Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Azaña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Azaña. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Azaña y la República abandonaron Cataluña a los nacionalistas catalanes

En las relaciones de Manuel Azaña con Cataluña, José María Marco sostiene que nadie llegó tan lejos como Azaña cuando, en 1930, admitió que habría que dejar ir en paz a Cataluña si algún día “quisiera remar sola en su barca”. Ya en el Gobierno, fue presidente del Consejo de Ministros y presidente de la Segunda República, la intención de no dejar pasar nada incompatible con la Constitución implicó que la Constitución acabara amoldándose al Estatuto nacionalista; la aparente posición de centro de Azaña no lo era en realidad y la balanza se inclinaba siempre del lado del nacionalismo. El profesor Marco escribe que “a cambio de sus votos, Azaña y la República abandonan Cataluña a los nacionalistas catalanes”.

martes, 30 de marzo de 2021

El miedo al comunismo provocó el nacimiento de los fascismos


No hay que olvidar que la crisis y el miedo al comunismo provocaron el nacimiento de los fascismos, como movimiento generalizado incluso en el seno de las naciones democráticas. En medio de todo este desconcierto no debe extrañarnos que las manifestaciones culturales, el pensamiento, la filosofía, la literatura y el arte, reflejasen también la incertidumbre angustiada. Y que el miedo degenerase en odio; como diría el político español Manuel Azaña en 1937; el odio y el miedo generaron la guerra civil. Azaña hablaba de España; pero su intuición puede aplicarse también a esa segunda guerra civil europea y mundial que fue la que estalló a continuación de la española, en 1939.



sábado, 9 de enero de 2021

Ni el Frente Popular era democrático y su gobierno tampoco


Dos masas enemigas se lanzaron la una contra la otra, escribe Manuel Azaña. Característica clásica de la tragedia, la inevitabilidad. Guerra de religión, escribe de la Cierva, como núcleo de la guerra ideológica; sobre todo en la zona nacional, donde la religión actuó como aglutinante y primer factor moral, porque muchos católicos de la zona republicana no tenían la menor intención ni la menor conciencia de luchar contra la Iglesia.


Ni el Frente Popular era democrático y su gobierno tampoco


Durante la Guerra Civil española, solo un grupo ponía los intereses de otro país por encima de los de su patria, y ese grupo, de estar solo, hubiese aparecido ante España entera como aparecía ya en su propia zona antes de terminar el conflicto, como un coro de lunáticos. No se olvide, escribe el profesor Ricardo de la Cierva, que el Frente Popular expulsó de su seno al PCE en marzo de 1939.