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miércoles, 15 de marzo de 2023

Equidad

Aristóteles se refiere a un concepto que de nuevo pone de relieve su mentalidad práctica y concreta. Se trata de la epikéia (traducida por equidad), que consiste en una especie de “excepción” a la justicia. Lo justo y lo equitativo son lo mismo, dice Aristóteles, pero lo equitativo es mejor, aunque es difícil aceptarlo, porque lo equitativo consiste en “una corrección de la justicia legal”. Es necesario incluir esa corrección porque el problema de la ley es que es universal, se legisla para todos, cuando los casos particulares en ocasiones exigen ser vistos como casos excepcionales que reclaman una suspensión de la ley o una interpretación distinta de la habitual. En tales casos, la excepción es más justa que la aplicación estricta y rigurosa de la letra de la ley. No es que la legislación esté mal, es que la realidad es compleja y no se ajusta a la uniformidad que la legislación supone. “Por eso, lo equitativo es justo y mejor que cierta clase de justicia, no que la justicia absoluta, pero sí mejor que el error que surge de su carácter absoluto”.


miércoles, 15 de junio de 2022

Balzac

Balzac

Balzac trabajaba con verdadero frenesí. Ocho, diez, doce, quince libros en un año. Y la mayor parte obras maestras. Sus amigos se extrañaban, sus enemigos acababan por pensar en el milagro. Gavami dice: “En la vida y en los problemas de cada día, Balzac era ignorante y obtuso. Sin embargo, cuando se ponía a trabajar se producía en él un fenómeno singular. Concentrado sobre un punto por una intuición, todas las cosas se hacían claras para él, incluso las más remotas y oscuras”. Y su enemigo Sainte Beuve: “Hay artes secretas y trucos mágicos en ese hombre como los hay en el magnetizador. No pocas mujeres se dejan seducir y atrapar. En otros siglos lo habrían arrestado y juzgado acusándolo de brujería”. El mismo Balzac: “El hecho de que algunos individuos tengan el poder de percibir los misterios y hasta ver concretamente el futuro en el germen de las causas como los investigadores y hombres de ciencia, es el efecto de una facultad posible y reconocida. No hay nada de extraño en eso”. Se podría pensar que Balzac era un improvisador, una pluma fácil y ligera, pero no hay tal. Algunos de los capítulos los escribió hasta catorce y dieciséis veces. En las imprentas sabían que el primer texto desaparecería en la primera corrección de pruebas, el segundo en la segunda y así sucesivamente, hasta obtener el texto definitivo en las pruebas número doce o quince. Es cierto, teniendo en cuenta el volumen total de la obra de Balzac, que había en su capacidad física de trabajo algo prodigioso y sobrenatural.

viernes, 20 de marzo de 2020

Si consideramos este mundo como un lugar destinado a nuestra felicidad, lo hallaremos inaguantable


Escribía Lewis que “el punto de vista cristiano es que los hombres han sido creados para estar en determinada relación con Dios (si mantenemos esa relación con Él, se derivará inevitablemente la relación correcta de unos hombres con otros). Cristo dijo que era difícil que el rico entrara en el reino de los cielos, refiriéndose, sin duda, a la riqueza en el sentido más común. Pero yo creo, dice Lewis, que incluye la riqueza en todos los sentidos, la buena fortuna, la salud, la popularidad, y todo lo demás que uno desea alcanzar. Esas cosas contribuyen, como el dinero, a que nos sintamos independientes de Dios, puesto que si las tenemos, nos sentimos felices y contentos ya en esta vida. No queremos prestar atención a nada más, e intentamos apoyarnos en una felicidad dudosa como si durara para siempre. Pero Dios quiere para nosotros la felicidad verdadera y eterna. Por eso, tal vez tenga que apartar estas riquezas de nosotros. Si no lo hiciera, seguiríamos sin confiar en Él. Parece cruel, ¿verdad?, pero yo empiezo a descubrir que lo que la gente llama doctrinas crueles, a la larga, son realmente las más benévolas. Yo solía pensar que una doctrina cruel era sostener que el infortunio y la desgracia eran castigos. Pero en la práctica descubro que, cuando nos vemos en apuros, tan pronto como los consideramos como un castigo, se vuelven más fáciles de soportar. Si consideramos este mundo como un lugar destinado sencillamente para nuestra felicidad, lo hallaremos totalmente inaguantable. Pensemos en él como lugar de preparación y corrección y no nos parecerá tan malo”.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Anna Karénina

Anna Karénina es una de las novelas más perfectas jamás concebidas. Y aquellos que saben cómo la escribió Tolstói, gracias a un proceso incesante de revisión, corrección y pulido, saben que también es un libro escrito con gran esmero. Sin embargo, el escritor de origen ruso Nabókov demostró que los calendarios de los protagonistas no coinciden; en otras palabras, que la novela contiene varios errores cronológicos que un editor esmerado habría detectado. Aquellos que leen la novela por mero placer no se percatarán de estas faltas de coherencia; darán por sentado que los calendarios de Tolstói son  precisos. Esta falta de atención por parte del escritor y sus lectores, dice el Premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk, surge de la costumbre de escribir y leer novelas con la atención puesta en el tiempo de los protagonistas en lugar del tiempo general del paisaje, un hábito que resulta comprensible puesto que leer una novela implica adentrarse en un paisaje y perder de vista la imagen general.

sábado, 6 de octubre de 2018

La forma más vil de resaltar la propia valía es aquella en la que se busca desacreditar a otros.


Respondiendo a un “conocido” diré, recogiendo palabras de E. Boylan, que “la forma más vil de resaltar la propia valía es aquella en la que se busca desacreditar a otros; a los orgullosos no les gusta escuchar alabanzas de los demás y están prontos a descubrir las deficiencias de quienes sobresalen. Tal vez su nota más característica estriba en que no pueden sufrir la contradicción o la corrección”.

martes, 13 de febrero de 2018

La pregunta de Poncio Pilato.

La pregunta de Poncio Pilato.
El relativismo se apoya en ciertos argumentos que se desprenden de la pregunta ¿qué es la verdad?, formulada por un escéptico confiado que sabe, con certeza, que no hay respuesta alguna. No obstante, la pregunta de Poncio Pilato puede contestarse de forma simple y razonable, aunque de una manera que difícilmente le habría satisfecho, como sigue, una aserción, proposición, enunciado, o creencia, es verdadera si, y sólo si, se corresponde con los hechos.

Karl Popper dice que debe admitirse que hay un núcleo de
Karl Popper
verdad, tanto en el escepticismo como en el relativismo. Tal núcleo lo constituye el hecho de que no existe ningún criterio general de verdad. Pero esto no justifica la conclusión de que la elección entre teorías en competencia es arbitraria. Simplemente significa que siempre podemos errar en nuestra elección, siempre podemos no dar con la verdad, siempre podemos no alcanzarla, que la certeza no es para nosotros, que somos falibles. Por lo que sabemos, esto no es más que la simple verdad. Hay pocos ámbitos del esfuerzo humano, si hay alguno, que estén libres de la falibilidad humana. Lo que una vez creímos bien establecido o incluso cierto, puede resultar más tarde no tan cierto (lo cual significa falso) y necesitado de corrección.

La creencia en la certeza científica y en la autoridad de la ciencia es un mero deseo, la ciencia es falible, porque es humana. Pero la falibilidad no debe entenderse como apoyo al escepticismo o relativismo, dice Popper. Y añade que del hecho de que podemos errar, y de que no existe un criterio de verdad que pueda salvarnos del error, no se sigue que la elección entre teorías sea arbitraria o irracional; que no podamos aprender, o conseguir acercarnos a la verdad. Aunque podemos aspirar a la verdad, aunque podemos incluso encontrar la verdad, como ocurre en muchos casos, nunca podemos estar muy seguros de que la hemos encontrado. Siempre existe la posibilidad del error.

Roger Martin du Gard
Cada descubrimiento de un error constituye un avance real del conocimiento. Como Roger Martin du Gard dijo en Jean Barois, “ya es algo si sabemos dónde no se encuentra la verdad”. 

Un enunciado es verdadero si se corresponde con los hechos. Está más cerca de la verdad que otro enunciado si se corresponde con los hechos más estrechamente que el otro. De una teoría como la de Kepler, que describe la trayectoria de los planetas con una precisión remarcable, podemos sostener que contiene mucha información verdadera, incluso aunque sea una teoría falsa, puesto que las desviaciones de las elipses de Kepler son un hecho. Y la teoría de Newton (incluso aunque demos por sentado que es falsa) contiene, por todo lo que sabemos, una cantidad asombrosa de información verdadera, mucha más que la teoría de Kepler. Así, la teoría de Newton es una aproximación mucho mejor que la de Kepler, se acerca más a la verdad. Pero eso no la hace verdadera, puede estar más cerca de la verdad y puede, pese a ello, ser una teoría falsa.


martes, 25 de julio de 2017

Cuando un hijo ya no siente que es valioso para sus padres.


Cuando un hijo ya no siente que es valioso para sus padres, aunque sea imperfecto, o no percibe que ellos tienen una preocupación sincera por él, eso crea heridas profundas que originan muchas dificultades en su maduración. Esa ausencia, ese abandono afectivo, provoca un dolor más íntimo que una eventual corrección que reciba por una mala acción.

viernes, 12 de mayo de 2017

Como conseguir que tu hijo tenga complejo de inferioridad.

No hay forma más segura de conseguir que un niño tenga complejo de inferioridad que pedirle más de lo que es capaz de dar. El celo excesivo se manifiesta especialmente en la actitud de los padres con respecto al rendimiento escolar de sus hijos. Por la misma naturaleza de los porcentajes, el 50 por 100 de los niños tendrán una capacidad mental media o inferior a la media. Sin embargo, muchos padres encuentran dificultades para aceptar que su hijo sea normal. Presuponen que todo hijo suyo debe ser un superdotado.

El complejo de inferioridad puede provenir, asimismo, de unos padres que sólo vean los fallos. Unos padres así no pueden soportar la idea de que su hijo sea algo distinto de un modelo de virtudes, y son pródigos en críticas con frases del estilo de “eres un niño malo”, “eres tonto”, “eres un patoso”, “no haces nada bien”, “no se te puede encargar nada”, etc. Así, el niño llega a convencerse en su interior de que es malo o tonto o patoso o irresponsable, convicción que le acompañará siempre. El daño será mayor si es rara la vez que sus padres tienen una palabra de aprobación.


A la hora de regañar hay que tener buen cuidado de distinguir entre la conducta del niño y el niño mismo. Es mucho mejor decir “eso que has hecho está mal”, que “eres un niño malo”; mucho mejor decir “me has engañado”, que “eres una mentirosa”, etc. Y, para compensar, la aprobación debe ser siempre más frecuente que la reprimenda. Los padres que aceptan a su hijo como es y no le piden más de lo que puede dar de sí, y que combinan la corrección con la aprobación frecuente, están ofreciendo a su hijo una saludable imagen de sí mismo.