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domingo, 1 de marzo de 2026

Dueño de su voluntad y esclavo de su conciencia

“En toda historia, dice Chesterton, tiene que haber tres personajes; la princesa para ser amada; el dragón para ser combatido; y el san Jorge, para amar y para combatir”…..”Los caballeros medievales gozan del honor eterno de haber introducido el respeto a las mujeres”….”La caballerosidad es la manera realista, y no romántica, de ver los sexos”…..”El único modo de obligar a un caballero es diciéndole que es libre”.
José Ignacio Munilla dirá que “el verdadero caballero es dueño de su voluntad y esclavo de su conciencia”.

domingo, 3 de agosto de 2025

Sir James Anderton

Sir James Anderton
Cyril James Anderton nació el 24 de mayo de 1932 en Lancashire y falleció el 5 mayo de 2022. Hijo de minero, ingresó en 1953 en la Policía de Manchester, escalando pacientemente posiciones antes de ser nombrado condestable jefe de la zona en 1976, cargo que ocupó hasta 1991. Ese año fue armado caballero, Sir, por la Reina Isabel II. 
En octubre de 1976 James Anderton cortó por lo sano nada más tomar posesión como condestable jefe del Gran Manchester, la mayor fuerza policial territorial del Reino Unido, con siete mil agentes a su cargo, al ordenar una redada contra los puntos de venta de publicaciones pornográficas.El tono de su mandato, que se prolongaría durante quince años, estaba dado, defensa por encima de todo del orden público en una perspectiva moral claramente victoriana. Llevó una estrecha vigilancia de los ambientes homosexuales, sus declaraciones culpando a los enfermos de sida de sus desgracias o su postura favorable a la castración de los violadores y demás perversos sexuales, según sus propias palabras; pero también a cualquier colectivo que, en su opinión, representara una amenaza para el orden social tradicional. De ahí que tampoco escaparan de su control una veintena de locales nocturnos que vendían alcohol fuera de horas o de forma ilegal. Todos vieron cómo sus preceptivas licencias quedaban revocadas. Asimismo, como recuerda The Daily Telegraph, “alentó a los maestros de instituto a utilizar la vara, exigió castigos corporales a los delincuentes violentos hasta que pidieran clemencia, e hizo campaña a favor de la institución de campos de trabajo penal”. Sabía combinar sus firmes convicciones con el realismo. Durante la huelga de los mineros de 1984-85 mantuvo el orden público sin incidentes en su área de competencia, una de las más afectadas. Antes, fue el primero en el Reino Unido en crear una unidad de agentes de paisano para engañar a delincuentes y en poner en marcha una brigada de reserva para combatir los disturbios con mayor eficacia.
Sir James tras su jubilación en 1991, toda su acción estaba guiada por una fe cristiana que atravesó tres confesiones distintas. Nacido anglicano, se convirtió al metodismo a raíz de su matrimonio antes de abrazar definitivamente el catolicismo y declaró en la BBC “tener hilo directo con Dios”, desatando una ola de carcajadas que no le afectaron lo más mínimo.

miércoles, 19 de febrero de 2020

El siglo XIX fue el siglo de la aristocracia



Durante el siglo XIX, la política era una actividad de caballeros, de aquellos situados en la cúspide de la sociedad, cuando no directamente nobles. Cuenta la historiadora Ainhoa Campos que “en Alemania, la antigua nobleza terrateniente prusiana dominaba el Ejército y la política. En Francia e Italia donde la nobleza terrateniente tenía menor peso político, era otro tipo de aristocracia la que copaba los asientos del Parlamento y las carteras ministeriales, pero aristocracia al fin y al cabo. En el resto de Europa, las aristocracias tenían en sus manos gran cantidad de las tierras de sus países. Setenta y tres familias eran propietarias de un quinto de Moravia; en Hungría, menos de cuatrocientas personas tenían en sus manos un 32% de las tierras del reino; en Rusia, los nobles poseían prácticamente la mitad de la tierra cultivable de la parte europea de su país. La nobleza tenía sobradas razones para sentirse segura. Los aristócratas dominaban los destinos de la nación por la mañana y se dedicaban al ocio por la tarde. Iban a sus carreras de caballos y a sus clubes masculinos a divertirse, como habían hecho siempre. Celebraban espléndidas cenas en sus mansiones, rodeados de sus iguales. Pero lo cierto es que ya había sonado su última hora”. El siglo XIX había sido su siglo.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Caballero.

Newman
“Un caballero es alguien que nunca inflige dolor”, dice el cardenal Newman. Un caballero, añade Lawrence Lovasikse, se fija en todos los presentes, es atento con el tímido, amable con el distante y misericordioso con el ausente. Evita sacar cualquier tema de conversación molesto o hiriente; a veces resulta aburrido. Quita importancia a los favores que hace. Nunca habla de sí mismo, excepto cuando se ve obligado a ello; nunca se defiende con acalorados argumentos, ni le gustan las difamaciones y los chismes. Procura no atribuir motivos torcidos a quienes disienten de él y, siempre que puede, lo interpreta todo en positivo; y si no puede, se calla. Un caballero nunca es mezquino ni desagradable cuando 
Lovasikse
discute, no se aprovecha de su superioridad, no tergiversa ni los dichos agudos ni las frases célebres para apoyar sus argumentos; jamás insinúa nada malo que no se atreva a decir abiertamente. Sigue la máxima de comportarse con el enemigo como si algún día fuera a ser amigo suyo.



En la vida de los seres humanos hasta un “gracias” tiene su importancia.

“Un caballero es alguien que nunca inflige dolor”, dice el cardenal Newman

En la vida de los seres humanos hasta un “gracias” tiene su importancia

Un caballero nunca es mezquino ni desagradable