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jueves, 29 de octubre de 2026

Los partidos de izquierdas no son capaces de abrirse hueco en esa amplia franja del electorado en el que reside el votante medio

En lugar de limitarse al tradicional debate entre la distribución gubernamental de la riqueza y el apoyo al libre mercado, los procesos electorales cada vez dan mayor importancia a cuestiones como la inmigración, la identidad nacional y la seguridad ciudadana. Este cambio en el paradigma perjudica a la izquierda. ¿Por qué? Pues porque como señaló David Goodhart, resulta más fácil que un partido de derechas dé un giro económico a la izquierda que el que uno de izquierdas dé un giro cultural a la derecha.Los partidos de izquierdas no son capaces de abrirse hueco en esa amplia franja del electorado en el que reside el votante medio, un individuo que suele tender a lo conservador en lo cultural y al centro izquierda en lo económico. A los conservadores les resulta más sencillo, puesto que no están tan atados a la ortodoxia económica libertaria como lo están los partidos de izquierda a los valores culturales progresistas. Para el tipo de activista con estudios superiores que ha llevado las riendas en los partidos izquierdistas desde mayo del 68, las políticas identitarias y el multiculturalismo son dos caballos de batalla fundamentales. Sin embargo, se trata de ideas con un calado popular mucho menor que el de sus propuestas económicas, de ahí el atolladero en el que se encuentra el progresismo.
La corrección política tiene más poder en la izquierda que en la derecha. Muchos votantes conservadores en lo social podrán sentir antipatía por aquellos candidatos de sus filas que muestren un perfil más ecologista, pero ciertas disensiones de carácter progresista no van a hacer que la reputación de un candidato de derechas se ponga en entredicho, ni que su buen nombre acabe arrastrado por los suelos. Sin embargo, un político de izquierdas que tienda a la derecha en lo cultural, por ejemplo, que reclame una reducción de la inmigración o la abolición de la discriminación positiva, probablemente se encuentre con un aluvión de acusaciones de racismo y machismo en las redes sociales, escribe Eric Kaufmann, profesor de Política en la Universidad de Buckingham, miembro del Manhattan Institute. 


sábado, 4 de septiembre de 2021

Los conservadores son conscientes del peso que recae sobre sus hombros como seres libres

Rémi Brague

Los conservadores son aquellos conscientes del peso que recae sobre sus hombros como seres libres. Saben que todo lo que lleve el sello de humanidad, como los logros históricos, depende de la voluntad humana de defenderlo y mantenerlo. Si esta voluntad se viniera abajo, esos logros se derrumbarían y desaparecerían para siempre…..Un conservador es consciente de la necesidad de mantener las cosas humanas en su totalidad. ( Rémi Brague)



miércoles, 23 de junio de 2021

¿La influencia falangista?

Primo de Rivera

El antifascismo, consigna de las masas obreras, pone en acción su mayor despliegue de propaganda contra la aparición de un grupo minúsculo de españoles, al que se presenta como el pulpo que destruirá las conquistas obreras y llevará el país a la guerra. “Pocas veces, cuenta el historiador Diaz-Plaja, ha habido un fenómeno semejante en la política mundial. Un partido, Falange, que cuenta con efectivos tan reducidos que no logra sacar más que a un diputado, en las elecciones de 1933 y ni siquiera uno en las de febrero de 1936, se asoma continuamente a la Prensa y a la Radio izquierdistas, como peligro inminente. La derecha, por su parte, desconfiará de un jefe que, repetidas veces, ha acusado a los conservadores de egoístas y ciegos ante la realidad del momento y abandonará a su suerte a Primo de Rivera que, falto de una cédula de diputado, será detenido y morirá fusilado en noviembre de 1936, condenado por un titulado Tribunal de Justicia republicano”.

Franco

La Falange ganó la batalla; su bandera ondeó en los edificios públicos, su camisa y su saludo fueron obligatorios, el emblema del yugo y las flechas, que se copiará del similar de los Reyes Católicos, aparece en las entradas de los pueblos y en el escudo nacional. En los pueblos, las delegaciones falangistas encarrilan y vigilan las actividades deportivas, sociales, incluso festivas. Pero la verdad, dice Diaz-Plaja, es que todo es más apariencia que realidad. “Franco, a pesar de su boina y camisa azul, era, entonces, ante todo un militar que tenía que gobernar a varios grupos, unidos sólo para ganar la guerra. Pero la habilidad de Franco consistió en emplear a sus aliados(tradicionalistas,falangistas,democristianos,monárquico alfonsino)los que reputaba más oportunos en cada momento. Y así, mientras los signos exteriores de la Falange estaban en todas las fachadas de España, nunca ha habido más de tres o cuatro ministros de ese origen en los gobiernos nacionales y de 69 ministros sólo ocho han jurado el cargo luciendo la camisa azul. Fueron los que se mostraron partidarios (Girón, Solís) de una mayor ayuda material (seguros sociales, universidades laborales) al obrero”.

lunes, 13 de abril de 2020

El establecimiento de la doctrina del Frente Popular



El establecimiento de la doctrina del Frente Popular se desarrolló en el VII Congreso del Komintern, en 1934. En el futuro, los comunistas de los países extranjeros habían de aliarse con todos los partidos, socialistas, liberales, radicales, e, incluso, conservadores, que quisieran unirse a ellos en un “Frente Popular para la paz y contra el fascismo”. El dominio de los Frentes Populares había de estar en las firmes, y discretas, manos de los comunistas.

sábado, 24 de junio de 2017

España apoyó a Juárez.

El general Prim pasando revista a las tropas españolas en Veracruz
Los españoles, al mando del general Prim, rebasaban los seis mil hombres. Francia envió tres mil e Inglaterra ochocientos. A su llegada se extendió por México un intenso movimiento monárquico que contaba con el apoyo de Napoleón III. El general español, miembro de la masonería, casado con una mexicana y muy bien informado sobre el apoyo de los Estados Unidos a Juárez, apostó por la victoria de Juárez y decidió la retirada de sus tropas. Convenció de lo mismo a los ingleses; pero no a los franceses que deciden apoyar militarmente a los conservadores y monárquicos mexicanos. Negar la influencia masónica sobre estos sucesos equivale a negarse a la evidencia, dice el profesor de la Cierva.