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miércoles, 9 de septiembre de 2026

En el laicismo no se pueda afirmar el hecho religioso, pero si el ateo

“La madre puede elegir educar al niño sin una religión, pero no sin darle un entorno en el que creer. Si escoge no darle religión está escogiendo un entorno para él. Lo curioso que este argumento del entorno impuesto se aplica solo a la religión, pero a nada más”, escribe Chesterton. A esta manifestación Ignacio Munilla añade que si no  le ofreces a tus hijos una religión en la que ser educados, habrá una ideología que sustituya a la religión. Estamos viendo que se dice que hay que excluir la visión religiosa de la vida, cuando en realidad lo que acontece es que se quiere imponer determinadas ideologías por defecto.
Munilla añade que hoy en día en nombre del laicismo se prohibe enseñar que una religión es verdadera, pero al mismo tiempo se permite decir que es falsa. Es muy significativo que en el laicismo no se pueda afirmar el hecho religioso, pero si el ateo.


miércoles, 8 de julio de 2026

Decidir cual es el bien y cual es el mal, prescindiendo de Dios y de la verdad

 Win Wenders
“Creo que la religiosidad comienza con un acto de humildad, el no considerarse a sí mismo el creado”. Como gran cineasta que es, capaz de retratar tanto la realidad de la vida como sus distorsiones, Win Wenders describía así la “carcoma” que ha anidado en el corazón del hombre contemporáneo; la tentación o, cuando menos, la ilusión, de que puede decidir por sí solo cual es el bien y cual es el mal, prescindiendo de Dios y de la verdad, escribe Stanislao Dziwisz.
Es una descripción exacta de como la sociedad occidental, la que está más huida a la ideología liberal, se ha ido secularizando, ha entrado en un proceso de laicismo cuya consecuencia es la pérdida de su impronta cristiana. Desaparecido el gran enemigo de antaño, representado por el marxismo, por el ateísmo erigido como sistema, ante la Iglesia católica se perfila ahora otra amenaza, más insidiosa, si cabe, que es la del materialismo práctico, cotidiano, por el que cada vez hay más gente que, como decía Juan Pablo II, “vive como si Dios no existiese”.
Stanislao Dziwisz y Juan Pablo II
Con la encíclica Veratis splendor, escribe Stanislao Dziwisz, Juan Pablo II intentó sacar a la luz la peligrosidad que se encierra en una cierta cultura dominante, caracterizada por el fuerte relativismo ético. Y que, orientada como está a poner entre paréntesis los imperativos de la ley moral, amenaza con socavar las bases de la sociedad democrática. Con posibles e importantes recaídas en otros campos, como el de la biociencia, en el que la investigación tiende con frecuencia a sobrepasar los límites que impiden que sea violado el sagrado principio de la vida humana.

viernes, 11 de julio de 2025

La supervivencia del cristianismo es esencial para la supervivencia de Occidente

El historiador Niall Ferguson escribe que “no tenemos un sistema ético evolucionado. No creo en la idea según la cual la evolución por sí sola nos hace ser morales. Puede modificar el comportamiento, pero hay demasiadas pruebas de que en bruto, cuando desaparecen las restricciones de la civilización, nos comportamos de la manera más salvaje posible con los demás. Creo realmente que con la sabiduría heredada de una religión que tiene más de dos mil años tenemos un marco bastante bueno con el que trabajar”. Niall Ferguson reconocen que el cristianismo es un baluarte fundamental de la frágil civilización que habitamos. "Creo que la idea de que podemos hacer frente a estos dardos de escandalosa suerte sin ningún tipo de consuelo establecido y consagrado es, prácticamente, errónea". "Soy una de esas personas que no llegó al ateísmo por elección, y casi he salido de él a base de estudiar la historia. Las mayores catástrofes a las que probablemente nos enfrentemos están relacionadas con el totalitarismo, porque esa es la lección del siglo XX. Las pandemias mataron a mucha gente en el siglo XX, pero el totalitarismo mató a muchas más”. "Me inquieta que, en muchos aspectos, el totalitarismo gane cada día más terreno", piensa Ferguson. "El totalitarismo fue malo por muchas razones, y una de las manifestaciones de su maldad fue su ataque a la religión. Cuando veo que el totalitarismo está ganando terreno, no solo en China, sino también de forma sutil en nuestra sociedad, parece que este sea el desastre que tenemos que evitar. ¿Por qué soy conservador y no un progresista clásico? Porque el progresismo clásico no detendrá la cultura woke y el totalitarismo. No es lo suficientemente fuerte. En última instancia, necesitamos las ideas heredadas de una civilización y las defensas contra esa forma particular de desastre".
Para el filósofo Sir Roger Scruton “el cristianismo es, en muchos sentidos, el alma de la civilización occidental, y que el concepto exclusivamente cristiano del perdón es absolutamente indispensable para su supervivencia”.
El escritor Douglas Murray cree que el cristianismo es esencial porque los partidarios del laicismo han sido hasta ahora totalmente incapaces de crear una ética de la igualdad que se ajuste al concepto de que todos los seres humanos han sido creados a imagen de Dios. En una columna en The Spectator señaló que la sociedad poscristiana tiene tres opciones. La primera es abandonar la idea de que toda vida humana es preciosa. "Otra es trabajar frenéticamente para precisar una versión atea de la santidad del individuo". ¿Y si esto no funciona? "Entonces solo queda otro lugar al que ir y es volver a la fe, nos guste o no”. Reciente ha manifestado que "la santidad de la vida humana es una noción judeocristiana que muy fácilmente podría no sobrevivir a la desaparición de la civilización judeocristiana”.
La supervivencia del cristianismo es esencial para la supervivencia de Occidente. "La cristiandad ha tenido una serie de revoluciones y en cada una de ellas el cristianismo ha muerto", escribió G.K. Chesterton en El hombre eterno. "El cristianismo ha muerto muchas veces y ha resucitado porque tenía un Dios que conocía el camino para salir de la tumba”.

jueves, 30 de septiembre de 2021

Las religiones impuestas en una sociedad son contrarias a los derechos del ser humano


“La religión como postura espiritual del creyente es perfectamente compatible con el laicismo, pero la religión como proyecto político de dominación es totalmente incompatible con él. El problema, cuando surge, no se soluciona imponiendo una sola religión a todo un pueblo, porque eso es no tener respeto a la diversidad espiritual de dicho pueblo. Luis XIV decía “Un Rey, una ley, una fe” y eso es la figura del totalitarismo. Igual que lo es el de los talibanes afganos imponiendo leyes coránicas sobre velos y sumisión a las mujeres, que ven la vida desde detrás de la reja de tela de sus burcas. Las religiones impuestas en una sociedad son completamente contrarias a los derechos del ser humano”, escribe el filósofo francés Henri Peña-Ruiz.

miércoles, 4 de agosto de 2021

El germen de las confrontaciones contra la Iglesia que se produjeron en 1931

Asesinato de Canalejas

Diez años de propaganda anticlerical y de estigmatización de los católicos, como contrarios a la libertad y al progreso, habían sembrado la semilla del rencor y habían convertido la religión, no sólo la Iglesia, en un peligroso motivo de división y de confrontación social. El asesinato de Canalejas, el 12 de noviembre de 1912, ayudó a cristalizar en el espíritu de los liberales, y también de los republicanos y de los socialistas, el reto de conseguir implantar en el futuro un estado laico. Un reto pendiente que se convertirá en el germen de las gravísimas confrontaciones que por este motivo se produjeron en 1931, escribe el historiador Jordi Albertí.
En 1911 se registraron en España más de trescientas huelgas

En 1911, dice Albertí, se registraron en España más de trescientas huelgas, entre las que destaca la general convocada en septiembre. En la dinámica de estas protestas obreras se hizo evidente la divergencia entre las dos grandes centrales. Cabe destacar que, a pesar de la violencia con que los hechos se desarrollaron en algunas de las capitales, los amotinados nunca dirigieron sus ataques contra eclesiásticos ni contra centros religiosos. Este cambio de actuación se mantuvo en las jornadas de huelga general de 1914 y de 1916, que tenían como prioridad la protesta contra la precariedad y el empeoramiento de las condiciones de vida que se había acentuado con el inicio de la primera guerra mundial. El hecho de que la ausencia de los ataques contra las personas o los bienes de la Iglesia coincida durante estos años con la desactivación de los debates anticlericales en los foros políticos y con la renuncia táctica de los Gobiernos a dictar nuevas medidas unilaterales contra la Iglesia, denota una importante y evidente relación causa-efecto, o cuando menos una clara retroalimentación, entre el anticlericalismo intelectual y los objetivos estratégicos de las luchas obreras.

Sebastián Faure

Una de las principales herramientas de difusión del anticlericalismo fue la puesta en circulación de numerosos folletos y libritos que buscaban convencer a los obreros de las bondades del ateísmo mientras señalaban a la Iglesia como la culpable secular de todos los males. La popularidad de estas obras divulgativas queda demostrada, por ejemplo, con las traducciones de los libros del anarquista francés Sebastián Faure (1858-1942). Entre 1917 y 1939 se vendieron 335.000 ejemplares de la obra de este autor Contestación a una creyente, 250.000 de Los crímenes de Dios y, según datos de la editorial Vértice, 620.000 ejemplares de Doce pruebas de la inexistencia de Dios. El anticlericalismo también estuvo presente en el ideario de numerosos rotativos y publicaciones periódicas. Algunos estudios explican la connivencia de los partidos de la izquierda parlamentaria con el anticlericalismo y, en algunos momentos, con la persecución religiosa, como una fórmula estratégica de la clase media española, de los profesionales y empresarios emergentes, para liberar a las estructuras del Estado del lastre que representaba para el progreso la versión conservadora de la sociedad que defendía la Iglesia. Implantar el laicismo hubiera significado, según esta interpretación, entrar de pleno en la modernidad. 

jueves, 25 de marzo de 2021

Francia quiere una coexistencia entre la libertad de culto y los principios del laicismo

Asamblea Nacional de Francia

Francia quiere una coexistencia entre la libertad de culto y los principios del laicismo con una ley que la Asamblea Nacional comenzará a debatir en enero de 2021 y que, lejos de definir la cuestión dentro de la frontera gala, se perfila como un documento que podría marcar la línea de acción de otros estados miembros de la Unión Europea.  El texto, que el primer ministro Jean Castex ha definido como de “emancipación ante el fundamentalismo religioso”, busca “garantizar el libre ejercicio del culto” y el “respeto de los principios republicanos”, según el Elíseo. Entre otras cosas, la ley obliga a los empleados de empresas subcontratadas por el sector público a no manifestar su afiliación religiosa (llevando velo, por ejemplo). También contempla que las entidades que quieran beneficiarse de una subvención tengan que firmar un documento sobre igualdad de género y comprometiéndose a respetar los “valores republicanos”, penaliza los certificados de virginidad y anuncia un refuerzo de los controles para impedir matrimonios forzados y la poligamia, entre otras cuestiones.



Entre 2017 y 2019 la Europol ha contabilizado 78 ataques o intentos de ataque yihadista en la Unión Europea. Además, según su informe, la vinculación con el terrorismo yihadista es la que ha provocado más detenciones en el territorio entre 2015 y 2019, con hasta 3.057 arrestos. “En 2019, cerca del 60% de los atacantes yihadistas tenían la nacionalidad del país donde se produjo el ataque”, explica Europol. “Cerca del 70% de los terroristas eran jóvenes adultos, con edades entre los 20 y los 28 años, y el 85% eran hombres”.



Aunque algunos países de la Unión Europea ya han adoptado medidas estrictas contra el islamismo radical, como la prohibición de que las mezquitas reciban financiación exterior, los últimos ataques de reivindicación yihadista en Francia y Austria han vuelto a endurecer el discurso. Y por ambas partes. Las declaraciones de Macron y Kurz a favor de combatir el “separatismo islámico” y el “islam político” han provocado toda una ola de manifestaciones en países donde la mayoría de la población es musulmana, pidiendo el boicot a los productos franceses e increpando al presidente de Francia.

viernes, 4 de diciembre de 2020

En una Europa descristianizada, el comunitarismo musulmán se propone como la alternativa religiosa


El escritor e intelectual pamplonés Fernando José Vaquero Oroquieta cuenta que “Europa que, salvo por sus grandes catedrales y en la vida discreta de pequeñas comunidades de fieles, no se reconoce a sí misma en un carrera ciega hacia delante, parece acercarse más a una libanización cotidiana que al Occidente optimista, ilustrado, progresista que nos venden las élites mundialistas por medio del consumismo, la educación estatal, la infantilización de las masas y los medios de comunicación. En esa post-Europa a la que nos encaminamos, la Iglesia ¿será una más entre otras tantas realidades sociológicas de tintes comunitarios y cierto barniz religioso o mantendrá la capacidad de provocar “encuentros” y conversiones? Sólo Dios lo sabe. Por lo que respecta a los europeos que amamos Europa, nos debemos a la resistencia, al rescate de la identidad y a la adhesión a la Tradición”.


“El cristianismo ha desaparecido casi totalmente de su solar original, Palestina, norte de África, Oriente Próximo. De no ser por el empeño casi suicida de unos cientos de miles de cristianos coptos, latinos, maronitas, greco-católicos, caldeos, etc., la Iglesia como pueblo ya habría desaparecido de allí completamente. San Agustín conoció el hundimiento de su mundo.El que la Iglesia desapareciera casi completamente de Europa, lo que sería un verdadero drama humano, no quiere decir que no tenga un futuro en otras latitudes. El que un argentino sea Papa hoy, es un signo de tales cambios”.



En una Europa descristianizada, el comunitarismo musulmán se propone desacomplejadamente como la alternativa religiosa frente al ateísmo, a la vez que se beneficia de las libertades civiles sin ceder en nada. Lo que está pasando estos días en Francia es el fruto de un laicismo planteado como una herramienta que debilite al catolicismo pero que, en su retorno, interpela al islam y le ha hecho “saltar” con agresividad e intolerancia ante unas normas ajenas".

sábado, 20 de abril de 2019

La Reforma protestante unió la autoridad civil y la religiosa


Monumento Internacional de la Reforma, en Ginebra, Suiza
La Reforma protestante, al dividir la Cristiandad sobre la base de cuius regio, eius religio, es decir, de las preferencias religiosas de los gobernantes, unieron la autoridad civil y la religiosa y de este modo extendieron el laicismo sobre una base nacional. La decadencia del latín y el creciente uso de las lenguas vernáculas por parte de los políticos, los abogados, los burócratas y los poetas acentuaron esta tendencia laica.

sábado, 24 de marzo de 2018

Laicismo y anticlericalismo en el siglo XIX.

El historiador Jordi Albertí cuenta que la revuelta federalista catalana de 1869 y las insurrecciones cantonalistas de Murcia, Valencia y Andalucía en 1873 y 1874 representaron la vinculación de los partidarios del federalismo intransigente con el republicanismo en expansión. La convergencia de las dos corrientes del pensamiento político consolidaron el predominio del laicismo no sólo en los ambientes obreristas sino también en los culturales e intelectuales, dando lugar a la proliferación de amplias campañas anticlericales en la prensa y en el teatro.

Por otro lado en Cataluña los obispos Josep Morgades y
Josep Torras i Bages, titulares de las sedes de Barcelona y Vic, favorecieron el compromiso de la Iglesia en Cataluña con la Renaixença con la voluntad de facilitar la superación de las heridas derivadas de la guerra carlista. La publicación, en 1892, de La tradición catalana del obispo Torras i Bages dio lugar a la conversión de muchos carlistas, entre ellos numerosos clérigos, a la causa regionalista, y marcó los límites doctrinales del catalanismo confesional y conservador y en clara oposición a la corriente laica y republicana del catalanismo radical.

El carlismo fue un movimiento importante para el País Vasco y Navarra durante el siglo XIX.
En la segunda mitad del siglo XIX en el Pais Vasco se desarrolló una doctrina nacionalista íntimamente relacionada con la defensa de la religión como factor aglutinante y determinante de la personalidad colectiva que dará lugar a la fundación, en 1895, del Partido Nacionalista Vasco (PNV).

La sociedad española durante el último tercio del siglo XIX, dice Albertí, implantó un sistema bipartidista que derivó en una alternancia en el poder a partir de pactos ajenos a los procesos electorales. El sistema favoreció al caciquismo y marginó a los partidos carlistas, republicanos y socialistas. En este ambiente políticamente corrupto el anarquismo encontró un hábitat ideal para su propagación y en él se fraguaron las peores tempestades para la sociedad española en general y, de una forma particular, para la Iglesia.

jueves, 22 de marzo de 2018

Insuficiente tutela del derecho a la libertad religiosa.

En los sistemas jurídicos de los países democráticos surgen problemas por la insuficiente tutela del derecho a la libertad religiosa. Ocurre sobre todo cuando los términos neutralidad o laicidad del Estado se interpretan o aplican de manera incorrecta. Por ejemplo, cuando la libertad religiosa se concibe como una concesión del Estado al ciudadano, y no como una exigencia de la dignidad de la persona humana que precede a todo derecho positivo. O cuando el concepto de laicidad se entiende y lleva a la práctica como laicismo; es decir, como actitud negativa, de desprecio agnóstico de las creencias religiosas, a las que se considera fenómenos anticientíficos, fruto del escaso progreso social y del subdesarrollo cultural. En esta perspectiva,  escribe el Cardenal Herranz, neutralidad o laicidad del Estado no equivaldrían a Estado aconfesional, lo que sería correcto, sino a Estado anticonfesional, una postura que, como mínimo, resulta poco respetuosa de la dignidad personal de los creyentes y del derecho a la libertad religiosa.

domingo, 21 de agosto de 2016

Que la Religión es una cosa privada es una ofensa contra contra la propia razón.

Cardenal Muller.
La divisa más importante del laicismo,la Religión es una cosa privada, es una ofensa brutal contra los derechos del hombre, y, por tanto, contra la propia razón, ya que todos los actos esenciales del hombre han de corresponderse con su naturaleza social, y desde dicha visión nunca son meramente privados, sino que tienen un significado público y social, manifestó el cardenal Muller en una  reciente conferencia.

Mas aún,sobre la base de la Ley natural, la Iglesia, en estrecha unión con otros grupos sociales, debe enfrentarse al Estado o a una determinada ideología totalitaria que quiera suprimir o eliminar la religión o la libertad de conciencia, tal y como el  Concilio Vaticano II ha dejado claro en su Declaración sobre la libertad religiosa Dignitatis Humanae.


El hombre tiene que imitar a Dios tanto trabajando como descansando, dado que Dios mismo ha querido presentarle la propia obra creadora bajo la forma del trabajo y del reposo (Laborem exercens del Papa Juan Pablo II)

todos los actos esenciales del hombre han de corresponderse con su naturaleza social, y desde dicha visión nunca son meramente privados, sino que tienen un significado público y social