miércoles, 15 de julio de 2026
Las guerras casi constantes deben considerarse como uno de los factores fundamentales del atraso español del siglo XIX
sábado, 15 de febrero de 2025
Enfrentamientos civiles han sido más frecuentes en España que en ningún otro país del occidente europeo
“En España, las únicas guerras civiles anteriores a la época moderna que se dilataron a lo largo de los años fueron la gran guerra de Castilla, bajo el reinado de Pedro el Cruel, y la larga guerra catalana que tuvo lugar casi un siglo después. Ambas (y en especial el caso catalán), a diferencia de la mayoría de las que tuvieron lugar durante la Edad Media, supusieron algo más que la habitual lucha por el poder político, al incluir también cuestiones sociales más amplias. La taxonomía de las guerras civiles en la era moderna incluye: 1) las guerras de religión; 2) las guerras de secesión o de liberación nacional; 3) las guerras producto de una revolución política o de una revolución social general, unas categorías que, con frecuencia, se solapan. La revuelta de los Comuneros de Castilla en 1520-21 constituyó una especie de revolución política del siglo XVI, con ciertos aspectos propios de una lucha protonacionalista. Los conflictos religiosos que tuvieron lugar en el siglo XVI y en la primera mitad del XVII abrieron paso a la más extensa era de contiendas civiles en la historia moderna de Europa, un periodo generalmente conocido como de las “guerras de religión”. No obstante, en estos conflictos subyacía, a menudo, algo más que la simple cuestión religiosa y solían estar asociados a importantes cambios políticos o a la afirmación de cierto prenacionalismo o afán por alcanzar la autonomía o la independencia. Los ochenta años de lucha de Holanda contra la Corona española de los Habsburgo, por ejemplo, pusieron de relieve una combinación de todos estos factores, convirtiéndose en una guerra de independencia y de cambio político siendo, al mismo tiempo, una especie de guerra civil en el seno de los Países Bajos. Casi dos siglos después ocurrió algo muy similar en el caso de las luchas independentistas de los países hispanoamericanos”, escribe el historiador Stanley George Payne.
sábado, 10 de agosto de 2024
La paz más generosa de las guerras civiles españolas
lunes, 14 de febrero de 2022
Fueros de Navarra
* “Para don Carlos y para Navarra. Han sonado las campanas que llaman a la guerra. Ahora cantan los mozos en todos los pueblos de Navarra: Cálzate las alpargatas ponte la boina coge el fusil. La boina es la boina roja, el símbolo del uniforme carlista; la chapela es la boina, pero de encendido color rojo: boina roja, chapela gorri en el idioma vasco. Aurrerá mutillá chapela gorriá (Adelante muchachos de la boina encarnada). Las aldeas se despueblan de mocedad. Es la primera guerra carlista. Por las veredas, entre los verdes helechos, los caseríos huelen a heno y a dulces establos. Y los mozos… Por Dios, por la patria y el rey carlistas con banderas por Dios, por la patria y el rey carlistas a luchar. Pero no se trata de un partido político sino de una religión. Los cruzados de la causa lucharemos en unión defendiendo las banderas de la santa tradición. Las campanas de iglesias y ermitas repican alegres. Todo es gozo de campanas, porque lo primero es Dios en el lema carlista: “Dios, patria y rey”. Repiques de campanas que despiden a los mozos que se van a la guerra: Campanas del campanario aldea mía queda con Dios que me voy a la guerra me voy a la facción que en la frontera esperan ya las banderas de la nación. Navarra entera está con don Carlos. La guerra es cruel y levanta incendios de caseríos, heniles y establos. El ciego de los romances lo cuenta al son de la guitarra por las plazas de los pueblos. Los ríos del Pirineo en vez de llevar el agua, lágrimas y sangre llevan, y a las niñas desde niñas para viudas las enseñan. Ya ha empezado la primera guerra carlista. Los mozos navarros de boina roja se denominan requetés; son los nuevos cruzados, los cruzados de la causa. Las alpargatas, la boina roja, el fusil, y sobre el pecho, al lado izquierdo, un escapulario de la Virgen del Carmen y un detente; un trozo de paño blanco que lleva bordado un corazón, el corazón de Jesús. Y alrededor, también bordado, un letrero que dice “Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo”. Y en los labios una canción, “Los cruzados de la causa lucharemos en unión defendiendo la bandera de la santa tradición”. La santa tradición, monarquía, religión y los fueros. Los Fueros de Navarra. Siglos de organización foral. De la época de la Reconquista, la guerra contra los moros. Fueros, porque Navarra se administra sola. Paga tributo al rey para sostener la guerra, pero todo lo demás lo administra por sí misma Navarra. En realidad esta guerra no es para quitar del trono a Isabel, hija de Fernando VII, y entronizar a Carlos, hermano de Fernando VII. No, esta guerra es para defender los Fueros de Navarra. Defender los fueros con el arma y con el alma, con la canción y con la sangre. Fueros, recuperados por un rey, lo cual añade un último mote al lema, ya no es sólo Dios, patria y rey, sino Dios, patria y fueros. Por los fueros hay que luchar. Por los fueros hay que morir. Y también lo canta el ciego de los romances por las plazas de los pueblos: “Para ser un buen navarro hay que luchar por los fueros de nuestra bendita tierra. Para ser un buen navarro ¡hay que morir en la guerra”. La guerra, la primera guerra carlista, ha empezado”. *José María de Mena
lunes, 7 de febrero de 2022
Siglo XIX: España en Guerra
lunes, 11 de noviembre de 2019
Amadeo de Saboya
sábado, 24 de marzo de 2018
Laicismo y anticlericalismo en el siglo XIX.
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| El carlismo fue un movimiento importante para el País Vasco y Navarra durante el siglo XIX. |







