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jueves, 9 de abril de 2026

John H. Newman y la amistad

Newman despliega un minucioso cuidado por sus familiares y amigos en las mil circunstancias de la vida, no en un momento, sino durante años, como discípulo, como colega y compañero, como maestro y padre. Hace horas extras para pagar los estudios de sus hermanos. Manda dinero a Emily Bowles, conversa antes que él, que ejercitaba la caridad hasta pasar ella necesidad. Acompaña a otra amiga, Mary Giberne, hasta un confesor jesuita cuando está lista para abrazar la Iglesia católica. Al primer amigo de Trinity College, John Bowden, lo visita asiduamente durante la tuberculosis que sufre; llora sobre su féretro, mientras las dudas sobre la Iglesia anglicana lo atormentan; ya católico, sigue visitando a la viuda y a los hijos, los acompaña en su conversión, predica en la toma de hábito de la hija y acoge a los dos varones como sacerdotes del Oratorio. Cuando decide someter a examen sus dudas, se retira con su biblioteca patrística a la soledad, pero da espacio en la casa a sus discípulos, convertidos en amigos. En Roma para recibir el sacerdocio católico, busca el hogar donde mantener vida común con ellos, así nacerá el Oratorio de San Felipe Neri de Birmingham. Su inacabable correspondencia es testimonio del afecto vivo y práctico con el que se ocupó de sus amigos uno por uno.
Oratorio de San Felipe Neri de Birmingham
Rematando un sermón de 1831, afirma que la amistad sostenida durante años en cotidiana vida común, por dos hombres no forzados por algún especial deber, en la que cada uno aprecia más y más la compañía del otro a medida que disfruta de ella, puede ser una prueba de la virtud celestial de la caridad. Porque en la juventud, cargada de esperanzas, es fácil que dos hombres comiencen una vida de amistad estrecha, cediendo el uno al otro; pero su felicidad no dura, sus gustos cambian… y la amistad suele deteriorarse. También es fácil que durante años se mantenga la amistad entre adultos que no viven juntos, pero si, por algún motivo se ven obligados a hacerlo, verán lo arduo que es frenar sus temperamentos y mantener una buena relación… pronto descubren que son mejores amigos a distancia. “¿Qué puede unir a dos amigos en íntima comunicación durante años más que la participación en algo que es Inmutable y esencialmente Bueno?”. Dicha amistad es fruto y prueba de la participación de la caridad que solo viene de Dios. No una prueba infalible, porque otras causas, en el propio carácter de los amigos o en algún objeto absorbente que los atrae, pueden explicar que rechacen hacer cambios. Pero, bajo ciertas circunstancias, es una señal viva de la presencia de la gracia divina en ellos. “Los santos se mantienen en el camino, mientras las circunstancias y las modas del mundo cambian, de forma que una amistad fiel e indestructible viene a ser prueba de que las partes que así se aman tienen el amor de Dios bien metido en sus corazones”. 
Newman eligió, para sí y para sus amigos conversos, el Oratorio de san Felipe como el hogar para su nueva vida. No se le ocultaba que la convivencia del Oratorio se caracteriza por la estabilidad en cada casa hasta la muerte, sin más vínculo que la asegure que el de la caridad. Sin voto de obediencia, ni nada parecido. Ningún objeto externo, ningún vínculo jurídico, ninguna obligación, solo el desnudo vínculo de la caridad.

viernes, 6 de febrero de 2026

Un pequeño gesto nos conduce a lugares insospechados

Un pequeño gesto nos conduce a lugares insospechados. En ocasiones, puede ser una lágrima, le hemos leído páginas extraordinarias al respecto a la filósofa francesa Catherine Chalier; en otras, una mano que consuela o una palabra que nos guía. Sin embargo, en el fondo surge siempre la necesidad del movimiento, de dar un paso, primero uno, después otro, hasta trazar un camino. Esta experiencia la tuvo, al poco de cumplir la treintena, el cardenal John Henry Newman cuando regresaba, gravemente enfermo, de un viaje a Italia. Tras unos días de fiebre en el barco, el clérigo inglés se asomó a la noche y compuso un hermoso poema, “Lead, Kindly Light”, que se canta aún hoy como himno en las Iglesias anglicana y católica. En su sencillez, aparecen unos versos que nos hablan de esperanza. Una estrella lejana, reminiscencia de la estrella de Belén, preside la escena. Newman se encuentra lejos de casa y tiene miedo. Ha sentido en su carne las dentelladas de la muerte; quizás no solo el dolor físico, sino el abismo del sinsentido, la angustia de la soledad y quién sabe si el espanto ante esa tentación última que nos repite incesantemente al oído que nada de lo que haces, ni nada de lo que eres tiene valor alguno. Todo es pasto para los gusanos. Frente a esta oscuridad, Newman eligió un camino distinto pidiendo la gracia más humilde, sabiendo que en ella reside la verdadera grandeza. Los versos más conocidos del poema son estos: “No pido ver el horizonte distante / un paso es suficiente para mí”. A este deseo, Francisco de Asís lo hubiera denominado minoritas. La poeta de Moscú Marina Tsvietáieva prefería hablar del “don de reconocer el sufrimiento de las cosas”; un don que nos lleva a fijar nuestra mirada en el amor y, por tanto, en el sentido; puesto que el amor llama a la esperanza. 
“Un paso es suficiente para mí”, rezaba Newman en sus noches de angustia. “Acercaos un paso”, requería el místico sufí antes de dejar la ciudad. Sus fieles no necesitaban más, solo avanzar despacio y perseguir un anhelo que late en el corazón de los hombres cuando contemplan el espacio y sondean con la mirada el misterio del tiempo.…Es la certeza que nos concede el amor. Lo único que nos pide a cambio es acercarnos un paso más de un corazón a otro, para así descubrir cuál es la sustancia y el sabor de la humanidad, dice Daniel Capó.


miércoles, 7 de junio de 2023

La fe anglicana es ahora una minoría en Gran Bretaña

Escribe Thomas Schirrmacher que la piedad personal fuerte y convincente de la reina Isabel II ha eclipsado hasta cierto punto el cambio profundo en la Iglesia anglicana desde su coronación en 1953. En ese momento, la religión del estado era también la religión mayoritaria. Desde entonces, ha habido una rápida tendencia de las personas a alejarse de la Iglesia Anglicana. Comparado con el 30% en el año 2000 que se consideraban miembros a la Iglesia Anglicana, el porcentaje se ha reducido a la mitad. Desde 2016, más católicos en el Reino Unido van a la iglesia los domingos que anglicanos. A raíz de la muerte de la reina Isabel II se hace urgente conversar sobre el hecho de que la fe anglicana es ahora una minoría en Gran Bretaña, y también sobre cómo la iglesia puede volverse misionera y ganar a la gente para la fe nuevamente. CarlosIII aún no ha indicado que esté preocupado por estos acontecimientos. Tampoco ha indicado que la formulación política del papel del rey como cabeza de la Iglesia de Inglaterra deba adaptarse a la realidad de la condición de minoría.

La coronación llega en un momento en que la Iglesia Anglicana como comunión mundial acaba de dividirse, con más de las tres cuartas partes de los obispos del mundo declarando que el Arzobispo de Canterbury ya no es su líder, renunciando así también al rey inglés. Carlos III quiere proteger todas las religiones. Pero en ninguna parte separa esta tarea evidente de un jefe de estado de su tarea como líder de la Iglesia de Inglaterra. Su madre reconoció con simpatía la creciente libertad religiosa en Gran Bretaña. Pero ella no confundió esto con su tarea como Defensora de la Fe. Al asumir el cargo, Carlos III ya juró “defender la fe” no sólo de los anglicanos sino también de los protestantes en Escocia. Si uno tuviera que inferir la preferencia de Carlos III por una denominación de sus actividades, viajes y declaraciones durante décadas, no pensaría en él como protestante, sino más bien como católico. Solo desde que asumió el cargo ha hecho un compromiso directo, aunque bastante general, con la fe anglicana. En 1985, cuando lo visitó el Papa Juan Pablo II, su madre tuvo que prohibirle que asistiera a misa católica; no se dio cuenta de lo delicado que era el asunto. Mientras que su madre era más del ala evangélica tradicional (llamada “iglesia baja”) de la Iglesia de Inglaterra y tenía una relación muy personal con la Iglesia Presbiteriana de Escocia, Carlos III es más del ala anglo-católica (conocida como “iglesia alta”). En 2019 viajó al Vaticano para asistir a la canonización de St. John Henry Newman, quien se había convertido de la fe anglicana a la católica; Carlos III se refirió a Newman como un modelo a seguir.

miércoles, 17 de mayo de 2023

Miras escondidas

Escribía el Cardenal John H. Newman: “Nosotros tenemos miras escondidas (es decir, ocultas por desgracia a los hombres de mundo, ocultas a los políticos, los esclavos del dinero, los ambiciosos, los avarientos, egoístas y voluptuosos). Porque la religión misma, como su divino autor y maestro, es ya algo escondido a los ojos profanos, y como no la conocen no pueden usarla como clave para interpretar la conducta de los hombres en quienes influye. No saben nada de las ideas y motivaciones que la religión ofrece a los que la reciben y hacen suya. No entran en semejantes cosas ni advierten su sentido, ni siquiera cuando alguien se lo manifiesta; y no creen que un hombre pueda sentirse movido por tales ideas, aunque las profese exteriormente. Son incapaces de ponerse a sí mismos en la situación de un hombre que trata sencillamente, en lo que hace, de agradar a Dios. Son tan estrechos de mente, su contextura espiritual es tan mezquina, que cuando un católico hace profesión de alguna doctrina del Credo (el pecado, el juicio, cielo e infierno, la sangre de Cristo, el poder de los Santos, la intercesión de la Santísima Virgen, o la Presencia Real en la Eucaristía) y dice que éstos son objetos reales que inspiran sus pensamientos e impulsan sus acciones durante el día, no pueden aceptar que esté hablando en serio; porque piensan sin duda que esos puntos son precisamente las dificultades que ese católico encuentra para creer y no suponen otra cosa que tentaciones contra su fe, que logra superar con violencia de su razón y pensando en ellas lo menos posible. No imaginan ni de lejos que estas verdades puedan llenar el corazón y ejercer una saludable influencia sobre la vida. No es extraño, por tanto, que la gente sensual e incrédula recele de toda persona a quien no consigue entender, y sea tan enrevesada en sus imputaciones cuando no quiere decidirse a aceptar la explicación más sencilla.”

domingo, 11 de diciembre de 2022

El Anciano de los Días

Cuenta John H. Newman que cuando Jesús en una ocasión se refirió a Abraham y dio a entender que Él había conocido al patriarca, ellos comentaron en son de burla: “¿No tienes aún cincuenta años y has visto a Abraham?”. A lo que Jesús contestó: “Os aseguro que antes de que Abraham fuera creado, yo existía” (cfr. Io VIII, 52 s.). El Señor había visto a Abraham, que vivió dos mil años antes, pero en realidad Jesús no tenía dos mil años, como tampoco tenía cincuenta. No tenía dos mil años porque no tenía años. Era el Anciano de los Días, que nunca tuvo comienzo y que nunca iba a tener fin, que se encuentra por encima y más allá del tiempo, que siempre es joven, que siempre está comenzando, que nunca ha sido, que es tan viejo como joven, que era tan viejo y tan joven en tiempos de Abraham como cuando vino a la tierra para satisfacer por nuestros pecados. Por eso dice: “Antes de que Abraham fuera, yo soy” y no yo era, porque Él no conoce pasado ni futuro. No puede afirmarse de Él, propiamente hablando, que fue o que será, sino que es. Él es siempre. Siempre el mismo: no más viejo por haber vivido dos mil años más, ni más joven por no haberlos vivido.

lunes, 26 de julio de 2021

Todo camino en la vida es digno

Escribe John H. Newman que todo camino en la vida es digno. Quien actúa según su condición y tarea a nadie parecerá ridículo. Quien actúa con buen sentido y humildad hará un papel excelente en todas las situaciones de la vida. Por el contrario, la ostentación, la afectación y los esfuerzos ambiciosos resultan vulgares en cualquier circunstancia.

domingo, 4 de julio de 2021

La entrega de sí mismo


El cardenal John Henry Newman en cierta ocasión dijo que Dios pudo crear el mundo de la nada, con una sola palabra, pero que sólo pudo superar la culpa y el sufrimiento de los hombres interviniendo personalmente, sufriendo Él mismo en su Hijo, que ha llevado esa carga y la ha superado mediante la entrega de sí mismo.


domingo, 20 de junio de 2021

Hay dos grupos en esta tierra


El Cardenal John H. Newman opinaba que hay dos grupos en esta tierra, y solamente dos. Unos son los pocos, que oyen la palabra de Cristo y le siguen, que están en la luz, caminan por la senda estrecha, y poseen la promesa del cielo. Los otros son los muchos, por quienes Cristo no ha orado aunque ha muerto por ellos, que son sabios y prudentes a sus propios ojos, dominados por el maligno y sujetos a su poder.

jueves, 10 de junio de 2021

El hombre cuando peca es porque quiere


“Todos los hombres han tenido mas o menos la guía de la Tradición, ademas de aquellas nociones internas del bien y del mal que el Espíritu coloca en el corazón de cada individuo” escribe John Henry Newman.Y añade el cardenal que “la razón ultima por la cual la persona peca, es porque quiere hacerlo”. 


domingo, 18 de octubre de 2020

El Hijo y la Madre van juntos

La Iglesia y Satanás estaban de acuerdo en esto; el Hijo y la Madre van juntos; la experiencia de tres siglos ha confirmado sus testimonios, pues los católicos que han honrado a la Madre siguen adorando al Hijo, mientras que los protestantes, que han dejado de confesar al Hijo, empezaron por burlarse de la Madre, escribe el Cardenal John H. Newman en su libro Rosa Mística.


domingo, 26 de enero de 2020

Fue el último episodio en una larga cadena de actos


Cuenta el Cardenal Newman que “había un hombre rico, mencionado por el Señor, que, recogidas sus abundantes cosechas, se dijo a sí mismo: “¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?” Y dijo: “Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, y edificaré otros mayores y juntaré allí todo mi trigo, y diré a mi alma: tienes muchos bienes, descansa, come, bebe, diviértete” (cfr. Lc XII, 17-19). Fue llevado aquella misma noche. No era una falta muy llamativa, y seguramente no fue su primer gran pecado. Fue el último episodio en una larga cadena de actos de egoísmo y olvido de Dios, no mayor en intensidad que los anteriores, pero completando un número”.

domingo, 18 de marzo de 2018

Balaam.

Balaam y el asno.
Contaba el cardenal Newman que la Sagrada Escritura nos suministra un  profeta, que se comportó como enemigo de Dios. Me refiero al profeta Balaam, dice John Newman. Éste procedió a maldecir al pueblo elegido a pesar de una expresa prohibición del cielo, y lo hizo además por dinero. Murió al final en combate contra los israelitas. Balaam fue en su vida como en su muerte, y como en todas sus acciones. Pero sus palabras fueron en todo momento religiosas, juiciosas e instructivas. Aquí tenemos un hombre que, perdida la gracia, habla tan piadosamente, que a primera vista podría pensarse que había de ser seguido en su discurso y que nuestra alma encontraría con él la salvación. Frecuentemente algunos que, conocidos sólo a través de sus escritos, parecen buenos y generosos, nos desencantan amargamente cuando les conocemos en persona. No reconocemos en el hombre ante nosotros la elocuencia o la sabiduría que tanto nos encendieron. Es un ser vulgar, y quizás insensible, egoísta, tiránico y sensual, cuando en nuestra sencillez esperábamos hallar la encarnación de la pureza y la ternura, o un oráculo de la verdad divina.

domingo, 23 de abril de 2017

Una religión local no es de Dios.

Revelación 
El Cardenal Newman decía que una religión local no es de Dios.La religión verdadera, manifestaba Newman,  debe desde luego nacer en un sitio y crecer allí. Puede incluso permanecer siglos en el lugar de su origen, con tal que madure mientras tanto su carácter interior y declare que todavía no ha alcanzado su perfección. Existen, sin duda, razones en los designios divinos por las que la Revelación de su voluntad al hombre se ha elaborado lentamente y completado de modo gradual en la forma elemental del judaísmo. Pero esa Revelación progresaba sin cesar durante
el período judío, y los profetas anunciaban un día en el que se extendería por toda la tierra. El judaísmo era local porque era imperfecto. Cuando alcanzó la perfección por dentro se hizo universal por fuera y tomó el nombre de católico, termina Newman.

domingo, 16 de abril de 2017

La religión de Cristo no se propagó mediante argumentos filosóficos.

La matanza de los cristianos en el circo romano
La religión de Cristo no se propagó mediante argumentos filosóficos, sino por impulso de la fe y el amor. Mirad a los primeros mártires, dice Newman, eran muchachos, doncellas, soldados y esclavos corrientes; una multitud de gente joven y tozuda, que habría vivido para hacerse prudente, de no haberse empeñado primero en morir; eran cristianos que rasgaban manifiestos imperiales, desafiaban a sus jueces, no descansaban hasta encontrarse en la jaula de un león, y si eran expulsados de una ciudad comenzaban a predicar en otra.
Cardenal Newman.
Y añade el Cardenal, ningún hombre es mártir por una conclusión. Ningún hombre es mártir por una opinión. Sólo la fe hace mártires.Los hombres de mundo nunca en su vida han creído, nunca han tenido fe, solo opinión, en las realidades invisibles como para plantearse si son falsas o verdaderas, y en consecuencia juzgan extravagante toda actitud de fe absoluta e inconmovible, especialmente cuando se ejercita sobre objetos que ellos no aceptan o rechazan con burla y abominación.

Las opiniones cambian, las conclusiones se debilitan, las investigaciones se agotan, la razón se detiene. Sólo la fe llega hasta el final, sólo la fe permanece.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Caballero.

Newman
“Un caballero es alguien que nunca inflige dolor”, dice el cardenal Newman. Un caballero, añade Lawrence Lovasikse, se fija en todos los presentes, es atento con el tímido, amable con el distante y misericordioso con el ausente. Evita sacar cualquier tema de conversación molesto o hiriente; a veces resulta aburrido. Quita importancia a los favores que hace. Nunca habla de sí mismo, excepto cuando se ve obligado a ello; nunca se defiende con acalorados argumentos, ni le gustan las difamaciones y los chismes. Procura no atribuir motivos torcidos a quienes disienten de él y, siempre que puede, lo interpreta todo en positivo; y si no puede, se calla. Un caballero nunca es mezquino ni desagradable cuando 
Lovasikse
discute, no se aprovecha de su superioridad, no tergiversa ni los dichos agudos ni las frases célebres para apoyar sus argumentos; jamás insinúa nada malo que no se atreva a decir abiertamente. Sigue la máxima de comportarse con el enemigo como si algún día fuera a ser amigo suyo.



En la vida de los seres humanos hasta un “gracias” tiene su importancia.

“Un caballero es alguien que nunca inflige dolor”, dice el cardenal Newman

En la vida de los seres humanos hasta un “gracias” tiene su importancia

Un caballero nunca es mezquino ni desagradable