha se había debilitado radicalmente tras los citados cambios históricos. En el sistema político de la República, absolutamente fragmentado, cualquier proyecto político serio dependía de la formación de una alianza. Los líderes de la izquierda republicana siempre lo supieron, aunque no puede decirse lo mismo de los líderes de los movimientos revolucionarios, cuya postura respecto a las alianzas con la izquierda moderada se movía entre la negativa absoluta y la connivencia temporal y oportunista, con pocas excepciones.La unidad del Frente Popular resultó más perjudicial que beneficiosa, porque estaba basada en la aversión que todos los partidos participantes sentían hacia la derecha; sin embargo, aunque unidos, estos fueron incapaces de diseñar un programa común de gobierno”.

Julián Besteiro

“De todos los grandes partidos socialistas europeos de la época, el PSOE era el más contradictorio y el más dividido. Solo una pequeña minoría moderada y democrática, la liderada por Julián Besteiro, mantenía ideas políticas coherentes y razonadas.Desde 1933, y dirigido por la mayoría liderada por Largo Caballero, el PSOE desarrolló políticas inflexibles y sin concesiones, pero de tal extremismo que resultaban tan impracticables como autodestructivas.”

sábado, 22 de abril de 2023

La imposible Segunda Republica

El golpe de estado de 1934
Desde noviembre de 1933 el centro derecha gobernaba la Segunda República española. En diciembre, los anarquistas protagonizaron una sublevación armada con un balance de 75 muertos y 101 heridos, entre los insurrectos, y 11 guardias civiles y 3 guardias de asalto muertos y 45 y 18 heridos respectivamente. En octubre de 1934 el Partido Socialista comenzó una revolución violenta de inspiración bolchevique con especial virulencia en Asturias con apoyo de los anarquistas de la CNT. Simultáneamente Esquerra Republicana, liderada por Lluís Companys, se alzó en armas en Barcelona y proclamó la independencia de Cataluña. Según el historiador Julián Casanova, durante los combates murieron 1.100 personas entre las que apoyaron la insurrección, además de unos 2.000 heridos, y hubo unos 300 muertos entre las fuerzas de seguridad y el Ejército. 34 sacerdotes y religiosos fueron asesinados. En toda España fueron encarcelados más de treinta mil revolucionarios y miles de obreros perdieron sus puestos de trabajo. En febrero de 1936 se celebraron elecciones parlamentarias en las que se alzó con el poder de forma ilegítima el Frente Popular, como ya advirtió en sus memorias el entonces presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora. Cuenta el profesor Luis Togores que entre febrero y julio de 1936 se produjo un proceso revolucionario “desde arriba” que aspiraba a conseguir por otros medios la revolución violenta fallida en octubre de 1934. Un grupo de militares, apoyados por una parte de la sociedad, proyectó un golpe de Estado para reconducir la República a sus cauces democráticos. El golpe fue un fracaso. Se iniciaba así una guerra civil que había de durar tres años. 



Resulta necesario precisar, dice Togores, que la victoria nacional y la derrota frente populista fue fruto de las acciones de guerra realizadas por ambos bandos, la decisión de sus mandos y el valor de sus combatientes; pero sin que la ayuda militar extranjera fuese el factor determinante. El bando sublevado venció por sus capacidades militares y por la falta de estas cualidades en sus enemigos. Moscú, París, Berlín o Roma intervinieron en la guerra con uno y otro bando, pero sus acciones no fueron decisivas en el resultado final de la guerra. La derrota y la victoria siempre estuvieron en manos de los combatientes españoles en su propia guerra civil. La victoria de los nacionales el 1 de abril de 1939 puso fin a la guerra. La España nacional, liderada ya de forma incuestionable por el general Francisco Franco, quedó arrasada, dividida en vencedores y vencidos.


domingo, 12 de febrero de 2023

El diario de Paloma

Madrid, 20 de Diciembre de 1936. Paloma se encontró entre las ruinas de la casa de un vecino una imagen de la Virgen de la Pureza, de medio metro. Lo ha contado con todo detalle en su diario: “¡Qué pena me dio! La miraba y no podía marcharme, parecía que sus ojos me suplicaban que no la dejase allí. Se me quitó el miedo como por encanto y no tenía prisa. Cogí la Virgen y la besé, del fondo del alma sentía que no podía separarme de ella. Si me cogen con ella me van a fusilar, pensé”. Desde que Paloma llevó la imagen de la Virgen a su casa, una idea fija le perseguía día y noche; quería oír misa, lo que no había podido hacer desde hacía cinco meses, exactamente desde que estalló la Guerra Civil y el Frente Popular tomó el control de la capital de España. La modernidad y el progreso de los socialistas profanaban las iglesias y asesinaban a los católicos que se empeñaran en serlo. El Frente Popular estaba llevando a cabo en España la mayor persecución religiosa de la Iglesia Católica en los dos mil años de su existencia, cuenta Javier Paredes.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) fueron asesinados 13 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 frailes y 296 monjas, lo que equivalía a uno de cada siete sacerdotes y a uno de cada cinco frailes. Y todos esos asesinatos se produjeron en la zona bajo el control de los socialistas y los comunistas. A los datos anteriores de la persecución religiosa,habría que añadir el elevado número de tantos católicos españoles que murieron víctimas del odio contra la religión, en una persecución que hasta para asemejarse a la de los primeros cristianos dio cabida a acontecimientos como el de la "Casa de Fieras", el zoo situado entonces en el parque madrileño del Retiro, donde se arrojaban a personas para que fuesen devoradas por los osos y los leones. “No sabía dónde encontrar un sacerdote, cuenta Paloma en su diario publicado, para decir misa en mi misma casa, ante mi Virgen, los que quedan vivos andan escondidos, y como el decir misa o asistir es una sentencia de muerte, si nos cogen nos matan a todos. A pesar de ello, yo quería intentarlo y cada vez que hablaba con una persona de confianza trataba de averiguar dónde podría hallar un sacerdote. Con la proximidad de estos días de Navidad el recuerdo de los años anteriores avivaba mi pena y más esfuerzos hacía sin conseguir nada”. Por fin una amiga suya dio con un religioso escondido de la Congregación del Corazón de María, y le anunció que iría a su casa el día 26 de diciembre vestido de miliciano y acompañado de otras dos personas. “Un momento antes de las diez llegó el sacerdote con dos milicianos rojos, era el del traje marrón y sobre la solapa llevaba la estrella roja de las cinco puntas. Los dos milicianos eran dos chicos que habían sido alumnos del Corazón de María y protegían y ayudaban a los Padres.Primero nos confesamos. Cuando yo me vi de rodillas ante el sacerdote vestido de seglar, sentí que el corazón se me saltaba del pecho, su mirar bondadoso y sus palabras tan suaves y paternales me calmaron.Empezó la misa. El sacerdote sacó del bolsillo una cajita de plata pequeñita y de ella una cápsula, como un sello de quinina, dentro iban las sagradas formas para comulgar. Así, si los milicianos lo detenían decía que era una medicina y se las tragaba.Los dos milicianos ayudaban a la misa, pálidos y solemnes los dos….”.



jueves, 24 de noviembre de 2022

Frente Popular


Cuenta el historiador Stanley Payne que “la formación del Frente Popular fue una organización muy diferente de su homónima en Francia. El Frente Popular francés era una alianza de partidos democráticos creada para defender y fortalecer la democracia de su país. El español, por el contrario, fue la alianza de un número importante de partidos cuya intención era la de convertir la República en un régimen exclusivamente de izquierdas que anulara totalmente la influencia y la actividad del centro y las derechas. Aún más, el Frente Popular español fue una alianza contradictoria entre los partidos de la izquierda burguesa y los movimientos revolucionarios, que no se proponía formar un Gobierno mayoritario y que fue incapaz de crear otro programa que no fuera el mínimo electoral, por lo que, después, las divergencias serían muy profundas. Esta coalición se formó sobre la base de una total incertidumbre en cuanto al porvenir, en un pulso que ganaron los movimientos revolucionarios que consiguieron doblegar a la izquierda burguesa. Tal vez el hecho más importante fue el largo proceso electoral que se desarrolló desde febrero hasta mayo de 1936. Durante ochenta años, los propagandistas de la izquierda española han insistido hasta la saciedad en la legitimidad de un Gobierno elegido democráticamente. Y pese a que era evidente que las tres últimas fases del proceso electoral fueron fraudulentas, durante casi un siglo se creyó que la primera vuelta de las elecciones del 16 de febrero había sido democrática en sus procedimientos. Ahora resulta que ni siquiera eso fue cierto. La votación original el 16 de febrero fue libre y, en general, correcta, pero el proceso revolucionario comenzó esa misma noche y durante los días siguientes se produjeron, y con gran violencia, grandes manifestaciones y asaltos contra los centros conservadores y las iglesias. Al final, durante los días 18 a 20 de febrero se ocuparon los gobiernos locales de ocho provincias para falsificar el escrutinio final, lo que dio la victoria al Frente Popular. Así pues, la alianza izquierdista se apropió ilegalmente de unos cuarenta escaños”.

“La campaña electoral de febrero de 1936 fue la más violenta de la historia de España, con más de cuarenta muertos, y la violencia de las izquierdas continuó en la segunda vuelta del primero de marzo, lo que provocó la retirada de los partidos de derechas. La tercera fase comenzó con la reunión de la Comisión de Actas de las nuevas Cortes el 25 de marzo, que anuló aproximadamente 25 escaños de las derechas para otorgárselos al Frente Popular. Casi todos los historiadores, incluso un comunista como fue Manuel Tuñón de Lara, han condenado este acto fraudulento. La última fase tuvo lugar el 3 de mayo con la repetición de las elecciones en las provincias de Cuenca y Granada, y con la supresión violenta y casi completa de las derechas. En total, estas coacciones permitieron que unas 23 actas pasaran El Frente Popular obtuvo una mayoría suficiente para reformar la Constitución a su antojo.”

lunes, 11 de abril de 2022

El auge del Partido Comunista, en el Frente Popular, y de la Falange en el bando nacional

Uno de los fenómenos más llamativos de la guerra civil española, tras su inicio en julio de 1936, fue el explosivo auge del Partido Comunista, en el Frente Popular, y de la Falange en el bando nacional. Ello ha creado un cierto espejismo sobre la importancia de ambos partidos en la preparación de la guerra. Sin embargo esa importancia fue muy secundaria. El PCE sólo comenzó a influir en la política española tras la insurrección de octubre, y sobre todo desde las elecciones de febrero del 36; y con la Falange sucede algo parecido, pero mucho más acentuado, pues en aquellas elecciones quedó aislada de la derecha y no obtuvo ni un escaño, escribe el historiador Pío Moa.

José Antonio Primo de Rivera

La Falange, dice Moa, fue el partido más similar al fascismo que hubo en España, si bien no se reconocía fascista. Desde luego sus diferencias con el nazismo eran esenciales; no admitía el racismo ni el principio de “sangre y tierra”, se proclamaba abiertamente religiosa y exaltaba valores caballerescos, sin rendir culto a la violencia, aunque predispuesto a ella. José Antonio Primo de Rivera apreciaba poco a Mussolini, y muy poco a Hitler, lo cual no impedía a la Falange simpatizar con los fascismos, por su lucha contra el comunismo, su supuesta superación del liberalismo, y por los valores comunes de disciplina, patriotismo y jerarquía.

jueves, 31 de marzo de 2022

¿Era republicano un bando integrado por la CNT, o los comunistas, o PSOE a partir de 1934?


¿Era republicano un bando integrado por varias de las fuerzas más hostiles a la república desde su origen, como la CNT, o los comunistas, o el mismo PSOE a partir de 1934?, pregunta el historiador Pío Moa. La legalidad republicana rodó por tierra el 19 de julio de 1936, sustituida por una revolución anárquica, y luego, en septiembre, por un gobierno básicamente revolucionario, dice Moa. Titular republicanos a esos poderes carece de rigor. Al caer la república, en julio del 36, quedó también maltrecho el Frente Popular, formado, como sabemos, por revolucionarios marxistas y republicanos de izquierda, éstos en el gobierno; lo reconstituido en septiembre fue dicho frente, no la vieja república, y con un cambio esencial: los republicanos de izquierda pasaron a un tercer plano, y los marxistas al poder. El nuevo Frente Popular logró atraerse al PNV, y después a la CNT, anarquista, y cabe hablar, por tanto, de un bando “frentepopulista”.

miércoles, 30 de marzo de 2022

En la España del Frente Popular la condición de católico era motivo para ser detenido y asesinado

Esta acreditado documentalmente que en tiempos de la Segunda República española los maristas fueron perseguidos y asesinados por ser parte de la Iglesia con prestigio y por su influencia en la sociedad a través de su docencia. A pesar de que la institución como tal no se involucró con ningún partido político, fueron víctimas de los revolucionarios. En Cataluña como en el resto de la España gobernada por el Frente Popular la simple condición de sacerdote, monja, el mero hecho de ser católico, era motivo para ser detenido y en nocturnidad asesinado. Este ambiente de sospecha sobre estas personas y no poder hacer nada por su libertad generó un clima de represión que obligó a esconderse a unos y a pasar la frontera a otros.


Solidaridad Obrera escribía: “Las órdenes religiosas han de ser disueltas. Los obispos y cardenales han de ser fusilados. Y los bienes eclesiásticos han de ser expropiados”. Continuaba: “Se ha perseguido y exterminado a sacerdotes y religiosos únicamente porque lo eran. La destrucción de la Iglesia es un acto de justicia. Matar a Dios, si existiera, al calor de la revolución, cuando el pueblo, inflamado por el odio justo, se desborda, es una medida natural, muy humana”. Una de las consignas fue “que había que ahorcar a los frailes con las tripas de los curas”.

martes, 7 de diciembre de 2021

Antecedentes de la guerra civil española

Largo Caballero

Escribe Stanley George Payne que “los conceptos de guerra civil que manejaban Araquistáin y Maurín eran esencialmente idénticos; una guerra civil revolucionaria era inevitable, pero sería breve, porque la izquierda la ganaría rápidamente. Ambos sostenían que la larguísima guerra civil de Rusia (1918-1921), tan destructiva, no tendría que repetirse, puesto que la izquierda revolucionaria en España era más fuerte,y el peligro de una intervención contrarrevolucionaria extranjera se consideraba un asunto menor. Ambos teóricos estaban convencidos de que la revolución podría contar con la Unión Soviética, que llevaría a cabo un movimiento rápido para desbaratarla. La política de Largo Caballero no disponía de una doctrina real a propósito de una hipotética guerra civil, pero planeaba continuar con su ofensiva prerrevolucionaria hasta provocar una revuelta contrarrevolucionaria de los militares, la cual se preveía como una débil intentona que podría superarse fácilmente con una huelga general. Se suponía que este proceso, o uno muy semejante, allanaría el camino para un liderazgo caballerista de un nuevo Gobierno revolucionario. En alguna medida, eso fue lo que ocurrió, aunque hubo un error de cálculo en cuanto a la importancia del pronunciamiento militar, que fue mucho más poderoso de lo que nadie había previsto”.


Asesinato de José Calvo Sotelo

“La opinión pública moderada y conservadora en España había demostrado ser notablemente tolerante. La interminable serie de abusos que habían sufrido los conservadores durante la primavera y las primeras semanas del verano de 1936 no tenía precedentes en ningún país de Europa en tiempos de paz. Entre esos abusos destacaban una ola de huelgas masivas, violentas y destructivas, cierres arbitrarios de escuelas católicas, incautación de iglesias y propiedades eclesiásticas, aplicación de la censura a nivel general, miles de detenciones arbitrarias, impunidad ante los actos criminales de miles de miembros de los partidos del Frente Popular, manipulación y politización de la Justicia, disolución arbitraria de distintas organizaciones derechistas, repetición arbitraria de elecciones en Cuenca y Granada con la exclusión de la oposición, subversión de las Fuerzas de Seguridad y un gran incremento de la violencia, con un resultado de, al menos, 444 asesinatos políticos.El elemento catalizador de la revuelta contrarrevolucionaria fue el asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo. El crimen tuvo lugar a primera hora del 13 de julio. Se ha dicho en alguna ocasión que la conspiración de los militares ya estaba a punto de culminarse para esas fechas y que la rebelión militar habría tenido lugar aunque no se hubiera cometido el asesinato, pero semejante análisis ignora el punto principal. En efecto, podría haberse dado algún tipo de revuelta militar, pero habría sido mucho más débil y probablemente se habría sofocado sin muchas dificultades, tal y como el Gobierno había imaginado. El secuestro y el asesinato de Calvo Sotelo representaron el culmen de una larga cadena de disturbios, violencia y abusos políticos y administrativos que habían tenido lugar bajo el mandato de los gobiernos de la izquierda republicana.”

sábado, 9 de enero de 2021

Ni el Frente Popular era democrático y su gobierno tampoco


Dos masas enemigas se lanzaron la una contra la otra, escribe Manuel Azaña. Característica clásica de la tragedia, la inevitabilidad. Guerra de religión, escribe de la Cierva, como núcleo de la guerra ideológica; sobre todo en la zona nacional, donde la religión actuó como aglutinante y primer factor moral, porque muchos católicos de la zona republicana no tenían la menor intención ni la menor conciencia de luchar contra la Iglesia.


Ni el Frente Popular era democrático y su gobierno tampoco


Durante la Guerra Civil española, solo un grupo ponía los intereses de otro país por encima de los de su patria, y ese grupo, de estar solo, hubiese aparecido ante España entera como aparecía ya en su propia zona antes de terminar el conflicto, como un coro de lunáticos. No se olvide, escribe el profesor Ricardo de la Cierva, que el Frente Popular expulsó de su seno al PCE en marzo de 1939.


sábado, 6 de junio de 2020

La historia que cautivó en su adolescencia a Karol Wojtyla


Karol Wojtyla 

La historia que cautivó en su adolescencia a Karol Wojtyla sucedió tras el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936, cuando el Papa tenía 16 años. Toledo (España) quedó en zona bajo del Frente Popular. La guarnición de la Guardia Civil, con el coronel José Moscardó, se refugió en el Alcázar de Toledo, junto a un reducido número de militares, voluntarios y civiles. Con muy pocos víveres y escasa munición, resistieron desde el 21 de julio hasta el 27 de septiembre el cerco, que llegaron a destruirlo casi por completo. El hijo del coronel Moscardó fue tomado como rehén en el exterior y se ofreció su vida a cambio de la rendición, a lo que Moscardó se negó. Fueron liberados por una columna al mando del general José Enrique Varela.

Asedio del Alcázar de Toledo
El asedio del Alcázar de Toledo fue seguido en todo el mundo día a día, ante la inverosímil resistencia ofrecida, y pasó a estudiarse como modelo de gesta cívico-militar. El propio presidente norteamericano Ronald Reagan expresó en 1981 al entonces ministro de Asuntos Exteriores español, José Pedro Pérez-Llorca, su asombro ante la hazaña.

Juan Pablo II con el cardenal González Martín
Muchos cristianos en todo el mundo, conocedores de la persecución religiosa rezaban por la liberación de los asediados. Entre quienes rezaban se encontraba Karol Wojtyla, según expresó él mismo al cardenal Marcelo González Martín durante su visita a España en 1982.


lunes, 13 de abril de 2020

El establecimiento de la doctrina del Frente Popular



El establecimiento de la doctrina del Frente Popular se desarrolló en el VII Congreso del Komintern, en 1934. En el futuro, los comunistas de los países extranjeros habían de aliarse con todos los partidos, socialistas, liberales, radicales, e, incluso, conservadores, que quisieran unirse a ellos en un “Frente Popular para la paz y contra el fascismo”. El dominio de los Frentes Populares había de estar en las firmes, y discretas, manos de los comunistas.

jueves, 18 de julio de 2019

Los monjes del Escorial durante el siglo XIX y XX


Monasterio del Escorial.
Durante los primeros años del siglo XIX, los monjes del Escorial sufrieron graves tribulaciones, incluida la pérdida de muchos tesoros a manos de las tropas francesas invasoras. La más importante dificultad que tuvieron que afrontar tuvo lugar en el verano de 1835, cuando se propagó por toda España una ola de violencia anticlerical, fomentada en parte por el Gobierno, que obligó a miles de miembros del clero a exiliarse. Para el mes de septiembre, la mayoría de los monasterios de España se hallaban cerrados y vacíos. El primer ministro Mendizábal introdujo una ley que suprimía las órdenes religiosas de España y confiscaba sus propiedades. En el decreto del 9 de marzo de 1836 “quedan suprimidos todos los monasterios, conventos, colegios,
Monjes Jerónimos
congregaciones y demás casas de comunidad o de instituto religioso de varones”. Antes de finalizado el año 1837 todos los monjes Jerónimos habían desalojado el monasterio del Escorial. El gran edificio quedó vacío. Cuando regresaron los monjes al Escorial, estos pertenecían a la Orden de San Agustín. Durante la Segunda República, tras el acceso al poder en 1936 del profundamente anticlerical Frente Popular, el Gobierno contempló impasible la quema de los monasterios y el asesinato de monjes. Cuando el ejército rebelde del general Franco se acercaba a la ciudad de Madrid en noviembre de 1936, las autoridades gubernamentales, en particular el activista comunista Santiago Carrillo, ordenaron que todas las personas detenidas fuesen aniquiladas. Según palabras de la historiadora Francés Lannon, el 7 de noviembre, los prisioneros “fueron deliberadamente asesinados en Paracuellos de Jarama y Torrejón de Ardoz, en el este de la ciudad, y sus cadáveres depositados en fosas comunes. Desde entonces y hasta el 4 de diciembre, este ultraje se repitió varias veces, y por lo menos murieron 2.000 personas, incluidos 68 monjes de la Orden de San Agustín, procedentes de la comunidad de El Escorial”. La autora califica la masacre de los monjes como “la mayor atrocidad por parte del bando republicano durante la guerra”. El régimen de Franco otorgó favores especiales a la comunidad monástica, la cual floreció durante el siglo XX. 

viernes, 27 de abril de 2018

No fue una sorpresa que venciera la contrarrevolución.

Azaña y Negrín 
Ningún aspecto de la conducta de Franco en la guerra fue tan crucial para su victoria como la unidad de mando que él mismo ejerció; el régimen del Frente Popular en ningún momento contó con nada parecido y en un grado semejante, ni siquiera durante el Gobierno de Negrín. Incluso en opinión del propio Negrín, la gran debilidad del Frente Popular no fue tanto su incapacidad militar como la ausencia de unidad, el desánimo y los errores de los dirigentes políticos, tal y como dejó claro en sus comentarios sobre sus conversaciones con George Orwell tras la guerra. “También Orwell inquiría por las causas de nuestra derrota, que yo sostuve y sostengo más se debió a nuestra inconmensurable incompetencia, a nuestra falta de moral, a las intrigas, celos y divisiones que corrompían la retaguardia, y por último a nuestra inmensa cobardía que a
George Orwell 
la carencia de armas. Cuando digo nuestra, naturalmente, no me refiero a los héroes que lucharon hasta la muerte o sobrevivieron a toda suerte de pruebas, ni a la pobre población civil, siempre hambrienta y al borde de la inanición. Me refiero a nosotros, a los dirigentes irresponsables, quienes, incapaces de prevenir una guerra, que no era inevitable, nos rendimos vergonzosamente, cuando aún era posible luchar y vencer. Y conste que no distingo cuando digo nosotros. Como en el pecado original, hay una solidaridad en la responsabilidad, y el único bautismo que puede lavarnos es el reconocimiento de nuestras faltas y errores comunes (carta de Negrín a Herbert L. Matthews).

La desunión y la consabida ineptitud de los dirigentes fueron las principales debilidades de la izquierda, tal y como acabó reconociendo el propio Juan Negrín. Este fue el factor más importante en la derrota de la izquierda.

El cadáver de una monja, sacado por milicianos republicanos de su nicho en un convento de Barcelona.

Dice Stanley Payne que la Guerra Civil española fue también única en su aspecto de guerra de religión, debido al estallido de un violento anticlericalismo y a la vehemente respuesta que este que generó. En cierto sentido se puede afirmar que esto fue casi tan importante como la movilización militar. Por otro lado, no fue una sorpresa que venciera la contrarrevolución, porque eso era lo que había ocurrido, en general, en todos los países europeos. La contrarrevolución había triunfado en Finlandia, en los estados bálticos, en Alemania, en Italia y en Hungría, y más adelante triunfaría también en Grecia. Las excepciones fueron Rusia y, más tarde, Yugoslavia.

Polykarpov
Cuando se cumplía ya la última fase de la guerra, los mejores tanques de Franco eran los cerca de 80 vehículos soviéticos que habían capturado a los republicanos y que entraron a formar parte de dos unidades de tanques del Ejército Nacional. Este es solo uno de los muchos ejemplos, dice Payne, en los que se observa cómo los nacionales utilizaron en gran medida el armamento que arrebataban a los republicanos, lo que constituyó un aspecto importante para la superioridad armamentística de los rebeldes a lo largo de 1938. Los cazas Polykarpov, fabricados en la zona republicana, de los que se apoderó Franco al final de la guerra estarían volando con la fuerza aérea española durante casi quince años 

miércoles, 21 de junio de 2017

La entrada de las tropas de Franco en Cataluña resultó apoteósica.

La apoteosis del triunfo tuvo su escenario en la Plaza de Cataluña
Se ha repetido gratuitamente que Cataluña fue vencida en la guerra civil española, hay que aclarar que fue muy al contrario. Cataluña se dividió como el resto de España y ante los disparates de separatistas, anarquistas y demás sectores del Frente Popular la entrada de las tropas de Franco en Cataluña resultó apoteósica, como reconoció el propio jefe de Estado mayor del ejército vencido, general Vicente Rojo en su tremendo libro “Alerta los pueblos”.
Cardenal Gomá. 

Por otro lado, hay que aclarar que antes de que el general Franco llegase al poder supremo el 1 de octubre de 1936 las columnas de Mola habían fusilado a varios eclesiásticos nacionalistas, unos dieciséis, lo que motivo la intercesión posterior del cardenal Gomá ante Franco que le garantizó el cese de las ejecuciones.

viernes, 17 de junio de 2016

Andreu Abelló, el socio de Jordi Pujol.

Abelló huido a Méjico después de la guerra, compartió con Indalecio Prieto el tesoro del yate Vita
Yate Vita
Juan Negrín en el exilio en 1.944
Un tertuliano comenta en la radio las relaciones de la familia Pujol con Andreu Abelló. Pues bien, Abelló huido a Méjico después de la guerra civil española, compartió con Indalecio Prieto el tesoro del yate Vita, llevado allí por órdenes de Negrín y compuesto de una inmensa suma de bienes privados y públicos, artísticos, etc., expoliados por el Frente Popular. Prieto, de acuerdo con el presidente mejicano Cárdenas, se lo apropió robándoselo a su vez a Negrín.


Jordi Pujol socio de Andreu Abelló
En 1.949, Abelló pasó a Tánger con fondos para fundar un banco, y en 1.964, vuelto a España sin problemas, apareció como consejero de Banca Catalana. Hacia el final del franquismo entró en la Asamblea de Cataluña, impulsada por los comunistas, y derivó hacia el socialismo, probablemente con la idea de darle un sesgo nacionalista. A su vez, Jordi Pujol fundó en 1.974 el partido Convergencia Democrática de Catalunya.

El sindicalista de UGT Antón Saavedra ha contado en su blog, que Andreu Abelló huyó de España en la guerra civil con Indalecio Prieto y con los fondos económicos de la República que podían administrar. Pero la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) denunció a ambos en Mexico por apropiación indebida y les acusó de no distribuir los fondos entre los refugiados y exiliados, haciéndolo en su propio provecho. Eso explicaría algo su reaparición como banquero y su alianza con la familia Pujol.

Andreu Abelló, cuando huyó de España en la guerra civil, lo hizo con Indalecio Prieto y con los fondos económicos de la República