Mostrando entradas con la etiqueta Bergson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bergson. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de marzo de 2026

Libertad y elección humana

Jonathan Sacks, que fue durante muchos años el Rabino principal de las Congregaciones hebreas unidas de la Commonwealth, encuentra en la Biblia un énfasis especial en la libertad y elección humanas, y por consiguiente, en la responsabilidad personal, la conciencia, la posibilidad resultante de ser castigado o recompensado, así como en el realismo del proceso de conversión personal. Los hombres son responsabilizados de las acciones que realizan y los crímenes que cometen y, a lo largo de la Biblia, son a menudo castigados o recompensados por Dios, quien sabe esperar pacientemente su regreso. Son libres, responsables, punibles y recompensables, pero abiertos a la conversión.
Kant también insiste en la libertad humana debido a la responsabilidad de los hombres respecto a sus propias acciones. Henri Bergson dice que “la libertad es un hecho y, de entre los hechos que se nos presentan, no hay uno más claro”. Para Romano Guardini “la libertad significa pertenecerse a uno mismo. Me experimento como libre cuando me doy cuenta de que me pertenezco a mi mismo, cuando me doy cuenta que al actuar dependo de mi mismo, que la acción no pasa a través de mi buscando de ese modo otra cosa, sino que surge de mí y, por lo tanto, es mía en un sentido especial y, en ella, soy yo mismo”.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Vivencia.

plano de Paris iphone.
Bergson da un ejemplo de vivencia diciendo que una persona puede estudiar minuciosamente el plano de París; estudiarlo muy bien; notar uno por uno los diferentes nombres de las calles; estudiar sus direcciones; luego puede estudiar los monumentos que hay en cada calle; puede estudiar los planos de esos monumentos; puede repasar las series de las fotografías del Museo del Louvre, una por una. Después de haber estudiado el plano y los monumentos, puede este hombre procurarse una visión de las perspectivas de París, mediante una serie de fotografías
Paseando por Paris.
tomadas de múltiples puntos de vista. Puede llegar de esa manera a tener una idea regularmente clara, muy clara, clarísima, detalladísima de París. Esta idea podrá ir perfeccionándose cada vez más, conforme los estudios de este hombre sean cada vez más minuciosos; pero siempre será una mera idea. En cambio, veinte minutos de paseo a pie por París, son una vivencia. Entre veinte minutos de paseo a pie por una calle de París y la más larga y minuciosa colección de fotografías, hay un abismo. La una es una mera idea, una representación, un concepto, una elaboración intelectual; mientras que la otra es ponerse uno realmente en presencia del objeto, esto es, vivirlo, vivir con él; tenerlo propia y realmente en la vida; no el concepto que lo substituya; no la fotografía que lo substituya; no el plano, no el esquema que lo substituya, sino él mismo.