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miércoles, 18 de febrero de 2026

Largo Caballero se lamentaba de que había socialistas que hablan contra todas las dictaduras

El partido que en proporción obtuvo más del Frente Popular fue el comunista que, por primera vez en su historia, formaba parte de una gran alianza. Dado que su verdadera cúpula se hallaba en Moscú y no en Madrid, los líderes del PCE viajaron a la Unión Soviética a mediados de enero para obtener las instrucciones finales. Dimitri Manuilsky, su supervisor de la Komintern, explicó una vez más que el séptimo congreso había ordenado una mera aceptación temporal del Bloque Popular (a saber, el Frente Popular), con fines electorales a corto plazo, mientras que el objetivo básico subsistía, “es decir, la dictadura del proletariado, el aplastamiento de la burguesía mediante la violencia, la ruptura de la colaboración de clases” y el establecimiento del modelo soviético. Era importante, les dijo, que se hiciera comprender a Largo Caballero la importancia del papel de los soviets revolucionarios, o su análogo funcional directo, en el proceso revolucionario español……El joven líder comunista Jesús Hernández anunció que los dos grupos estaban trabajando en un partido marxista revolucionario unido para lograr “la insurrección armada para la conquista del poder y la instauración de la dictadura del proletariado”. Durante las cuatro semanas que duró la campaña electoral, los líderes comunistas españoles ejecutaron con exactitud las líneas maestras de la Komintern, que aportó gran cantidad de fondos a la campaña que ayudaron a cimentar la nueva terminología de “Frente Popular”…….Largo Caballero, que ya tenía sesenta y seis años, había subrayado que los socialistas de izquierda no estaban separados del PCE por “ninguna diferencia grande. ¡Qué digo yo! ¡No hay ninguna diferencia!” y añadió que “el punto fundamental, la conquista del poder no se puede hacer con la democracia burguesa”. Largo Caballero se había lamentado de que “había incluso socialistas” que habían fracasado a la hora de percibir la belleza de una dictadura socialista-comunista y que todavía “hablan contra todas las dictaduras”.
El aumento pronunciado del desorden en marzo causó una natural alarma en las embajadas extranjeras, sobre todo en las de Gran Bretaña, Francia, Portugal y Alemania. En Francia, los periódicos conservadores comenzaron a especular cada vez más sobre la posibilidad de que en España estallase bien una revolución bien una guerra civil. El 2 de abril los embajadores de Argentina, Gran Bretaña, Alemania, Holanda y Suiza mantuvieron una reunión conjunta para discutir el asunto de la garantización del derecho de asilo, caso de que estallase una revolución violenta, una preocupación que pronto demostró ser presciente.

 

Referencia: El colapso de la República (Stanley George Payne)

jueves, 19 de junio de 2025

Los felices veinte

Desde 1920 hasta 1929 Estados Unidos disfrutó de un período de expansión continuado. La economía creció a un ritmo espectacular gracias a una profunda transformación técnica. Son los años del taylorismo, del fordismo, de las líneas de montaje en cadena que redujeron extraordinariamente los costes de fabricación de todo tipo de productos modernos. Se popularizaron los primeros electrodomésticos (aspiradoras, secadores de cabello, neveras). El teléfono y el automóvil irrumpen en la vida cotidiana. Los productos eléctricos y, por supuesto, los coches eran demasiado caros para la mayoría de la gente, para que las clases medias pudieran adquirirlos, nacieron las primeras ventas a plazo. Los consumidores se endeudaron para consumir sin descanso. Fue también la época de la radiodifusión, de la construcción de los imponentes rascacielos de Nueva York, de la siderurgia, del cristal… El paro descendió a tasas bajísimas. Había bienestar y optimismo, y el jazz alegraba las salas de baile y conciertos. Son los felices veinte. En 1927, la Reserva Federal inició una política monetaria fuertemente expansiva, liberando una cantidad descomunal de fondos que fue a parar a bancos y particulares. Esa masa de dinero es la que en último lugar se utilizaría para financiar la compra de acciones ordinarias en Wall Street. Puede argumentarse que hasta 1928 las acciones de las empresas norteamericanas aumentaban de acuerdo con sus beneficios operativos. Los negocios iban bien y eso se reflejaba en las cotizaciones. Pero a partir de 1928 la bolsa empezó a subir a base de bruscos tirones hasta alcanzar niveles que ya nada tenían que ver con la rentabilidad de las empresas. Es cierto que a veces se producían correcciones en sentido contrario, pero duraban poco y la tendencia se invertía con cierta rapidez para superar ampliamente los niveles anteriores. Poco a poco, las subidas iban justificándose sólo por una expectativa de subida posterior, escribe el economista Fernando Trías de Bes.

viernes, 29 de diciembre de 2023

Desarrollo de Suiza como centro financiero extraterritorial

Vanessa Ogle, profesora en Berkeley ha realizado un estudio explicando el espectacular desarrollo de Suiza en las décadas de 1950 y 1960 como centro financiero extraterritorial, estableciendo un vínculo directo con la llegada masiva de capitales procedentes de los movimientos descoloniales. Con la independencia de las antiguas colonias y la llegada al poder de gobiernos percibidos como hostiles, se teme por la seguridad de los activos. Repatriar los fondos a los antiguos países colonizadores no es lo deseable, ya que en aquella época en Europa comienzan a aplicarse impuestos progresivos que gravan más a quienes más tienen. Vanessa Ogle subraya la persistencia de una “moral de impuestos bajos para los blancos”, donde los colonos se habían beneficiado de tipos impositivos extremadamente bajos. Suiza es quien saca el máximo partido a estas limitaciones fiscales y al pánico financiero que acompaña al fin de los imperios coloniales. Para las empresas y los particulares establecidos anteriormente en las colonias, en un primer momento; y para las élites locales, en una segunda fase. De este modo, Suiza albergó los fondos de muchos antiguos dictadores, como Juan Perón (Argentina), Fulgencio Batista (Cuba), Sukarno (Indonesia) o Rafael Trujillo (República Dominicana).

A partir de la segunda mitad de los años 50, el Banco Nacional Suizo se da cuenta de que en el territorio nacional se abre un número inusualmente alto de bancos procedentes del antiguo mundo colonial. Su objetivo es repatriar activos del norte de África y de Oriente Medio, en el marco del proceso de descolonización. El Banco de Indochina, el Banco Pariente, el Banco Hassan, el Banco Otomano, el Crédito de Garantía de Argelia y Túnez…Para Vanessa Ogle, “estos bancos vinculados a antiguos imperios, y su establecimiento en Suiza, contribuyen a que Suiza se internacionalice como centro bancario después de la Segunda Guerra Mundial e influyen en la reputación y las perspectivas del sector bancario suizo en las décadas siguientes”.
El Banco Nacional Suizo teme que un sobrecalentamiento y un exceso de liquidez perjudique a la economía. En 1956 exige a los bancos privados que cumplan un “pacto de caballeros” destinado a reorientar estos flujos de dinero mediante una estrategia de inversión conforme a los intereses suizos. Este acuerdo, que se prolonga hasta mediados de la década de los 60, estipula que los bancos no deben invertir ningún dinero de diversas fuentes extranjeras en valores o bienes inmuebles suizos. Una decisión que, de manera significativa, contribuye al desarrollo en Suiza de los servicios de ingeniería financiera para inversiones en el extranjero.

martes, 4 de julio de 2023

Los bancos están perdiendo poder e influencia en favor de fondos de inversiones

En el mundo de las finanzas, los bancos están perdiendo poder e influencia en favor de los hedge funds, más ágiles y modernos; durante la segunda mitad de 2010, en medio de una terrible crisis económica, los diez mayores hedge funds,en su mayoría, desconocidos para el gran público, ganaron más que los seis mayores bancos del mundo, todos juntos. A esos fondos, incluso los más grandes, que administran cantidades inimaginables de dinero y obtienen beneficios gigantescos, les bastan unos centenares de empleados para funcionar.



miércoles, 2 de octubre de 2019

Franz Liszt, un alma generosa

Liszt
Franz Liszt en la gira de conciertos que ofreció en Berlín desde diciembre de 1841 a marzo de 1842 no sólo se dedicó a ganar dinero, sino también a perderlo. Para él saber perderlo era mucho menos trágico que olvidar ganarlo. De los veintiún conciertos que ofreció nueve fueron benéficos; además colaboró en la terminación de la catedral de Colonia, ayudó a la Universidad de Berlín, destinó fondos a un hogar de niños y aprovisionó de dinero a un grupo de jóvenes músicos sin posibilidades económicas.
Catedral de Colonia


Al iniciar sus paseos Liszt obligaba a su criado a llenarse el bolsillo derecho con monedas de plata y el izquierdo con monedas de cobre. Las primeras eran para gastar. Las segundas para repartir. Pero ocurría que entregaba las de plata a niños y mendigos, mientras que las de cobre regresaban intactas a casa. Diez años antes de su muerte y con los recitales públicos totalmente marginados ocurrió que sólo las desgracias podían arrancarle de su letargo, y eso es lo que aconteció el miércoles de ceniza de 1876, cuando el Danubio se desbordó a su paso por Viena y dejó quince mil damnificados. Liszt ofreció inmediatamente un recital y el dinero recaudado (8.000 florines) lo destinó al fondo de emergencia.

sábado, 19 de agosto de 2017

¿Quien determina la evolución de los índices bursátiles, el valor de las divisas internacionales o el precio de la deuda pública de los distintos países?


Según datos publicados por Nacho Álvarez, investigador del departamento de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, el capital que manejan los fondos asciende a una cantidad de entre 17 y 40 billones de euros, lo que supone el doble del dinero en efectivo de todos los países del mundo desarrollado. Los denomina el “núcleo duro del capitalismo financiero mundial” porque son quienes más fuerza tienen para “determinar la evolución de los índices bursátiles, el valor de las divisas internacionales o el precio de la deuda pública de los distintos países”.

jueves, 10 de noviembre de 2016

El pago de la deuda nacional de EE.UU.

 Warren Mosler
Cuando una letra del Tesoro (letra o bono) es adquirido, por ejemplo, por un banco, el gobierno de USA hace dos anotaciones en su hoja de cálculo que nosotros llamamos “el sistema monetario”, cuenta el economista Warren Mosler. Primero, se debita (resta) de la cuenta corriente del comprador (en la Reserva Federal). A continuación, se acredita (suma) a la cuenta de valores del comprador (cuenta de ahorros) en la Fed. El gobierno simplemente cambia los números en su propia hoja de cálculo;un número se cambia hacia abajo y otro se cambia hacia arriba. Y cuando llegue el temido día y los valores del Tesoro que tiene China venzan y haya que reembolsarlos, la Fed simplemente cambiará de nuevo dos números en su propia hoja de cálculo; debita (resta) de la cuenta de valores de China en la Reserva Federal y luego lo acredita (añade) a la cuenta de reservas de China en la Reserva Federal.

Eso es todo, deuda pagada. China cuenta ahora
nuevamente con su dinero. Tiene un saldo muy importante de dólares en su cuenta corriente en la Reserva Federal. Si quiere cualquier otra cosa (coches, barcos, bienes raíces, otras divisas) tendrá que comprarla a precios de mercado de alguien que desee depósitos en dólares a cambio. Y si China compra algo, la Fed le resta esa cantidad de la cuenta corriente de China y suma esa cantidad a la cuenta corriente de quien sea al que China haya comprado. El pago de toda la deuda nacional de EE.UU. no es más que una cuestión de restar el valor de los bonos con vencimiento de una cuenta en la Reserva Federal y sumar ese valor a otra cuenta en la Reserva Federal.

¿Qué pasa si China se niega a comprar la deuda de USA a los actuales bajos tipos de interés que se le pagan? No hay consecuencias negativas porque los fondos pasen de estar en una cuenta corriente en la Fed en lugar de estar en una cuenta de ahorros en la Reserva Federal. 

¿Qué pasa si China decide que no quiere mantener nunca más una cuenta corriente en la Fed y quiere que se le pague en oro o algún otro medio de intercambio? Simplemente, no tiene esa opción en el actual sistema de moneda fiduciaria, manifiesta Warren Mosler.